LA PIEDRA SAGRADA

Capítulo 3

Entonces ,¿qué hacemos?-dijo Serena.

Amy: No sé que es lo que le ha ocurrido pero es como un bebe, no sabe hablar, su nivel cultural es casi nulo ...

Rei: ¿No has pensado que tal vez no sea humana? No es normal que no sepa que es un museo o un barco.

Mina: Sin embargo, si sabe lo que es un aeropuerto, la descripción que ha hecho con las manos era bastante buena.

Amy: No, no, no! Puede que lo sepa ahora pero no antes. Creo que lo aprendió mientras observaba a Darien y a Serena en él.

Rei: ¿Quieres decir que lo poco que conoce lo ha aprendido hace poco?

Amy: No estoy segura pero es una posibilidad. De todas formas lo principal es enseñarle a hablar después ya veremos.

Lita: ¿Cómo lo haremos? Mañana comienzan las clases.

Amy: Un primo mío se encargará de ella, no vive muy lejos de aquí y ha estudiado la carrera de sicología por lo que estoy segura de que podrá ayudarla.

Serena: Crees que ella querrá ir, no se despega de mí.

Las cinco jóvenes miraron a la desconocida que permanecía, en silencio, detrás de Serena. No, no sería una tarea fácil pero Serena no podía quedarse todo el día a su lado así que tendrían que encontrar una solución rápida. Mientras hacían estas reflexiones un joven de aproximadamente 28 años subía las escaleras del templo Hikawa. Su cabello era de un tono azulado, muy parecido al de Amy, y sus ojos eran de color verde esmeralda. Cuando subió el último tramo de escaleras saludo a las chicas quienes quedaron impresionadas al verle(todas menos Amy), pues la fuerza de su voz contrastaba con la frágil pero hermosa figura del joven.

Amy(abrazando al recién llegado): Me alegro de que hayas podido venir. Chicas os presento a mi primo Eduard.

Mina(con ojos de enamorada): ¿Él es tu primo?

Amy: Sí. Mira Eduard ella es Mina, la chica del pelo moreno es Rei, Lita es la que está a su lado y la rubia es Serena y tu paciente es la chica que está detrás de ella.

Eduard: ¡Encantado de conoceros!

Todas(menos Amy): Lo mismo.

A continuación Eduard se acercó hacia su nueva paciente, se arrodilló a su lado y permaneció en silencio contemplándola. Esta, asustada, se agarró al brazo de Serena, entonces el chico la sujetó fuertemente de la barbilla y la obligó a mirarle ante la mirada desaprobadora de las chicas que iban a intervenir pero se abstuvieron ante la advertencia de Amy. Pocos después la chica se calmó y abrazó a Eduard llorando.

Eduard: Todo solucionado, creo que ya puedo llevármela a casa.

Lita: ¿Cómo lo has hecho?

Eduard: Me he comunicado con ella, le he mostrado que sólo quiero ayudarla y con un poco de suerte ha confiado en mí.

Todas(menos Amy): ¿...?

Amy: Mi primo posee desde que era niño la extraña capacidad de con sólo mirar a las personas a los ojos saber que piensan y a la vez poder transmitirles sus propios pensamientos.

Serena: ¿Quieres decir que puede leer el pensamiento?

Eduard: No, no es exactamente eso es más bien una comunicación entre almas. Veamos como te lo explico...así. Yo ahora estoy hablando con vosotras y comprendéis lo que os digo al igual que yo os entiendo a vosotras, ¿no?

Todas: ¡Sí!

Eduard: Pues imaginaros que en vez de utilizar la palabra como medio de comunicación, o los gestos, utilizáramos el enlace que une a todas las almas pues estas proceden de un mismo lugar, obtendríamos otro forma de expresión más profunda. Sin embargo, las personas capaces de utilizar esta conexión son pocas(riéndose), bueno en realidad a parte de mi no conozco a ninguna más.

Serena: ¡Vaya, eso debe ser muy emocionante!¿Qué se siente?

Eduard: Bueno, me resulta un poco difícil de explicar pero es como si durante un instante la persona con la que me comunicó y yo formásemos un sólo ser.

En ese momento la chica misteriosa que había permanecido abrazada a Eduard comenzó a estirarle de la manga de la camisa.

Eduard(riéndose): ¡Lo olvidaba! Ella quiere que os diga que os está muy agradecida y que su nombre es Serena.

Mina: ¿Serena? Menuda casualidad. Estoy empezando a pensar que esto es muy extraño.

Eduard: Nada de eso, en realidad ese no es su nombre, lo que ocurre es que parece que no recuerda como se llama y como le ha cogido mucho cariño a Serena, ha decidido tomar su nombre después de que yo se lo dijera.

Serena(cogiendo las manos de la nueva Serena muy emocionada): No os preocupéis eso es fantástico, a partir de ahora seremos hermanas y para no confundirnos te llamaremos Sere. ¿Vale?(mirando a Eduard).Díselo, díselo.

Eduard: De acuerdo. Por cierto también me ha hablado de un muchacho que estaba contigo ayer, ¿quién es?

Serena: Es mi novio Darien que ayer regresó de Estados Unidos.

Mina: Lo que no me explicó es por qué si iba a venir no nos avisó, es muy extraño ¿no?

Rei: Yo he hablado esta mañana con él y me dijo que Serena le dijo que ella nos avisaría.

Todas(mirando a Serena): ¿¿¿¿Síííííí´????

Serena(retrocediendo): Bueno...esto...iba a hacerlo....pero se me olvidó, ¡¡¡adiós chicas!!!

Y Serena salió corriendo con las consiguientes risas del resto del grupo.

Al día siguiente todas las chicas se levantaron muy temprano. A excepción de Lita, que había preferido aceptar un puesto como ayudante del chef de un importante restaurante con el que pensaba aprender aún más y ganar dinero extra para poder abrir una pastelería en el futuro o con un poco de suerte un restaurante, todas las chicas irían a la universidad. Amy, como siempre había deseado, estudiaría medicina, Rei había optado por empresariales y Mina y Serena querían estudiar filosofía pero sólo habían aceptado a esta última por lo que Mina, un poco mosqueada, no había tenido más remedio que escoger otra carrera y esta había sido bellas artes. En su primer día de clases las chicas disfrutaron como si de unas vacaciones se tratasen sin pensar en los días de estudio que se escondían bajo esa primera sensación, sobre todo Serena ya que Darien no se separó de ella más que para ir a clase. Todo era perfecto.

Pasó una semana, Serena luchaba por mantenerse despierta en su primera clase lo cual cada vez le resultaba más difícil sobre todo porque se había pasado toda la noche pensando que podría regalarle a Darien ya que al día siguiente harían cuatro años desde que lo conoció. Cuando estaba a punto de dejar el mundo real el duro sonido de una voz la despertó, a su lado se había sentado un joven al que no había visto en toda la semana. No era muy guapo y a simple vista parecía un chico tímido pero sus ojos, de un intenso color verde esmeralda, brillaban con una frialdad que atemorizaba. Serena respondió al saludo y después prestó atención al profesor con un ademán que daba a entender que no quería saber nada de aquel sujeto algo inusual en ella pero es que su mirada le había producido escalofríos. Al finalizar las clases el sujeto volvió a dirigirle la palabra, Serena decidió que todo lo que había sentido antes no eran más que tonterías así que se dispuso a contestarle.

Serena: ¡Hola! Soy Serena Tsukino, ¿y tú?

Joven: Me llamo Richard Mckunley (sonriendo), pero prefiero que me llamen Morus.

Serena(muy nerviosa): ¡Bueno!,no te había visto antes.

Richard: Sí, es que no soy de Japón y he tardado un poco en adaptarme, dado que no conozco a nadie me preguntaba si tu podrías ayudarme.

Serena(alejándose un poco): ¿Qué tipo de ayuda?

Richard: Conocer el lugar, ¿te parece?

Serena: Está bien.

Richard: Perfecto, entonces mañana nos vemos.

Richard le tendió la mano en señal de saludo y Serena hizo lo mismo. La mano del chico era fría como el hielo al igual que su sonrisa. Poco después se marchó, Serena pudo relajarse y pensó que cuánto más alejada estuviera de él tanto mejor.

Por la tarde Serena fue en busca del regalo de Darien. ¿Qué podría regalarle? Tenía que ser algo muy especial pero no sabía qué. De pronto el escaparate de una extraña tienda llamó su atención. En ella se vendían los objetos más extraños desde un hermoso collar que según la dueña había pertenecido a Cleopatra hasta un micrófono en forma de zapato para hablar con los espíritus(o al menos eso decía el cartel), sin embargo, el objeto que llamo su atención fue una extraña piedra de color azul marino que brillaba con una gran intensidad, el regalo perfecto para su novio pues con ella harían que tallarán un colgante.

Dependienta: ¿cómo desea que le hagamos el colgante?

Serena: Veamos... quiero que sea ovalado y que se pueda leer en él 'para mi amor', ¿de acuerdo?

Dependienta: Pase a recogerlo esta tarde.

Al salir de la tienda Serena se cruzó con un hombre bastante atractivo, de cabellos negros y ondulados, cuya mirada atrajo su atención pues le recordaba a alguien. Segundos después se escuchó un grito en el interior de la tienda. Serena llamó por su intercomunicador a las chicas y se transformó en Sailor Moon. Al entrar en la tienda se encontró con que un monstruo estaba atacando a la dependienta. Sin pensárselo dos veces entró en acción.

Sailor Moon(sm): ¡Alto ahí villano, estás interfiriendo el trabajo de una honrada mujer y eso es algo imperdonable, por eso en nombre de luna te castigaré!

-¡No te olvides de nosotras, Sailor Mars, Sailor Mercury, Sailor Venus y Sailor Júpiter!

sm: ¡Chicas!

Sailor Venus(sv): ¡Cadena de amor, ataca!

Sailor Mars(sma): ¡Flecha de fuego!

Con estos dos ataques el monstruo quedó pulverizado. Había sido demasiado fácil pero entonces se escucharon unas carcajadas y de un oscuro rincón de la tienda salió el tipo con el que Serena se había cruzado un instante antes, en la mano llevaba la piedra que esta había comprado.

Continuará...

Menu

Hosted by www.Geocities.ws

1