Noticia
aparecida en el Correo el 18/11/2002
Un
grupo de mujeres vuelve a confeccionar el vestuario de la Semana
Santa de Arkotxa, calcinado en marzo por un fuego provocado
La Pasión
de Arkotxa vivió el pasado mes de marzo el momento más
crítico y doloroso de sus 37 años de historia.
Unos desconocidos asaltaron la parroquia del barrio y prendieron
fuego a los 190 trajes que los actores y voluntarios iban a
utilizar dos semanas más tarde en las celebraciones del
Jueves y Viernes Santo.
Finalmente, la colaboración
de varios grupos culturales de toda la provincia y de Cantabria,
que les prestaron sus vestimentas, posibilitó escenificar
una vez más las últimas horas de Jesucristo. «Para
nosotros fue el nacimiento de una gran amistad. Gracias a ellos
todo salió bien y eso nunca lo podremos olvidar. Siempre
nos tendrán para lo que quieran», explica Rafael
Mora, director artístico de la Pasión.
Sin embargo, pasada
la oleada de ayuda y solidaridad de los primeros instantes,
los miembros de la organización volvieron a la realidad.
El trabajo de toda su vida se había convertido en cenizas
y debían pensar ya en la Semana Santa de 2003. La decisión
fue unánime e inmediata. «Teníamos que recuperar
lo que habíamos perdido y la solución era volver
a confeccionarlos», asegura Mora.