Desdoblarse.
Trazando
círculos en un mantel.
Captando
relámpagos de divinidad en cada instante.
Un
trillón de incidentes provocados por ese acto
de
lanzar
una
bola de papel
al
vacío
y
recibirla
otra
vez con la propia mano.
Desdoblarse
la personalidad
como
un tríptico
que
se abre.
Entrar
y salir
danzar
Ver
de adentro
Ver
de afuera
a
uno mismo
atravesar
el umbral de la locura.
Atrévete
a cruzarlo
ya
no
hay
vuelta
atrás.
Colapso.