Capítulo 36 : Un trago amargo... encuentros esperados
Escondite del enemigo.
-Sabes Yukai, la Tierra se ve muy hermosa desde aquí... ¿qué tendrá de especial que le llama tanto la atención a la señora Chaos?.-
-No lo sé... pero si no estuviera tan lleno de agua y tuviera mas lugares montañosos y rocosos sería un planeta mucho más bello.- Yukai le da la espalda.-
-¿Qué se puede esperar de la tonta Diosa de polvo?.- ¬¬
-Tierra ignorante.- Yukai le da un pequeño golpe en la cabeza con su puño derecho a Zayaka.-
-¡Deja de golpearme!... No cabe duda que los habitantes de ese planeta son unos tontos malagradecidos... mira que les he permitido poseer todo esa inmensidad de agua... ¿Y aún así llaman a su planeta Tierra?... ¿Quién habrá sido el insensato que le nombró así?.-
-Seguramente un humano muy inteligente Zayakita... es obvio que tenía que reconocer la belleza de ese elemento.-
-Bah... no se que podrían admirable, después de todo, con unas cuantas gotas de agua y se vuelve una cosa sucia y asquerosa, a nadie le agrada el lodo... que horror.-
-¿A quien le dices sucia y asquerosa?-
-¿Me escuchaste decir Yukai?-
-¡Silencio!.- Una intensa flama rodeó los cuerpos de las diosas de agua y tierra, quemándoles un poco.- Son de lo más desagradable, sus gritos no me dejan escuchar lo que pienso... siempre están discutiendo... ¡La próxima vez que discutan sabrán lo que siente un pollo cuando lo cocinan!.- Ante tal comentario de la Guardiana del Fuego, Yukai y Zayaka guardaron silencio un par de segundos y bajaron el rostro... pero la guardiana del agua no pudo hacerlo por mucho tiempo, el ataque de Inugami había sido directo y dejó la piel de ambas en un color rojizo, y una sensación de calor insoportable.-
-¡MEEEEEEEEEE QUEEEEEEEEEMOOOOOOOOOOOO!.- Inugami y Yukai se taparon los oídos, y esta última al hacerlo se lastimó provocándose una molestia por la quemadura, que le hizo gritar también.-
-¡Cierren la boca niñas tontas, me lastiman los oídos!.- El cuerpo de Zayaka fue cubierto por una esfera llena de agua que ella misma creo refrescando sus quemaduras, después de un par de segundos hizo desaparecer la esfera y suspiró relajada.-
-Así está mejor.- sonrió.-
-Zayakita...-
-Ni lo sueñes Yukai... dile a tu hermana que te ayude.-
-¡Esto fue por tu culpa!... ¿y todavía te niegas a reparar tus errores?.-
-¡Tu fuiste la que comenzaste!.-
-¡QUE SE CALLEN!.- Silencio absoluto. Sayuri llegó a la sala y se acercó a Inugami, ambas se miran a los ojos por un instante, Inugami asintió y endureció su mirada para después dirigirla hacia su hermana.-
-Yukai, la señora Chaos quiere hablar contigo, ve inmediatamente.-
-¿La Señora Chaos?.-
-No es justo... yo también quiero ir a atacar.- Inugami le lanza una mirada penetrante.- Este... pero puedo esperar jejeje...- Pone una mano sobre el hombro izquierdo de Yukai y la cubre con un manto acuoso refrescando sus quemaduras.- Suerte.. jejeje... vamos a practicar Sayuri.- Zayaka sale a toda velocidad de la sala y casi arrastrando a la guardiana del viento.-
-Date prisa...-
Si hermana...- Inugami le da la espalda para salir de la habitación.- Inugami...-
-¿Qué quieres?-
-¿Tu sabes... la verdadera razón, por la cual nos despertaron?-
-Limítate a seguir órdenes.-
-Pero...-
-¿Es que no fui clara?-
-Si... lo siento.- Yukai sale cabizbaja de la habitación seguida de la mirada de su hermana.-
***
Departamento de los Three Lights.
-La fiebre está bajando, creo que en cualquier momento va a despertar.- Hoshimi, Yaten, Mina, Taiki, Amy con Sharian y Seiya miraban a Seren con preocupación, sobre todo Yaten a quien ella misma le había confesado su supuesto estado de salud. Sharian comenzó a inquietarse y Amy optó por dejarla en la cama donde la pequeña gateó hasta acercarse a ella, con una de sus manitas tocó el pálido rostro de Seren.-
-Ma...má...- Los ojitos de la pequeña comenzaron a humedecerse.-
-Creo que será mejor que la dejemos descansar, no hay necesidad de que nos quedemos todos aquí.- Taiki y Amy sintieron.-
-Yo me quedo...- Seiya volteó a ver a Yaten con enfado.- Tal vez Seiya necesite compañía también.- Ambos se miraron fijamente, Seiya se sorprendió por las palabras de Yaten... últimamente había notado cierto acercamiento entre ellos, Yaten le trataba de una manera muy sobre protectora y ella parecía feliz a su lado... movió su cabeza de manera negativa.-
-“¿Qué rayos estoy pensando?... ¿cómo es posible que esté celoso de Yaten?, el no tiene ojos para nadie que no sea Mina... definitivamente toda esta situación me está volviendo loco”.- Sin embargo el dolor que había en su corazón se hizo presente de nuevo, miró sus manos vendadas y recordó la razón de su distanciamiento hacia ella... su mirada volvió a ser sombría...fría.-
-En ese caso nosotros estaremos afuera.- Hoshimi abrió la puerta y salió de la habitación. Taiki tomó la mano de Amy para salir de la habitación.-
-Mina... ¿quieres que te llevemos a tu casa?.-
-Eh...-
-Quédate aquí con Yaten.- Todos voltearon a ver a Seiya.- Además supongo que necesitará ayuda con la niña.-
-Pero...- Mina fue interrumpida por la voz de la bebé.-
-Mamá... mamá.- Seren comenzó a moverse captando la atención de todos.-
-Seiya...- Fue el murmullo que los labios de Seren dejaron escapar. Seiya le miró sorprendido mientras su corazón comenzó a acelerarse... apretó los puños y salió de la habitación rápidamente. Yaten le miró con enojo y le siguió.-
-¿Qué vas a hacer... Ya..?- Yaten cerró la puerta antes de que Taiki pudiera terminar con su pregunta. Seiya estaba a mitad del pasillo que conducía a las habitaciones, Yaten se acercó a él.-
-Ya basta Seiya... no se que pretendes con todo lo que estás haciendo, pero no lograrás otra cosa más que lastimarla y no vas a ganar nada bueno con todo esto.-
-No te metas Yaten.- Yaten frunció más su mirada y se acercó a él tomando uno de sus brazos para que lo mirara fijamente.-
-Lamento decirte que si lo haré... no vayas a decir que no es mi problema porque lo si lo es... y vamos a hablar claro... ¿Qué es lo que quieres lograr con todo esto?... ¿Lastimarla, herirla?... pues felicidades... lo estás haciendo... ¿Te das cuenta de lo que eso significa?-
-Significa que ya me cansé de estar viviendo a la sombra de Darien... que no pueda estar conmigo un minuto sin estar pensando en él.-
-Tú ya lo sabías Seiya... sabías perfectamente que ella lo seguía queriendo a él.. ella misma te lo dijo incluso antes de que ustedes comenzaran a estar juntos, tú mismo sabías que no iba a ser fácil su relación y aún así tu quisiste seguir adelante, la motivaste para que hiciera su mayor esfuerzo para comenzar de nuevo a tu lado... eso no era nada fácil de hacer y ella estaba haciendo lo posible para lograrlo por ti...-
-Podrás explicármelo 100 veces Yaten, pero el resultado seguirá siendo el mismo... ella lo ama a él.-
-Ella te eligió a ti... ¿qué acaso no la escuchaste cuando te lo dijo aquí mismo?... jamás te lo había dicho antes... y ahora que has logrado que ella se haya decidido a estar a tu lado, tu le das la espalda... le exigiste a Darien que no se acercara a ella para que no la lastimara... y eres tú el que se encarga de hacerlo.-
-¿Me vas a comparar con él?-
-¡Te estoy haciendo ver tus errores!... ¿qué ganas con ignorarla, con tratarla mal?... ha decidido seguir adelante contigo... pero ¿te has preguntado que vas a hacer si cambia de opinión?... está haciendo a un lado lo que siente por él, ¡Para estar contigo!... ¡Porque lo único que quiere es hacerte feliz!...-
-Eso no cambia las cosas Yaten... ¿crees que no me duele verla así?... ¿qué es muy fácil saber que sigue sufriendo por ese imbécil?... ¡A mí también me duele tratarla así!....- Yaten pudo ver en la mirada de Seiya mucho dolor, la seguía queriendo eso era un hecho, y comprobó que para Seiya, alejarse de Seren significaba un gran sufrimiento en su interior.- Pero tampoco quiero seguir viviendo una algo ilusorio... no nada más la estaba lastimando a ella con mis celos, también a mí me estaba hiriendo... el saber que tal vez nunca llegue a quererme como yo a ella, a comenzado a dolerme más de lo que yo esperaba... y creo que no es justo para mí Yaten...-
-Lo sé... para ninguno de los dos... pero ella ha tomado una decisión Seiya... y no es que no esté de tu parte, que no me importa lo que estés sufriendo, pero... algo por dentro me dice, que ninguno de nosotros que estamos a su alrededor, sabemos con certeza lo que ella está sufriendo... y menos Taiki, tu y yo; nosotros llegamos a sus vidas hace muy poco tiempo Seiya... ellos se conocen desde hace mucho... incluso de otra vida... ¿cuántas cosas no habrán pasado para que ella esté tan unida a él?... incluso, imagina todo lo que ellos pudieron haber vivido para que Serena haya sido capaz de hacer algo como lo que lo de hoy... tengo que confesarte, que yo no era capaz de perdonar una cosa así, hasta ahora... lo que vimos fue una gran lección de vida... no me lo explicaba al principio pero después... supe porque lo hizo.- Seiya miró a Yaten fijamente.- Las chicas son personas muy importantes para ella... nosotros mismos pudimos darnos cuenta de la amistad tan grande que tenían, lo unidas que estaban la una con la otra... para eso tuvieron que pasar por muchas cosas, muchos obstáculos... que nosotros no sabemos... pero imagino que han sido muy fuertes para lograr una unión tan sólida como la que tienen.-
-Es la misma unión que tiene con él.- Seiya bajó su mirada.- ¿Ahora me entiendes?... esto no va a funcionar Yaten...-
-Seren ya no quiere estar con Darien Seiya... ella misma me lo dijo.-
-Yo ya tomé una decisión, y ya no estoy dispuesto a cambiarla.-
-Entonces... ¿vas a seguir lastimándola?-
-Creo que lo mejor para ambos es estar lejos... así ella puede tomarse todo el tiempo que necesita para olvidarlo, sin presiones, sin mi...-
-Seiya... ¡Entiéndelo!... ¡Seren no tiene tiempo!... y lo único que quiere es estar contigo, ¡no se lo niegues!... hazlo por ella, por ti, no te arriesgues a perderla Seiya.-
-Lo siento... pero ya lo he decidido.- Seiya le da la espalda y comienza a caminar.-
-“Maldición Seiya... lo siento Seren... pero no tengo otra opción, tiene que saber lo que tienes...”.-Seiya...-
-No insistas Yaten... no voy a cambiar de opinión.-
-Serena te necesita... ¡¡¡Está enferma Seiya!!!.- Seiya detuvo sus pasos.- Serena se está mu...-
-Yaten, Seiya... Serena despertó.- La voz de Mina interrumpió a Yaten, Taiki y Amy salieron con ella de la habitación.-
-Vamos Seiya.-
-Los espero en la sala...- Seiya continuó su camino, Taiki se acercó a Yaten.-
-¿Qué pasó?-
-Creo que Seiya... acaba de cometer el peor error de su vida... y lo que más me preocupa... es que... no va a tener mucho tiempo para arrepentirse.- Yaten se da la media vuelta y junto con Mina entra a la habitación de Seren.-
-Hay algo muy extraño en Yaten...-
-¿Qué crees que sea?- Amy se acercó a su novio.-
-No lo sé amor... pero desde que regresamos, Yaten ha tomado una actitud muy diferente hacia Seren... y es como si supiera algo que Seiya y yo no sabemos...- Amy le miró preocupada.-
***
Templo Hikawa.
-Rei, no me había dado cuenta que ya habías regresado.- Nicholas se acerca a ella quien estaba sentada en los escalones del principales del templo y recargada en una de las columnas de éste, se sienta a su lado.- Hace mucho frío aquí afuera, además ya es hora de comer, ¿vamos a dentro sí?-
-No tengo hambre...-
-¿De nuevo?, llevas más de dos semanas sin alimentarte bien, vamos tienes que comer algo.-
-Ya te dije que no tengo hambre.- Rei tenía la mirada perdida en el suelo, el aire frío alborotaba su cabello y sus mejillas estaban algo sonrojadas por la frialdad del aire, Nicholas se quitó su abrigo y cubrió su espalda con él para después quitarse su bufanda y rodear con ternura su cuello con ella, Rei no pareció sentirlo.- ¿Qué pasa ahora?-
-Nada, solo tengo algunas cosas que pensar.-
-¿Por qué no me tienes confianza?, sabes bien que no dudaría nunca en ayudarte.-
-No puedes hacer nada Nicholas.-
-Puedo hacer hasta lo imposible por ti... incluso hasta cortarme el cabello.- Rei le miró a los ojos y no pudo evitar reír por el comentario.-
-Es verdad, nunca te dije que te veías muy bien, has cambiado mucho.-
-No, sigo siendo el mismo, un cambio físico no indica que el interior haya cambiado también, es solo que...-
-Que no había puesto la atención necesaria.-
-Yo no quise decir eso.- Rei suspiró y dirigió su mirada al horizonte.-
-Hoy... di libertad a mis remordimientos de conciencia, pude reconocer abiertamente, que todo lo que está pasando, es por mi culpa.- Nicholas le miró con atención.- Aún así... no puedo sentir alivio por ello, es demasiado tarde, Serena no va a regresar.-
-¿Es verdad que ella...?- Rei asintió.- Lo lamento...-
-Nunca podré pedirle perdón a la cara... creo que si tuviera la oportunidad... no tendría el valor para verla de frente, incluso puedo confesarte, que no se como puedo ver a Darien a los ojos, nunca voy a perdonarme a mi misma todo el daño que he hecho.-
-No se con certeza lo que está ocurriendo, pero te garantizo que Serena sabe que estás arrepentida, lo que debes hacer es demostrárselos, ella debe de estar viendo por todos en donde quiera que esté.-
-Probablemente...-
-Es bueno saber que has vuelto a ser tu...- Rei le mira con extrañeza.-
-Es la segunda vez que me lo dices...-
-Algo grave está sucediendo.-
-No te entiendo...-
-Muchas de las cosas que están sucediendo son demasiado extrañas... por ejemplo, no entiendo como puede cambiar el clima de esa manera tan brusca, con este frío parece que estuviéramos en vísperas de Navidad y estamos a mediados de Julio, el abuelo parece más distante, como si algo le preocupara... y tú... habías cambiado mucho también.-
-Si, lo sé... y es ese cambio lo que me hizo responsable de todo el sufrimiento que hay alrededor.-
-Rei... ¿de verdad... sigues enamorada de Darien?- Rei permaneció unos minutos en silencio, su rostro era examinado por la mirada de Nicholas, temía la respuesta, pero necesitaba saberlo.-
-Darien... no lo había pensado bien pero, creo que debo de pedirle una disculpa también, aunque yo se que con eso no podré aliviar su dolor.- Nicholas bajó el rostro creyendo saber la respuesta.- Y no... la respuesta es no... pero eso no es lo más preocupante de todo.- Nicholas le miró aliviado pero a la vez con un gesto de confusión.- Lo que más me angustia es... que nunca lo estuve.-
-Pero...-
-Es verdad que estuvimos saliendo por un tiempo, antes de que él y Serena fueran pareja, a mi me gustaba, pero después pasaron muchas cosas que, me hicieron ver que su lugar estaba con ella... me costó un poco de trabajo comprenderlo pero pasó... con el paso del tiempo esos sentimientos fueron cambiando de amor por una infinita amistad... y así siempre fue desde entonces... hasta que algo en mi interior me motivó a hacer algo... de lo que ahora me arrepiento con toda mi alma.- Los ojos de Rei se humedecieron, Nicolas tomó sus manos.- No puedo con toda esta culpa Nicholas, pero sé que es lo que me merezco, es mi castigo por romper algo tan puro y valioso como era la relación de Serena y Darien... pero ya me cansé de aparentar que no me duele, de ser la mala de toda esta historia... lo peor es que me encantaría gritar a los cuatro vientos que yo no tuve la culpa... pero si la tuve... ¡Si la tengo Nicholas!.- Rei se llevó las manos a su rostro y Nicholas la estrechó entre sus brazos.- Mi deber era protegerla, cuidar de ella, era mi amiga, alguien muy importante para mi, eso era lo único que debía hacer, protegerla, defenderla... ¿y qué fue lo que hice?... ¡Matarla!...-
-¡Ya basta Rei!.- Nicholas levantó su rostro.- No te lastimes de esa manera, no te flageles a ti misma, todos podemos cometer errores... y ser una Sailor Scout no te libra de no cometerlos.- Rei le miró a los ojos con sorpresa mientras limpiaba las lágrimas de su rostro.-
-Tu... ¿lo sabías?-
-¿Creíste que no me había dado cuenta?... todas esas veces en las cuales me salvaste como Sailor Mars y luego aparecías tú a mi lado eran demasiado obvias, ¿no lo crees?-
-Yo...-
-Aquella vez... cuando pensé que entre Tenou y tú podría haber algo, fue el día en el que descubrí que no me había equivocado, siempre supe que eras muy diferente a todas las chicas que hay, luego llegaron tus amigas, ellas tenían ese mismo brillo especial en sus ojos, desprenden algo mágico que no cualquier persona posee, incluso Darien, los miembros de ese grupo musical, todos ustedes son personas muy especiales, ese día lo comprobé... y me alegra no haberme equivocado. Supongo que ser una Sailor, además de ser algo especial y que te distingue, debe ser una gran responsabilidad y sacrificio, de verdad que les admiro su fortaleza para poder vivir sin poder revelar algo tan importante, vivir con toda esa gran responsabilidad por si solas y no poder muchas veces expresarse abiertamente con cualquier persona... debe de ser algo muy complicado.- Nicholas toma el rostro de Rei entre sus manos y le sonríe.- Pero eso es justamente lo que me hace mantener la esperanza de que todo mejorará... de que tú algún día regresarías a hacer la misma de antes... y ya lo ves... no me equivoqué... no te creas menos de lo que eres Rei... porque lo que ustedes han hecho, es admirable.-
-Nicholas... si tan solo todo fuera tan fácil como tú lo dices...- El volvió a sonreír.-
-Dicen que la esperanza... es lo último que muere.- Rei sonrió y asintió.- Has lo que te dicte el corazón de ahora en adelante, yo estoy seguro, de que aún no es demasiado tarde.-
-Gracias...-
-Y no te preocupes, su secreto está a salvo conmigo.- le guiña un ojo.-
-Lo sé...-
-Con una condición claro está...-
-¿Condición?, ¿Cuál?-
-¿Aceptarías ser mi novia?- Rei sintió que su corazón se detenía, su cuerpo comenzó a temblar, de sus ojos salieron lágrimas de dolor y bajó el rostro.-
-No puedo...- Nicholas comenzó a entristecerse.- No puedo aceptarte hasta que no me sienta un poco mejor... ahora siento que no tengo derecho de ser feliz después de lo que he hecho, y no quiero lastimarte.-
-Claro que tienes derecho a ser feliz.-
-Tal vez... pero por ahora... compréndeme por favor, necesito tiempo para tranquilizarme un poco, para poner mis ideas en orden.-
-Esta bien.-
-Pero te necesito... te necesito mucho Nicholas.- Rei se lanza a sus brazos y hunde su rostro en e pecho de él.-
-Siempre estaré aquí.-
***
Zaragoza, España.
-Oye Sammy, ¿y que vas a hacer en las vacaciones, volverán a Tokio?-
-No lo sé, mi papá está muy absorto en su trabajo y mi mamá parece que está muy a gusto aquí, no se si tengan planeado regresar a Japón.-
-Pues si no salen yo te invito a pasar unos días a mi casa con mi familia en Alemania, vas a ver que te la vas a pasar muy bien.-
-Muchas gracias Jerry, hablaré con mis padres.-
-Vale, bueno, te veo en la cafetería.-
-Si nos vemos en el descanso... hasta luego.- Sammy tomó rumbo hacia su aula de estudios en el siguiente piso del edificio, el tercer piso específicamente, dobló a la izquierda y continuó su trayecto, hasta que alguien llamó su atención.-
-Disculpa... ¿podrías decirme en donde está en aula 2-C?.- Un alto joven muy apuesto, delgado, de corta cabellera negra y ojos azules como el cielo se acercó a él.-
-Claro, es al fondo de este pasillo, yo voy para allá.-
-¿De verdad?, si no te incomoda te acompaño, sirve que no llego solo.-
-No, no me incomodas, vamos.- Comienzan a caminar juntos.- Es extraño que alguien llegue a clases cuando estamos a punto de salir de vacaciones.-
-Si, bueno acabamos de mudarnos a esta ciudad, iba a entrar hasta el próximo ciclo escolar pero el Director es amigo de la familia y accedió a que me incorporara a clases para no aburrirme, sirve que conozco a gente para pasar las vacaciones.-
-Vaya, en ese caso bienvenido, mi nombre es Samuel Tsukino, pero me dicen Sammy.- le extiende su mano derecha.-
-Hola Sammy, yo soy Dashiell Shields... mucho gusto.- Ambos estrechan sus manos.- “Al fin nos vemos...”.- Dashiell sonrió.-
***
Departamento de los Three Lights.
-¿De verdad ya te sientes mejor?-
-Si Yaten, de verdad... lamento el susto.- Sharian jugaba con uno de sus peluches mientras que Seren sostenía otro jugando con ella.-
-Deberías de ir a ver un médico.- Seren y Yaten se miran entre sí.-
-Te prometo que lo haré.- Mina sonrió y bajó el rostro para ocultar un par de lágrimas que se deslizaron por sus mejillas.- Mina...- Seren le extendió su mano izquierda.- Ven...- Toma su mano y se acerca a ella.- No llores... estoy aquí es lo importante ¿no crees?- Ella asintió.-
-Si... lo sé, pero... aún no puedo creer, que mientras yo deseaba poder verte una vez más... tu siempre estuviste a mi lado.-
-Lamento haberlo ocultado tanto tiempo, pero necesitaba hacerlo... y por favor, no quiero que se lo digas a nadie.-
-Pero...-
-Por favor.-
-Esta bien, no diré nada... supongo que no quieres que Darien se entere.-
-No... me cree muerta y es mejor que lo siga creyendo.-
-Bueno, mejor vamos a comer algo, tienes que recuperar energías.- Yaten cambió el tema al ver la mirada tan afligida de Seren.-
-Si... es verdad, ahora que lo recuerdo, es mi turno en la cocina.-
-No nada de eso, podemos ordenar algo, tu quédate en la cama.-
-Ya te dije que me siento bien Yaten, Mina ¿me ayudas?-
-Claro, vamos... pero Serena... ¿estás segura?... es decir... ¿sabes cocinar?.- Yaten comenzó a reír.-
-Deberías ver todo lo que puede hacer, pero... – Yaten no podía seguir hablando de la risa.-
-¡Claro que puedo cocinar!, Setsuna y Michiru se han esmerado mucho en enseñarme.- toma a Sharian en brazos y se levanta de la cama.- Así que manos a la obra... ¡y deja de reírte Yaten!.-
-Jajajaja... si... jajajaja lo siento... pero... jajajaja.-
-Mejor vámonos Mina.- Seren sale algo ofendida de la habitación.-
-No entiendo porque tanta risa.-
-Es que... jajajaja... ya sabe cocinar... pero... jajaja... la apariencia de la comida... jajajaja... no es muy buena que digamos...-
-¡Te escuche Yaten!.- Seren gritó desde la mita del pasillo, una gota se escurrió en las frentes de Mina y Yaten.-
-Parece que sigue siendo la misma...-
-No lo dudes Mina.-
En la sala...
-Taiki... ¿podrías cuidar de Sharian un momento mientras preparo la comida?- El chico palideció un momento pero un codazo proveniente de Amy le hizo reaccionar.-
-Eh... claro, claro...- Taiki toma a la bebé en brazos.-
-BBBUUUUUUUUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!.-
-No puede ser... yo pensé que ya te había aceptado.- Taiki le devuelve a la pequeña.- Sharian, no puedo cocinar contigo en brazos.-
-No te preocupes, podemos ordenar algo, además deberías de estar descansando.-
-Por su puesto que no Taiki y me siento muy bien no te preocupes... pequeña, deja que te cuide ¿si?.- Sharian movió su cabeza en negación.-
-Taten...-
-¿Taten?- Amy miró a Seren sin entender.-
-Tio... Taten...-
-¿Yaten?... ¿quieres estar con Yaten?-
-Taten... Taten... jajajaja.-
-¿Yo que?-
-Creo que eso lo tomo por un si... Yaten...- Seren se acerca a él y le da a la pequeña que reía mientras rodeaba el cuello de Yaten.- Quiere estar contigo, cuídala bien ¿si?-
-Pero... pero...-
-Gracias, eres un sol... ahora si, Amy ¿vienes con nosotras a la cocina?-
-Claro.-
-Bueno, yo me retiro, tengo un par dependientes... te espero en casa Seren... adiós chicos, me despiden de Seiya, adiós.- Hoshimi se dio a la fuga.-
-¿Pendientes?, eso me sonó a pretextos.- ¬¬
-Tengo la misma percepción Taiki.- ¬¬ Yaten y su hermano de miran entre sí.-
-Y a todo esto... ¿dónde está Seiya?-
-Salió un momento, pero dijo que no tardaba.- Respondió Taiki, el rostro de Seren se tornó triste.-
-Bueno, vamos a apurarnos, seguro que llega a comer.- Seren le sonrió a Amy y asintió. Amy, Mina y Seren se internaron en la cocina, dejando a Taiki y a Yaten con Sharian en la sala.-
Hospital General.
-Mitsune ¿haz visto a Darien?-
-Acaba de irse, ya terminó su turno doctor Kenshin.-
-Bueno, en ese caso hablaré con el mañana.-
-¿Sucede algo?-
-No, descuida, hasta mañana.-
-Hasta mañana doctor.-
-“Tengo que averiguar que es lo que sucede con ustedes... es algo muy extraño”.-
***
Mas Tarde... Departamento de los Three Lights.
-Ya regresé.- Seiya encontró en la sala a sus hermanos pero frunció el ceño al ver que Yaten estaba recostado en la alfombra de la habitación mirando una revista y enseñándole palabras a Sharian, misma que la pequeña intentaba repetir, Yaten había atinado en el pasatiempo favorito de la bebé.-
-Hola Seiya, llegas justo a tiempo.- Taiki se colocó a su lado mirando a Yaten.-
-Y este es un pato...-
-...ato...-
-Esta es una oveja.-
-...o... eja...-
-Gato...-
-... miau...- Yaten movió su dedo índice en forma negativa.-
-No no no... gato.- Sharian imitó el movimiento de Yaten con su mano.-
-No no no... miau.-
-Ga-to.-
-Mi-au.- Taiki comienza a reír mientras a Yaten se le escurre una gota en la cabeza.-
-Esta niña es demasiado terca.-
-¿Teca?...- Seiya miraba con mucha curiosidad a la bebé, realmente le asombraba mucho ver el parecido que tenía con su Bombón, recordó las palabras de Darien y Yaten, su curiosidad por conocer más acerca del pasado, del Milenio de Plata, seguía creciendo considerablemente.-
-Vamos de nuevo... Abeja...-
-Aleja...-
-Perro.-
-Guau, guau.-
-Pe-rro.- Yaten frunció su mirada.-
-Guau... guau.- Una nueva gota se escurrió por la frente de Yaten, quien cambió de hoja. Taiki rió divertido nuevamente porque le hacia mucha gracia ver el esfuerzo que Yaten estaba haciendo para contener su desesperación.-
-Conejo.-
-... aaaaaahhh.... ¡melo! ¡melo!...- Sharian se emocionó al ver en la hoja una imagen de un conejo blanco de ojos azules y la cola de color gris.-
-No, el no es Caramelo... pero es un conejo... conejo.-
-¡Melo!.... ¡Melo!.-
-Es suficiente.... me rindo.- Yaten cerró la revista y Sharian gateó hasta donde se encontraban Seiya y Taiki. Sharian miró desde el suelo atentamente a Seiya quien le correspondió arrodillándose frente a ella. Sharian extendió sus bracitos para que la cargara mientras le veía de una manera muy dulce.-
-Bebé...-
-Parece que quiere que la cargues.- Yaten llegó junto a ellos. Seiya le tomó en brazos y se incorporó.-
-¿De donde habrás salido?... te pareces tanto a...-
-Mamá...- Seiya frunció su mirada.-
-¿Mamá?... ¿por qué le llamas así?-
-Mamá... mi... mamá.-
-¿Creen que tenga alguna relación con lo que está pasando?-
-¿Te refieres al enemigo?-
-No precisamente al enemigo Yaten, pero, según lo que me contó Amy, la nota que dejaron con ella se dirigía a Darien pero con el nombre de Endymion, ¿quién a parte de nosotros conoce su identidad?-
-Además, lo que dice Seiya es cierto Taiki, se parece demasiado a Serena.-
-Son idénticas...- murmuró Seiya. Sharian acercó su manita derecha al rostro de Seiya y tocó su mejilla izquierda, después se estiró un poco más hasta tocar su cabello color azabache, al instante su mirada dejó de estar llena de dulzura para llenarse de maldad antes de que jalara el cabello de Seiya con todas las fuerzas que tenía.-
-¡Oye!.-
-¡Seiya!.- Yaten intentó separar la mano de la bebé del cabello de su hermano.-
-Jajajajaja.- Sharian comenzó a reír con gran entusiasmo mientras tenía parte del fleco de Seiya en su pequeña mano. En ese momento Seren, Amy y Mina salen de la cocina, al ver la escena dejó la bandeja que traía en manos para acercarse rápidamente a Seiya.-
-¡Sharian!... no pequeña, eso no se hace, suéltalo corazón...- Sharian soltó rápidamente el cabello de Seiya y se dejó tomar por Seren.- Lo siento mucho Seiya... no sabe lo que hace.-
-¿En serio?... a mí me parece que si.- Se aleja de ella.-
-Sharian, no quiero que vuelvas a hacer algo como eso ¿entendiste?- La bebé bajó el rostro con tristeza.-
-Chicos, la comida está servida.- Mina sonrió poniendo la última bandeja sobre la mesa previamente alistada por Amy.-
-Huele delicioso.-
-Es pollo “a la orange”... y debo confesar que Serena me ha impresionado, lo hizo con lo mínimo de nuestra ayuda.-
-No es para tanto Amy.- Seren se sonroja un poco.-
-No se ustedes pero yo no puedo esperar más para probarlo.-
-Estoy de acuerdo con Yaten.- Taiki y su hermano tomaron asiento en la mesa.-
-Voy por la ensalada.- Mina entra a la cocina seguida de Amy.-
-¿Qué esperas para sentarte Seiya?-
-No tengo hambre Taiki... además, si la tuviera preferiría mil veces salir a comer fuera que probar algo como eso.- Seren sintió mucho dolor por las palabras de Seiya y más cuando el volteó y le miró fijamente.- Es lo más desagradable que he visto.- Los ojos de Seren se llenaron de lágrimas y bajó el rostro aún sin salir de su doloroso asombro.- Mejor me voy a dormir.- Seiya pasó a lado de Seren, Sharian casi fulmina a Seiya con su mirada mientras que Yaten se levantó de la mesa muy enfadado.-
-¡Seiya!...- Taiki tomó uno de sus brazos para impedir que fuera tras su otro hermano a la vez que le hacía una seña para que mirara a Seren.-
-¿Qué pasó?- Amy y Mina salieron de la cocina y se confundieron al ver que Seren tomaba los juguetes de la bebé y los guardaba en su pañalera misma que se colocó en su hombro derecho, tomó una pequeña cobijita y enrolló a la pequeña en ella.-
-Seren...- Yaten se acercó a ella.-
-Olvidé que tengo que llevar a Sharian con Darien, ya es tarde y no ha comido, será mejor que se la lleve ahora.- Comentó sin levantar la mirada.-
-Espera, hace mucho frío afuera si sales así te puedes enfermar.-
-No te preocupes tomaré un taxi.-
-Tienes que comer...-
-Es curioso... a mí también se me quitó el hambre... que disfruten la comida.- Seren dibujó una sonrisa muy fingida, al levantar su rostro, Yaten claramente pudo ver como las lágrimas caían sin cesar.-
-Seren espera...- Contrariamente al ruego de Taiki, Seren salió a toda velocidad del departamento.-
-Seiya se está pasando...-
-Tranquilo Yaten, es mejor no meternos...-
-¡¿Es que no te das cuenta que la está lastimando con esa actitud?!.-
-Tu conoces como reacciona Seiya cuando se enfada... déjalo, el único que sale perdiendo es él.-
-No es justo para ella.-
-Voy con ella.-
-Mina...- Amy la detuvo.- Déjala... es lo mejor, además ya la escuchaste... no estará sola.-
-Pero...-
-Mejor vamos a sentarnos que la comida se enfría.-
-Esta bien.-
***
Seren caminaba con Sharian en brazos por un parque cercano, el frío había disminuido un poco, el sol mandaba sus últimos rayos en un bello atardecer. Los ojos de Seren aún lucían tristes y sus mejillas seguían un poco húmedas por el roce de sus cálidas lágrimas. Sharian intentaba hacerla sonreír pero los intentos eran fallidos. La mente de Seren luchaba por encontrar alguna solución a lo que estaba viviendo, sabía que no tenía mucho tiempo y el distanciamiento de Seiya le dolía demasiado, había tomado la decisión de dedicarse a él pero su compartimiento lo hacía muy difícil, no lo quería aceptar pero tal vez era verdad que él ya no quería saber nada de ella, pero no quería darse por vencida. Por otro lado estaba su amor por Darien y según él, aún la seguía recordando y amando igual, solo que para él ya estaba muerta... ¿para que revelarle que seguía con vida si tarde o temprano...?... si no le quedaba ya mucho tiempo por vivir... ¿volver hacer que llore su muerte?, por su puesto que no. En cambio Seiya sabía toda la verdad, y se le había dado todo lo que ella pedía y más... se merecía que ella hiciera su mayor esfuerzo, el ciclo de vida con Darien había llegado a su fin y con Seiya seguía algo pendiente... la respuesta de ella. Sin embargo, su corazón y su mente, su amor y su voluntad, seguían debatiéndose en su interior.
-Mamá... iya... iya...- Sharian llamó la atención de Seren haciendo un lado su chupete y señalando con su pequeño dedito una pequeña ardilla que bajó de la copa de un árbol y se posó en el césped.- Melo...-
-No corazón, no es un conejo... es una ardilla.-
-¿Lilla?...-
-Si, una ardilla.- Sharian miró curiosa al pequeño animal e inmediatamente pidió que la bajara para acercarse a ella.-
-Bajo...Lilla...bajo...-
-Sharian está haciendo mucho frío no te puedo dejar ir porque te vas a enfermar, vamos a casa para que comas bien.-
-Nooo... lilla... lilla...bbbuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!.-
-Sharian no llores...-
-BBBBUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!....-
-Esta bien, esta bien... pero solo un momento ¿de acuerdo?-
-ento..- Sharian calmó su llanto y dibujó una sonrisa en sus labios, Seren bajó a la pequeña en el césped y le quitó la cobijita con la que la resguardaba del frío, la bebé gateó rápidamente hacia el animalito que se puso algo nervioso al ver que Sharian se acercaba, Seren se sentó en el césped junto a Sharian y de la pañalera sacó un empaque con galletas y lo abrió.-
-Mira...- Sharian vió con atención como Seren partía un pedazo pequeño de la galleta y se lo acercaba lentamente a la ardilla y alejó su mano.- No te muevas para que no le de miedo acercarse.- La bebé miró curiosa a la ardilla la cual se acercó con cautela a la galleta y comenzó a comer. Sharian sonrió muy feliz y asombrada al ver la acción de la ardilla.-
-¿Quieres intentarlo?- Seren golpeó el paquete de galletas para quebrarlas en pedazos y tomó la manita de la bebé para darle unos cuantos, la bebé le acercó un pedazo a la ardilla imitando a Seren y el animalito lo alcanzó y comenzó a comérselo. Sharian se puso muy feliz, Seren le miraba sonriendo.-
-Parece que le gustaron ¿verdad?-
-...taron... jajajaja...- Sorpresivamente la ardilla se acercó a la mano de la bebé y comenzó a quitarle las porciones de galleta, una ardilla más bajó del árbol y se acercó a su compañera y luego otra, por lo que la bebé optó por vaciar el paquete de galletas en el pasto, las 3 ardillas comenzaron a darse un banquete, la primera que bajó se dejó acariciar por la pequeña quien reía y sonreía muy feliz, lo que le asombró a Seren era que sin notarlo se vieron rodeadas por más de 6 ardillas. Miró a Sharian tan feliz que no pudo evitar sonreír, una sensación de nostalgia invadió su corazón al igual que un gran vacío que no se explicaba. Con delicadeza acarició la mejilla izquierda de Sharian, ella le miró a los ojos y le sonrió, Seren le correspondió.-
-¿Por qué será que el estar contigo me hace mucho bien?, ¿que el verte feliz, me hace sentir muy bien?... siento que eres tan especial para mí como lo es...-
-¡Papá!...- Exclamó la pequeña. Seren sonrió.-
-Si, Darien también es muy especial para mí corazón...-
-¡Papá!... ¡Papá!...- Sharian seguía exclamando con una gran sonrisa, solo que esta vez extendió sus bracitos.-
-¿Quieres ir con él?... vamos, seguramente el también quiere verte.-
-Tanto como a ti...- La sonrisa de Seren desapareció al escuchar esa voz a sus espaldas.-
-¡Papá!...- Sharian sonreía muy feliz, Darien se acercó más a ellas y se apoyó en una de sus rodillas para poder besar la frente de la bebé.-
-Hola Princesita... ¿cómo te has portado con Seren, mmh?.-
-Bebé... bien... mamá...- Darien y Seren se miraron a los ojos. Él observó en ellos un destello de tristeza que no le gustó, se dio cuenta que había llorado pero lo que más le llamó la atención, era la manera en como podía leer esos ojos azules y como le hablaban ellos a él. Ella sintió algo distinto en la mirada de Darien, algo que no acostumbraba a sentir y que le inquietó, sus ojos reflejaban un poco de... ¿confusión? ¿consternación?... buscaban en su mirada una respuesta a algo que no entendía. Pero no fue por mucho tiempo ya que la sonrisa tan llena de ternura y amor que solo se dibujada en los labios de Darien, cautivó toda su atención.-
-No esperé encontrarlas aquí...-
-Eh...- Seren sale de encanto.- Íbamos a casa pero una ardilla se interpuso en el camino, ¿verdad corazón?.-
-...Lilla.. papá... jajajaja-
-¿Una?... yo veo a toda la familia.- Seren comenzó a reír.-
-Primero apareció una y después todos sus amigos.- Darien se quitó un elegante y largo abrigo negro dejando ver un fino suéter cerrado y de cuello alto en color azul marino que combinaba perfectamente con sus ojos, vestía un pantalón negro de vestir y zapatos negros de cintas. Se sentó a lado derecho de Seren, colocó su maletín y su bata en el césped, después colocó en los hombros de ella su abrigo, Seren usaba un vestido japonés negro parecido al que usualmente portaba, pero éste era largo hasta los tobillos, tenía bordados de rosas rojas y era sin mangas.-
-No quiero que te enfermes, ¿porqué saliste sin cubrirte, que no sientes el frío?.-
-Salí tan rápido que solo medió tiempo de abrigar a Sharian.- Darien le ayuda a colocarse el abrigo y después a abrocharlo.- Veo que si te has acostumbrado a tu rol de papá.-
-¿Por...?-
-Yo podía ponerme el abrigo sola...- Seren le sonríe mientras se ven a los ojos.-
-¿Qué tienes?-
-Nada... ¿por qué?-
-Me estas mintiendo, estuviste llorando ¿y me dices que no tienes nada?- Seren bajó el rostro pero Darien la obligó nuevamente a verlo a los ojos levantando su rostro con su mano derecha.- Sabes que no me gusta verte triste... ¿no me quieres decir?-
-Voy a estar bien de verdad, no te preocupes.- Sonríe.-
-Jajajajaja...¡Mamá... Papá!... jajajajaja.- Sharian llamó la atención de ambos, las ardillas la habían acostado en suelo y estaban sobre ella haciéndole cosquillas y lamiendo su rostro, Seren y Darien rieron divertidos al verla. Un trueno casi inaudible interrumpió su risa, además el cielo comenzaba a nublarse.-
-Será mejor que nos vayamos, parece que va a llover.- Darien comentó mirando al cielo.-
-Si tienes razón.- Él se levantó , fue con la bebé a quien tomó en brazos y la sentó sobre su brazo derecho.-
-Vámonos Princesa.- Sharian le sonrió y después miró a las ardillas moviendo su manita en señal de despedida.-
-...dos... lillas...dos... jajajaja.- Darien se acercó a Seren y le extendió su mano izquierda para ayudarla a levantarse. Seren tomó la pañalera y la cobija de la niña y la bata con el maletín de Darien.-
-Dame las cosas...-
-No esta bien, ya llevas a la niña, con eso es suficiente.- Darien tomó la pañalera y la colgó en su hombro izquierdo desobedeciéndola.-
-Dije dámelas, no te pregunte si querías dármelas o no.-
-Si pero yo te ayudo... y mejor ya vámonos porque nos vamos a mojar con la lluvia.- Seren sacó de una de las bolsas externas de la pañalera el chupete con forma de flor para Sharian.-
-Toma corazón...- Sharian lo tomó y lo introdujo a su boca mientras Seren con ayuda de Darien la envolvía con la cobija.- Listo.- Sharian recargó su cabeza en el hombro derecho de Darien y comenzó a succionar su chupete.-
-Vámonos.- Darien tomó la mano derecha de Seren haciéndola sonrojar y comenzaron a caminar. Dos personas les miraban sonriendo desde lejos.-
-Se ven tan lindos.-
-Como una verdadera familia.- Artemis rodeó los hombros de Luna con su brazo derecho.- ¿Crees que se decida a decirle que sigue viva?-
-No lo sé Artemis, lo sigue queriendo pero... no quiere decirle la verdad.-
-De eso no hay duda, basta con observar como lo mira... su mirada hacia él no ha cambiado en nada, sigue siendo igual a la que le brindaba en el Milenio de Plata, ambos se siguen queriendo igual.-
-Si... tienes razón.-
-¿Sabes porque lo sé?- Luna le miró a los ojos.- Porque yo también, te sigo queriendo igual o quizá más que en el pasado.- Ella se sonroja.-
-Artemis...-
-Y debo recordarte que me debes una respuesta.-
-¿Te quieres casar en medio de tantos problemas?-
-Solo quiero escuchar que estás dispuesta a hacerlo, se muy bien que no lo podemos hacer hasta que nuestros príncipes lo hagan, pero por ahora me conformo con saber tu respuesta.-
-Tal vez nunca lo hagan.- Luna bajó el rostro con tristeza.-
-¿Ya perdiste las esperanzas?... ¿O no quieres estar a mi lado?-
-Ninguna de las dos cosas, pero Serena ha cambiado mucho y creo que sus sueños también...-
-¿Y tú?... ¿también ya los cambiaste?- Ella movió su cabeza de manera negativa.- Entonces... acepta, por favor... querías tiempo para pensarlo, ya pasaron más de 1000 años, creo que ha sido suficiente tiempo ¿no?- Luna sonrió.-
-Tonto... creí que siempre habías sabido la respuesta.-
-Me gusta escucharla de tus labios.- Luna sonrió.-
-Si... si quiero casarme contigo.-
-Es bueno saber, que los mil años de espera... no fueron en vano...- Artemis acercó su rostro al de Luna y besó sus labios sellando el compromiso mutuo que habían hecho.-
***
Departamento de Hoshimi.
Hoshimi entró a su departamento y cuando se dirigía hacia su habitación, se detuvo al sentir la energía de alguien a quien no veía desde hacía un par de años, al girarse vió un par de ojos púrpuras que lo observaban, no pudo hacer otra cosa más que sonreír.
-¿Shi? ¿Qué haces aquí?, no estas permitido…– Hoshimi fue interrumpido por la risa de su acompañante.-
-Tranquilo Falcon, he venido con permiso tanto de mis padres como de la nueva Diosa Selene– Shi volvió a reír por la expresión de confusión de Hoshimi- He venido aquí para pedir tu ayuda en algo que podrá ayudar tanto para ganar esta guerra, como para poder salvar a Arashi... además la hora de actuar ha llegado.- Hoshimi frunció su mirada.-
-¿Dices que hay una forma de salvar a mi hija?, haré lo que sea.–Shi hizo ademán para que se sentara en un sofá al mismo tiempo que él sentaba en otro que había enfrente suyo, durante unos segundos Shi se quedo callado pensando en como explicarle su idea a su amigo.-
-Primero debes saber que no soy el Shi que conoces, hace 20 años mi padre Hades me ordeno que una parte de mi se reencarnara en un ser humano, esa parte soy yo y como sabes las reencarnaciones no somos iguales que nuestras encarnaciones anteriores. Cada persona tiene varios compañeros del alma, la persona que amarás para toda la eternidad y los verdaderos amigos, como sabes tu hija y yo éramos compañeros del alma. Pero cuando me reencarne ocurrió algo que no esperaba mi otra yo, albergo todos los sentimientos míos hacia tu hija y yo me enamoré de unos de mis compañeros del alma pero debido al lazo que tengo con mi otro yo, hace que también ame a tu hija.– Shi para un momento de hablar para ver la reacción de Hoshimi que se veía algo sobresaltado.- Entonces recordé una ceremonia de la que me hablo mi padre hace tiempo, donde me dividirá en dos seres diferentes en uno donde tendré todos los sentimientos para tu hija y otra para la persona a la que estoy casada, aunque en el fondo los dos serán yo pero necesitare tu ayuda para esa ceremonia...¿lo harías?.-
-Shi la ceremonia de la que estas hablando es muy peligrosa ¿estas seguro?–Shi solo asintió como afirmación.- Está bien... te ayudare pero no veo de que nos pueda servir eso.-
-Recuerda que Arashi ahora cree que no tiene nada por que vivir, ni Sailor Moon ni Sailor Universe podrán liberarla, pero si descubre algo que la obligue a vivir, en el momento que ellas intenten liberarla tal vez yo pueda ayudarle desde el interior y habrá una posibilidad de liberarla sin matarla.-
-Ojalá pudiéramos salvarla así... sin necesidad de sacrificar su vida, pero sabes lo que marca la profecía... uno de los enviados tiene que caer en la batalla final, entre las fuerzas más poderosas del Universo.-
-Conozco a alguien que ha podido romper profecías de ese tipo... de otra manera Sailor Moon jamás hubiera derrotado a tu Reina Dorada.- Shi le brinda una mirada traviesa.-
-Veo que no has cambiado tu actitud... ¿tu también con eso?- Shi comienza a reír nuevamente.-
-Por cierto ¿cómo está?... supongo que no es nada fácil para Reiko convivir en una vida normal después de todo el tiempo que vivió con el caos en su interior.-
-Supongo lo mismo, Reiko siempre fue algo reservada con la gente, y después de lo que ocurrió, creo que empeoró la situación.-
-Pero ahí es donde entra la misión de su majestad.- Le guiña un ojo, que hace sonrojar un poco al monarca.- ¿Ya la viste?-
-No, aún no, pero tengo que informarle que vamos para allá.-
-¿Tienes o quieres?- Hoshimi le miró con seriedad.- Vale, ya lo sé... hizo un buen trabajo después de todo.-
-¿A que te refieres?-
-Después de que Reiko fue liberada del Caos, se ha encargado de devolver a cada uno de los habitantes de la Constelación Sagitario su semilla estelar, por lo tanto el Planeta de las Flores, Death Moon, Xhing, Alpha y Thaud, han vuelto a la vida y ella misma se ha encargado de mantener el orden y el equilibrio en el Sistema Thaud desde su Reino Dorado en Alpha... lo ha hecho muy bien, como toda una Reina.-
-Me alegra saber que mi gente está en tan buenas manos.- sonrió.-
-Es una buena persona... tiene un carácter de los mil demonios pero es una buena persona.-
-Será mejor que comiences a tratarla con más respeto si no quieres tener problemas conmigo.- ¬¬
-Jajajaja... pero tampoco me lo vas a negar, a ti te consta más que a mí... aún así... siempre fue la indicada para ti... y tu misión ahora, a parte de salvar y proteger a tus hijas, es demostrarle a Reiko el significado de vivir... tienes que romper todas las barreras que el Caos haya dejado en su interior, y nadie mas que tú lo puede hacer... la necesitan... la gran Sailor Galaxia, es una pieza fundamental para obtener la victoria.-
-Lo sé, su presencia es de suma importancia.-
-Salúdamela mucho, también a Saori... dile que el destino está marcado, es tan sabio como él más poderoso de los Dioses, que haga caso de su instinto, la verdad y la fuerza está a su lado, tiene que buscar en su interior... creo que sabes bien a que me refiero.- Hoshimi sonrió.-
-Esas mismas palabras las escuché hace mucho tiempo... solo espero que la decisión que tome... sea la correcta.-
-Lo será... es muy lista y estoy seguro que ya lo sabe... apóyala, habla con ella... te necesita... y también necesita de la guía que solo esa estrella puede darle...- Shi sonríe.- Todos tenemos una mitad en nuestro interior...-
-Que complementa el interior de otra mitad...- Hoshimi lo interrumpe.- Sabias palabras místicas de los ancestros Kashidy.-
-Mucha suerte Falcon... la hora... llegó.-
-Gracias por todo Shi, en nombre de Arashi, se que estás poniéndote en peligro para salvarla.- Shi sonrió.-
-Falcon, amo a tu hija, sacrificaría mi vida encantado por ella.-
-Lo sé, y de verdad lamento que las cosas no se hayan dado como lo esperaban.-
-Ahora que recuerdo, también quería informarte de algo, hemos notado el estado de la princesa Serenity y para ayudarla alguien muy especial está por liberar los bloqueos de memoria sobre su hermano pequeño, así que imagino muy pronto regresarán a Tokio, sería bueno que prepararas un encuentro entre ellos.-
-Así lo haré, estaré preparado.-
-Ahora debo irme, vendré para buscar tu ayuda para la ceremonia –levantándose y dando un abrazo a Hoshimi- Adiós Falcon... y recuerden, tengan fe... no están solos... yo sé porque se los digo.-
-Adiós Shi.- El guardián desaparece. Hoshimi va a su habitación y se detiene frente al gran espejo que reposaba en una de las esquinas de la misma. Cierra sus ojos y en su frente aparece un diminuto cristal en forma de rombo rojizo, símbolo Real de la Familia Kashidy.-
-Espero que sigas al pendiente de todo.- La figura de un joven haciendo una reverencia se dibuja en el espejo.- ¿Cómo vez la situación?-
-Maestro.- El joven se levanta para mirarlo a los ojos.- La situación en el Planeta Tierra es estable, pero no sabemos con certeza que pueda pasar, el hechizo que se ha lanzado contra este planeta y la Luna no ha surtido efecto aún, los Generales están a la espera de su llamado… intuyen que los poderes del Príncipe Endymion están despertando… es necesario que se le proteja, no podemos permitir que el enemigo se apodere del Cristal Dorado…-
-Es verdad, pero te equivocas en algo… el hechizo ya está surtiendo efecto.-
-¿Cómo?- Los Generales se acercan al joven quien les mira preocupados.-
-Maestro Falcon.- Malachite hace una reverencia.- ¿A que se refiere con eso?-
-Acaso nuestro Príncipe…-
-No Zoycite… Malachite, Neflyte, Jedite… Endymion se encuentra bien hasta el momento… al menos físicamente, creo que están concientes de que los recuerdos sobre la verdad han regresado, la perdida del Enviado del bien y de Serenity han afectado su interior de una manera que no podemos imaginar, así que su interior está vulnerable.-
-En ese caso en cualquier momento la maldición puede apoderarse de él.- Todos miraron con preocupación a Neflyte.-
-Por el momento solo ha atacado la salud de Serenity… no me equivoqué, han lanzado el mismo hechizo que cayó sobre mi hermano.-
-¿Ella lo sabe?- Falcon le brincó una sonrisa reconfortante al joven.-
-Sharian es muy lista… desafortunadamente, no ha logrado mucho aún, hay demasiada tensión alrededor de Endymion, Serenity y Seiya.-
-¿Seiya?- Frunció su mirada.- ¿Quién es?-
-Tranquilízate Neflyte… Maestro Falcon, ¿Qué podemos hacer para ayudar a la Princesa?-
-Eso es precisamente lo que quiero informarles Jedite… hemos tenido un cambio de planes y el viaje a mi planeta se ha adelantado, por lo que mañana abandonaremos la Tierra.-
-Eso significa que nuestro planeta…-
-Quedará bajo su protección Zoycite.- Los cinco individuos se miraron entre sí.- No es conveniente que vengan con nosotros, Endymion necesita enfrentarse solo a lo que le espera, no es que sea dependiente de alguien, pero él será un punto clave en todo esto, será una pieza muy importante y a la vez un “Talón de Aquiles”, necesitamos que llegue a su máximo poder para que cuando la batalla estalle, pueda brindarle la fortaleza a Serenity.-
-Tiene que ser mutua, si ella no responde, el Príncipe…-
-Lo sé… pero tengo el presentimiento de que… por algún tiempo Endymion tendrá que hacerle frente al enemigo, sin ella… por ese motivo es mejor que entrene solo y cuando llegue ese momento necesitará mucho de ustedes.-
-Mientras tanto yo seguiré reteniendo el hechizo desde este lugar, intentaré crear una barrera desde el corazón de la Tierra.-
-Me parece muy bien…-Hoshimi le sonríe al joven.- Malachite, ustedes no estarán solos… al frente en nuestra ausencia estará también Sailor Plut, yo estaré en contacto con ella y con ustedes… ya saben quienes son las Guardianas Espirituales ¿verdad?-
-Si ya me he encargado de hablarles de ellas.- Respondió el joven.-
-No se preocupe, estamos al tanto de la situación, será difícil enfrentarnos a ellas pero, no imposible.-
-En ese caso… llegó el momento.- Falcon sonrió, los Generales se miraron entre si y asintieron.-
-Por favor cierren sus ojos, yo me encargaré de trasportarlos al exterior.- El joven hizo aparecer un aura dorada alrededor de los Generales, la cual los hizo reducir su tamaño hasta convertirlos en 4 piedras preciosas mismas que se acercaron al reflejo del monarca y atravesaron el espejo, Falcon hizo aparecer una caja de cristal donde tomaron lugar las joyas para luego cerrarla.-
-¿Conoces a Shi?- El joven asintió.- Me ha informado que dentro de poco el bloqueo mental que hay en la familia Tsukino será retirado, no se que pueda significar esto, ni mucho menos me esperaba que Shi fuera quien tomara esa decisión… pero necesito que estés al pendiente de quien lo haga.-
-¿De quién lo haga?- Falcon asintió.- ¿No lo hará él?-
-No… dijo que lo haría alguien más… pero no se quien pudiera tener tal poder como para hacer una cosa así…- El joven bajó el rostro pensativo.-
-Probablemente…-
-¿Tienes alguna idea de quién pueda ser?- El joven asintió.- ¿Quién?-
-Shi estuvo aquí… pero… no me haga caso… no tiene sentido, le ruego que no le de importancia.- Falcon le miró con sospecha, pero prefirió no decir nada.-
-Bien, eso era todo, hay que seguir en contacto.-
-Por supuesto majestad.- Hace una reverencia.- Le agradezco la ayuda que le está brindando a este Planeta y a la vez a todo el Sistema Solar, es un orgullo y una satisfacción muy grande contar con el apoyo de la Familia Kashidy y la Dinastía Oscura para que esta Batalla tenga el desenlace esperado... lamento que el precio que se tenga que pagar, sea tan grande.- Falcon sonrió.-
-Estoy seguro que si la historia hubiera sido al revés, Endymion, Serenity, incluso su propia madre hubiera hecho lo mismo por mi o por mis hijas… no hay nada que agradecer… Y no te preocupes, seguiré vigilando a Sharian.-El joven se sonroja.-
-Les deseo un buen viaje majestad… hasta pronto.-
-Adiós.- El joven desaparece del espejo, Falcon mira la caja de cristal que tiene en sus manos.- Creo que llegó el momento de que se reúnan… al igual que nosotros también Reiko…- Una sonrisa nostálgica se dibujó en sus labios.- Ha pasado mucho tiempo… espero que no haya sido demasiado…-
***
Centro de la Cuidad...
-¿Cómo te fue en el hospital?- La mirada de Darien se nubló al recordar lo que había descubierto, un dolor muy fuerte comenzó a crecer en su pecho al igual de una ligera molestia, ¿por qué no se lo había dicho?, ¿es que acaso no le tenía confianza?, era algo tan delicado y no se lo había dicho... no sabía que le dolía más, lo que tenía o que se lo oculte... por impulso apretó un poco más su mano.- ¿Darien... sucede algo?-
-No... solo pensaba.-
-¿Qué pasa?-
-Mis poderes están despertando.-
-Eso es un buen presagio, dentro de poco podrás tener bajo un control absoluto el Cristal Dorado, me alegro por ti.- Seren le brinda una sonrisa, al ver sus ojos Darien se detiene haciéndola detenerse también...-
-Seren... necesito hablar contigo...-
-¿De qué... que pasa?...-
-“Este no es un buen lugar...”-
-Hola Darien...-
-Mitsune.- Seren frunció su mirada al igual que Sharian.-
-Veo que estás con tu familia, hola Seren... lamento el pasado incidente.-
-Descuida... no te preocupes.- Darien suelta la mano de Seren y la desliza por su cintura a manera de abrazo y la atrae más hacia él.-
-Mitsune, te presento a...-
-Tu esposa... ya la conocía, encantada... tienen una niña encantadora.-
-Si... gracias.- Seren le respondió sin muchos ánimos.-
-Ella es Mitsune, una de las futuras enfermeras del Hospital, y seguramente será de las mejores.-
-Eso espero Darien... pero no les quito mucho tiempo, solo quería comentarte que el Doctor Kenshin preguntó por ti con mucho interés después de que te fuiste, no dijo el motivo pero estaba muy interesado en hablar contigo.-
-No sé que pueda ser, pero te agradezco el aviso.-
-No es nada, bueno, me retiro mis padres y mi hermana me esperan.. gusto en saludarte Seren.-
-Igualmente...- “Si claro..”.- Seren sonrió fingidamente.-
-Hasta luego Darien.-
-Adiós.- Se va.-
-¿Crees que sea algún problema?-
-Espero que no.-Sharian se quitó el chupete de la boca.-
-¡Oso!... ¡Oso!...- Sacó uno de sus bracitos de la cobija y señalo un oso blanco de mediano tamaño que se encontraba en el aparador de una juguetería frente a donde se habían detenido.-
-¿Te gusta?- Sharian le sonrió a Darien.-
-¡Oso!...-
-¿Tu que opinas?- Seren se acercó al aparador.-
-Es bonito, pero creo que está mas grande que ella.-
-¡Oso!... papá... ¡Oso!... mamá... ¡Oso!...-
-Creo que para ella eso no es importante...-
-Entonces vamos a comprarlo ¿si?... es muy bonito.- Seren sonrió emocionada.-
-¡nito!... ¡oso... nito!-
-Dos contra uno... ustedes ganan, vamos a comprarlo.- Seren sonrió y entró a la juguetería seguida de Darien quien la miraba con una sonrisa, esas eran las reacciones que le hacían recordar a Serena.-
-Buenas tardes, ¿en que puedo ayudarles?- Una de las empleadas se acercó a ellos.-
-¿Podría mostrarnos el oso de peluche blanco que está en el aparador?-
-¿El del sombrero?-
-Si ese.-
-En seguida.- Seren mientras tanto observó a las muñecas que tenía a su derecha, había una de ojos azules y cabello lacio en color negro junto a otra de cabello rubio y mismo color de ojos.-
-“La misma muñeca, mismos ojos... pero diferente apariencia”.- Seren sonrió son nostalgia al verlas... tomó la de cabello rubio.-
-Aquí tiene señora.- Le da el oso, Seren regresa la muñeca a su lugar.-
-¡Oso!...- Sharian reaccionó de inmediato, Seren le acercó el peluche e inmediatamente lo abrazo. Darien y Seren se sonrieron.-
-Nos lo llevamos.-
-Enseguida señor.-
-También esa muñeca.- Darien señaló a la muñeca que Seren anteriormente había tomado, Seren le miró confundida.-
-Por supuesto señor.- Toma a la muñeca.- En la caja les cobran el importe, síganme por favor.-
-Darien...-
-Tu también eres alguien muy especial para mí.- Darien sigue a la empleada dejando a Seren a mitad del pasillo sonrojada.-
***
Mas tarde... Departamento de Nishimura.
-¿Podrías pasar un momento a mi departamento?, tal vez así Sharian decida comerse su papilla en lugar de lanzarla a mi ropa.- Darien mira con una mirada fingida de enfado, por su parte Sharian le mira brinda una mirada angelical.-
-“¿Entrar a su departamento?”...- Por la mente de Seren paso el recuerdo más doloroso de su vida, recordó la última vez que estuvo ahí... y aún la impresión era muy fuerte.-“No... no puedo hacerlo... no puedo”-
-Además necesito hablar contigo.-
-Eh... mejor pasa tu al mío, la verdad es que me quiero poner algo más cómodo, no me cambié al salir de la sesión de fotografía, ya no aguanto los zapatos y quisiera tomarme algo para evitar que me de un resfriado, te invito una taza de té ¿si?-
-Esta bien.- Seren sonrió mientras sentía un poco de alivio y volteó a ver la puerta del departamento donde vivía.-
-Ay no...-
-¿Qué?- Por toda respuesta la puerta se abre por si sola y a Darien se le escurre una gota por la cabeza.- Las llaves...-
-Lo bueno es que mi poder no se me olvida...jejeje.- Entran al departamento.- Pensé que el se.... digo mi papá estaría aquí... que extraño... bueno voy a cambiarme, siéntate, ahora regreso.-
-¡Melo!.... ¡Melo!...- Sharian sonrió feliz al ver al pequeño conejito acercarse a Seren, ella lo cargó.-
-Hola Caramelo... ¿te he tenido muy abandonado verdad?... lo siento tanto... mira, alguien quiere jugar contigo.- El conejito dio un par de lengüetazos en el rostro de Seren y después se liberó de sus manos con un salto para caer en el sofá donde Darien dejó a Sharian. Seren puso la bata, el maletín de Darien, el oso de peluche y la caja que contenía su muñeca en el sillón de enfrente.-
-No tardo.-
-Si...- Seren entró a su habitación; Darien miró por un par de segundos a la bebé jugando con Caramelo para después mirar hacia su maletín, nuevamente su mirada se tornó seria, los latidos de su corazón comenzaron a incrementarse, tomó el maletín, lo abrió y sacó un sobre amarillo. Introdujo su mano en él y saco dos hojas tamaño carta, permaneció viéndolas fijamente durante todo ese tiempo. Seren por su parte cambió su vestido por un pantalón de mezclilla oscura y un suéter de lana y cuello alto en color blanco que le llegaba a mitad de sus muslos. Su cabello lo peinó en una coleta alta y se retiró el maquillaje que traía, para luego aplicar nada más un poco de brillo en sus labios y una sombra tenue en sus ojos, algo muy natural. Salió de la habitación y encontró a Darien de pie frente a Sharian y Caramelo, leyendo absorto unas hojas que sostenía.-
-Voy a preparar el té y la papilla de Sharian, ¿quieres acompañarme a comer también?- Darien seguía mirando las hojas.- ¿Darien?... ¿me estás poniendo atención?-
-Seren... quiero que me respondas algo...- Seren frunció su mirada, la voz de Darien era fría y muy seria... sabía que cuando hablaba así era porque estaba enfadado o algo andaba mal, su corazón se aceleró, nunca le gustó escucharle hablar así.- ¿Hasta cuando pensabas ocultármelo?-
-¿De que hablas?-
-De esto...- Darien aventó una copia de los resultados de sus análisis que había descubierto al sofá, en cuyo respaldo se recargaba Seren, ella vió los papeles y sintió un escalofrío recorrerle por todo el cuerpo.-
***
Constelación Sagitario. Planeta Alpha.
-Los tratos comerciales del Planeta Xing con Death Moon pudieron llevarse acabo sin ningún problema. Creo que los del problema siguen siendo la flota de Rebeldes del Planeta Thaud, están impidiendo que las naves comerciales entreguen el cargamento en su destino, algunas han sido saqueadas; hable con algunos de los miembros de la Dinastía Oscura y ya han logrado capturar a varios de los Rebeldes responsables, y los han encarcelado en el Reino Kashidy. Por otra parte Xing...- Nezu Chuuko, mejor conocida como Sailor Iron Mouse, rendía un informe a Reiko de las actividades comerciales en el Sistema Thaud, ambas se encontraban en los Jardines Reales del Castillo.-
La mente de Sailor Galaxia estaba totalmente ajena a lo que Nezu intentaba explicarle, su mirada estaba perdida en las flores un poco extrañas que tenía enfrente, las “golden kiryas” una flor de cinco largos pétalos dorados, como de unos 10 cm. de longitud que se encontraban unidos al tallo por unos diminutos filamentos transparentes que a simple vista hacían parecer que los pétalos flotaban sobre el tallo de color blanco aperlado, en lugar de ser una extensión más de la flor; mágicas y bellas flores nativas de ese planeta y que ni aún en el Reino de Kakyuu se podrían encontrar. En los últimos días Reiko no dejaba de pensar en la posibilidad de ir a la Tierra, la última conversación que sostuvo con Seiya, lejos de tranquilizarla le preocupaba más, la reacción del chico no era la que esperaba, “Seiya suele ser alguien muy impredecible algunas veces”, esas fueron las palabras de Kakyuu, pero Reiko tenía que decírselo, era la única forma en la que se podían hacer las cosas sin que ella tuviera que abandonar el Sistema Thaud; a pesar de que aún había cierto temor de la gente hacía ella, tenía que tomar las riendas de él, no podía permitir que los Rebeldes destruyeran lo que tanto trabajo les costó a Falcon y Saori proteger... Falcon... Saori... les extrañaba, y en su nombre, tenía que seguir adelante, era su deber y su nueva misión, en nombre de Saori... de Falcon. Con ayuda de las Sailor Anima-mates llevaba a cabo la misión de proteger y controlar al Sistema Thaud y a toda la Constelación Sagitario, no había movimiento que se realizara que Reiko no supiera, por muy simple que pudiera ser, primero tenía que pasar por su conocimiento o en su defecto por alguno de los miembros de la tan respetada Dinastía Oscura, ellos también le rendían cuentas a ella en ausencia de Saori, la razón era sencilla... Reiko, soberana del Reino Dorado, del Planeta Alpha... era Sailor Galaxia, la legendaria Sailor Scout y algo más... era la única mujer, a parte de la Princesa Arashi Kashidy que desde lo ocurrido con Saori, se esperaba que portara la corona real de Thaud. Reiko despertó de su estado reflexivo y miró de reojo a Nazu, ninguna de las Sailor Anima-mates, sabía de la reencarnación de Saori y menos de sus planes por viajar hasta el Sistema Solar con el propósito de proteger a lo más preciado que podía existir, las dos únicos seres que podían terminar con una agonía devastadora que ella mantuvo despierta por mucho tiempo.
-Y por último la Princesa Kakyuu mandó a decir que le interesa hablar con usted.-
-Muy bien, yo hablaré con ella más tarde, gracias Nazu puedes retirarte.-
-Majestad, ¿se siente bien?-
-Si... muy bien, retírate quiero estar sola.-
-Como usted ordene.- Nazu hizo una reverencia y dio media vuelta para alejarse de su reina, tomó el pasillo principal que llevaba hacia el interior del Castillo, cuando sintió una poderosa energía a su derecha que se le hizo extrañamente familiar. Miró a todas partes intentando el origen de semejante energía. Alzó su mano derecha en la cual traía un brazalete y presionó la piedra que tenía en medio de él.- Aluminum Siren, Lead Crow... tenemos visitas en la parte frontal del Castillo, sospechoso clase A.-
-Entendido...-
-Vamos para allá.-
- No hace falta Nazu, no pienso causar ningún problema.- Una voz escuchó a sus espaldas, la chica se asombró al escuchar ese timbre de voz tan peculiar, se giró para ver al dueño de esa penetrante voz y abrió los ojos impactada, sin poder creer que tuviera enfrente a esa persona.-
-Ma... ma... majestad...- Se tapa los ojos.- Ay no puede ser, Lead Crow tiene razón me estoy volviendo loca... ya estoy alucinando...-
-Jajajaja... no, no estas viendo visiones... soy yo.- Nazu mueve sus dedos para verlo nuevamente y retira sus manos.-
-No... eso no puede ser... usted... usted está... mu... ¡NOOOOOO ME ESTOY VOLVIENDO LOCA!.- Nazu cubre su rostro nuevamente en un gesto muy cómico y comienza a llorar.-
-Jajajaja... Nazu, veo que sigues siendo la misma, tu alma de niña no ha cambiado, es un gusto volver a verte.- Naru deja de llorar y se limpia las lágrimas de su rostro.-
-Entonces... ¿si es usted?...-
-Si... no estoy muerto, no estas viendo visiones y mucho menos estás alucinando, soy yo... he venido a hablar con tu señora.-
-Maestro Falcon.- Hace una reverencia.- Sea bienvenido a la vida... digo al Planeta Alpha jejeje...- Se levanta.- Estoy segura que a mi señora Reiko le dará mucho gusto verlo aquí.- Falcon sonrió.-
-“Yo también lo espero...”- pensó.- Voy a verla, saluda a las demás Sailors, ya tendré el gusto de verlas a todas después.-
-Claro que si majestad, y de verdad es un gusto volver a verlo... La Señora Reiko está...-
-En los Jardines, lo sé.- Nazu sonríe y hace una nueva reverencia. Falcon se dirige hacia los jardines. En ese momento Sailor Aluminum Siren y Sailor Lead Crow llegan con Naru.-
-¡¿Y bien, donde está?!- Lead Crow se puso en guardia de inmediato, a Aluminum y a Naru les escurre una gota en la cabeza.-
-Interrumpió mi almuerzo pero como puedo sentir que tiene un gran poder lo voy a perdonar... ¿pero a donde se fue?- Aluminum comenzó a buscar al mencionado sospechoso.-
-No es ningún enemigo, fue una falsa alarma.-
-¿¡Qué!?-
-Con todo ese poder ¿y no es un enemigo?-
-No... y es tan poderoso porque se trata del Rey Falcon Kashidy.-
-¡QUEEEEE!.-
***
Falcon no tardó mucho en encontrarla; ella portaba un vestido verde claro, sabía que era su favorito, su cabello dorado se ondeaba al compás del viento, rodeada de todas esa bellas flores... era una imagen hermosa y que tanto añoraba. Reiko estaba ausente mirando sus flores, su mirada lucía triste, los recuerdos de lo que había vivido hasta ese día no eran muy agradables, sobre todo los que tenían que ver con el Caos y el peor de ellos... la muerte de la persona que más amó frente a sus ojos... como deseaba volver a verlo, estar a su lado, después de tanto dolor en su corazón, añoraba refugiarse en sus brazos... era una mezcla muy fuerte de sentimientos, ella no era de las personas que se dejaban llevar por los sentimentalismos, era una mujer de carácter fuerte e inexpresiva muchas veces... pero con él era diferente... él despertaba algo especial en su interior, que gracias al Caos, tuvo muy poco tiempo para comprender... pero el deseo de sentir su presencia era muy fuerte, aún sabiendo que podría ser un amor imposible, siguió a su lado sin importarle nada, porque aunque quisiera.. sabía perfectamente, que no podría estar lejos de él, de su presencia, su protección, su calor, su voz...-
-Reiko...- Ella levantó su mirada de inmediato, lo había escuchado... era su voz... no podría estar equivocada, un temor invadió su ser, el simple hecho de pensar que pudiera haber sido algún producto de su imaginación, le lastimaba.- Reiko...-Las flores que había en sus manos se cayeron al suelo, sus ojos se humedecieron y los latidos de su corazón se detuvieron. Lentamente y con mucho temor se giró para mirar hacia atrás... alzó su mirada lentamente intentando grabarlo en su mente para toda la eternidad en donde siempre había estado... miró su rostro, sus ojos... y las lágrimas de los suyos comenzaron a deslizarse en sus mejillas...- Te encontré...- Reiko sonrió sin poder creer aún que estaba ahí... un nudo se formó en su garganta y sintió que su cuerpo comenzaba a temblar... las palabras no salían de su garganta.-
-Falcon... eres tu... Falcon... ¡Falcon!...- Reiko se acercó a él lo más rápido que pudo y Falcon le recibió con sus brazos abiertos, la abrazó con todas sus fuerzas, extrañaba tanto esa sensación de tranquilidad al sentirla junto a él que temía soltarla porque no quería que se la arrebataran una vez más.- Estás aquí... estas aquí... te extrañé tanto...- Reiko rodeó su cuello con sus brazos, sus lágrimas no dejaban de brotar y Falcon la atrajo más hacía él rodeando su cintura y aspirando el aroma tan exquisito de su perfume.-
-No más de lo que yo te extrañé a ti mi amor.-