Capitulo 7 : Atrapadas

 

Domingo, 12 de la mañana, templo Hikawa.

- ¿Cómo está Maite?.- preguntó Carola.

- No lo sé.- respondió Patricia.- Fui a verla esta mañana pero no había nadie en su casa. Me preocupa.

- La policía le hizo muchas preguntas.- comentó Rei.

- No creo que eso tenga nada que ver, ella no sabe nada, solo vio lo mismo que nosotras, vio como Crisela desaparecía con Bunny.

- ¿Creéis que la policía averigüe algo?.- cambió Carola de tema.

- No creo, lo único que pueden hacer es darle vueltas y vueltas a la cabeza para tratar de averiguar que fue lo que paso.

- Tienes razón.- sentenció Rei mientras se retiraba un mechón de pelo del rostro.

Rei, Carola y Patricia estaban esperando a que llegaran Andrea y Raquel para comenzar la reunión que se convocó urgentemente el sábado después de la desaparición de Bunny. Al cabo de diez minutos su espera se vio recompensaba. Las dos outers scouts restantes llegaron acompañadas de Luna y Artemis que fueron a buscarlas.

- Ya era hora.- suspiró Patricia al verlos llegar.- ¿ Habéis averiguado algo?

- No demasiado- respondió Raquel con su habitual frialdad.- En realidad, sino llega a ser por la desaparición de Vicky, Timmy y Bunny no hubiéramos advertido la presencia del nuevo enemigo.

- ¿ Qué quieres decir con eso ?

- Lo que quiero decir es que siempre que la Tierra está en peligro, independientemente de su gravedad, ocurre un pequeño cambio en el flujo temporal que me advierte que va a suceder algo que puede o no cambiar el futuro de este planeta. Todo depende de como solucionemos el problema.- comenzó a explicar Raquel.- Sin embargo, en esta ocasión no se ha producido ninguna variación.

- ¿ Y ?

- La Tierra no está en peligro.

- ¡Espera un momento!.- la interrumpió Rei algo enojada.- No estas diciendo que han secuestrado a tres de nosotras pero que no debemos preocuparnos porque tu no detectas nada anormal en la puerta del tiempo y el espacio.

- No.

- Entonces, ¡ qué demonios tratas de decirnos !

- Cálmate Rei.- intervino Andrea.- Lo que Raquel trata de deciros es que nuestros supuestos enemigos no son en realidad nuestros enemigos.

- ???????

- Yo puedo explicaros lo que ocurre....- se escuchó de pronto.

Sobresaltadas las sailors scouts se giraron. En la entrada del templo había dos jóvenes, una de ellas tenía el cabello largo y rojo, vestía un pantalón blanco y holguero y un corpiño del mismo tono del que salía una capa azul cielo que llegaba hasta el suelo. En la frente tenía una marca blanca, una especie de anillo. Y en cuanto a la otra chica, vestía normalmente y era nada más y nada menos que...

- ¡¡¡Maite!!!.- exclamaron a la vez todas las inner scouts.

- Hola chicas.- respondió con una sonrisa un tanto apagada.

- ¿ Las conocéis?.- preguntó Andrea.

- Solo a ella.- contestó Patricia desconcertada al igual que sus amigas mientras señalaba a Maite.- es nuestra compañera de clase.

Después de esta afirmación un silencio algo tenso inundó el lugar hasta que Raquel lo rompió con una simple pregunta.

- ¿ Quiénes sois ?.- inquirió muy fríamente la scout de Plutón.

- Amigas, hemos venido a ayudaros.

- ¿ Amigas ?.- se acercó Raquel a la chica que vestía de forma extraña.- Dime, porque se supone que deberíamos escucharte, acaso sabes que estabamos hablando.

- Por supuesto, mi querida sailor Plutón.- la sailor la miró desconcertada.- No pongas esa cara, sabemos perfectamente quienes sois y porque se han llevado a tres de vuestras amigas puesto que como bien has explicado antes vuestros enemigos son en realidad los nuestros.

- En ese caso.- la miró Raquel no muy convencida de las buenas intenciones de las recién llegadas.- podrías empezar por decirnos quien eres.

- Claro, mi nombre es Euyen y al igual que vosotras soy una sailor, sailor Ice para ser más precisos.

La mirada de incredulidad por parte de todos los presentes, incluyendo a Andrea y Raquel lo decía todo.

- ¿ Una sailor ?.- preguntó Luna.

- Sí, soy una de las guardianas del planeta Neutrón, un planeta que está situado a miles y miles de años luz de la Tierra. La razón por la que estoy aquí es para detener a una hechicera llamada Shira que pretende hacerse con el control de mi mundo.

- Pero, ¿ qué tiene que ver eso con nosotras ?.- preguntó Carola.

- Nada y todo. Plutón.- la llamó Euyen.- tu conoces ese planeta, has oído hablar de él y de sus guardianas ¿ verdad ?

- Sí.

- Entonces cree en lo que te digo, porque necesito vuestra ayuda para acabar con ella.

Raquel permaneció callada pensando en la situación. Ciertamente lo que hasta ahora decía esa mujer era cierto, él haber vivido mas de 10000 de años como guardiana de la puerta del espacio y el tiempo le había dado unos conocimientos tan profundos del universo que más de una persona los envidiaría aunque el precio hubiera sido su propia soledad.

Ella sabía que era precisamente ese conocimiento lo que hacía que sus compañeras la respetaran tanto y, por eso, ante la perdida de su líder y de la determinación de Vicky y Timmy aguardaban su respuesta aunque podía ver en sus miradas que ellas creían en la desconocida, incluso Andrea. Y por qué no hacerlo, parecía sincera y ellas también necesitaban ayuda para poder descubrir que era lo que estaba pasando y así conseguir liberar a sus amigas.

- Esta bien.- respondió al fin.- Os ayudaremos.

**********

- Mmmmm, mi cabeza, me duele mucho.- se quejaba una sombra en la oscuridad mientras se levantaba torpemente.- ¿Donde estoy? Todo esta muy oscuro y lo último que recuerdo es que alguien me golpeó en la cabeza.

- ¿ Ya te has despertado ?.- preguntó alguien.

Sobresaltada, Bunny agudizó la vista para ver si encontraba a la persona que le había hablado. Al cabo de un rato distinguió la figura de un muchacho, mucho más alto que ella, que permanecía sentado en el suelo con la cabeza entre las piernas. De pronto, aquel hombre la miró directamente a los ojos y al instante Bunny lo reconoció o mejor dicho, la reconoció.

- ¡¡¡ Timmy!!!.- gritó muy contenta mientras se tiraba sobre su amiga y la abrazaba con fuerza.- Menos mal que estás bien, Crisela me dijo que ya no volvería a verte nunca más pero yo sabía que no era cierto. ¡ Oh Timmy!, estoy tan contenta de volverte a ver.

- Y yo a ti, gatita.- le respondió con una ligera sonrisa en los labios.- Aunque hubiera preferido que fuera en otras circunstancias.

- ¿ En otras circunstancias? ¿ Qué quieres decir?

- Estamos prisioneras, en manos del enemigo.

- ¿ Del enemigo ?... ¡ No importa ! Vamos a transformarnos y a salir de aquí, juntas podemos lograrlo. Rápido, ¿ donde esta Vicky?

- No lo sé.- respondió simplemente, aunque había mucha tristeza en su voz.- Cuando desperté estaba yo sola, al rato te trajeron a ti. No sé dónde estamos y tampoco sé donde está Vicky y...

- ¿ Y ?.- preguntó Bunny angustiada.

- No puedo transformarme.- suspiró.

- ¿Qué?, eso... eso no puede ser.

- Inténtalo tu sino me crees.

- ¿ Por qué dices eso ?Hablas como si te hubieras rendido.- comenzó a hablar Bunny mientras tomaba la mano de Timmy.

- Y que si lo he hecho, yo no veo ninguna salida, sin mis poderes no puedo hacer nada.- la amargura se reflejaba en su rostro y en su voz.

- Pero eso no es propio de ti, tu siempre dices que quedarte quieta sin hacer nada es de cobardes, que hay que ser fuerte y no llorar, ¿ qué té pasa?

- Tengo un mal presentimiento.

- ¿ Y qué ? Yo los tengo todos los días y no por eso me rindo. Vamos... vamos a intentar transformarnos y sino funciona pues pensamos en otra cosa.

Timmy miró durante unos segundos a su princesa y luego sonrió. Ella tenía razón, no podía quedarse ahí quieta sin hacer nada simplemente porque no podía transformarse, ¿ qué le había pasado?. No lo sabía, tal vez fuera el ambiente, parecía que cada bocanada de aire que respiraba le robaba una parte de ella. Lentamente se levantó e imitó a su gatita.

- ¿Vamos ?.- inquirió la princesa.

- Sí.

- ¡ Planeta Urano, transformación !

- ¡ Luna eterna, dame el poder !

Multitud de luces de distintos colores iluminaron la oscuridad cuando ambas chicas pronunciaron las palabras que las transformarían en sailor Urano y sailor moon. Al cabo de unos segundos todo volvió a la normalidad pero las chicas estaban transformadas.

- ¡¡ Bien, bien, bien!!.- saltaba sailor moon de alegría mientras su compañera la miraba sin poder creer lo que estaba pasando.- Lo hemos conseguido.

- No... no me lo puedo creer... pero si antes no pude...

- ¡ Cálmate Urano! Seguramente estabas tan deprimida porque cuando despertaste no encontraste a Neptuno que por eso no pudiste transfórmate.

- Yo no creo que fuera por eso.- se defendió la sailor del viento.- Pero tienes razón, vayamos a destruir a esos indeseables, empezando por Crisela. ¡ Apártate Sailor moon!, voy a hacer volar esta puerta.

- ¡¡¡ Sí !!!

- ¡ Temblor de Tierra, ataca !

El poderoso ataque de Urano destruyó por completo una gran parte de la pared de la habitación en donde estaban encerradas. Inmediatamente, las dos sailors salieron por el boquete abierto para encontrarse, después, en un descampado a pleno aire libre.

El sol brillaba con fuerza en el horizonte iluminando, en el centro del lugar, una especie de altar de piedra sobre el que había una especie de bola de cristal y una daga con incrustaciones de piedras preciosas. Alrededor de dicho altar había una mujer vestida con una túnica negra, un hombre de aspecto duro y frío y otra mujer que permanecía sentada en la piedra. Urano palideció al reconocerla, era Neptuno.

- ¡¡ Neptuno !!.- gritó con todas sus fuerzas. - Menos mal que estás bien.

Su amiga ni siquiera la miró.

- ¿ Neptuno?

- Es inútil que la llames.- habló por vez primera la mujer de la túnica negra.

- ¿ Qué quieres decir?.- preguntó Urano con veneno en la voz.

La mujer no le respondió, se limitó a sonreír y a hacer un gesto con la mano. Inmediatamente, el hombre que la acompañaba desapareció, se materializó detrás de sailor moon y se la llevó junto al altar mientras la agarraba fuertemente de la cintura con ambos brazos impidiéndole cualquier movimiento, todo ello antes de que Urano pudiera hacer nada por impedirlo.

-¡ Quién demonios eres !.- preguntó la guerrera sin perder la calma.

- Mi nombre es Shira. El hombre que me acompaña es mi ayudante, Epsilon y a la joven creó que ya la conoces, ¿ no?... Es suficiente.- dijo de pronto al no recibir respuesta de Urano tan solo una mirada desafiante.- Neptuno... mátala.

- ¡ Mares y océanos!.- gritó la sailor al mismo tiempo que dirigía su ataque contra Urano.

El ataque dio de lleno en su blanco, dañando de gravedad a la guerrero del planeta del viento quien no entendía lo que estaba pasando al igual que sailor moon.

- Vicky, ¿ por qué me has atacado?.- preguntó Urano muy dolida.

- Porque te odio.- fue su respuesta.

Continuará...

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