LOS BUSCA-MISTERIOS.

NO. 10

                                                                                                                      27-IX-91

en:

EL MONSTRUO DE LAS PROFUNDIDADES.

Capítulo 10

El fuego se fue extendiendo como si hubiera gasolina o alcohol en el piso de la cueva.

—¿Qué hacemos?

—Yo no tenel ni la menol idea. ¿Y tú, Jojoflito?

—Yo tampoco. ¡Eso es! ¡Lo tengo!

—¿Qué es? Dinos —dijo desesperada Kikirikey.

—Ya sé cómo destruir al dragopa y a su dueño. Recuerdo que ahorita que me echó ese flamazo, ví en su hocico un tubo de gas, es decir, que este al parecer que es un monstruo, no es otra cosa más que un robot.

—¿Y cómo pensal destluilo?

—Ha de tener el gas por dentro, si usamos algo que sea más duro que el material con que está hecho, explotará. A propósito, Kikirikey, cuando el dragopa te agarró, ¿sentiste que era de metal?

—Sí... es cierto...

—Entonces mis sospechas se confirman. Chinito, préstame tu navaja.

—Sí.

—Kikirikey, préstame tu prendedor.

—Toma, ¿qué vas a hacer?

—Oh, ya verás.

Jojofrito quitó el broche del prendedor y lo pegó a la navaja con un ganchito.

—Chinito, préstame la botella del refresco.

—Sí, Jojoflito, aquí está.

Jojofrito estaba construyendo un dardo con la botella, la navaja y el prendedor. Chinito le dio un poco de alcohol del mini-botiquín que Jojofrito vació en la botella.

—Listo.

De repente, una voz resonó en toda la cueva.

—Ja, ja, ja, ¡¿qué piensas hacer con eso, bobo?! ¿Acaso crees destruir a mi Dragopa con un prendedor, una botella, alcohol y una navaja? Je, estás loco.

—Ah, sí. Pues ahí va.

Jojofrito lanzó el dardo contra el dragopa y la navaja se clavó en su vientre, abriéndole una herida. Entró la botella con el alcohol y al hacer contacto con el fuego que el Dragopa arrojaba y con el gas, explotó con un horroroso estruendo que resonó en toda la cueva. El Dragopa estalló en mil pedazos que salieron volando hacia todos lados: pedazos de metal retorcido y caliente. Los Busca-Misterios descubrieron algo increíble: dentro del Dragopa, un enanito había estado controlándolo, un enanito que yacía ahora en el piso, muerto, ni más ni menos que ése era su “gran” enemigo. Un simple enanito con un cerebro destructor.

 Sus horrorosos monstruos desaparecieron después.

FIN

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