Capítulo 18 : El pasado oculto

Primera Parte.

Tres años después de la lucha que sostuvo Sailor Galaxia contra Sailor Chaos, en donde Galaxia le encerró en su cuerpo; gracias al Cristal de Plata, el Planeta Saturno fue reconstruido, los Planetas Urano y Neptuno salieron adelante gracias al poder de sus guardianas y el apoyo de la Reina de la Luna, Sailor Plut, también había reconstruido su Planeta, poco tiempo después de la pelea, Sailor Plut se hizo presente ante la Reina Serenety quien la creía muerta según palabras de Sailor Galaxia, y le contó que antes de que Sailor Chaos pudiera terminar con su vida pudo transportarse hacia las los "Caminos del Tiempo", lugar donde permanecía hasta ahora, vigilando que todo el tiempo marche debidamente, por sí solo y sin ningún impedimento, poniéndose a sus órdenes y confirmando su existencia. A Sailor Uranus y Sailor Neptiune se les permitió volver al Reino Lunar, cosa que raramente hacían, pues aún les incomodaba hacerlo y solo lo hacían en ocasiones de suma importancia. Las Sailor Scouts del Sistema Solar Interno ya eran unas jóvenes y habían madurado en muchos aspectos, lo que orilló a sus padres a darles la tutela de cada una de ellas a la Reina de la Luna quien hizo de ellas las Guardianas de la heredera al Trono, la Princesa Serenity, quien junto con ellas ya tenía 17 años de edad.

Majestad, me mando a llamar.- una chica de cabello largo color negro y ojos color azul hacia una reverencia.-

¿ Esta todo preparado Luna?.-

Si, alteza, la nave ya está lista, las Sailors están a bordo y la princesa Serenity le espera en la plataforma de despegue.-

Como ha pasado el tiempo, mi hija ya es toda una jovencita.-

Inteligente, madura y muy hermosa, será una buena Reina.-

Y él será un buen Rey.-

¿Ya ha hablado con ella?.-

No, aún no me ha dicho nada, pero conozco muy bien a mi hija, es un hecho que esta enamorada.-

Pues él parece ser una buena persona, a pesar de sus padres.-

Si, lo es, y también presiento que el está enamorado de ella, viene con mucha insistencia a ver a Serenity, aunque ella diga que solo son buenos amigos, en la mirada de ambos se ven sus verdaderos sentimientos..... y eso es lo que me preocupa.-

No la entiendo alteza.-

¿Recuerdas aquella historia que habla a cerca de la existencia de un ser con un poder supremo, único capaz de destruir la oscuridad?.-

Si, es una de las creencias que existen en el Reino, muchos aseguran que se trata de la Princesa Serenity, el Maestro Fálcon era uno de ellos.-

Mi hija es una persona importante para el futuro, es por eso que debe ser muy cautelosa al elegir quien la acompañara en su vida por siempre.-

- Si me permite opinar, el Príncipe podría ser el indicado, se conocen bien y se aprecian, además que él es poseedor de un gran poder.-

- Eso es justamente lo que me preocupa, pero en fin, vámonos, que se hace tarde, mi hija debe de estar ansiosa por bajar a la Tierra.-

- Espero mucho tiempo.-

- La Tierra es un lugar peligroso para alguien como Serenity, no es como los otros planetas del Sistema Solar, los Reyes de ese planeta son muy especiales y guardan cierto recelo a nuestro Reino, es por eso que no le permitía bajar sola; además tengo un mal presentimiento.- salen del castillo y llegan a la plataforma con la Princesa y el joven Artemis.-

- Madre.- hace una reverencia.- ya está todo listo.-

- Bien, sube, ya te alcanzo.-

- Permiso.- sube a abordo de la nave.-

- Cualquier cosa me informan, estaremos de vuelta mañana temprano, a no ser que la Princesa opine lo contrario.- Luna y Artemis ríen.-

- No se preocupe majestad, nosotros nos encargaremos de todo.- dijo sonriente el joven.-

- Las Outer no tardarán en llegar y así el Reino estará más seguro, pierda cuidado.-

- Mis fieles guardianes, no se que haría sin ustedes, les agradezco, nos veremos mañana.- Artemis y Luna se inclinan mientras la Reina sube a bordo de la nave. Tiempo después, la misma nave aterrizaba en el Planeta Tierra, en un lugar cercano al castillo del mismo, siendo recibidos por el ejército y los Reyes. La nave abre la puerta y algunos soldados comienzan a bajar para hacer una especie valla, la primera en bajar fue Sailor Júpiter, le siguieron Sailor Mars y Mercury que se colocaron en el lado derecho de la escalera por la cual descendían los pasajeros quedado frente a Júpiter y al final la líder de las Inner Senshies, Sailor Venus, mientras que los Reyes de la Tierra quedaban frente a Sailor Venus quien hizo una inclinación por respeto.-

- Su majestad, La Reina Serenity y su hija la Princesa Serenity del Reino Lunar.- al terminar, se coloca del lado de Júpiter para dar paso a la Reina y a su hija quienes descendieron de la nave.-

Después de los clásicos saludos diplomáticos entre ellos, los Reyes de la Tierra ofrecieron una elegante cena en su palacio, La Reina aceptó gustosa y se encaminaron a unos carruajes que les esperaban y les conducirían al castillo. Eran dos carruajes, en uno iban los Reyes de la Tierra y la Reina Serenity, en el otro las Sailors y con el permiso de la Reina la Princesa.-

- Si hay algo que me aburre en esta vida, son las visitas diplomáticas de la Reina.- dijo la Princesa mientras suspiraba resignada.-

- No eres la única.- contestó Venus.-

- Por suerte te permitió viajar con nosotras.- le alentó Júpiter.-

- Debe ser muy aburrido estar en medio de una platica de negocios.- dijo la Sailor del fuego mientras se cruzaba de brazos.-

- Yo digo que debe de ser muy interesante.-

- Disculpen, ¿ese fue un comentario de Sailor Mercury ?.- ¬¬ bromeó Venus.-

- Siempre hablan de lo mismo, es muy aburrido.-

- Mejor piensa que pronto verás al Príncipe Endymion.- dijo burlona Mars.-

- Es verdad, tienes que demostrar lo mejor de ti porque estás en el territorio de tu futura familia.-

-Venus tiene razón, es tu oportunidad para ganarte la confianza de sus padres.-

- Júpiter, ¿Cuántas veces tengo que decirles que el Príncipe Endymion y yo solo somos amigos?.- dijo muy sonrojada.-

- Si, si, si, pero por algo tienen que empezar.-

-Mars, chicas déjenla en paz.-

- Mercury, por favor si se nota que se quieren, Sere te puedo asegurar que él siente lo mismo que tú, ¿no has visto como te mira?, por favor, se necesita ser ciego para no darse cuenta.-

- Hacen muy bonita pareja, y la verdad ya se tardaron mucho.-

- Chicas creo que están exagerando.-

- Serenity, entre nosotras no hay secretos, todas nos conocemos muy bien, y nos queremos como hermanas, ¿verdad?.-

- Claro Mars, para mi, todas ustedes son mis hermanas.-

- Entonces dinos la verdad, ¿estas enamorada del Príncipe Endymion si o no?.- todas, incluyendo a Mercury, le miraron fijamente; desde que se conocieron ellas siempre habían sido muy unidas y se querían mucho, se hacían confesiones y se cuidaban entre todas, tanta era su confianza que prometieron en una de sus tantas pláticas permanecer siempre unidas y siempre apoyarse en todo. Serenity suspiró.-

- Esta bien, les diré la verdad, sabía que no podría ocultarlo por mucho tiempo; sí, estoy enamorada de él.-

- Lo sabía!!!!!, a la Sailor del amor no se le escapa nada, jajajajaja ^_^.- a todas les escurre una gota en la cabeza.-

- Pero no luces de todo feliz, ¿que te pasa Sere?.- dijo Júpiter algo extrañada.-

- Nada, es solo que lo quiero y tengo miedo de no poder olvidarlo.-

-¿Olvidarlo?.- pregunto la Sailor del Conocimiento mientras todas se miraban entre sí.-

- El es mayor que yo, es obvio que él jamás se fijaría en una niña como yo.- bajó el rostro.- Además hace algunos meses, en una de sus visitas al Reino me dijo que sus padres le exigen que busque a alguien para desposarla y hasta le mencionaron el nombre de una mujer la cual constantemente invitan al Reino con el propósito de que él se enamore de ella.-

- Eso es muy cruel.- respondió Mars.-

- Sí, se imaginan que nos obligaran a casarnos con alguien a quien no amamos.-

- Ni lo menciones Júpiter, eso es muy injusto para el Príncipe.-

- ¿Y sabes quien es esa mujer?.- Preguntó Mercury; la Princesa asiente afirmativamente.-

- La princesa Beryl.-

- QQUUEE!!!!.- exclamaron las Sailors.-

- ¿La cara de murciélago?.- gota en la cabeza -_-U

- Venus!!!.-

-Es que eso si que es un martirio para el pobre del Príncipe, mira que aguantar a esa mujer.-

- Endymion dice que es una buena persona, pero que simplemente no siente que sea la indicada, pero sus padres lo presionan constantemente diciéndole que sería una unión benéfica para los dos reinos.-

- Con que esa es la razón, es increíble que quieran sacrificar la felicidad de su hijo por su reino.- dijo incrédula Júpiter.-

- No te des por vencida, si el Príncipe no siente nada por ella, tienes muchas posibilidades, tu eres muy inteligente y bonita, además de que ambos se conocen y se llevan muy bien, no veo porque tienes tan pocas esperanzas.- le alentó Mars.-

- Mars tiene razón, ¿que importa la diferencia de edades?, tu eres muy madura para la edad que tienes, ese no es ningún impedimento además, la felicidad no tiene edad.- ^_^

- Venus, Lo correcto sería el amor no tiene edad.- ¬¬ le corrigió Mercury.-

- Si, eso.- ^_^U.-

- Pero no creo que la Reina lo acepte, saben que existen ciertos conflictos con los Reyes de este planeta y ella.-

- Si, pero si en verdad se quieren, juntos podrán con eso y más.-

-Mercury tiene razón, no pierdas las esperanzas.- le apoyó Júpiter.-

- No te des por vencida.- Venus le sonrió.-

- Sabes que puedes contar con nosotras para lo que sea.- Mars le tomó una de sus manos en señal de apoyo.-

- No estas sola.- terminó de decir Mercury.-

- Gracias chicas.- de pronto los carruajes se detienen y un guardia abre les abre la puerta para que puedan bajar, los Reyes entran al castillo seguidos de la Princesa y las Sailors y un grupo de guardias que les acompañaban. A mitad del camino se encuentran con los Generales.-

- Es un placer tenerla entre nosotros alteza.-

- Sea bienvenidas a ese Planeta.- hacen una reverencia.-

-Malachite, Neflyte, son muy amables.- les respondió la Reina.-

- ¿Dónde está el Príncipe?.- preguntó la Soberana de ese planeta.-

- Se encuentra en sus prácticas con Zoycite y Jedite.- le responde Malachite.-

- Vayan a informarle que nuestras visitas se encuentran en el castillo.- Les ordena el Rey de la Tierra.-

- Sí su majestad.-

- Permiso.- los Generales hacen una inclinación y se van pasando por un lado de las Sailors a quienes sonríen, haciéndolas sonrojar.-

- Pues si que has mejorado Endímion, ya casi no veo tu espada por tus rápidos movimientos.-

- Tengo unos excelentes amigos que me ayudan a practicar Zoycite.-

-Y eso que estás nervioso, ¿por fin se lo dirás?.-

- No se de que estás hablando Jedite.-

- No me digas que la práctica te daño las ideas, lo sabes perfectamente, tus ojos no mienten, desde que la conociste no dejas de hablar de ella.-

- Por supuesto que no.-

- Claro Zoycite estás equivocado, no solo habla de ella hasta por los codos si no también camina, duerme, sueña, respira, y vive todo el día pensando en ella.- Endymion estaba totalmente sonrojado.-

- Están muy equivocados.-

- Si, claro, te aconsejo que mejor te dejes de engañar a ti mismo y te apresures a hablarle con la verdad o de lo contrario sufriremos durante mucho tiempo más las tan agradables visitas sociales de nuestra querida amiga Beryl.- dice Zoycite haciendo gestos de desagrado.-

- Mis padres no lo permitirían, los conozco.-

- ¿Y se puede saber, desde cuando te importa la opinión de tus padres en este asunto?.- dijo Malachite que iba llegando con Neflyte.-

- Sabes perfectamente cuales son sus intenciones al invitar a la Reina Serenity a nuestro Planeta, piensan terminar su relación comercial con ella para hacer tratos con el Reino de Beryl.-

- Eso no contesta mi pregunta.-

- Yo creo que deberías de preocuparte más por tu futuro que por lo que piensen o no tus padres, no me digas que quieres estar siempre atado a Beryl; ¿crees que serás capaz de vivir pensando que mientras tu sufres por no poder tener a la mujer que amas a tu lado, alguien más disfruta de su compañía?.- las palabras de Neflyte le hicieron eco en su corazón, jamás había pensado en eso, simplemente, era algo que estaba fuera de su imaginación, no quería ni si quiera pensarlo, no lo soportaría, la amaba demasiado como para permitir que otro se la robara de las manos, no lo permitiría.-

- Te has quedado callado, eso me hace pensar que estamos en lo cierto.- le dijo Malachite.-

- Has lo que sientas, lo que tu corazón te dicte.-

-Zoycite tiene razón, no permitas que alguien más decida por ti.- le apoyó Jedite.-

- Lucha por lo que quieres.- comentó Neflyte.-

- Y por favor..... aléjanos a todos de Beryl.- ^_^U Todos se ríen por el comentario de Malachite.-

- Tienen razón, no permitiré que decidan mi vida, eso lo tengo que hacer yo y lo haré.-

- Pues esta es tu gran oportunidad.-

- Neflyte creo que primero tengo que hablar con Serenity y después con la Reina.-

- Eso me refiero.- Endymion lo miró sin entender.-

- La Reina no vino sola, vino con la Princesa.- Malachite le mira de una manera burlona, los latidos del corazón de Endymion se aceleraron.-

- Eso es fabuloso.- expresó Zoycite.-

- Es tu gran oportunidad, no la desperdicies.- dijo Jedite con cierta emoción.-

- Tus padres te mandan a llamar, más vale que te des prisa.-

- Sí, y gracias por todo amigos.-

- Para eso estamos alteza.- Fue la respuesta de Jedite. Endymion se va.-

- También vinieron las Sailors.- todos miraron a Neflyte.-

- Creo que será mejor que vayamos también nosotros.- comentó Zoycite.- Digo, podrían necesitar de nosotros.- ^_^ U

- Me parece buena idea.- le apoyó Jedite.-

- Si, tendremos que soportarlo.-

- Neflyte no te olvides que para eso estamos aquí.- dijo muy sonriente Malachite.-

- El que llegue al último se queda con Beryl.- ^_^U dijo Zoycite antes de salir corriendo a toda velocidad seguido por sus compañeros quienes estaban felices por la visita.-

En el comedor Real......

- ¿Me llamaba majestad?.-

- Sí, Príncipe Endymion, nuestras invitadas han llegado y estamos por iniciar con el banquete en honor a ellas.-

- Es un placer tenerla entre nosotros alteza.- hace una reverencia.-

- El placer es todo mío Príncipe.- Fue el saludo de la soberana de la Luna, él se acerca a la Princesa Serenity y le toma su mano derecha y la besa.-

- Bienvenida Princesa.-

- Gracias.- Se miran fijamente con una mirada tierna mientras la madre de él los observaba. Endymión tomó asiento al lado derecho de Serenity y al lado izquierda de su madre quien estaba sentada en la cabecera del comedor junto con su esposo, a su lado derecho se encontraba la Reina de la Luna en el lugar del invitado de honor, a su derecha se encontraban, Venus y Júpiter, frente a Mercury y Mars quienes tenían a su lado izquierdo a Zoycite y Jedite y frente a ellos Malachite y Neflyte. Todos se dispusieron a comer mientras hablaban de negocios, política y cosas de ese estilo, los príncipes rara vez participaban en la conversación, no era un tema que les agradara mucho y preferían disfrutar de otras cosas, dejando esos temas para cuando tuvieran esa responsabilidad. Endymion inició una charla discreta con Serenity.-

- ¿Qué tal estuvo el viaje, alteza?.- Serenity lo vió enfadada, no le gustaba que el le llamará así, lo que él entendió perfectamente.- Lo siento, Princesa.- lo dijo con un tono menos formal y mucho más tierno lo que provocó que apareciera una tierna y bella sonrisa en el rostro de ella.-

- Bien, sin ningún contratiempo, pensé que era un viaje más largo.-

- Venía a la Tierra no a Plutón.- le miró divertido, ¬¬.- Es la primera vez que viene y como lo prometido es deuda, estoy a su disposición para mostrarle todo lo que usted pida.-

- Es lo menos que puede hacer tratándose de mi.- ambos rieron divertidos , desde años atrás cuando se conocieron hicieron una hermosa amistad, un sentimiento cálido comenzó a nacer en sus corazones, mismo que ninguno de los dos querida reconocer y mucho menos hacérselo saber al otro por temor a no ser correspondidos, pero que no sabían ocultar muy bien para los demás, sus amigos, y hasta sus propios padres, por un lado, la Reina le preocupaba que sus sospechas fueran ciertas y por el otro los Reyes de la Tierra no les agradaba la idea, pues había otras cosas que le convenían más a su Reino que entablar una unión de ese tipo con el Reino Lunar. Los príncipes se miraron fijamente durante un rato, suspendidos en un sueño en donde del cual no querían despertar. Hasta que la voz de la Reina de la Tierra intervino.-

- Príncipe Endymion.....- Se hizo un silencio en el comedor y todos miraron fijamente a la pareja, de pronto el Príncipe salió de su encanto.- Endymion.-

- Eh, si, lo siento, ¿que me decía alteza?.-preguntó totalmente sonrojado, mientras las Sailor y los Generales se miraban entre sí burlonamente.-

- La Reina Serenity te preguntaba si regresarás con ellas a su Reino.-

- Eh, no lo creo su majestad.-

Pero estará para las fiestas del Reino ¿verdad?.-

Por su puesto, no me las perdería.- voltea a ver a sus padres.- Quisiera pedir su consentimiento para ausentarme del comedor junto con la Princesa Serenity, hay algunas cosas que quisiera mostrarle, si no hay ningún inconveniente.- esto ultimo lo dijo mirando a la Reina quien miró seriamente a su hija que le miró con ojos suplicantes.-

No, por mi no hay ningún problema.-

Esta bien, adelante.- Le autorizó su padre.-

Gracias, majestad.- Se pone de pie y le ayuda a levantarse a Serenity para después ofrecerle su brazo y salir de ahí mientras todos les miraban sospechosos.-

Que bueno que salimos de ahí.- dijo la Princesa mientras caminaban por el castillo.-

Pensé que te gustaban ese tipo de reuniones.-

¿De verdad eres tú?.- le preguntó cómicamente la Princesa.-

Jajajaja, solo bromeaba, no se enfade alteza.-

Suficiente, deja de hablarme así, bastante es que lo tengas que hacer frente a todos, pero no cuando estamos solos, sabes perfectamente que odio que lo hagas.- como respuesta el Príncipe le abrazó haciendo que su corazón aumentara sus latidos.-

Te extrañé mucho.-

También, me has tenido muy abandonada.- él se separó de ella.-

Sabes que no es por que yo lo quiera, a mi no me gusta estar tan lejos de mi mejor amiga.-"Mejor amiga..... no sabes cuanto me gustaría ser más que tu mejor amiga" .- Pensaba Serenity.-

Supongo que has estado ocupado con las visitas de tu novia.-

Hay no, por favor no me la menciones, ya estoy cansado de eso.- ella sonrió.- Mejor ven, tengo que enseñarte algo.-

¿Que cosa?.-

Te voy a demostrar que puedo ser mucho mejor que tú en algo.-

Eso lo tengo que ver.- y siguieron caminando, hasta llegar al exterior y se internaron en los jardines reales del Castillo los cuales estaban alumbrados por elegantes lámparas que brindaban una luz tenue, la suficiente para poder admirar todo a su alrededor pues comenzaba a anochecer, caminaron mientras charlaban y reían animados, se sentían muy bien estando juntos, algo que le servía al Príncipe para tomar fuerzas y quizá.... revelar sus verdaderos sentimientos.- Es muy bello.-

Y espera a que veas lo demás.-

Príncipe Endymion.- ambos voltean.-

Beryl..... ¿qué hace aquí?.- ella se acerca mientras miraba fríamente a Serenity.-

Sus padres me mandaron a llamar pero lo vi y me acerqué a saludar.-

Le presento a Serenity, Princesa del Reino Lunar, Serenity te presento a la Princesa Beryl.-

Encantada.- Serenity. sonrió -

Tanto gusto.- "Así que tu eres Serenity, vaya, no eres más que una niña tonta, creo que no representarás ningún peligro para mí".- pensaba.-

Pues los Reyes se encuentran en el castillo con la Reina Serenity, deben estar en el comedor, le ruego me disculpe no poder acompañarla pero hay algo que tengo que mostrarle a Serenity.-

Quisiera hablarle un momento..-

Más tarde, ahora no puedo, le ruego acepte mi disculpa.... Serenity, cierra tus ojos.-

¿Y como esperas que camine?.- Endymion le toma en brazos ante la atónita mirada de Beryl y haciendo que Serenity se sonroje.-

Por eso no hay problema, ¿ahora si los puedes cerrar?.-

Esta bien, gusto en conocerla Princesa Beryl.-

Nos veremos después, con su permiso.- ella cierra los ojos y Endymion se aleja de ahí.-

Parece que es mucho más peligrosa de lo que creí, estúpidos, ya verán que conmigo no se juega.- y de mala gana de aleja del lugar.-

Es aroma de rosas.- Endymion la baja.-

Ahora si, ya puedes abrir los ojos.- Ella le hace caso y se da cuenta que está en una superficie de roca totalmente rodeada de rosas rojas grandes y hermosas, ella estaba maravillada con lo que sus ojos veían, nunca había visto algo así, las rosas en la Luna eran de color blanco, no existían ninguna de color rojo, ninguna como las que tenía a su alrededor.-

Esto es, increíble.... son hermosas.- se acerca a unas y se arrodilla para tocarlas y aspirar su dulce aroma. Mientras tanto, Endymion le observaba grabándose cada detalle del rostro de ella, admiraba su belleza, su cabello dorado que se movía con el viento hacía acelerar su corazón, sus ojos, esos ojos azules tan transparentes y dulces que tenía le cautivaban y sus labios, el color carmín de sus labios le atraían como imán, tragaba saliva y respiraba con dificultad mientras contenía las ganas de lanzarse a ellos y besarlos por primera vez, él sabía perfectamente que nunca habían sido besados, al igual que los suyos y ya podía sentir su sabor en ellos; su piel tan blanca como la nieve y tan cálida como los rayos del sol, su cuerpo, se veía tan frágil que temía que al tocarlo le lastimara, no sabía como ocurrió, simplemente sabía que ella, esa joven con alma de niña había atrapado su corazón, ¿cuándo ocurrió?, no lo sabía con certeza, tal vez desde la primera vez que la vió, ¿por qué no lo aceptaba?, por temor a que ella lo rechazara, pero ya no lo soportaba más, había llegado a un límite y a una decisión, se lo haría saber, aunque eso significara perderla para siempre, no podía seguir así. Una voz le sacó de sus pensamientos.- Parece que tus rosas son más hermosas que las mías, tengo que reconocer que efectivamente me has ganado en algo.- el sonrió

¿Te gustan?.-

Son hermosas.-

Las rosas rojas son el símbolo del amor verdadero, hay una leyenda que lo afirma, dice que un hombre que había perdido al ser amado, sintió que su corazón se había quedado vacío por el sufrimiento y desesperación, ya que por alguna razón fue separado de su amada y ella no pudo resistir la soledad y la tristeza, así que se suicidó, ese hombre al enterarse se sintió destrozado y a la vez culpable de su muerte, un día de invierno despertó y fue al cementerio, a mitad de una tormenta de nieve, la peor que había existido en ese tiempo, como no sabía exactamente donde había sido enterrado el cuerpo de su amada, desesperadamente comenzó a excavar con sus propias manos, y después de muchos intentos encontró una semilla enterrada bajo la fría nieve, la miró por un momento y el viento dejó de soplar; los rayos del sol comenzaron a iluminar de tal manera que la nieve fue desapareciendo y esa semilla comenzó a florecer rápidamente convirtiéndose en una hermosa rosa roja justo al pié de la tumba de su amada, el hombre sintió una paz en su corazón y volvió a sonreír mientras tomaba la rosa entre sus manos, mirando al cielo dijo el nombre de ella y se marchó del lugar, al otro día los familiares de ella fueron a visitar la tumba y encontraron con que estaba abierta y jamás encontraron su cuerpo, dice la leyenda que ella se convirtió en la rosa y él al llevársela hizo que su cuerpo se fuera con él a un lugar donde encontraron la felicidad eterna..... es por eso que a esta flor se le toma como el símbolo del amor verdadero, porque el hombre tiene el privilegio de verla crecer y protegerla, mientras que la mujer tiene poder de sembrarla y hacerla florecer cuantas veces quiera.-

Es una historia triste pero muy bella, con mucho significado... debieron quererse mucho, ojalá pueda existir dos seres que se amen de tal manera hasta alcanzar la eternidad.- ambos se vieron y se sonrojaron, ella bajó la vista.-

Hay no.....-

¿Que pasa?.-

Mira esto.- El se acercó hasta ella y le mostró una rosa que estaba apunto de marchitarse.- Tienes que ayudarla.- El la toca y un par de pétalos se caen de ella.-

Creo que ya es tarde.- Serenity le miró a los ojos.-

Nunca es tarde para una rosa.- Endymion la miró confundido mientras que Serenity rodeaba la flor con sus manos y cerraba los ojos, la luna que tenía en la frente comenzó a brillar y ante un sorprendido Príncipe, la rosa fue haciéndose mucho más joven, grande y bella; incluso hasta tomó un rojo más intenso que las demás.-

¿Cómo hiciste eso?.- Serenity abrió los ojos para mirarlo y le sonrió.-

Tu mismo lo dijiste tú tienes el privilegio de verla crecer y protegerla, mientras que yo tengo el poder de sembrarla y hacerla florecer cuantas veces quiera.-

El espectáculo no podía ser más hermoso. Las numerosas rosas rojas envolvían a la princesa en un cálido abrazo y la luz de la luna se reflejaba delicadamente en sus hermosos ojos azules, tan claros como un cielo de primavera. Embriagado por la belleza de la joven, el príncipe Endymion no pudo evitar que su corazón se acelerara rápidamente y que sus ojos se quedaran observándola sumergidos en el calor de su compañía. Serenity se sintió observada y desvió la vista de nuevo al joven. Este no miraba a la rosa como ella suponía, sino que la miraba a ella fijamente. La princesa se ruborizó y bajó la cabeza algo cohibida por la situación. Entonces el príncipe, agachándose muy lentamente a su lado y mirando la hermosa rosa que había nacido de ella susurró débilmente:

Jamás creí que vería algún día algo más hermoso que las rosas de este mundo, pero esta noche tú Princesa me has mostrado lo contrario, tu belleza rivaliza y gana a la de mis flores.- Serenity, muy ruborizada pero encandilada por la luminosidad de los ojos del príncipe, sonrió con un cariño que jamás había sentido en su corazón.-

Si es cierto que tienes el don de proteger y cuidar de tan maravillosa flor, es mejor que te la quedes tú y que jamás permitas que vuelva a perder un solo pétalo. -

Los ojos de Endymion se perdieron en los de ella. Su corazón latía aún más aprisa y su respiración empezaba a entrecortarse. Ella extendió entonces su manos con una hermosa sonrisa y dejó en las de él la rosa. El roce de la piel de ambos les hizo estremecer y miles de choques eléctricos fluyeron en sus corazones. El príncipe bajó la mirada y se percató de un pequeño rasguño en el torso de la mano de Serenity. Dejándose llevar por la situación acarició suavemente la mano de ella con la suya y se la llevó hasta la altura de sus labios, besando la herida con delicadeza. Miles de sensaciones imposibles de describir sacudieron a la joven como un soplo de aire fresco. Sus pálidas mejillas adquirieron un tono sonrosado y sus perfectos labios temblaron por los nervios. Endymion, aún sujetando la mano con suavidad pero con firmeza, miró los ojos celestes de ella. Sus miradas se encontraron una vez más y como siendo presa de un hechizo e inundado por una extraña confianza, acercó su rostro lentamente al de la princesa. Ella no podía moverse, su corazón parecía querer salir del pecho y sus labios empezaban a palpitar por la emoción y el deseo. Sus ojos se entrecerraron débilmente hasta ocultar por completo sus pupilas aguamarina. El príncipe ya estaba demasiado cerca, un segundo más y tocaría el cielo. Sólo un par de centímetros y le confesaría en un beso todos sus sentimientos... era el momento... "Miiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuu". Fallo. Un gato apareció de repente entre ambos y corrió como alma perseguida por el diablo hasta más allá de donde alcanzaba su vista. Tanto el príncipe cómo la princesa se habían alterado muchísimo y permanecían el uno frente al otro mirando en la dirección en la que había desaparecido el animal. Endymion reaccionó entonces y se dio cuenta de la actual situación. Poco después a ella le pasó lo mismo y ruborizándose al máximo se levantó nerviosa.-

Es...es muy tarde, mi madre estará preocupada por mí.- las palabras surgieron precipitadamente de su boca y a una velocidad sorprendente. Impulsada por los nervios se giró y empezó a andar en dirección al palacio. Endymion se sintió algo confundido por la reacción de ella, pero no tardó en levantarse y en situarse a su lado. Al mismo tiempo que se alejaban del lugar una sombra se dibujo en la dirección de donde había salido el oportuno gato. Dos ojos cargados de ira observaban a la pareja salir del lugar. -

Esto no quedará así, princesa de la Luna.- El príncipe permanecía sumergido en sus pensamientos. "Me siento ridículo, me he dejado llevar y me he precipitado. Tonto, sólo has logrado alterarla". El chico se quedó callado a su lado y con la cabeza agachada, mirando el suelo y la hermosa rosa que llevaba entre las manos. -

Es una hermosa noche ¿verdad príncipe?- Como despertado por un ángel, la hermosa voz de ella tranquilizó un poco sus dudas. -

Sí, realmente hermosa.-

Estaban llegando ya a las cercanías de los aposentos asignados para los huéspedes. Un hermoso puente cruzaba el río que les separaba del palacio. Endimión sintió que sino lo hacia ahora, no lo haría nunca y se paró justo en el centro del lujoso y bien cuidado puente. Serenity se paró entonces unos cuantos metros por delante de él y le miró dudosa.

¿Ocurre algo príncipe?.-

En realidad... sí... yo...- El joven agachó aún más la cabeza escondiendo el rubor que empezaba a aparecer en sus mejillas. La princesa, muy intrigada por lo que podría preocupar al príncipe se acercó hasta él. Levantó el rostro de Endymion con una de sus suaves manos y le miró con una dulce sonrisa.-

Sabes que puedes contarme todo lo que desees. No en vano soy tu mejor amiga.- Serenity se percató entonces de que la rosa aún estaba en manos de su príncipe y se quedó observándola por un momento. Endymion no tardó en percatarse de ello y acercándose aún más y ya más relajado, colocó la hermosa flor en el cabello de ella, exactamente en uno de sus moños. Ella se sorprendió un poco ante la acción de él y rozó con sus suaves manos los hermosos pétalos de la rosa.-

Sí, queda perfecta con el rubio de tu cabello.- Endymion sonrió gustoso y clavó nuevamente sus ojos en los de ella.- Serenity... quería... yo... quería decirte que... - Serenity notó el nerviosismo en el joven y completamente ajena a las intenciones de él y con ánimos de relajarlo un poco cogió el rostro del chico entre sus manos y le sonrió con dulzura. -

¿Si Endy?- Esa voz, aquella voz tan seductora y tierna, y ese apodo tan cariñoso que sólo los labios de ella pronunciaban. Ya no se pudo contener más. Tímidamente y perdiendo el miedo a ser rechazado se acercó a la princesa hasta estar tan cerca que podía oír su agitada respiración. Por fin sus labios rozaron los de la princesa en un suave toque. Una caricia apenas perceptible, pero causó que millones de mariposas revolotearan juguetonas por sus estómagos. Serenity abrió los ojos sorprendida y miró fijamente los de él, estos esperaban su reacción dubitativos e impacientes. Incapaz de articular palabra ella sólo atinó a dibujar una hermosa sonrisa en sus labios que borró todas las dudas del príncipe llenando de vida y esperanza su corazón. Algo más confiado estrechó a la princesa en sus brazos y la besó nuevamente. Un beso más profundo y cálido, muy distinto al primero. Sus labios encajaban a la perfección y podían sentir el cálido aliento del otro en su interior. Endymion se separó entonces un poco y acercó su rostro a uno de los oídos de ella susurrando una vez más. -

Te amo. No sabes cuanto tiempo he esperado poder decirte estas palabras. -

Y tu jamás sabrás lo mucho que he deseado oírlas saliendo de tus labios. -

Ambos se unieron en un tierno abrazo. Estaban en un hermoso sueño, un sueño del que no querían despertar. Las grandes manos de Endymion acariciaban su larga cabellera y hundiendo la cabeza en ella rezaba para no volver a perder el aroma de su suave cuello. Sentía como las piernas apenas lo sostenían y le parecía imposible haber confesado por fin sus sentimientos. Sabía que no todo serían rosas, que posiblemente les costaría estar juntos, pero no iba a permitir que se separarán, ya no, jamás. Serenity recostaba su cabeza en el pecho de él. Bien sujeta a su cintura y con una sonrisa de inmensa felicidad gozaba del latir de su corazón. Tan poderoso y fuerte como él mismo. Se sentía como una niña entre sus enormes y fornidos brazos, pero sobretodo se sentía extrañamente protegida, como si nada pudiera dañarla al estar junto a él. -

La noche se está poniendo algo fría, no quiero que te resfríes, será mejor que te lleve a tus aposentos princesa.-

No. Quiero estar contigo un rato más. No quiero volver al palacio.- Serenity se estrechó aún más contra su cuerpo y hundió su cabeza con más fuerza en el pecho de él. Endymion sonrió complacido. -

Yo también deseo estar más tiempo contigo. ¿Pero y tu madre? ¿No se va a preocupar? .-

Sabe que estoy contigo y que jamás permitirías que me pasara nada. Por favor, enséñame los jardines. ¿Quieres?- Darien la abrazó con fuerza y buscó sus labios nuevamente. Otro beso, tan cálido y dulce como el primero, pero que se fue profundizando, cada vez más y más. Se dejaban llevar por la situación y ya casi habían perdido el conocimiento de lo que hacían, simplemente eran presa del deseo y la pasión. Sus bocas se buscaban incansablemente, sus manos exploraban por encima de la ropa el cuerpo del otro, y no fue hasta que Endymion se dio cuenta de el lugar en el que se encontraban que pudo separarse de ella. -

Vamos, te llevaré a un sitio muy especial. -

Espera un momento Endymion. Antes quiero darte algo.- El príncipe se quedó frente a ella mirándola con una sonrisa cariñosa y a la vez impaciente. ¿Qué podría querer darle?- Siempre que ha habido problemas, que he estado triste o simplemente me sentía sola ella cuidaba de mí y me daba fuerzas. -

¿Ella?- El chico la miraba impaciente, algo confundido. Serena agachó la vista y sacó de alguna parte de su vestido una hermosa caja de música. Era una estrella de cinco puntas, de un color dorado y muy hermosa que al abrirse mostraba un luna creciente iluminada que giraba con delicadeza. De ella salía una hermosa melodía que podía llenar hasta el corazón más duro. Una suave y sencilla tonada que daba esperanza a aquellos oídos que podían oír sus notas.-

Que melodía tan hermosa... purifica el corazón, sin duda. -

Quiero que te quedes con ella y que la cuides y pienses en mí cada vez que escuches las dulces notas que escapan de su interior. -

Te amo Serenity, juro que no pasará un solo día sin que su música me llene el corazón. -

Serenity besó con dulzura los labios de él y se aferró a su brazo para luego seguir sus pasos por los hermosos jardines de palacio. El cielo, antes tan despejado, empezaba a cubrirse de nubes. Lentamente el aire se hizo más frío y la noche más ligera. Serenity andaba feliz del brazo de Endymion, observando la belleza del enorme jardín. El palacio se veía muy lejos pero a ellos no les importaba seguir alejándose cada vez más. El joven príncipe contaba leyendas al oído de la princesa, y ella sonreía y tatareaba de vez en cuando, escuchando con atención las hermosas historias. Una gota en la nariz de Serenity la despertó del sueño en el que se había sumido. -

Vaya... me ha parecido notar una gota de lluvia... -

¿Eh? El cielo se ha tapado mucho...-

Otra, sin duda esta empezando a llover. -

Entonces será mejor que regresemos.- Endymion besó a la princesa levemente y con una sonrisa emprendieron el camino de vuelta.-

Lo que había sido una gota de agua, se fueron convirtiendo en cientos, y luego en miles. Empezaba a llover con fuerza y entre risas ambos empezaron a correr en dirección al palacio. Aún seguían muy lejos y sus ropas empezaban a estar empapadas. El príncipe iba ya a desistir de llegar sin coger una pulmonía cuando tubo una idea.

Princesa, vamos por aquí. Hay un invernadero muy cerca. Allí estaremos a cubierto.-

Ambos corrieron a gran velocidad hasta un hermoso invernadero situado a gran distancia de palacio. Endymion abrió la puerta rápidamente y se adentraron jadeando y entre risas. Ella no podía parar de reír entre los jadeos producidos por la carrera y él la miraba algo más sereno pero también sofocado. -

¡Mírate, estas empapado!- Serenity hablaba entre carcajadas- Nos ha pillado de lleno.-

¿Qué yo estoy empapado? ¡Mírate tú! Tienes el vestido completamente enganchado a tu cuerpo. Prácticamente se te transparenta hasta la piel.- Ella se sonrojó exageradamente al notar que era cierto. Su vestido estaba demasiado mojado y marcaba todas y cada una de sus más intimas curvas a la perfección. Endymion notó que el comentario no había sido el adecuado. - Perdona, no quería intimidarte. -

¡Ah! ¡Que flores más hermosas! Aquí también hay rosas rojas, son preciosas.- Serenity cambió completamente el hilo que llevaba la conversación para relajar el ambiente.- ¿Cómo se llaman estas flores Endy?.-

¿Esas? Son "no me olvides". -

"¿No me olvides?" Vaya... que nombre más hermoso. ¿No hay ninguna leyenda con estas flores? .-

Si la hay, la desconozco princesa. Estás realmente empapada, vas a resfriarte... Aquí no tengo nada que pueda taparte y mi capa esta en las mismas condiciones. -

No te preocupes más príncipe. Ya se secará. Llueve mucho...- Serenity miraba como el agua bajaba por entre los cristales del invernadero. Por suerte la temperatura allí era muy cálida. Sin embargo la ropa mojada hacia que su cuerpo temblara -levemente. -

Endymion se acercó hasta ella y la abrazó contra su pecho. "Estas temblando, de verás, no me perdonaría nunca que te pusieras enferma por mi culpa" Serenity se abrazó fuertemente y acurrucó la cabeza en su pecho. Aunque el pelo de él estaba igual de mojado que el de ella pudo notar que su cuerpo había quedado bastante más cubierto por la capa. El príncipe acercó el rostro de ella un poco y la besó nuevamente. Ambos se estremecieron con el roce de sus labios y lentamente se sumieron en un profundo sentimiento que calentó sus fríos cuerpos. Ella se separó un poco y devolvió la vista a las flores. Empezó a andar separándose de él y observando el largo invernadero con detalle. Cientos de hermosas plantas crecían en ese lugar y todas y cada una de ellas con una belleza única y especial. Endymion la seguía de cerca con una sonrisa. Ella iba haciendo comentarios de vez en cuando y él le explicaba todo lo que sabía de ellas. Llegaron al final del precioso invernadero y la chica pudo contemplar un sofá con cojines sobre una cálida alfombra. Se giró algo sorprendida mirando al príncipe. -

Siempre me ha encantado este lugar, por eso desde pequeño venía a contemplar las flores y me quedaba horas dando vueltas y hablando con el jardinero. Mi madre ordenó que pusieran este mini salón para mí, para que pudiera estar cómodo. Aunque pocas veces lo he utilizado, siempre estaba de pie ayudando a Tomas, el jardinero que se ocupa de ellas. -

Ah... ¿Puedo sentarme? .-

Esa pregunta esta demás.- Con un toque juguetón Endimión se acercó hasta ella y la cogió en brazos. Ella sonrió algo sonrojada y se abrazó a él. En cuestión de segundos ambos estaban sentados en el cómodo sofá. Él la miraba con suma atención. Sintió el deseo de besarla nuevamente, pero no del modo en que lo había hecho hasta ahora, sino con más pasión, con deseo. Simplemente hacer lo que le dictase el corazón. -

El príncipe se acercó más a ella y acarició sus frías mejillas. "Tus mejillas están muy pálidas, tus labios normalmente carnosos y sonrosados han perdido el color, y tu suave y cálida piel está más fría que el hielo. ¿Cómo lograr que recuperes el calor?" Endymion acercó el rostro besando a la joven, primero con dulzura a la cual ella respondió deseosa, luego con fuego y pasión, profundizando el beso cada vez más. Lentamente él la fue recostando en la sofá y sus manos se empezaban a mover por el cuerpo de ella, dibujando todas y cada una de las curvas de la muchacha. Ella se sentía febril, no podía evitar responder a todos y cada uno de los deseos del joven y empezaba a dejarse llevar también por la situación. Los labios del príncipe abandonaron los suyos y se deslizaron por su cuello provocando pequeños jadeos en la princesa. Sus caricias se intensificaban, los latidos de su corazón y la respiración se aceleraban notoriamente y sus ojos se entrecerraban por el placer de sentir el cálido tacto de los besos en su piel. Lentamente Endymion empezó a besar los hombros desnudos de ella, y sus manos bajaban el vestido con suma delicadeza dejando camino a sus labios por la suave piel. La princesa tenía los dedos entrelazados con fuerza en la negra cabellera del príncipe y su otra mano acariciaba los fuertes hombros de él. El príncipe ya no podía contenerse más. Despojó a la princesa del vestido antes de que tan siquiera a ella le diera tiempo a pensar y se incorporó nuevamente hasta estar a la altura de sus azulados ojos.

Te amo. No tienes la menor idea de las sensaciones que despiertas en mí, Serenity.

Ella se sintió tan segura al oír esas palabras tan sinceras de sus labios que se apretó con fuerza contra el cuerpo de él y besó con ferviente pasión su boca, introduciendo la lengua con desesperación, estudiando la boca de su amante en un intimo y ardiente abrazo. Tomando ejemplo de los actos de él, la princesa despojó al príncipe con dificultad de su capa y armadura. Quedó maravillada por el fuerte torso de su príncipe y lo acarició con deseo. Él no se quedaba atrás, sus ojos recorrían el desnudo cuerpo de la mujer con descaro y sus caricias empezaban a ser mucho más atrevidas y profundas. La ropa iba cayendo levemente al suelo hasta que ambos estuvieron completamente desnudos, siendo observados, acariciados y seducidos por el otro. Ya no notaban el frío, al contrario, una calidez jamás explorada se apoderaba de ellos. El agua bajaba por los cristales y chapoteaba en el suelo con un sonido tranquilizador y cálido. Las nubes se veían en lo alto del cielo ya menos amenazantes y el silbido del viento jugueteaba por entre sus oídos. Serenity podía notar como su cuerpo respondía a los movimientos sensuales de él. Las manos de su príncipe exploraban zonas que ella siempre había considerado prohibidas y que ahora estaban siendo estudiadas y analizadas por el joven provocando un tremendo placer. Quería continuar así, quería más, necesitaba más. El príncipe estaba demasiado ocupado satisfaciendo sus deseos más íntimos para haber notado el cambio en la chica, lo completa entrega que esta le daba ahora. Los profundos y cada vez más fuertes jadeos de ella estaban volviéndole loco, y sentía que quería llegar hasta el final, quería ser uno con ella, la quería sentir más suya de lo que la estaba sintiendo ya. Sin embargo tenía miedo de la reacción de Serenity y no sabía como avanzar. Lentamente se incorporó hasta tener los ojos a la altura de los de ella. Se perdió nuevamente en esa mirada celeste. Sin embargo notaba un brillo muy diferente en ellos. ¿Qué era? Los ojos le brillaban con intensidad y temblaban nerviosos mirándole fijamente. Una sonrisa se dibujó en la joven que acercó a su amante hasta ella besándolo con fuerza. Le besaba cómo si le fuera la vida en ello, y el muchacho se sorprendió ante esa acción. Era un beso desesperado, un beso intenso, muy intenso, que derritió todos sus sentidos, ya no podía más. Con sus manos en la cadera de la joven se fue abriendo lentamente paso al paraíso. Ella no opuso resistencia alguna, al contrario, le facilitó el juego. Lo que tanto había deseado el príncipe, aquello que jamás había podido realizar ni en el más alocado de sus sueños, estaba ocurriendo. Había penetrado profundamente en ella, y no sólo en el sentido literal, también había entrado en su alma y podía sentir fervientemente los deseos y anhelos de ella. El resto fue de lo más confuso para ambos. Simplemente se dejaron llevar, haciendo cosas que jamás hubieran podido hacer con la mente serena, mirándose y besándose cómo jamás habían hecho antes, sintiendo el latir del otro cómo el suyo propio. Fue hermoso. Una entrega total y completamente recompensada. Un momento que ambos no olvidarían jamás. Se habían fusionado en un único ser y ya no había secretos entre ellos, sólo amor.

El sonido de la lluvia resbalando por los cristales y chocando contra el mojado suelo había desaparecido. En su lugar se podía oír el juguetón silbido del viento chocar contra ellos y escapar riendo. Las nubes se abrían en el cielo mostrando las estrellas. Serenity estaba recostada en el pecho de un cansado príncipe. Tenía la vista clavada en la claraboya del techo, mirando el hermoso cielo que se empezaba a dibujar con nitidez. Una sonrisa calmada cruzaba su rostro. Jamás se había sentido tan tranquila y relajada. La mano de Endymion daba suaves caricias a la suya y los labios que ella antes había besado tatareaban una tonada muy familiar para ella, la de la caja de música. Entrecerró los ojos y sintió que caería dormida en ese mismo momento. Completamente desnuda y apretada a su amor, con el calor de su cuerpo calentando al suyo. Sin embargo no se quería perder un solo momento que pudiera estar a su lado. Sus ojos estaban intentando permanecer abiertos a pesar de la tranquilizadora tonada que la voz grave de el dibujaba en sus oídos. Ya era tarde, se había quedado dormida en su regazo. Endymion no tardó en notarlo y aprovechó para quedarse observando. Realmente ella era hermosa, demasiado hermosa. Se sentía en una nube al recordar lo que había ocurrido y al notar el cuerpo cálido de su princesa contra el suyo.

Serenity estaba sumida en un sueño. Un hermoso sueño. Sus párpados se movían levemente y su respiración era tan serena que casi había logrado adormecer al desvelado príncipe. Sin embargo una leve caricia en su mejilla hizo que sus ojos se abrieran lentamente, aún resistiéndose a despertar. Lo primero que vio fue el rostro de su príncipe acercándose hasta notar un beso en sus labios. -

Mira el cielo.-

¿Eh?...- La voz adormilada de ella provocó una leve sonrisa en él. Este cogió suavemente la mano de ella y la levanto señalando la claraboya. Los ojos de ella se despertaron de golpe.- ¿Qué es eso? ¿Qué le pasa a la luna?.-

Es un eclipse. -

Un... un eclipse... jamás había visto algo así... parece que la luna haya sido tragada por la oscuridad...-

Tranquila, es un espectáculo hermoso, no se ve todas las noches. Te quiero amor. - Ella le miró con cariño y delicadeza y besó sus labios con dulzura.-

Yo no te quiero, te amo Endy, mi príncipe azul..-

Serenity volvió a recostar su cabeza en el pecho de Endymion y ahora ella entonaba con su melodiosa voz la preciosa melodía de la cajita. Así, apretados y abrazados sus mentes se adormecieron lentamente hasta rendirse por completo al mundo de los sueños, aunque desde que ambos se confesaron sus sentimientos que se encontraban en él. -

Los rayos del sol iluminaron su rostro, lentamente abrió sus ojos y la vió a ella que dormía tranquilamente con su cabeza sobre su pecho, sonrió, con su mano derecha comenzó a acariciar sus dorados cabellos para después besar tiernamente su frente, ella suspiró y comenzó a despertar, para encontrarse con una tierna sonrisa, lo que le hizo responder también.-

Buenos días mi amor.-

Sí, son muy buenos.- ella se incorporó lentamente y besó tiernamente los labios de su príncipe, él le correspondió con un abrazo y caricias, hasta que ella separó su rostro de él bruscamente.- Dios mío.... ya amaneció.-

No quiero que te vayas.-

Yo tampoco quiero irme, pero tengo que hacerlo.-

Eres tan hermosa.- ella le sonrío y le dio un tierno beso.- La Reina tiene que saberlo.- Serenity lo miró sin entender.- Y también mis padres, no voy a permitir que me quieran separar de ti y mucho menos ahora.- el le sonríe y le guiña un ojo haciéndola sonrojar.- Te amo.-

Y yo a ti, y toda mi vida, solamente te amaré a ti.-

Cásate conmigo.- Serenity se sorprendió.- Quiero estar contigo, quiero despertar cada mañana como hoy, viendo tu mirada y tu hermosa sonrisa, quiero dormir arrullado por tu respiración, quiero sentir tu calor en las noches.- el acerca su rostro y le besa con pasión.- Quiero que seas mía, porque no podré soportar estar lejos de ti por mucho tiempo.-

Ya lo soy, porque mi corazón y mi vida te pertenecen desde el día en que te conocí, y nada me gustaría más en esta vida que ser tu esposa.- sonríen y sellan su íntimo compromiso nuevamente con un beso en el cual Endymion se giró de tal manera que quedó encima del cuerpo de su princesa, nuevamente comienza a hacerle caricias mientras sus labios seguían disfrutando de los de ella y se internaban nuevamente en el juego de amor y pasión.-

Una hora después.....

¿La encontraron?.-

No, ni rastro de ella Mercury.- respondió preocupada Mars.-

Yo tampoco la encontré ¿y tú Venus?.-

Nada, la Reina se va a enfadar mucho si se entera que no llegó a dormir.- En eso dos personas que se encontraban escuchando discretamente se alejaron.-

Parece que ella tampoco durmió en el castillo.- dijo juguetonamente.-

Zoycite, ¿ahora en que estas pesando?.-

Malachaite, si Endymion no vino a dormir aquí y la Princesa tampoco, quiere decir que estuvieron juntos toda la noche..... eso me hace pensar que pasaron la noche juntos.-

¿Por que será que no me agrada la manera en que lo dices?.- ¬¬

Ay, no seas amargado y reza para que sea cierto lo que creo y que por fin nos libremos de Beryl, si él ya le confesó sus sentimientos supongo que se la pasaron muy bien.-

Mejor deja de decir tonterías y sigamos buscándolos.- Las Sailors salieron al jardín para seguir buscando a su Princesa, cuando de pronto alcanzan a ver a ambos príncipes muy sonrientes caminando apresuradamente hacia ellas.-

Serenity!!!! por fin llegas, nos tenías aterradas a todas la Reina no tarda en preguntar por ti y tu no apareces por ningún lado!!!!!.-

Lo siento Mars, chicas, ya no se preocupen ya estoy aquí.-

Si la Reina se entera de esto...

Venus, no pasará nada.-

¿Dónde estabas?.- preguntó Júpiter mientras que Serenity y Endymion se ven a los ojos y sonríen.-

Estaba con el Príncipe Endymion recorriendo los jardines.-

¿Toda la noche?

Lo siento Mercury, pero estábamos tan a gusto que se nos fue el tiempo y fue por mi culpa.-

No se preocupe, Príncipe, lo que pasa es que si la Reina se entera Serenity estará en serios problemas.-

No se preocupen, ella no sabe nada.-

Malachite, Zoycite.-

Buenos días Príncipe, Princesa.- hace reverencia al igual que Zoycite.-

La Reina se encuentra con nuestros Soberanos, Jedite y Neflyte, se encuentran terminando de decidir un nuevo acuerdo al que han llegado.-

Zoycite, ¿la Reina ha preguntado por Serenity?.-

Si, pero no se preocupe Príncipe, le dijimos que habían salido nuevamente, no se preocupe que todo esta bien.-

Muchas gracias Generales.-

No tiene nada que agradecer Princesa.- le responde Zoycite.-

Chicas, será mejor que entremos al Castillo por si la Reina nos busca.- las Sailors asienten y junto con la Princesa se adentran en el castillo.-

¿Y que significa ese nuevo brillo en tus ojos?.-

Chicos, eso significa que soy el hombre más feliz de todo el Universo.-

Vaya, si que estás enamorado, entonces ¿ya se lo dijiste?.- preguntó Zoycite y el Príncipe asintió.-

¿En serio?, pues muchas felicidades Endymion.-

Espera a que se enteren Jedite y Neflyte, no mejor dicho, espera a que se entere Beryl, jajajaja, me muero por ver su cara.-

Mejor espera cuando se enteren mis padres.-

Estoy seguro que lo entenderán.-

Malachite, tiene razón, no te preocupes demasiado.-

Espero que así sea.-

En la alcoba de Serenity.......

¿Y bien?, ¿cómo te fue con el Príncipe Endymion?.- preguntó muy interesada Venus.-

Normal .-

¿Normal? ¿Le llamas normal a perderte toda la noche con el Príncipe?.-

Y no llegan a dormir.- dijeron Mars y Júpiter.-

Estábamos en el jardín y se nos fue el tiempo platicando.-

¿Por qué será que no te creo?.-

Venus tiene razón, hay algo detrás de todo esto.-

No es justo que no confíes en nosotras.- todos miraron a Mercury quien se encontraba más interesada en la plática que de costumbre, mientras que Serenity da un profundo suspiro.-

Solo estuvimos platicando y nos hicimos más amigos; además, fue el día mas hermoso de mi vida.- dijo mientras se sonrojaba al recordar lo sucedido anteriormente.-

Eso me pareció interesante.- dijo Venus con ojos de corazoncito .-

Pero dinos, ¿qué pasó?.- le preguntó interesada Júpiter.-

Ayer, Endymion me confesó que estaba enamorado... de mí.-

Lo sabía!!!!!!!! Lo sabía!!!!!!! .- gritó Venus.-

Que emoción !!!!.- Mars no fue la excepción.-

¿Y tu que respondiste?.- le interrogó la Sailor del Trueno.-

La verdad, que yo también lo quiero con toda mi alma.-

¿Cuándo se lo dirás a la Reina?.- hubo un momento de silencio.-

No lo sé, supongo que cuando lleguemos a casa, espero que se moleste por no haber pedido su consentimiento.-

Animo, estoy segura que te entenderá.-

La Reina te apoyará, ya lo verás.-

Tienes que hablar con ella.-

Lo haré, no se preocupen.- En ese momento alguien llama a la puerta y Mercury va a abrirla para encontrarse con un guardia el cual les mandaba a decir que la Reina había terminado de hablar con los Reyes de la Tierra y que la hora de marcharse había llegado. Todas se reunieron con ella a las afueras del castillo en donde los esperaban los carruajes que los llevarían hasta su nave en la cual regresarían a su hogar, al igual que los soberanos del planeta y su futuro heredero quien abordó un carruaje pequeño en el cual también subió Serenity con el consentimiento de su madre, en el carruaje principal iban los Reyes y en un tercero que era más amplio iban las Sailors y los Generales, quienes sostenían una animada plática entre ellos.-

Te voy a extrañar mucho mi Princesa, pero te prometo que haré todo lo que pueda para irte a ver lo más pronto posible.-

Eso espero porque no creo poder soportar mucho tiempo sin verte.- Endymion besa su frente y le abraza mientras que ella se acurrucaba en sus brazos y pecho.- Gracias por todo.- él toma con su mano izquierda su rostro y lo levanta haciéndole mirar a sus ojos.-

No tienes nada que agradecer.- le sonríe.-

Fue el día más hermoso de mi vida.- El le da un beso fugaz en sus labios.-

Te prometo que me esforzaré para hacer todos tus días así.- los carruajes se detienen y unos guardias abren las puertas y los pasajeros quienes bajan con cuidado y se acercan a la nave.-

Fue un placer haberlas tenido en nuestro Reino.-

Le agradezco la invitación Majestad.-

No tiene nada que agradecer alteza, espero que podamos seguir con la misma buena relación como hasta ahora.-

Yo también lo espero así, muchas gracias por su hospitalidad. Príncipe Endymion, espero q que pronto pueda visitarnos.-

Con gusto, así lo haré.-

Muchas gracias por todo Príncipe.-

No tiene nada que agradecer Princesa.- de manera cariñosa y elegante le toma su mano derecha y la besa y antes de soltarla la aprieta un poco mientras le sonríe, Serenity le devuelve la sonrisa.-

Le estaré esperando.- hace una reverencia.- Encantada de conocerlos majestad, alteza.- hace una reverencia a los padres de Endymion.-

El placer a sido nuestro.- le contesta el Rey.-

Espero que pronto vuelva a visitarnos Princesa .- La Reina le sonríe. Las Sailors después de despedirse de los Generales y la Familia Real suben detrás de la Reina y la Princesa a la nave la cual momentos después hace su despegue y toma su rumbo al Reino Lunar.-

Tal vez nos equivocamos.- Comenta el Rey a su esposa.-

Parece que son realmente buenas personas, ¿no te parece Endymion?.-

Si alteza, son muy buenas personas.-

Pero de todas maneras, no podemos confiarnos del todo.- La Reina toma del brazo a su esposo y comienzan a avanzar hacia los carruajes que los conducirían a su hogar, mientras seguían conversando a cerca de los nuevos tratados que sostuvieron con la Reina Serenity. Endymion solo podía pensar en su Princesa y en poder estar a su lado lo más pronto posible, aunque sabía que eso causaría problemas, sabía perfectamente que aunque hayan renovado los tratados con el Reino Lunar, los recelos hacia ese mismo reino por parte de sus padres no habían desaparecido, pero ahora que se había unido a su princesa lucharía contra todo para estar a su lado, incluso contra sus propios padres.-

Dos semanas después.....

- ¿Alguna novedad Luna?.-

- No, todo está tranquilo como siempre alteza.-

- Luna quiero hablar contigo.-

- Claro, ¿ocurre algo majestad?.-

- Siéntate por favor.- Luna se sienta en un elegante sofá blanco justo enfrente de la Reina.- ¿De casualidad has notado algún cambio en la Princesa?.-

- ¿Cambio?, pues..... no, aunque debo de admitir que está mucho más alegre que de costumbre.-

- Si, ha estado así desde que regresamos de la Tierra.-

- ¿Usted cree que la Princesa....?.-

- Eso me temo Luna, pero hasta el momento ella no me ha dicho nada, pero la conozco y no puedo pensar otra cosa más que eso.-

- Si eso fuera verdad, ¿usted estaría de acuerdo?.-

- Esa es una decisión que solamente mi hija puede hacer. En cuanto al Príncipe Endymion, me parece que es una buena persona, algo mayor para mi hija pero te repito que eso no está en mis manos, yo solo quiero verla feliz, y si su felicidad es él la apoyaré.... espero que la sepa valorar y que en verdad la ame por ella, no por lo que representa.-

- Se le ve en la mirada alteza, cada vez que viene al Reino a ver a la Princesa, me doy cuenta que el Príncipe le mira con ojos de amor; hasta Artemis lo ha notado y es por eso que a veces no está de muy buen humor.-

- Artemis le cela mucho y no me extraña, Serenity inspira mucha ternura y aparenta ser muy frágil cuando en realidad será mucho más fuerte que yo, es alguien a la que todos los que le rodean la quieren.-

- Sería imposible no hacerlo.-

- Te pido que por favor si te llegases a enterar de algo me lo informes.-

- Por su puesto alteza, no se preocupe.- se levanta del sofá.- con su permiso.- la Reina asiente y Luna sale de la habitación con rumbo al jardín donde se encontraban la Princesa y las Sailors.-

- Luna....¿ocurre algo?.-

- Ocurre que ya me canse de ocultarle la verdad a la Reina.-

- Deberías de hablar con ella, no es bueno que la engañes.- dijo la Sailor del fuego mientras se sentaba a su lado en el bello césped.-

- Es verdad, recuerda que no hay que hacer cosas buenas que enfaden a los demás y al revés.- a todos les escurre una gota en la cabeza.- -_-U

- Venus, lo correcto es no hay que hacer cosas buenas que parezcan malas y al revés.-

- Eso, eso.- ^_^U

- Yo estoy de acuerdo con Mercury.-

- Si, lo sé Júpiter, pero quedé con Endymion en que se lo diríamos los dos, no me quiere dejar sola con la Reina en ese momento.-

- Pues la Reina ya sospecha algo, y no creo poder seguir con esto durante mucho tiempo más.-

- ¿ Y cuando va a venir?.- preguntó Mercury.-

- Quedó de venir para las fiestas del Reino, y si podía vendría antes.-

- Para las fiestas del Reino faltan 15 días.-

- Eso puede ser mucho tiempo.- Mars y Jupiter se miraron pensativas.-

- Solo les pido su discreción, no faltará mucho, se los prometo; gracias por tu apoyo Luna.-

- Solo prométeme que no me harás seguir engañando a la Reina por más tiempo, solo 15 días y si no le dicen ustedes, se lo diré yo.- se da media vuelta y se va.-

- Luna ya se enfado.-

- Eso es obvio Mars, antes de servirle a Sere le tiene que servir a la Reina, ella es su consejera al igual que Artemis, si la Reina se enterara de lo que le oculta, aunque sea la primera vez que lo hace, se molestaría mucho.-

- No lo creo Mercury, Luna es muy buena conmigo, al igual que ustedes, gracias por su apoyo.-

- Para eso somos las amigas, y mejor ya vámonos a ayudar a Artemis si no nos dejará vivir tranquilas el resto de nuestra vida.-

- Es verdad Venus, Artemis nos debe de estar esperando.-

- Vámonos.- Júpiter se incorpora junto con las demás.-

- ¿Vienes con nosotras?.-

- No Mars, yo me quedo aquí, más tarde nos vemos.- las Sailor se van. Serenity, mira fijamente la majestuosa Tierra que adorna su cielo, una lágrima escapa de sus ojos.- Endymion, te extraño.... será difícil estar tan separados, pero seré fuerte, te lo prometo.-

Al mismo tiempo unos ojos azules llenos de vida miraban al cielo....

- Mi princesa... espero que estés bien, iré pronto.-

- ¿Le ocurre algo malo?.-

- Beryl... no solo pensaba

- Ha estado muy pensativo últimamente, sabe que puede confiar en mi.-

- No es nada importante, será mejor que vayamos con el Rey, nos debe de estar esperando.- se adelanta.-

- Tarde o temprano serás mío Endymion, así que mas vale que dejes de pensar en esa niña estúpida.-

Al otro día.....

- Parece que es un buen día para entrenar.- Mercury alistaba para comenzar a entrenar.-

- Artemis es un obstinado, no sabe respetar los días de descanso.-

- Tranquilízate Mars, Artemis solo recibe órdenes.-

- Eso lo dices porque tu no lo tienes que soportar todo el día.- le respondió a su Princesa.-

- Ustedes dos son tal para cual.- todos ríen, por el comentario de Júpiter, de pronto Serenity dejó de hacerlo y se llevó una mano a la boca.-

- Sere, ¿ Te pasa algo?.- Mercury le miró preocupada.-

- Ahora vuelvo.- rápidamente se pone en pie y se interna en el castillo.-

- ¿Qué le sucedió?.- Mars le seguía con la mirada.-

- Tal vez se sintió mal.-

- ¿Estará enferma?.- Venus y Jupiter se miraron entre sí, minutos después Serenity regresa.-

- ¿Sucede algo?.-

- No, nada Mars, de pronto sentí muchas náuseas y un malestar en el estómago.-

- ¿Quieres que te revise?.-

- No gracias Mercury, solo fueron náuseas, a lo mejor me cayó mal el desayuno.-

- Pareces una chica embarazada con náuseas matutinas.- todos quedaron en silencio y Serenity palideció.-

- Venus, no digas tonterías.-

- Lo siento Mars, es que no pude evitar imaginármelo, te viste muy graciosa.-

- No le hagas caso Sere, ya sabes como es.- Júpiter mira a Venus un poco molesta.-

- Lo siento, era una broma.- ^_^U

- Lo sé, no te preocupes, bueno, voy al castillo, nos vemos después.-

- ¿Se habrá molestado ?.-

- No lo creo Venus.-

- Sin embargo me preocupa.- Expresó Mercury con un tono muy preocupado.-

- ¿No la han notado extraña últimamente?.-

- Es verdad Mars, a veces actúa muy extraño.-

- Y no come muy bien, según me dijo Molly.-

- Quizá solo extraña a Endymion Mercury.- le dijo Venus.-

- Puede ser, debemos de apoyarla.- todas asintieron al comentario de Mars.-

En la Tierra.....

-¿Por qué no desayunaste?.- preguntó Malachite a Endymion.-

- Hoy no tuve hambre.-

- ¿Hoy?, y desde hace 5 días para atrás, casi no has comido.-

- Es que no me da hambre y cada vez que como, no me cae muy bien, ya se me pasará Jedite.-

- Espero que no que no te hayas enfermado.-

- Tal vez sea eso Neflyte, porque no me he sentido muy bien, últimamente me han dado muchas náuseas.-

- Parece que estas embarazado.- todos ríen por el comentario de Zoycite.-

- Jajajajaja, esa fue muy buena Zoycite, Endymion será mejor que vayas al doctor, no vaya a ser que sea verdad.- dijo Malachaite sin dejar de reír.-

- No sigan tonterías, y vámonos que no quiero estar aquí cuando llegue Beryl y sus Padres.-

-Ahora ya comprendo porque las náuseas.- volvieron a reír por el comentario de Neflyte.-^_^U .-

Mientras tanto la Princesa se encontraba en la torre más alta del Palacio con la mirada perdida en el cielo.... " Pareces una chica embarazada con náuseas matutinas" ese comentario hizo eco en su mente y por impulso con su mano izquierda tocó su vientre.

- Últimamente he tenido esas náuseas todas la mañanas y cada vez que voy a comer. Además que tampoco me he sentido muy bien.- respira profundamente.- Y si a eso le agrego el retraso de mi periodo tendré suficiente para comenzar a preocuparme...... embarazada.... es muy probable que lo esté.- una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro mientras que seguía acariciando con su mano derecha su vientre.- Un bebé.... un bebé de mi amado Endymion y mío.- de pronto la sonrisa se borró de su bello rostro y un sentimiento de temor invadió su cuerpo.- Esto no le va a gustar mucho a mi madre, no creo que reaccione bien, tengo que hablar con Endymion esto no lo podré ocultar por mucho tiempo si es que en verdad estoy embarazada.- sus ojos comenzaron a humedecerse.- Endymion te extraño y te necesito.-

Continuará...

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