Capítulo 10 : El fin de la pesadilla

            Mercurio observaba su alrededor sin saber a ciencia cierta en donde se encontraba. Fue entonces cuando se dio cuenta que no estaba sola, en el centro de la habitación estaban Shira y Sailor Ice, que parecían no haber notado su presencia. Con precaución se ocultó entre las sombras a la espera de ver que sucedía.

 

            Los ojos de Sailor Ice desprendían fuego, odiaba a la hechicera como jamás había odiado a nadie. Pero también se odiaba a sí misma porque se había dejado manipular y ella, cruelmente, le había mostrado la verdad, parecía disfrutar viendo sufrir a los demás, sin embargo, todo se acabaría, no sabía como pero la vencería y le haría pagar por todo el mal que había causado.

 

            Adoptando una posición de combate comenzó a elevar su nivel de energía para después lanzarse contra Shira. Sus movimientos eran muy rápidos tanto que estaban poniendo en problemas a la hechicera que no tenía demasiado experiencia en combate, aunque no era suficiente, porque mientras que la guerrero comenzaba a cansarse su rival no daba muestras de que le estuviera ocurriendo lo mismo.

 

            En un descuido la sailor logró golpearla en el vientre lanzándola a lo lejos, era su oportunidad. Concentrándose formo una bola de energía que lanzó contra la hechicera antes de que esta tuviera tiempo de recuperarse, sin embargo, la subestimo. Una barrera de energía protegió a Shira.

 

            - Es inútil.-le dijo la mujer.- una barrera de energía me protege de cualquier ataque mágico, como ves, no puedes hacer nada. Ja, ja, ja, ja, ja.

 

            - ¡Maldición!.-exclamó mientras retrocedía unos pasos.

 

            - Ahora es mi turno.-musitó al mismo tiempo que elevaba ambos brazos... - ¡ESTRELLAS... - y giraba sobre sí misma.- OSCURAS!.-millones de estrellitas negras salieron de sus manos y se dirigieron a la guerrero del hielo introduciéndose en su cuerpo.

 

            La chica gritó de dolor, sentía como si le estuvieran clavando cientos de afilados cuchillos y, tal vez, no estuviera muy lejos de la realidad. Su cuerpo comenzó a sangrar y desfallecida se dejó caer al suelo.

 

            - Ahora solo falta... -toco la frente de la chica con un dedo.-... el golpe de gracia... ¡ENERGIA...

 

            - ¡No!.-gritó de pronto Mercurio saliendo de su escondite.

 

            - ¡Qué demonios... ahhhhhhhhh!.-chilló la hechicera con todas sus fuerzas al sentir como le clavaban una daga en la espalda.

 

            - ¡No me vencerás!.- le dijo Sailor Ice que había aprovechado la intromisión para conjurar una daga.-¡Sino acabo yo contigo lo hará la profecía!

 

- ¡Maldita!.-estaba furiosa. La herida había sido profunda y ahora seguramente no tendría suficiente  fuerza como para mantener la barrera protectora y esa aborrecible guerrero lo sabía.-¡Juro que te mataré, no importa lo que hagas!.-comenzó a concentrar toda la energía que le quedaba en la palma de la mano.-¡Y morirás sabiendo que todo cuanto has hecho ha sido inútil porque después de acabar contigo acabaré con esa entrometida... -Mercurio retrocedió asustada.-... y después con todos tus conocidos no quedara nadie que te recuerde!.-lanzando la energía.-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MUERE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 

            - ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.-aulló de dolor la guerrero mientras caía al suelo, moribunda, ante la sonrisa de triunfo de su enemigo.

 

            Mercurio corrió a tomarla entre sus brazos.

 

            - Lo siento...  yo... soy una cobarde... debí ayudarte....

 

            - No... te... preocupes...-intentaba hablar.-yo... sé... yo... sé... has... sufrido mucho... aun...hay...esperanza....la profecía.....-y cerró los ojos para siempre.

 

            -Ja, ja, ja, ja, ja, ja. Y ahora es tu turno entrometida.-le dijo a mercurio que lloraba en silencio.- ¡LANZA DE HIELO!

 

            El poder conjurado por Shira golpeó de lleno a Mercurio causándole heridas de gravedad. Aún así esta se levanto dispuesta a seguir luchando aunque en su mirada ya no había esperanza.

 

            -¡SINFONIA ACUATICA!.-invocó su poder que fue repelido con una sola mano de su enemiga.

 

            - ¡Es inútil!¡ESTRELLAS OSCURAS!

 

            Nuevamente millones de estrellas negras salieron de las manos de la hechicera introduciéndose en el cuerpo de Mercurio quien derrotada de antemano no hizo nada por evitarlo, era como si quisiera morir.

 

            Incapaz de soportar el dolor cayo inconsciente.

 

            Escucho una voz.

 

            La voz de su princesa.

 

            Y después oyó las de sus compañeras.

 

            Se unieron en una sola, suave, melodiosa, armoniosa.

 

            "Esperanza, esperanza y valor."

 

            Silencio.

 

            Paz, una inmensa paz en su corazón y en su espíritu.

 

            Y lentamente abrió los ojos, unos ojos que volvían a ser lo de antes.

 

            - ¿Aún estas viva?. Pues no será por mucho tiempo.- dijo mientras se acercaba a la guerrero y la tomaba por el cuello sin recibir apenas resistencia.

 

            - Sé... que... no... soy... lo... suficientemente... fuerte... como... para... vencerte.- casi no podía hablar, comenzaba a faltarle el aire.-... pero no moriré... sin haberlo intentado antes.- miro Shira a los ojos mientras alargaba una mano y la tocaba.-... por... mi... princesa. -elevó su energía al máximo.-...¡RAYO CONGELANTE!

 

            La energía azulada de Mercurio rodeó el cuerpo de la hechicera, congelándolo, junto al suyo propio que permanecía unido a ella.

 

            En el aire, una potente luz negra adquirió la forma de una esfera que se congeló al igual que su dueña, perdiendo su poder durante unos instantes y cayendo al suelo, posteriormente, haciéndose añicos.

           

 

                                                ***********

 

            Inma, Julio, Carlos, y Alex corrían tras Maite hacia la zona de despegue. Cuando llegaron abordaron una de las numerosas naves que allí se encontraban y observaron como la chica que los había liberado manipulaba los controles.

 

            - He programando el ordenador de la nave para que os lleve de vuelta a la Tierra.

 

            - ¿Desde cuando sabes hacer eso?.-preguntó Inma asombrada.

 

            - Sailor Ice me enseñó.-respondió la joven con una sonrisa.

 

            - ¿Una sailor te enseño? Desde cuando conoces  a una sailor.-volvió a preguntar Inma que cada vez estaba más asombrada.

 

            - Desde que apareció delante de mí y me pidió mi ayuda.

 

            - ¿Ayuda?

 

            - Bueno, si, digamos que necesitaba a alguien de la Tierra que la ayudara en su misión y que a la vez vigilara los pasos de Crisela, la chica que os tendió la trampa para traeros hasta aquí.

 

            - ¿Significa que sigues siendo una chica normal y corriente?.

 

            - Más o menos.

 

            - Menos mal, yo ya te imaginaba transformándote delante de mí con una falda de marinero cortita y una gran pancarta pegando saltos y gritando a todo pulmón: ¡las sailor ganarán, las sailor ganarán, abajo los villanos y un novio guapo para mí!

 

            -Con una gota de sudor en la cabeza.-Yo jamás diría eso....diría....¡las sailors ganarán, abajo los villanos y arriba los Hanson!....¿Hanson?...¡Dios mío que no he liberado a Taylor! Adiós.-y Maite salió corriendo en busca de su príncipe no sin antes apretar un botón que puso en marcha el mecanismo de despegue.

 

            - Ay.-con una gota de sudor en la cabeza.-nunca cambiará.

 

            - ¿No deberíamos detener esto?.-pregunto Julio.-¿Y si le pasa algo?

 

            - No te preocupes, ya la oíste, conoce a las sailors.

 

                                    **********

 

            Como alma que lleva el diablo Maite salió corriendo en dirección a la zona de prisioneros pero cuando estaba apunto de llegar  chocó contra algo muy duro y terminó tirada en el suelo. Adolorida, alzo la mirada dispuesta a darle una buena reprimenda al sujeto que se había atrevido a cruzarse en su camino hacia la felicidad. Palideció. Un hombre de aspecto corpulento, fuerte y, duro la miraba con desprecio. La expresión de ira de la chica cambió inmediatamente a una... digamos... melosa.

 

            - Esto ¿podría apartarse?. Es que tengo que rescatar a alguien.

 

            Una cachetada fue la respuesta del hombre.

 

            - Donde están los demás.-su voz sonaba fría, sin vida.

 

            - Pues donde van a estar, camino de la Tierra.-respondió mientras se frotaba la cara y ponía su más angelical mirada.- Es que no querían perderse el último capítulo de sailormoon je, je, je.

 

            El hombre ( que no era otro sino Epsilon ) se acercó peligrosamente a la chica con no muy buenas intenciones,  Maite así lo entendió y, muy despacio, comenzó a retroceder ( ahí que entenderla no es que tuviera miedo... nooooo.....pero es que la cachetada había dolido). Cuando estuvo a una distancia prudencial se detuvo y coloco sus manos tras la espalda fuera del alcance de visión de Epsilon que venía hacia ella con la clara intención de sacarle a golpes lo que no quería contarle voluntariamente.

 

            - Si no me lo dices por las buenas lo harás por las malas.-aulló con voz atronadora mientras aproximaba una de sus manos hacía la chica.

 

            - Ni muerta( metafóricamente hablando, claro).-muestra la mano que brilla de una forma un tanto extraña y grita.....-¡PODERES INTERNOS LIBERREMNE DE MI ENEMIGO!

 

            Una pequeña bola de energía ( recordemos que al fin y al cabo se suponía que nuestra heroína no tenía poderes...  Maite --> je, je, je, je creo que al final sí tendré que usar una faldita de marinero. En serio   ^_^   me lo enseñó Ice para casos de urgencia.) atravesó el pecho del hombre haciéndolo estallar literalmente.

 

            - Ufs... pero si era un robot... ya decía yo que un hombre que no caía rendido ante mis encantos no podía ser hombre...

 

            Una vez superado este primer obstáculo Maite siguió su camino hasta llegar a una puerta de hierro. Se arregló un poco el pelo y utilizó su nuevo poder para abrirla. Allí se encontraba un sorprendido Taylor al  que al parecer nadie se había molestado en explicarle que demonios hacia allí, pero claro, para eso estaba Maite quien le dijo que Crisela era un demonio que lo había secuestrado para encerrarlo en un circo en donde hubiera tenido que cantar hasta quedarse afónico pero que no se preocupara que ya estaba allí ella para rescatarlo.

 

            Ignorando la expresión de sorpresa del chico pero no así esos ojazos que la derretían, Maite lo condujo hacia la sala en donde estaban las naves espaciales... ( nuestro cantante ahora si que se creyó la historia )pero cuando estaban a punto de abordar una, la figura de una chica de cabellos verdes se interpuso en su camino.

 

            - ¡¡¡¡Crisela!!!!.-exclamaron a la vez Taylor y Maite.

 

            - La misma. No me digáis que os ibais a ir sin despediros de mí ¿verdad?

 

            - Supongo que no te apartarás de mi camino aun que te lo pida ¿no?.-preguntó Maite.

 

            - Pues no.-respondió con ironía.-pero te advierto que a mi no me podrás derrotar tan fácilmente como a Epsilon... yo también he recibido clases de magia, pero en mi caso, de la mejor.

 

            - Eso lo veremos...

 

            Nuevamente se inicio otra pelea solo que esta vez ambas contendientes tenían la misma fuerza y habilidad para el combate con lo cual este parecía no tener fin. Sin embargo Crisela no estaba dispuesta a permanecer así durante mucho tiempo así que en un descuido de Maite se dirigió hacia Taylor y lo tomó como rehén.

 

            - ¡Ríndete o acabo con tu chico!

 

            -¿mi chico? pensó Maite sonrojada.-¡Eres una tramposa!

 

            - Je, je, je, soy de los malos ¿recuerdas? esa palabra no está en nuestro vocabulario.

 

            - TÉ LO DIRE UNA SOLA VEZ... ¡SUELTALE!

 

            - mmmm....creo que no.-sonríe.

 

            -¡¡¡¿NO?!!!.-un aura roja comienza a envolver a la chica al mismo tiempo que una ligera cortinilla de humo la cubre y antes de que Crisela pueda reaccionar se sitúa tras ella, la golpea fuertemente obligándola a soltar a su novio (en sueños, claro ), coge de la mano al chico y sale disparada hacia la nave. La programa y la pone en marcha rumbo a la Tierra.-Je, je, je esta era la última nave que quedaba creo que nuestra amiga va a pasar una temporada en ese planeta....¿eh?.-mirando a Taylor que se ha quedado mirándola.-¿pasa algo?

 

            - No... solo que tienes una sonrisa preciosa.

 

            Maite se desmaya.

 

                                                            **************

 

            Justo en el momento en que la nave en donde viajaban Maite y Taylor llegaba a la Tierra Mercurio vencía a la hechicera Shira cumpliéndose así la última parte de la profecía.

 

 

Un Guerrero

 

Muerto En Vida

 

Volverá A La Vida

 

Y Con Él

 

Acabara  La Pesadilla

 

Y Todo Volverá A Ser

 

Como Siempre Debió Ser

 

Continuará...


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