DESAFIOS DE LA TEOLOGIA CONTEMPORANEA
Ó
Los desafíos de la Teología Contemporánea (entendiendo con
esto el trabajo Teológico que realizamos como pastores) son presentados por
la Cultura que nos rodea, esto desafíos se dividen según Floreal Ureta en
tres principalmente:
I. LA CIENCIA.
II. LA SECULARIZACION.
III. LA FILOSOFIA.
Por lo que podemos observar los tres desafíos que la Cultura
nos presenta han estado siempre presentes, pero no con la misma intensidad
que en los últimos años se han presentado, y no es que la ciencia sea Mala
(Como dijera el Hno. Lacy, la verdadera ciencia, es toda teoría comprobada),
el problema es que el Cientificismo actual, que niega lo que no es parte
de la realidad empírica (entiéndase por experimentable y manipulable), nos
presenta un problema al tratar de introducirse en campos como el espiritual
en el que no puede trabajar por las limitantes que por definición su método
le impone. La Ciencia debe describir
el mundo sensible y no el mundo espiritual, eso es trabajo de a teología
que parte de la Revelación y no de un sistema empírico de experiencia - comprobación.
Por otro lado tememos al Secularización:
Que en sí significa el fin de un mundo en el que la Iglesia tuvo
la última palabra en todas las esferas de la vida, un retroceso del control
de la religión y también de la metafísica sobre la vida y el pensamiento(Weiland).
También es necesario notar que Secularización y Secularismo no es
lo mismo, pues lo primero es la liberación del hombre que lo hace históricamente
responsable en un mundo abierto, lo segundo es el empleo de la libertad otorgada
para la rebelión, de un modo análogo a la libertad así mismo otorgada en
la historia del Primer Pecado que dio origen al pecado original.
El último de los tres desafíos es la Filosofía, este desafío
es un peligro más sutil, pues todos hacemos uso consciente e inconsciente
de la Filosofía, porque nuestra cultura está fundada sobre ella, como por
ejemplo la cultura latinoamericana tiene el sabor del Neo Platonismo, un
ejemplo que me gusta recordar es que cuando yo era estudiante de Filosofía
Clásica, como joven creyente inicié a interpretar el evangelio de Juan usando
las ideas de Eráclito de Ponto, Sócrates y Platón, pues ellos hablaron del
verbo, aun puedo decir que llegué al Seminario interpretando la teología
con estas influencias. Esto que digo
no es raro, pues al comentar con los jóvenes de las iglesias nos damos cuenta
que ellos, al no recibir de su educación formal una herramienta adecuada
para interpretar las escrituras desde su trasfondo histórico - cultural adecuado
pueden seguir el camino del pensamiento filosófico y describir la doctrina
cristiana desde allí y creer que lo que dicen es Bíblico (que es lo peor).
En nuestro tiempo las varias corrientes filosóficas han contaminado
las teologías y por ello podemos ver a La Teología del la Liberación como
una hija del marxismo, la Neo - Ortodoxia que es hija del Existencialismo
(de lo cual también el pentecostalismo tiene mucha deuda), o las teologías
que pretenden ser bíblicas pero dependen del Neo Platonismo que describen
nuestro mundo como una dualidad y el hombre en sí es una dualidad, la frase
clásica es: La vida espiritual y
la vida secular de los hermanos, como si el hermano en vez de ser una sola
persona fuera dos en una, o como lo entendería esta filosofía, el ser del
hombre está atrapado en el cuerpo (este es malo por definición).
De todo lo antes dicho valore usted su posición y vea como
este es un peligro más grave, pues en muchos casos no usamos filosofía para
comunicar el mensaje cristiano, sino que adecuamos el mensaje cristiano a
la filosofía y no adecuamos la filosofía al mensaje cristiano, en el primer
caso la usamos como herramienta hermenéutica y como medio de comunicación,
en realidad la filosofía debe servirnos para esto último y nada más.
I.
EL DESAFÍO DE LA CIENCIA.
El día de hoy la fe en la ciencia desempeña el papel de la
religión dominante de nuestro tiempo.
Es más la tendencia casi generalizada, es que los maestros de Ciencias vean
como incompatible el ser Científico y ser Cristiano (entiéndase como alguien
comprometido con su fe, no alguien que ha nacido en una cultura cristianizada).
Claro esto no es el caso de todos los científicos pues entre ellos
hay quines ven a la "religión y a las ciencias de la naturaleza como compatibles,
porque se refieren a dos ámbitos de la realidad totalmente distintos.
Las ciencias naturales tratan del mundo material objetivo...
la religión trata del mundo de los valores.
Habla de lo que debe ser, de lo que debemos hacer, no de lo que
es... las ciencias...
de lo verdadero y lo falso; en la religión se trata de lo bueno
y lo malo... (Ureta, Introducción a la Teología Contemporánea, p. 23)".
Como podemos ver no podemos estar totalmente de acuerdo con
la cita anterior, pues confesamos que la fe cristiana habla de una única
verdad del universo, Dios y toda su obra revelada por las Escrituras.
Otra razón por la cual los científicos rechazan la religión
es porque tomando de la sociología algunos conceptos han llegado a ver a
la religión como "una especia de opio que se suministra al pueblo para adormecerlo
con una felicidad ilusoria y darle un calmante contra las injusticias que
sufre (Ureta, Introducción a la Teología Contemporánea, p. 23)".
Este comentario es interesante pues es una crítica de la Sociología
(por lo menos Gómez Jaras lo dice) a la religión, esta critica el hecho que
la religión esté al servicio del estado y sea un medio del control de masas.
Claro está que los Pastores Evangélicos no compartimos esta opinión,
pues no enseñamos la voluntad de Dios para servir a algún interés político
o temporal, sino a Dios, y si lo que hacemos tiene implicaciones sociales
(que el evangelio de Cristo las tiene) no tenemos que ver con ninguna política
de estado. Sólo con la teoría y
la práctica de la que confesamos en Cristo.
"Los Teólogos ( Pastores) tienen que hacer teología
en un mundo donde la ciencia es una realidad cotidiana (Ureta, Introducción
a la Teología Contemporánea, p. 23)".
Hay quienes comentan que en un mundo de grandes avances tecnológicos es una
verdadera sorpresa que haya personas que hablen de Cristo.
Pero el comentario anterior no es nuestro problema, pues la fe lo
vence todo. El verdadero problema
del cristianismo es lo que dice Rudolf Liebig:
"No las teorías científicas, sino un cristianismo mal practicado
es el que representa una amenaza para la fe cristiana. (Ureta, Introducción
a la Teología Contemporánea, p. 23 y 24)".
También debemos tener en cuenta que la fe en Dios no depende
de afirmaciones sobre un objeto que cae fuera de la ciencia.
La fe en Dios es cuestión de reconocer que hemos sido conocidos,
amados, llamados y redimidos por Otro a quien sólo conocemos por el hecho
de que ha actuado así. (Ureta, Introducción a la Teología Contemporánea,
p. 24)". Lo cual nos da una pauta
a seguir, pues la fe y la ciencia no son incompatibles como hemos dicho más
arriba, han sido hechas incompatibles por las luchas que tuvieron que enfrentar
en la Edad Media, el Renacimiento y aun en la era Moderna, pero en el medievo
los mismos monjes fueron científicos o fueron los transmisores del conocimiento,
el problema se dio cuando en la historia de las ciencias aparece el proceso
de secularización de las mismas, pero este tema pertenece a lo que veremos
más adelante.
En nuestra actualidad tendríamos que comprender que la religión
a la que guiamos a las personas no demanda una fe ciega, no necesita la negación
de las ciencias naturales, filosóficas o administrativas, sino el reconocimiento
de que la Teología no solo pretende ser una ciencia, sino que tiene un lugar
legítimo en este mundo, que "es una ciencia que involucra el conocimiento
genuino como... los otros campos de la ciencia y que debe ocupar su lugar
entre los demás estudios universitarios (Ureta, Introducción a la Teología
Contemporánea, p. 25 y 26)". Esto
puede sonar a una postura muy severa, pero el Hno. Lacy dijo que la Teología
es la reina de las ciencias.
Por ultimo debemos recordar que al ser la teología una ciencia
no está en su campo el describir el mundo material y hablar de su composición,
sino que "La Teología tiene que atenerse a su objeto, la revelación de Dios
en la historia, y preguntarse desde él por los métodos adecuados para comunicar
los propios conocimientos, en forma convincente, al hombre de hoy (Ureta,
Introducción a la Teología Contemporánea, p. 26)".
II.
EL DESAFÍO DE LA SECULARIZACIÓN.
La Secularización que ya habíamos definido previamente como
"el fin de un mundo en el que la Iglesia tuvo la última palabra en todas
las esferas de la vida, un retroceso del control de la religión y también
de la metafísica sobre la vida y el pensamiento(Weiland)."
Es un tema que preocupa a los Teólogos (pastores), pues "es el proceso
verificado en la cultura occidental por el cual la religión cristiana ha
ido perdiendo su posición directiva y decisiva en los asuntos humanos (Ureta,
Introducción a la Teología Contemporánea, p. 29)".
La definición anterior nos atrae porque habla de un proceso,
no es algo que se dio de la noche a la mañana, o una campaña para desacreditar
la autoridad de la fe cristiana, sino un proceso que se ha desarrollado en
el período de los últimos 500 años (más fuertemente en nuestro siglo), parece
ser algo que inició como un rechazo a la autoridad de la iglesia católica
sobre los asuntos que no son de la fe, pero que se ha extendido hasta nosotros.
Otro aspecto de la definición de Ureta, es que como cristianos hemos
perdido la autoridad decisiva y directiva en los asuntos humanos, esto es
preocupante porque podemos ver que en muchas de las decisiones y formulaciones
de leyes no se busca el acuerdo con lo que enseña la Biblia (la Iglesia),
sino lo que marcan las conveniencias u otras fuentes de autoridad.
Si recordamos la historia en el pasado la religión podía
establecer sus pautas sobre los gobernantes, sobre las doctrinas científicas,
pero hoy la ciencia secular se ha distanciado de los intereses eclesiásticos.
El día de hoy ninguna iglesia cristiana puede atacar judicialmente
a los que niegan su fe con alguna doctrina científica, porque vivimos en
un mundo secular (profano). En este
mundo secular "la ciencia ya no depende de la aprobación de la iglesia.
Podemos decir entonces que la ciencia se ha vuelto autónoma o que
se ha secularizado (Ureta, Introducción a la Teología Contemporánea, p. 30)".
El ambiente en que vivimos ha producido hombres secularizados,
esto no implica que el hombre no puede creer en Dios, sino que se ha liberado
para ser históricamente responsable y ya nunca más bajo la tutoría de la
religión (esto no se puede decir de la ciencia, pues parece que esa tutoría
la ha aceptado como un modo de vida).
Quizá el peligro más grande de la secularización es cuando
los teólogos aceptan este proceso como algo querido y aun promovido por Dios,
y no como algo del devenir histórico que ha sido creado por la lucha social
entre una religión que dominó todos los aspectos de la vida y del hombre
ya sea científico o no, pero que se quiere emancipar de un yugo que en ningún
momento identifica con lo que el Señor quiso que fuera.
Ahora esto ha traído que este proceso de secularización no sea un
rechazo al creer, sino un rechazo a la fe tradicional pues "se ven proliferar
formas de religión que han invadido nuestro continente viniendo de África
y Asia (Ureta, Introducción a la Teología Contemporánea, p. 31)".
Como comenta Ureta lo más seguro es que si se hubiera mantenido
una fe auténtica enraizada en la vida, que respondiera a las necesidades
de toda persona, no solo de los sabios teólogos, sino de aquellos que se
ven amenazados por los distintos aspectos de la secularización en nuestro
ambiente. Ahora también se plantea
una secularización bíblica y esta es un curso de ideas que hagan desaparecer
los falsos dioses y nos conduzcan a la presencia del Dios verdadero.
Por tanto el pastor debe hacer teología interpretando la Biblia
para su congregación, pero interpretándola para los problemas actuales de
su congregación, expresando los principios bíblicos en aplicaciones actuales
y no en conceptos gastados por los siglos.
La secularización como ya notamos arriba no es lo mismo que
secularismo que es una rebelión o un abuso de la condición de libertad abandonando,
evadiendo la responsabilidad que la libertad le entrega y convirtiendo esa
responsabilidad en pecado y rebelión contra Dios.
La consecuencia es que nuestro mundo queda dividido por dos esferas
una de lo secular y otra de lo sagrado.
III.
EL DESAFÍO DE LA FILOSOFÍA.
En la cultura lo que más ha motivado para que se forme el
quehacer teológico es la filosofía.
Entendiendo que auque estas dos disciplinas han estado relacionadas en los
últimos 1800 años, la filosofía es un saber humano ajeno a la revelación.
Y como ha pasado siempre hay teólogos que no aceptan la filosofía
(concientemente) pero hay quienes la usan indiscriminadamente.
A.
Por ejemplo el Neo Tomismo que está en moda dentro del Catolicismo,
se debe recordar que Tomás de Aquino pretendió unir la teología perfecta
con la filosofía perfecta (Aristotelismo), y se ve en esta corriente mucha
riqueza que ha promovido las investigaciones históricas y filosóficas - teológicas,
el asunto de este regreso a Tomás de Aquino es muy ilustrativo, pues al regresar
se incorporan al sistema un sin número de nuevos sistemas filosóficos que
se han desarrollado en los últimos años.
B.
Otra influencia importante es el Existencialismo:
"La tesis fundamental del exitencialismo es que la existencia es
previa a la esencia. Esta tesis significa
que mi existencia personal, mi problema de ser, mi interés conmigo mismo,
mi situación en el mundo, es previa y más fundamental que cualquier teoría
acerca del mundo o la realidad... Si la existencia es previa a la esencia,
entonces cualquier aproximación racionalista hacia la vida o hacia la filosofía,
es excluida. No podemos hallar el
misterio de la existencia no importa cuan difícil pensemos y no importa que
seamos idealistas o materialistas... Si la existencia es previa a la esencia,
entonces es imposible conocer el significado de la vida especulativamente.
El misterio de la existencia es conocido sólo por el hombre que
participa en la existencia (Ramm, Diccionario de Teología Contemporánea,
p. 56 y 57).
Los temas principales de esta corriente filosófica son doce:
DODECÁLOGO EXITENCIALISTA
1. Primacía de la
existencia sobre la esencia.
2. Primacía de lo
concreto sobre lo abstracto.
3. Primacía de lo
particular sobre lo general.
4. Primacía de la
acción sobre el pensamiento.
5. Primacía de la
presencia sobre la ausencia.
6. Primacía del temperamento
sobre la razón.
7. Primacía de lo
indefinido sobre lo definido.
8. Primacía del arte
sobre la ciencia y la filosofía.
9. Primacía del absurdo
sobre la lógica.
10. Primacía de lo
temporal sobre lo eterno.
11. Primacía de la
angustia sobre la paz.
12. Primacía de lo
contingente sobre lo necesario. (Ureta, Introducción a la Teología Contemporánea,
p. 41).
La influencia de esta filosofía fue que la teología se volvió
a reflexionar sobre el hombre mismo y no sobre la revelación y por lo tanto
en Dios y su Obra.
C.
El Empirismo Lógico.
Es un empirismo que usa los recursos de la lógica formal
simbólica, por lo menos en sus expresiones más estrictas.
Expresa el conocimiento mediante proposiciones, y enseña que hay
proposiciones que pueden ser verificables y proposiciones que no pueden ser
verificables. Considera como conocimiento
verdadero todo lo que puede ser verificable, por lo tanto para ellos las
afirmaciones de la fe es sin sentido por no ser verificables de manera sensible.
Esta filosofía falla en su proclamación de que lo único que existe
es lo que puede ser percibido con los sentidos.
(Ureta, Introducción a la Teología Contemporánea, p. 43)".
La otra cara de este empirismo y que es más atractiva para
la teología es la conocida como Filosofía analítica, en ella se enfatiza
en las funciones del lenguaje, las cuales son:
Función informativa (transmisión de conocimientos), función expresiva
(da a conocer las emociones), función imperativa o directiva (usada para
dar una orden), función ceremonial (para decir buenos días) y por último
función mágica (en la que se le atribuye algún poder sobrenatural a las palabras).
Es atractiva porque da valor al discernir correctamente en que función
se encuentran las palabras, lo cual es importante para la hermenéutica.
Aunque la filosofía analítica en realidad no es muy buena para hablar
el mensaje cristiano y los filósofos de este tipo no comprenden mucho sobre
lo que significa Dios.
D.
El Marxismo.
Para Lenin, el alma del marxismo estriba en el análisis concreto
de las condiciones concretas. El
marximo de una manera resumida lo presentaríamos así:
1. El concepto del
hombre. Toda pretendida historia
del mundo no es sino la producción del hombre a través del trabajo humano.
La historia es el relato de esa tarea del hombre de llegar a ser
lo que es.
2. El materialismo
histórico. El progreso del hombre
hacia su libertad y su completa realización.
El final al que llegará la historia es el de una sociedad sin clases,
en la que no se dará más la explotación del hombre.
3. La revolución
comunista. El progreso dialéctico
de la historia podría hacer suponer que la sociedad comunista había de llegar
ineludiblemente, fatalmente. El hombre
puede y debe ayudar a que se cumpla ese proceso.
4. La dictadura del
proletariado. El proletariado gobernado
después de la revolución por sus representantes, el partido comunista dirige
la transición, entre la sociedad burguesa y la sociedad comunista.
Lo que hemos tenido en la historia es una sociedad en dictadura del
proletariado, pero no una sociedad comunista.
5. La futura sociedad
ideal. Es una sociedad sin clases,
de absoluta libertad, sin las enojosas divisiones del trabajo que hacen del
obrero nada más que un autómata sin alma.
En esta sociedad se hará lo que se desee hacer.
Esta es la utopía del marxismo lo cual lo llevó a este sistema materialista
a su ruina como lo podemos ver en la caída del bloque socialista.
Lo que la Teología debe agradecer
al marxismo es... que ha
llevado a los teólogos a reconocer que una teología contextualizada no puede
desconocer ni dejar de lado la concreta situación social en que el cristianismo
vive su fe.
CONCLUSIÓN:
Después de haber analizado todos estos desafíos y algunas
consecuencias de ellos, los pastores tenemos dos opciones:
1.
La primera es tomar una actitud de miopía hacia ellas y seguir esgrimiendo
las armas del pasado a los retos que el presente nos plantea, por lo tanto
los que no creen dirán que la fe es obsoleta, ya no tiene un mensaje actual
y por lo cual es innecesaria. Esto
sería una tragedia en un mundo hundido en el pecado, con un hombre que como
vimos la clase pasada esta en la misma condición de hace 2000 años.
Nuestra tarea es evitar que el siglo XXI nos arroje del escenario
y en nuestro lugar se presentes las sectas que se están importando de otros
continentes.
2. La segunda es tomar una actitud activa de aceptación de la situación, volviendo a la Biblia, reflexionando en ella para encontrar respuesta a las interrogantes que el mundo de hoy nos plantea. De alguna manera este regreso a los principios del Cristianismo, esta reinterpretación de nuestra tarea en el mundo, el replanteamiento del mensaje cristiano en un lenguaje moderno y en una actividad actual que el mundo pueda ver, es lo que le ha permitido vivir al Cristianismo estos 2000 años, y si tomamos el reto que tenemos por delante, de darle un mensaje cristiano a un mundo que vive en una era Post Moderna entonces aseguraremos que nuestra fe durará hasta que el Señor venga.