CAPÍTULO 2: "Realidad"
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Ya han pasado algunos días desde que Haruko tuvo aquella pesadilla, y desde entonces ella no ha podido sacar de su cabeza a Hanamichi Sakuragi; ha intentado comprender aquel sueño tan extraño:
-No entiendo por qué tuve ese sueño tan extraño- pensaba Haruko-. Por qué Hanamichi Sakuragi me decía que me quería... Y se suicidaba por mí... Qué raro, él jamás me ha dicho nada al respecto, y en mi sueño me dejó una carta en la que me decía que yo era lo más importante para él... Qué sueño tan raro...
-¡Haruko-san!- una voz conocida interrumpió los pensamientos de la chica- ¡Espérame, por favor!
-¡Konnichiwa, Ayako-san!- respondió Haruko, mientras agitaba la mano en señal de saludo- ¿Cómo has estado?
-Bien, gracias- respondió la entrenadora del equipo de básquetbol- ¿Sabes? Me preocupa un poco que estés tan seria; dime, ¿te sucede algo?
-Es que.. Estaba pensando en... algo...
-¿En algo o... en alguien?- preguntó maliciosamente la chica de cabello rizado.
-¡No digas esas cosas, Ayako-san!- respondió Haruko un tanto sonrojada- Es que... Algo me sucedió... Tuve un sueño muy raro, y estoy intentando comprenderlo.
-Bueno, si necesitas hablar con alguien, aquí estoy yo; sabes que puedes confiar en mí.
--Domo arigatou, Ayako-san; creo que sí te contaré, tal vez tú me puedas ayudar a entenderlo.
-Pues... Te escucho.
-Hace algunas noches tuve un sueño muy extraño- comenzó Haruko, aún dudando si debía hablar o no-, y desde entonces he estado muy confundida y preocupada.
-¿De qué se trató tu sueño, Haruko-san?- preguntó Ayako algo intrigada.
-Pues... Soñé con un chico, un amigo mío.
-¿Lo conozco?
-Eh.. Pues... Eso no importa. Lo que me preocupa es que desde esa noche no he dejado de pensar en él, y no logro comprender por qué me pasa algo así, si sólo fue un sueño.
-Vaya, parece que realmente te interesa mucho ese amigo tuyo, ¿verdad, Haruko-san?
-¿Qué? ¡Claro que no, Ayako-san! ¿Cómo se te ocurre pensar eso? Yo... Yo sólo lo considero un buen amigo, y tú sabes que estoy interesada en Rukawa-san; jamás había pensado en Ha... En ese chico como algo más que un amigo...
-Pues tal vez ese sueño te está indicando que ya es tiempo de que empieces a hacerlo, Haruko-san- al decir esto, Ayako se despidió, diciendo que tenía una clase.
-No creo que Ayako-san tenga razón- pensaba Haruko- Hanamichi es sólo mi amigo... ¿O no?- en ese momento, Haruko escuchó una voz muy conocida.
-¡Ore wa basquetbolista, ore wa tensai Sakuragi Hanamichi; ese baka de Rukawa no se compara conmigo...!- cantaba felizmente el chico pelirrojo.
-¡Es Hanamichi-kun!- pensó Haruko, mientras el corazón casi se le salía del pecho al saber que él se acercaría- ¿Qué me está sucediendo? Yo no me comportaba así cuando lo veía... No entiendo por qué me siento así cada vez que lo veo, si él es sólo mi... amigo...
-¡Konnichiwa, Haruko-chan!- gritó desde lejos Sakuragi- ¿Cómo estás?
-Bien, gracias, Hanamichi-kun.
-Haruko-chan, ¿te pasa algo? Desde hace varios días has estado muy extraña, algo distraída.
-No sé a qué te refieres, Hanamichi. Estoy muy bien, no me pasa nada- contestó la chica, mientras pensaba-. Si supiera lo que soñé, y cómo me siento cada vez que lo veo, pero sé que no debo decírselo; tal vez le sonaría extraño, y con razón, si yo todavía no lo entiendo... ¡Ay, necesito saber qué me está sucediendo!
-Haruko-chan... Daijobu? Te noto preocupada- dijo consternado Hanamichi.
-¿Qué? ¡Ah, sí! Me siento muy bien, Hanamichi-kun; oye, ya va a empezar mi siguiente clase, así que debo irme. Nos vemos después, ¿si?
-Claro. Adiós, Haruko-kun. ¿Qué tendrá? Se ve algo extraña. Me preocupa un poco. Tal vez Rukawa le hizo algo... ¡Si se atrevió, me las va a pagar muy caro! ¡Nunca lo perdonaré!- dicho esto, Sakuragi también se dirigió a su salón de clases.
Haruko no puso atención a ninguna de sus clase, pues estaba ocupada tratando de averiguar lo que le estaba sucediendo:
-No lo entiendo, ¿por qué pienso tanto en Sakuragi Hanamichi? No sé qué me está pasando desde la noche en que tuve ese sueño tan extraño... Debo dejar de pensar en esas tonterías y poner atención a mis clases, pero el recuerdo de esa carta que parecía tan real no me deja en paz...
-¡Akagi! ¡Respóndeme!- un grito de molestia interrumpió los pensamientos de la chica.
-¿Qué?- Haruko tardó algunos segundos en reaccionar- ¡Perdóneme por favor, Toriyama sensei! No me di cuenta de que me estaba hablando... Gomen nassai, sensei...
En otro edificio de la escuela...
-Ore wa tensai Sakuragi Hanamichi; gracias a mí ganamos el campeonato nacional, ¿verdad, Gori?
-Así es, Sakuragi senpai. Eres un individuo perfecto, por eso me siento feliz de saber que mi imouto Haruko está enamorada de ti. Puedes estar con ella desde este momento.
-¿Nani? ¿Haruko-chan está enamorada de mí? ¡Qué feliz me siento! Finalmente, mi amor es correspondido...
-Hanamichi-kun...- Sakuragi escuchó una dulce voz detrás de él- Te traje esto... Quiero que sepas que... Estoy muy enamorada de ti, y quiero darte estas flores por ser el mejor jugador de básquetbol del mundo...
-Ha... Haruko-chan,,, ¿Hablas en serio?
-Claro que habla en serio, Sakuragi- san- se escuchó la voz de un chico que parecía tener cara de zorro-. Si yo fuera mujer, también me enamoraría de ti. Mis admiradoras me han abandonado por ti.
-¡Sakuragi! ¡Sakuragi! ¡Eres el mejor!- se escuchaban los gritos de tres chicas que se encontraban en la puerta del gimnasio. Cada una tenía escritas dos letras en su blusa: la primera, decía "SAK", la segunda "URA" y la tercera "GI".
-Ru... Rukawa...- contestó sorprendido el pelirrojo- Finalmente, mis sueños se han realizado: Rukawa me admira, el capitán Gorila me respeta, y Haruko-chan corresponde a mis sentimientos... ¡Qué felicidad! ¡Este es el mejor día de mi vida!
-¡Sakuragi Hanamichi! ¡Despierta!
-¿Qué? No puede ser... ¡Sólo era un sueño! ¿Quién me despertó?
-¡Sakuragi, sal del salón!- gritó más que molesto el profesor de inglés, sacando de su clase a Hanamichi.
-Ese maestro no entiende que un jugador tan talentoso como yo necesita descansar mucho para poder jugar bien- pensaba Sakuragi, mientras sostenía un balde con agua parado en uno de los pasillos de la preparatoria Shohoku-. Además, estaba soñando que mi amada Haruko me decía que me quería; lo mejor sería que dejara de ser un sueño y sucediera en realidad- Sakuragi sigue cavilando hasta que termina la clase y se reúne con su ejército.
El día transcurrió con normalidad, y todos los alumnos se dirigieron a sus casas al salir de la escuela, incluyendo al talentoso y a Haruko.
- Tengo que entender qué es lo que me está sucediendo- pensaba Haruko mientras caminaba con la vista en el piso-. Todo el tiempo estoy pensando en él desde la noche de mi pesadilla. Realmente, me dio mucho gusto que haya sido sólo un mal sueño, pero ya es tiempo de que comprenda la verdad. Tal vez... No, no puede ser, pero... ¿Y si Ayako-san tiene razón, y estoy empezando a ver a Sakuragi-kun como algo más que un amigo? Eso no tiene ningún sentido; yo estoy muy enamorada de Rukawa-san, y no lo olvidaría con tanta facilidad, ¿o sí?- Haruko camina tan ensimismada, que no se da cuanta de que alguien viene frente a ella, caminando de espaldas, y no la ve al estrellarse contra ella.
-¿Quién se atreve a interponerse en mi camino? ¡Quien quiera que haya sido, me las pagará muy caro!- grita enfurecido el chico que chocó contra Haruko.
-Lo siento mucho, no te vi... ¿Hanamichi-kun?- responde Haruko sorprendida.
-¡Ya verás!... ¿Haruko-chan? ¡Lo siento! ¡No fue mi intención! Yo...
-No te preocupes, Hanamichi; yo venía muy distraída y no me di cuanta por dónde caminaba- dijo Haruko ante el asombro del ejército de Sakuragi.
-¿Haruko le llamó Hanamichi a nuestro amigo, y se disculpó con él? Ya no entiendo nada- dijo Youhei, totalmente confundido.
Sakuragi y su ejército continuaron su camino, y Haruko se dirigió a su casa; al llegar, Akagi esperaba a su hermana en la entrada de la casa, ya que había oscurecido:
-Haruko, ¿en dónde estabas? Ya es de noche, y tú jamás regresas a casa tan tarde- dijo Akagi, evidentemente preocupado.
-¿Qué? Lo siento mucho, niisan; no me di cuenta de la hora- respondió Haruko, mientras se dirigía a su habitación. Estando completamente segura de que nadie la escuchaba, pensó-. Ahora estoy más confundida que antes. Hanamichi se comporta de una manera muy extraña cada vez que me ve; ¿sentirá algo por mí? Si es así, tal vez no estoy tan equivocada, y sí puedo estar empezando a sentir algo por él...
Mientras Haruko intentaba descubrir sus verdaderos sentimientos hacia Hanamichi, éste se encontraba caminando por una calle cercana a la casa de la chica, y sin darse cuenta, llegó hasta ella:
-¡No es posible! ¡Debo esconderme para que nadie me vea aquí- gritó Hanamichi más que nervioso, pero ya era tarde para tratar de esconderse, pues había una figura familiar que lo observaba desde la puerta principal- Ha... Haruko-chan...- el pelirrojo se quedó sin habla.
-Hanamichi-kun, ¿qué haces aquí?- preguntó la chica.
-Na... Nada... Creo que me perdí, o no me di cuenta de donde estaba.
-Bueno, ya que estás aquí... ¿Te gustaría pasar?
CONTINUARÁ...