LOS BUSCA-MISTERIOS.
NO. 3
9-VIII-91
en:
EL MONSTRUO DE LAS PROFUNDIDADES.
Capítulo 3
—Selá mejol quedalnos a dolmil aquí en el
cualtel, al fin estamos celca de Jojoflito.
—Sí, Chinito. Hasta Mañana.
—Hasta mañana.
Cada quién se fue a su recámara en el
Cuartel BM. Chinito hizo sus típicas oraciones chinas, y Kikirikey se durmió
inmediatamente. Al día siguiente, se despertaron y lo primero que hicieron fue
ir a la casa de Jojofrito, que quedaba cerca de ahí. Al llegar, Kikirikey, su
hermana, llamó a la puerta.
—¿Quién? —se escuchó detrás de la puerta.
—Yo, Kikirikey, tu hermana, y Honorable
Chinito.
—¿Y qué hacen por aquí?
—Venimos pala quedalnos contigo hasta la
hola de il a la escuela.
—Bien, pásenle.
Entraron, y Jojofrito cerró la puerta
tras de ellos y dijo:
—Kikirikey, ¿cómo te ha ido en la casa de
la tía Kikiri?
—Bien, me ha tratado muy bien. Pero ya
quiero regresar aquí a la casa.
—Yo también quiero que regreses.
—Gracias, hermano.
Pasaron las horas en la casa de
Jojofrito, y llegado el momento de ir a la escuela, tomaron sus útiles y
salieron.
Iban caminando tranquilamente por la
calle, cuando sintieron que el piso debajo de sus pies se movía.
—¡Es un temblor! —gritó Kikirikey.
—No, es más que eso... ¡miren hacia allá!
Miraron hacia donde Jojofrito señalaba y
vieron que un monstruo de el tamaño de los edificios más altos de México, salía
del piso. Unos cuantos edificios de junto se vinieron abajo, ocasionando un
gran ruido.
—¡Corramos!—gritó Jojofrito aterrorizado.
—¡Sí! ¡Huyamos por nuestras vidas!
CONTINUARÁ...