Noticia
aparecida en El correo el 30/03/2003
Con
hilo de plata
ITSASO ÁLVAREZ/BILBAO
Cádiz y Bilbao tienen en común más de lo
que parece. En el siglo XVI, unos vizcaínos fundaron
en 'la tacita de plata' la cofradía de la Humildad y
la Paciencia, recientemente hermanada con la de Nuestra Señora
de Begoña. Fruto de este vínculo, la hermandad
bilbaína localizó a Soledad Díaz y Ramón
Fernández, dos maestros bordadores gaditanos de reconocido
prestigio a quienes encargó el rediseño del guión
que preside cada desfile y la restauración de un estandarte
centenario ajado por el paso del tiempo. Son las únicas
insignias con inscripciones en euskera de la Semana Santa bilbaína.
El trabajo ha durado
tres meses y es totalmente manual. El guión está
realizado con el diseño antiguo como base, respetando
el blanco y negro originales, y en tisú de plata. En
la cara principal aparece el escudo de la Hermandad -el jarrón
con azucenas que representa a Begoña, la corona de la
Virgen y la cruz griega- y se han añadido dos ángeles
bordados y matizados en diferentes grises que sujetan el escudo.
Tras la cruz, una malla de lentejuelas que da profundidad al
conjunto. Una licenciada en Bellas Artes, Rosario Casas, ha
pintado con tinta china los rostros de los ángeles.
«Elegante
y sobrio»
«Nos preguntábamos
cómo quedaría en blanco y negro, porque es más
frecuente hacerlo en oro por la vistosidad. Así es más
elegante y sobrio», comentan. En la parte posterior del
guión está el lema 'Begoñako Andramari
maitasunako zaindari'. La letra capitular aparece sobre la fachada
de la basílica, con la puerta está abierta «en
señal de acogida». Para restaurar el estandarte
de La Piedad, cambiaron la tela base por una nueva, respetando
los motivos y añadiendo otros. Ambos trabajos están
valorados ahora en 12.000 euros. La Hermandad de Begoña
enviará este año a Cádiz el estandarte
de la Virgen para su arreglo.
En el taller de Sole
y Ramón, 17 personas trabajan sin parar para la próxima
Semana Santa. Las cofradías sevillanas del Gran Poder
y La Macarena han hecho ya sus encargos. Pero el arte suntuario
no es su única labor. Sole borda con primor vestidos
para las novias gaditanas y a Ramón le gusta restaurar
ropajes medievales que se exhiben en los museos, cuando no da
clases de bordado a mujeres desempleadas. El Atlético
de Madrid, el Lazio italiano... tienen banderines bordados por
Sole y Ramón. Invitados por la Hermandad de Begoña,
explicaron ayer su técnica en el Museo de Pasos de Semana
Santa.