Capítulo 20
 

Artemis esta en casa, solo, observando la televisión y en todos los canales no se habla mas que de lo mismo, se ha descubierto la verdadera identidad de Sailor Moon y se trata de una jovencita de recién ingreso a la universidad llamada Serena Tsukino. Todos los canales presentan su historial académico, miembros de su familia (que se han negado a dar ninguna declaración al respecto), el nombre del novio, de las amigas y ya por ahí se empieza a manejar algunas posibilidades en torno a la identidad del resto de las scouts. Afortunadamente aun están lejos de acertar, pero es cuestión de tiempo antes de que se presenten reportes de algunas chicas desaparecidas, las amigas de Serena, y algún comentarista medianamente listo ate cabos.

Es la noche del día domingo y han pasado varias horas desde la desaparición de las sailor scouts (o más bien secuestro) y ha empezado a filtrarse cierta información que le parece muy preocupante a Artemis. El consejo de seguridad de la ONU se encuentra reunido en sesión extraordinaria y aunque niegan que tenga algo que ver con lo anterior, han comenzado a despachar tropas a sitos diversos del planeta.

Es obvio que están preocupados por las palabras que dijo el pequeño extraterrestre en las que amenaza con enviar una fuerza de invasión lidereada por las sailor scouts.

Hastiado, Artemis apaga el televisor y medita en la oscuridad lo que debe hacer. Primero pone en claro que es lo que sabe respecto al secuestro de Mina y las demás, y tiene que rendirse a la conclusión de que no posee suficiente información. Sabe que los Kurt son una raza guerrera, venida de muy lejos, que les gusta pelear, que poseen una tecnología muy avanzada, que han vigilado la Tierra desde hace algún tiempo y... es todo. No sabe nada mas y los que podrían proporcionarle mas información, Seiya y compañía, también fueron secuestrados.

 Aun más atemorizante, es el hecho de que no tienen nada con que defenderse cuando los invasores lleguen. Las sailor scouts no están, y la única que queda no tiene los medios para transformarse y pelear. El cristal de plata esta perdido y no hay forma alguna de intentar un rescate, en primer lugar por que no se tienen los medios, y en segundo por que no hay forma de saber donde están.

Y la ultima esperanza, la de que las chicas encuentren la forma de regresar solas a casa se hace menor conforme transcurre el tiempo. Ya de por sí la extraña estrella negra y la forma en que partieron voluntariamente es un indicio de que el regreso es prácticamente imposible, pero Artemis tenía la esperanza de que algo sucediera o que supiera algo, cualquier cosa, pero nada ha pasado.

Cansado de pensar, hace lo único sensato en estos momentos, ir a ver a Luna y preguntar por el estado de Serena, el cual es otro problema, ya que la información dada por Luna indica que esta sumida en un estado depresivo muy fuerte.

En fin, mentalmente se obliga a dejar de pensar y sale de casa.
 

Unos 30 minutos mas tarde...
 

Artemis se sorprende al ver la casa de Serena completamente rodeada por reporteros de todas partes del mundo. De radio, televisión, prensa escrita, todos están aquí y acampan esperando recabar alguna información al respecto, y eso a pesar de que ya es pasada la media noche.

Pero Artemis es gato y sabe como escabullirse. Da un rodeo enorme, salta la barda, sube por el árbol de atrás de la casa y trepa hasta dar a la ventana de la única Sailor Scout que aun permanece en la Tierra. Como es de esperarse, la luz está apagada, pero Artemis también sabe como anunciarse. Unos maullidos lastimeros bastan para ver una sombra oscura moverse entre los arbustos. Artemis baja y junto con Luna se retira a un lugar más solitario donde puedan conversar en paz.

“¿Cómo sigue?” preguntó el gato blanco.

“Jamas la había visto así y tengo mucho miedo” respondió Luna casi llorando “No come, no habla y casi no se mueve. Sus padres han hecho lo posible por hacerla reaccionar, pero todo ha sido en vano”

“¿Cuánto tiempo lleva así?”

“Ayer despertó mas o menos bien, pero cuando se enteró que su identidad fue descubierta se puso muy nerviosa. Cuando vio a los reporteros afuera de la casa, se asusto mucho, pero lo peor llegó cuando vio ese horrible vídeo del ataque a la mansión. Ya no volvió a ser la misma”

“¿Y que hay de Darien? ¿No ha ido a visitarla?”

“¡Ay Artemis!” gimió Luna “¡Fue horrible! Darien ha tratado de verla todo el tiempo, pero el padre de Serena lo echó a golpes y su madre lo acusa de no haber protegido a su pequeña. Hasta Sammy lo insultó hasta cansarse, fue terrible”

“¿Entonces también descubrieron su identidad?”

“El solo se descubrió cuando llevo a Serena a casa como Tuxedo Mask y se quitó el antifaz para hablar con ella. De momento la familia no entendió nada, pero cuando vieron el noticiero en la televisión comprendieron todo” murmuró Luna con algunas lagrimas corriendo por sus mejillas “¿Has sabido algo de las chicas?”

“No”

“¡Ay Artemis! ¿Qué vamos a  hacer?” dijo Luna con desesperación “Si Serena las ve atacando la Tierra podría morirse de la tristeza... y yo también”

“Trata de calmarte Luna” dijo Artemis con firmeza “Eso jamas pasará. Simplemente no podemos permitirlo”

“¿Y que piensas hacer? ¿Tienes algún plan?”

“Reuniré a los hermanos de las chicas e iremos a rescatarlas”

“¿Crees que quieran hacerlo?” preguntó alzando la  vista y mirando a Artemis, el cual tenia una expresión muy dura en su rostro.

“Los obligaré aunque no quieran” dijo mientras miraba el cielo con rabia.

“Quiero ayudarte”

“No” respondió con firmeza “Tu deber es proteger a Serena. Si llego a necesitar tu ayuda  te llamaré”

“Artemis...”

“No digas nada, por favor” dijo el gato blanco y luego miro de reojo a Luna “Deséame suerte”

“Suerte”
 

Y sin decir nada mas Artemis se marchó con rumbo incierto.

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A la mañana siguiente en la Universidad...
 

Arthur deambula por el campus universitario como en alma en pena, asustado y temeroso de cualquier cosa, sintiendo que en cualquier momento pueden llegar los invasores y acabar con el mundo. Y esa mezcla de sentimientos no es nada buena para él por que no lo dejan concentrarse y pensar en alguna solución. En estos momentos recuerda la sangre fría de Iori y la envidia como nunca ha envidiado algo antes, y no pudiendo pensar en nada coherente, hace lo mismo que solía hacer en situaciones similares durante el milenio de plata, buscar ayuda y esperar que sus amigos le digan que hacer.

 Desde esa maldita noche, noche en que Joe salió corriendo sin decir nada, Arthur se siente desamparado y busca algún hombro en que apoyarse. Joe no ha aparecido, Darien parece no estar en casa y el único que podría comprenderlo, a pesar de lo ilógico que pueda parecer, es Robert. Como él estuvo presente durante los terribles acontecimientos, Arthur espera que se le haya ablandado el corazón y que reaccione al fin.

En fin, Arthur esta decidido a hablar con él y va en su busca, pero por alguna extraña razón no aparece por ningún lado. Lo buscó en su salón, en los laboratorios, en la biblioteca, pero nada, así que va al ultimo sitio donde podría estar... el campo de juego. Así lo hace y se sorprende mucho cuando, al llegar, ve a todo el equipo de football reunido, excepto Darien y Joe.

“Hola a todos” saludó no muy animado “¿qué esta pasando aquí?”

“¿No te has enterado?” respondió Ralf “El rector reunió a todo el consejo técnico en sesión extraordinaria y mandó a llamar a Darien”

“¿A Darien? ¿Y para que?”

“Eso es lo que estamos discutiendo” intervino Kyo “Algunos creemos que quieren que diga todo lo que sabe de Serena... o Sailor Moon”

“¡Cómo serán ingenuos!” exclamo Terry “Es obvio que lo van a expulsar igual que a su novia”

“¡Un momento!” gritó Arthur “¿Expulsaron a Serena? ¿quién se los dijo?”

“Hace como una hora enviamos a Choi a espiar y alcanzó a escuchar, antes de que le descubrieran, que era muy peligroso tener a Sailor Moon como alumna” explicó Iori “Al parecer tienen miedo que se repita la matanza aquí en la Universidad”

“Vaya...” murmuró Arthur pensativo “¿Pero que tiene que ver Darien en todo esto?”

“¡Vamos Arthur!” dijo Van, que lucia bastante normal a pesar de los acontecimientos en su casa “ Tu también estuviste ahí, y también es obvio en el vídeo que ha aparecido en la televisión. No podrás negar que el tal Tuxedo Mask protegía a Sailor Moon, o Serena, de manera muy... especial. Una de dos, o Serena engaña a Darien, o Darien es Tuxedo Mask”

“Además” agregó Andy “Eso explicaría sus continuas desapariciones sin motivo aparente”

“Y no olvides que la ausencia de Tuxedo Mask hace 2 años coincide con el viaje de Darien a los Estados Unidos” señaló Robert “Es obvio que Tuxedo Mask y Darien son la misma persona”

“Yo no lo creo” dijo Andrew con cara de incrédulo “Yo lo conozco mas que ustedes y me parece increíble que él pueda ser ese sujeto”

“Entonces supongo que lo de Serena era demasiado obvio ¿o no?” dijo Terry con ironía “Lastima que Lita no este, de lo contrario le preguntaría y estoy seguro que ella también piensa como yo”

“Pues tendrás que hacerte a la idea de no ver a Lita un buen rato” dijo Robert con mirada sospechosa. Arthur se dio cuenta y palideció ante la posibilidad de que Robert descubriera todo.

“¿Por qué lo dices?”

“No sé, figuraciones mías”

“Bueno, eso no importa ahora” dijo Andy restando importancia al asunto  “¿Qué vamos a hacer entonces? ¿Permitiremos que el rector expulse a Darien nada mas por que sí?”

“Esta en su derecho” dijo Kyo “Debe velar por la seguridad de todos los que estamos aquí”

“Hablas como si Darien fuera un monstruo” dijo Andrew molesto.

“Tal vez él no sea el monstruo” respondió Terry “Pero si los conoce y ha peleado con ellos ¡Eso nos pone en peligro a todos!”

“Tranquilízate Terry” dijo Iori “En realidad no sabemos nada de esos supuestos monstruos. Yo por mi parte, me niego a creer que sean extraterrestres como todos dicen”

“¿Ah no? ¿Y como explicas esos extraños poderes y esa piel verde?” preguntó Kyo.

“Nos estamos desviando del tema otra vez” señaló Robert “¿Vamos a ayudar a Darien o no?”

“¿Y como?” preguntó Van “¿qué opciones tenemos para evitar que lo echen?”

“Si Joe estuviera aquí, podría responder” dijo Andrew “Quizás deberíamos esperar a que llegue”

“Pues aquí estoy” respondió Joe como salido de la nada.

“¡Que bueno que llegaste!” dijo Arthur aliviado.

“Lamento haberte preocupado” respondió él con expresión seria “En cuanto a Darien, primero que nada debemos esperar la resolución del consejo y ver en que se fundamenta. Si son acusaciones vagas, como espero que sean, podremos apelar ante el consejo universitario y revertir la decisión, si no...”

“¡Entonces vayamos a la rectoría de una vez!” exclamó Andrew “¡Hagámosle saber al rector que Darien no esta solo en esto!”

“Un momento, eso puede esperar” dijo Joe “Antes que vayamos quiero pedirles algo”

“¿Qué cosa?”

“Robert, Kyo, Andrew, Andy, Terry, Van, Iori y Arthur. Quiero que por favor vayan a mi casa esta tarde”
 

Los aludidos se miraron unos a otros confundidos.

“¿Para que?” preguntó Robert.

“No puedo decirlo ahora, pero es en verdad cuestión de vida o muerte”

“¿Tan grave es el asunto?” preguntó Terry preocupado, y es que jamas habían visto a su mariscal de campo hacer una suplica tan sentida.

“Mucho. Les repito que no puedo adelantar detalles, pero en verdad es urgente que nos reunamos”

“Esta bien, por mi no hay inconveniente” dijo Robert sin sospechar nada y los demás también estuvieron de acuerdo.

“¡Gracias! Los espero en mi casa saliendo de clases, y ahora vayamos a ayudar a Darien”
 

Al mismo tiempo en casa de Serena...
 
 

Serena yace acostada en su cama, cubierta con sus cobijas y sin hacer nada mas que mirar hacia un lado, casi sin parpadear siquiera. Tal y como dijo Luna, esta deprimida hasta el extremo, no quiere pensar en nada, no quiere hacer nada y tampoco quiere ver a nadie. Sabe muy bien que su identidad ha sido descubierta, pero eso es poca cosa comparado con el dolor de ver a sus amigas partir; y a pesar de los enormes esfuerzos de sus padres y hermano por hacerla sentir mejor, ella parece haberse rendido.

De improviso, la puerta se abre ligeramente y deja pasar a una gata de color negro.

“Serena, buenas noticias” dijo Luna “Tienes visita”

Como era de esperarse, Serena no demuestra ninguna reacción.

“Vamos, incorpórate aunque sea un poco” suplicó Luna “Se trata de Molly”
 

El nombre tan familiar la hace moverse un poco.

“¿Dijiste Molly?” preguntó con una voz apenas audible

“Si, Molly y seguramente no querrás que te vea así. Anda, levántate y ve a charlar con ella”
 

Serena hace un gran esfuerzo y todo lo que logra es sentarse en su cama, y justo en ese instante se oye la conocida voz.

“¿Se puede? Lamento haber entrado así, pero la puerta estaba abierta y yo...”

“Hola Molly” saluda la pobre de Serena con nada de entusiasmo.

“Hola” responde Molly ”Mira, mi madre me encargó que te trajera estas galletas, ella misma las cocino”

“Gracias. No tengo hambre”

“Bueno, las dejare aquí” y acercándose las colocó en una pequeña mesa. Luego volteo a mirar a Serena y como dudo en sentarse en la cama se quedo de pie. “¿Cómo estas?”

Serena no respondió.

“Sabes, estoy muy preocupada por ti. Tu madre dice que no has comido nada desde ayer y eso no es bueno para ti”

“No tengo hambre”

“Si, ya me dijiste eso. ¿Hay algo que quieras que te traiga? ¿algunos dulces, o tal vez un pastel?”

“No quiero nada”

“Bueno, Kelvin esta muy preocupado por ti y quiso venir a verte, pero yo le dije que esperara un poco hasta ver como estas ¿quieres que él venga?”

“No quiero ver a nadie”

“Humm... esta bien, le diré que espere un poco” y luego de decir esto se acercó a la ventana y corrió un poco las cortinas “Sabes, este día esta muy bonito y no deberías tener cerradas las cortinas ¿quieres que las abra un poco mas?”

Serena no respondió nada.

“¡Adivina que!” exclamó Molly fingiendo estar animada “Ayer presente un examen muy difícil de mecánica de suelos ¡Y pase!  Y eso que estaba segura de reprobar ¿recuerdas  cuando solías reprobar en la secundaria? ¿o cuando la señorita Mónica te sacaba al pasillo por quedarte dormida en clase?”

“No”

“Serena, no puedes seguir así” dijo Molly con un tono de voz un poco mas fuerte “sé que estas pasando por un momento muy difícil, pero si te quedas así no podrás solucionar nada. Toda tu familia esta muy preocupada por ti”

Serena no pudo soportar la mirada de su pelirroja amiga y volteo hacia otro lado sin decir nada.

“La Sailor Moon que yo conozco no se rendiría así de fácil”

Los ojos de Serena brillaron por las lagrimas que estaban a punto de salir y dijo “Por favor déjame sola”

Molly compendio que cuanto pudiera decir sería insuficiente, así que dio media vuelta y justo  antes de desaparecer por la puerta dijo:

“Solo diré una ultima cosa... gracias por todas las ocasiones en que me salvaste la vida, la mía y la de mi madre” y diciendo esto se marchó.
 

Luego de que Molly se fue, Luna salió de su escondite y saltó a la cama de Serena.
 

“Molly tiene razón. No puedes rendirte ahora”

“Dije que quería estar sola”

“Pero así no podrás solucionar nada”

“¡Por favor déjame sola!” suplicó llorando y con las manos cubriéndose el rostro
 

Luna quería decir mas, quería decirle que la apoyaba, que todo saldría bien, que las chicas regresarían pronto y que todo sería como antes... pero Luna sabia que si lo decía estaría mintiendo, así que solo se limito a bajar de la cama, salir de la habitación y llorar ella también en un pequeño y oscuro rincón.

Al mismo tiempo, en el piso de abajo...
 

“Gracias por venir, Molly” dijo la señora Ikuko (con cara de no haber dormido en mucho tiempo) “¿No quieres quedarte a comer?”

“Gracias, pero tengo que regresar con mi madre y ayudarla con la joyería” contestó al tiempo que tomaba su abrigo “Lamento no haber podido hacer mas”

“Creo que todos pensamos lo mismo” intervino el padre de Serena “Te acompañare para que esos reporteros no te molesten”

“Gracias”
 

De esta forma, Molly y el señor Tsukino salieron de la casa y como era lógico, inmediatamente fueron rodeados por un enjambre de reporteros que les hacían toda clase de preguntas relacionadas con Serena. Ellos implemente los ignoraron y a fuerza de empujones lograron librarse de ellos y el señor Tsukino llevó a Molly hasta la parada del autobús para luego regresar a casa.

 En cuanto cruzó la puerta, vio a su esposa hablando por teléfono acordando una cita con alguien.

“¿No te dije que no íbamos a recibir a nadie?”

“Era la doctora Mizuno” respondió Ikuko luego que termino “Me suplicó que la dejara venir a hablar con Serena”

“¿Y eso por que?”

“Al parecer Ami no ha regresado a casa desde el sábado”

“¿Desde el sábado?” intervino Sammy, asombrado, desde la escalera “¿Eso quiere decir que Ami es una de las Sailor Scouts?”

“No sé, pero... De cualquier forma, esta muy angustiada y necesita que Serena le diga lo que paso”
 

El señor Tsukino se tomo la cabeza con ambas manos como si le doliera mucho.

“¿Por qué? ¿Por qué fui tan estúpido como para no darme cuenta?”

“Querido, no te atormentes así” se acerco la señora Ikuko tratando de confortarlo “No es tu culpa”

“¡Claro que lo es!” gritó “¡Si lo hubiera sabido, Serena no habría ido a esa fiesta a la que la invitó el imbécil de Darien! Si lo hubiera sabido, mi pobrecita niña no estaría sufriendo así... si lo hubiera sabido...”en ese instante el padre de Serena rompió en un llanto muy amargo

“Por favor tranquilízate” le dijo su esposa mientras hacía un gran esfuerzo por contener las lagrimas “v-veras que todo saldrá bien”

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Al mismo tiempo en el templo Hikawa
 

El sacerdote del templo esta sentado ante el fuego sagrado moviendo las manos de manera extraña, tiene los ojos cerrados y no deja de murmurar algunas palabras ininteligibles. De pronto, el fuego crece mucho, como si le hubieran arrojado gasolina, y ahí, en medio de las llamas, el abuelo de Rei tuvo una visión.

Vio a su nieta con un ropaje extraño, una estrella negra en la frente y con una mirada que no puede calificarse mas que de pura maldad, sentada en una mesa junto a un extraño ser. Al parecer están discutiendo algo de suma importancia, pero el idioma en que lo hacen es completamente desconocido y el abuelo Hino se resigna a no comprender nada, pero aun así continua observando y siente extrema furia al ver como ese sujeto parece burlarse de una imagen del planeta Tierra, pero la furia se torna decepción cuando ve a Rei hacer lo mismo.

 Un poco después la visión se pierde y aparece otra imagen, en ella ve a su nieta con el uniforme de sailor Scout peleando contra un pequeño ser de color rojo y en extremo ágil. Es el mismo ser que él ha visto en sus sueños desde hace ya algunos años y que por alguna razón parece tener algo que ver con él mismo. En la visión, Rei parece vacilar en atacar y esa vacilación fue fatal para una persona situada detrás de Rei, la cual cae al suelo envuelta en llamas, debido al ataque del extraño ser, y deja de moverse como si hubiera muerto.

 En la tercera visión, el abuelo Hino se ve a sí mismo sentado en el pasto, sosteniendo en sus brazos a un pequeño bebe. Su querida nieta luce como una mujer adulta y parece estar discutiendo con un hombre, que a todas luces debe ser su esposo, el cual solo se ríe y no le hace ningún caso. Rei se torna ofendida y le da un buen golpe en la cabeza que le origina un enorme chichón, ante lo cual todos ríen.

Después de esas visiones, el fuego sagrado se apaga por completo y, exhausto, el abuelo Hino se retira a sus habitaciones a meditar el significado de todo lo que vio.

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De regreso a casa de Serena...
 

“Serena, la madre de Ami vino a hablar contigo” le anuncio su madre.
 

Serena palidece momentáneamente y luego comienza a menear la cabeza en señal de desacuerdo.

“Por favor mama, no quiero verla”

“Pero hija, ella esta muy preocupada por Ami y quiere saber si tu sabes algo” dijo con cierta ternura

“¡No sé nada! ¡en verdad no sé nada! ¡Por favor créeme!” suplico de nueva cuenta a punto de llegar a las lagrimas otra vez.

“Esta bien, le diré que venga en otra ocasión” respondió la señora Ikuko y luego salió del cuarto.
 

Serena se recuesta de nuevo en su cama  y cierra los ojos suplicando que el día termine. Poco a poco comienza a invadirla el sueño, pero este se va cuando alcanza a escuchar algunos gritos que provienen de la planta baja y luego oye claramente que alguien sube las escaleras corriendo. El enorme escándalo de puertas azotadas se va acercando hasta que la puerta de la habitación de Serena es abierta de manera violenta, y ahí, mirándola con suplica e ira a la vez, esta la doctora Mizuno, madre de Ami.

“¡Dime donde esta mi hija!” exigió con fuerza.

“Señora Mizuno, yo...” balbuceo sin saber que decir.

“¡No mientas!” gritó “¡Yo sé que tu sabes donde esta! ¡Y te exijo que la traigas de vuelta!”

“Yo... yo... yo... no...”

“¡Deje en paz a mi hija!” gritó la señora Ikuko llegando al rescate “¡Mi hija esta muy mal y no puede hacer nada por usted!”

“¿Qué su hija esta mal? ¡Pues yo ni siquiera sé donde esta la mía!”

“Lo siento mucho, en verdad, pero eso no es culpa de Serena”

“¿Qué no es su culpa? ¡Si ella no hubiera sido tan estúpida como para dejarse atacar de esa manera tan tonta, mi Ami no hubiera tenido que sacrificarse por ella! ¡Ami debió haber dejado que te mataran!”

“Señora Mizuno ¡Le ordenó que se vaya de mi casa!”

“Esta bien, me iré. Pero te advierto algo” dijo refiriéndose a Serena, la que lucía y temblaba como un cachorro asustado “En cuanto mi Ami regrese me la llevaré lejos de ti ¡y jamas volverás a verla!”

“¡¡¡Largo de mi casa!!!”

La madre de Ami salió azotando la puerta, le gritó a Sammy, y de paso pateó a un par de reporteros que cruzaron en su camino.

Serena adoptó una posición fetal y comenzó a temblar de manera incontrolable, su madre se preocupo mucho y le pidió a Sammy que llamará al medico, y luego hizo lo único que podía hacer, abrazarla y rezar por que la pesadilla terminara.

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De regreso a la Universidad un par de horas después
 

Tal y como lo habían acordado, los integrantes del equipo de football americano irrumpieron en el salón de sesiones mostrando apoyo a su amigo. Obviamente fueron echados, pero Joe aprovechó la ocasión para advertirles a los consejeros técnicos y al rector, que no tenían recurso legal alguno para expulsar a Darien, y menos cuando solo tenían sospechas vagas que no habían sido probadas, y que si lo hacían llevarían el caso hasta las máximas autoridades de educación del país y eso seria contraproducente para ellos. Al parecer esa advertencia caló hondo entre los asistentes y acordaron posponer la reunión hasta recabar mas información. Lamentablemente, la resolución contra Serena se mantuvo y Joe no pudo hacer nada al respecto.
 

Una vez afuera Darien agradeció a sus amigos la muestra de apoyo, pero era obvio para él que ya sabían la verdad acerca de su identidad secreta o lo sospechaban, por que su trato hacia él había cambiado un poco.

“Otra vez les agradezco todo lo que hicieron por mí” dijo Darien

“Para eso son los amigos” dijo Andrew “Nos veremos luego”
 

El resto del equipo se despidió también y todos corrieron rumbo a sus respectivos salones (el rector amenazó con suspenderlos si no lo hacían) dejando a Darien solo con Joe.

“Tu también deberías irte, no quiero que vayan a tener mas problemas por mi culpa”

“Espera un minuto” dijo Joe “Tengo que hablar contigo... a solas”

“Lo siento Joe, pero si es lo que creo, lo mejor será que lo olvides”

“No es lo que piensas” reiteró el peliverde mariscal de campo “Es muy importante. Por favor acompáñame, solo será un minuto”

Darien quedó intrigado y decidió darle la oportunidad a su amigo, así que ambos se retiraron a un lugar apartado donde nadie podía espiarlos.
 

“¿Qué pasa?”

“Artemis fue a mi casa y me pidió ayuda para rescatar a las sailor scouts”

“¿Artemis?” preguntó alarmado “¿Cómo sabes acerca de Artemis?”

“No es prudente que te lo diga aquí” explicó con calma “Por favor ven a mi casa esta tarde y ahí te explicare todo”

Darien comenzó a mirar a Joe con gran sospecha, pero la curiosidad fue mayor, y es que la mirada de Joe le parecía conocida, aunque sabia al mismo tiempo que jamas la había visto

“Esta bien, iré a visitar a Serena y luego me reuniré contigo”

“Muy bien, ahí te espero”

“¿Quieres que lleve algo para comer?” preguntó tratando de suavizar la tensión reinante.

“No creo que te vuelva a dar hambre luego de que oigas lo que tengo que decir”

 

Continuará...

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