(Capitulo 1)
EL COMIENZO DE LA HISTORIA
SIGLO XXXIX
SEDE: ALIANZA DE LAS LUNAS.
En un lugar donde todo lo que vez a tu alrededor es de un color plateado y dorado, aguas, caminos, todo de un fascinante color plata con toques de color dorado formando una combinación esplendorosa digna de la ciudad dorada en la Tierra. Ahí en ese mismo lugar, el cual solo es conocido por el sol y los propios habitantes de esa hermosa ciudad, en ese lugar, la Luna, la otra cara de la Luna, el palacio Posesión es una replica casi exacta del Milenio de Plata nada mas que aun mas esplendoroso y con habitantes muy felices y afortunados. La primera gobernante, La Suprema Reina Serenity lee un libro muy concentrada, sus delicadas manos toman el extremo de una hoja y la guían hasta el otro extremo para seguir con su concentrado pasatiempo.
Algo le llama la atención, unos pasos muy apresurados que llegan hasta la
puerta de su habitación para luego pasar sin detenerse. Ella lo sabe su sexto
sentido nunca le ha mentido, se trata de su nieta mayor Usagi y por su forma de
desplazarse podría estar segura que se trataba de una discusión con su novio.
Se levantó con cuidado, la verdad que el tiempo casi no ha pasado por su piel y
por su salud, solo que su cabello ha tornado un tono más grisáceo y su
expresión es de una mujer mayor, ni una arruga cubre su rostro. Camina lenta y
cuidadosamente no valla a ser que su nieta la sienta y no la quiera recibir,
“esa joven tiene el mismo carácter de su madre” pensó la reina. Abrió con sumo
cuidado la puerta de la recamara y se acercó sigilosamente a la joven de
cabellos violeta, poseía las mismas coletas que han estado en su familia por
largas generaciones.
- “¿Hija que sucede?” - En el umbral de la puerta había aparecido una
mujer a la cual se le notaban varios años.
- “Nada oma”. (Para los que no lo saben “omama” significa “abuela” y
“oma” es un diminutivo) - Respondió la joven.
- “Yo se que te ocurre algo pero si no me lo quieres decir, entonces” -
Se levanta de su lado y sale de la habitación, la joven se sintió algo mal por
no haber confiado en su “oma”. Pero a los 10 minutos la mujer regresa.
- “Lo siento oma, tu sabes que todo te lo he confesado, solo es que estoy
un poco dolida. Lo que ocurre es que ayer…” - la dama la interrumpe.
- “No quiero que me cuentes nada, hija”. - La joven frunció el seño, a lo
que la mujer añadió – “Quiero que leas este libro, lo escribimos tu tía abuela
y yo, tiene mas de 5 siglos y nos costó mucho. Es una historia de amor verídica
la cual espero que te sirva para reflexionar”. - La joven lo acepta sin mucho
interés. La reina se levanta nuevamente y se dirige a la puerta. – “Ah! Otra
cosa, nunca le cuentes a tus tías que leíste este libro, ella no han tenido la
fortuna de disfrutarlo. Se traumarían, jeje”. - Con estas últimas palabras la
mujer se retira.
La joven de 17 años
aproximadamente observó el libro con un poco de flojera, la verdad no alienta a
nadie tener que leer un libro de 500 paginas o mas! Pero el dibujo en la
portada de aquel libro le llamó la atención, Usagi tomó el libro y al hacer
esto algo hizo clic. Ese sonido no le tomó mayor importancia, miró con atención
esa imagen en donde se distinguía un ángel muy hermoso con un peinado un tanto
extraño, le recordó inmediatamente a su tía abuela. Tomando las manos del ángel
había un hombre que al verlo la joven sintió un calor en su cuerpo y sus
mejillas adquirieron un color rojizo, el color del fondo en donde se posaba el
angel es blanco y el fondo del hombre es negro. Sobre este dibujo salían las
inscripciones: “El amor más allá del bien y el mal” y sobre estas inscripciones
estaba el titulo de la obra “Ilusión y Esperanza”. La joven se sintió intrigada
y comenzó a leer…
.:HISTORIA:.
Noche, explosión, fuego, pánico…
Las personas huían despavoridas
mientras sus casas eran devastadas por el voraz fuego provocado por un
sinnúmero de explosiones. El bosque colindante al palacio era devorado por las
hambrientas llamas.
“¡Debemos irnos!”
“No puedo, vete tu, tengo que intentarlo” - Decía una muchacha mientras
que con simples cubetas de agua intentaba apagar al insaciable incendio que
destruía su hogar.
Una llamarada la tomó por
sorpresa siendo rescatada a penas por su acompañante.
“Debemos irnos ¡Hazme caso!”
“¡No quiero!” - La cara de la joven ya estaba manchada por el humo negro
pero aun seguía incansablemente en su labor.
FLAMMMM
Nuevas llamas avanzaron haciendo
retroceder a las dos personas.
“No me hagas esto, ya no hay nada que hacer ¡Vamonos!” - Suplicó la
jovencita tirándole las ropas a la otra muchacha.
Sin embargo ahora la otra no
respondió. Quedó horrorizada contemplando todo lo que alguna vez llamó hogar
envuelto en llamas. Observó sus manos llenas de tierra (pues antes había
intentado arrojarle la poca tierra que le rodeaba) volvió a mirar a la joven
que la acompañaba y su rostro suplicante.
“Está bien” - La otra sonrió, le tomó la mano y la condujo a algún lugar
a salvo. - “¿Donde están las demás?”
“¿Que?”
“¿Dónde están las demás?”
“Tienen que estar en el refugio”
“¿Y el rey?”
“Yo… no lo sé” - Mas que eso la joven no esperó y siguió tirando a la
otra fuera del área de resigo.
Entraron por unas cuevas en las
montañas cercanas donde la mayoría de las mujeres, niños y ancianos estaban
gritando de horror., muchos de ellos estaban heridos con quemaduras,
sangrantes.
“¿Dónde están los hombres?”
La otra joven pareció nerviosa y
miró hacia donde estaba la gente.
“Deben estar ayudando al rey”
“¿Que? Y ellas ¡Donde están las demás!” - Para la recién llegada era
obvio que las personas que buscaba no estaban entre la gente y se preocupó.
“No deben tardar, por favor quédate conmigo”
“No, ellas son mi responsabilidad, debo ir por ellas”
“¡No! No deben tardar en venir, solo quédate aquí conmigo”
Pero la otra joven no estaba
convencida, es más, le devolvió una mirada con algo de resentimiento y sin más
salió disparada de aquella cueva rumbo al área de peligro.
“¡¡Vuelve!!” - Gritaba la otra mientras intentaba seguirla pero ella
sabía que era más rápida y no tardó en ganarle distancia.
Nuevamente llegó hasta el punto
donde había intentado salvar su bosque pero se dio cuenta que todo estaba
envuelto en llamas, no había nada que salvar. A pesar que se sintió triste
siguió con su nueva tarea: ‘buscarlas’
“¡Chicas!” - Estaba decidida a internarse en las llamas si era necesario
pues una corazonada le indicaba que ellas estaban del otro lado pero antes de
dar si quiera un paso unas cadenas la rodearon y la jalaron varios metros hasta
que quedó estampada en un monumento del palacio. No podía moverse.
“No debiste venir” - Dijo alguien y cuando la muchacha se dio vuelta
suspiró tranquila.
“¡Chicas!” - A pesar de que estaba feliz de encontrarlas una inquietud se
instaló en su pecho.
“¡Tonta!”
“Jade…” - Pronunció ella con confusión. Entonces llegó hasta ellas la
otra joven (La que la perseguía).
“¡Te dije que debías alejarla de aquí Gena!” - Le gritó la misma joven.
La aludida bajó la cabeza.
“Chicas ¿Qué está pasando?”
“Lo siento, pero debes quedarte aquí y no interferir” - Dice otra de
ellas.
“Rode ¡Díganme que esta pasando!” - Mas nadie le respondió.
“Lamento si te he hecho sufrir alguna vez” - Pronunció una tercera
persona, la mas alta, cuyos ojos estaban repletos de lagrimas.
“Petha no” - Pronunció ella contagiándose del llanto. Sin frutos trató de
soltarse de las cadenas pero lo único que consiguió fue hacerse mas daño en los
brazos.
“No te esfuerces” - Le dijo nuevamente la muchacha (Gena).
“Dime que esto no es culpa tuya ¡Dime que tú no tienes nada que ver
Gena!” - Las lágrimas en el rostro de la muchacha fueron su única respuesta.
Con gran impotencia giró su
rostro para ver a las tres personas a las que había estado buscando. Las tres
con lágrimas en los ojos iluminadas por las bailantes llamas. El cielo estaba
obstruido por la gran columna de humo.
“No íbamos a permitir que sacrificaras tu vida por todos, para eso
estamos nosotras” - Pronunció una de ellas.
“Porque eres una persona muy especial, sólo que aun no lo sabes” - Dijo otra.
“Te queremos demasiado, aunque por mi parte no lo haya demostrado nunca”
- Dijo la tercera.
Las tres se acercaron hasta
ella. Una le dio un beso en la frente mientras que las otras dos en las
mejillas. Nuevas lágrimas corrieron por el rostro de la muchacha amarrada por
las cadenas.
Sin alargar mas el momento las
tres corrieron hacia las llamas perdiéndose en el humo toxico.
“Ya es tarde y la guerra ha terminado con todo lo que amamos, las sailors
no podrán llegar a tiempo, si es que saben de esto…”
“¡Gena libérame! Sé que puedo hacer algo”
“No por el momento, lo único que podemos hacer ahora es confiar que ellas
logren acabar con ellos antes”
“¿Ellos? Dime de qué estás hablando” - Las siguientes palabras que dijo
fueron amortiguadas por otra serie de explosiones, pero, sin embargo, aquella
muchacha pudo oírlas bien. - “No, él no ¡Es mentira!” - Pero la evidencia se
mostró ante sus ojos y no pudo hacer nada para evitarlo. Las llamas estaban a
punto de llegar al árbol sagrado de las hojas doradas.
“Perdóname, algún día podremos vivir todos en paz…”
“¿Vivir en paz? ¡Pero si después de esto no hay vida!”
Una nueva serie de explosiones
interrumpieron a las dos jóvenes y las hicieron mirar en dirección hacia las
llamas. A lo lejos se escuchaban unas risas estridentes de varias voces.
“Debo liberarme” - Ella comenzó a concentrarse y elevar su aura para
tratar de romper las cadenas mágicas que la sujetaban pero el hechizo era
demasiado fuerte. - “Tengo… que hacerlo” - La otra joven de pronto la miró con
terror mientras un aura violácea iba creciendo y una marca aparecía en la
frente de la joven.
“Ha pasado al siguiente nivel…” - Pronunció ella con sorpresa. - “¿Será
posible que ella pueda salvarnos?” - El aura de la joven seguía incrementándose
a tal punto de formar una columna de luz que se perdía en el cielo.
De pronto una enorme explosión
sucede de tal magnitud que sólo puede compararse con una explosión atómica.
Queda un sombrero en forma de hongo luminoso mientras comenzaba una honda
expansiva. Pero esa honda destructora, antes de llegar hasta la joven, se
detiene como si el tiempo se detuviera de repente.
La joven se levanta destruyendo
al fin las cadenas y abre los ojos los cuales están iluminados. Extiende las
manos y la honda expansiva retrocede por una honda expansiva creada por el aura
de la joven.
Una enorme explosión de luz
ocurre en aquel planeta cubriéndolo completamente.
…Si alguna vez fui
feliz… fue con ustedes, el lugar no importaba, sólo estar con ustedes… Dios mío
consigue mi lugar de paz junto con mis seres queridos, dame una segunda
oportunidad de ser feliz… devuélvemelas… dame mi paz, devuélveme la alegría,
las ganas de seguir luchando… algún día nos volveremos a ver Pheta, Jade,
Rode…Gena… alguna vez…
…Nosotras también
deseamos lo mismo, Ruto…
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Planeta Tierra
Siglo XXI
“¡Ahhhhhhhhg!”
Se escuchó por toda la casa y no
pasó mucho para que todos acudieran a cierta recamara en ella en busca de una
respuesta.
“¡Hotaru!” - Haruka fue la primera en llegar ya abrazar a una muy
angustiada Hotaru que sufría de convulsiones y se le dificultaba respirar, todo
esto sumado a los sollozos atropellados que emitía acompañado de lagrimas sin
cesar.
“Hotaru, cielo, está todo bien, estas con nosotras” - Llega Michiru y le
acaricia el cabello. Ella innatamente se asusta con el toque pero al darse
cuenta que se trata de su mamá-Michiru se tranquiliza un poco.
“Compañeras, necesito hablar con ustedes… es urgente” - Ante las tres estaba Sailor Plut, con un
rostro cansado pero a la vez angustiado.