
Se remonta su fundación al año 1560. En agosto de 1566 fueron aprobadas sus primeras Reglas. Establecida en el Hospital de la calle Castilla bajo la advocación de Santa Brígida y de las Santas hermanas Justa y Rufina. Se conservan muchos datos históricos de esta Hermandad en los siglos XVII y XIX. Primero hacía estación de penitencia a la parroquia trianera de Santa Ana. Y fue depués la primera Cofradía de Triana en hacer estación de penitencia a la catedral atravesando el río por el antiguo puente de barcas en 1850.
La imagen del Señor con la Cruz al hombro deta de 1685, y es obra de Pedro Roldán. En 1936 fue profanada. La restauró ese mismo año Castillo Lastrucci. El Divino Nazareno lleva valiosa Cruz de carey de figura ochavada y con incrustaciones en plata, regalo de un navegante del setecientos como agradecimiento por haberse salvado en un naufragio... Las andas, de las más antiguas y de estilo clásico, fueron hechas en 1846 y han vuelto a dorarse en 1967 por Francisco Sánchez. Las velas rojas que alunbran en sus guardabrisas a Jesús Nazareno indican el carácter de Sacramental de la Hermandad.
La imagen de la Virgen de la O, Dolorosa sevillana, ha sustituido a la antigua destruida en 1936. Es obra de Castillo Lastrucci en ese mismo año de 1936. Lleva la Virgen manto rojo bordado en oro en los talleres de Carrasquilla. Es magnífico y suntuoso el palio, en consonancia con el manto. Los varales repujados se deben al orfebre Francisco Bautista, que hizo también la corona de la Virgen en 1946. Luce la Virgen primorosas azucenas de oro y piedras preciosas estrenadas en 1965. En la delantera del paso, entre la candelería figura una pequeña imagen de la Virgen de Guadalupe. Andrés Contreras hizo los candelabros de cola en 1945 y los entrevarales en 1947.
Celebra la Hermandad solemne Triduo y Besamanos a la Virgen de la O y Quinario a Jesús Nazareno. Todas sus numerosas actividades están canalizadas a través de la parroquia.
Permanecen a esta Hermandad más de un millar de hermanos. Lleva en cada uno de los pasos 36 costaleros. Tarda siete horas en el recorrido penitencial de cinco kilómetros. Visten sus nazarenos túnicas de cola de raso morado con el escudo bordado en oro en el antifaz.