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NÚMERO
II - 2


La foto muestra a Pablo VI en ocasión de conceder
una audiencia a una delegación de indígenas americanos, cuando se
colocó un penacho de plumas a la usanza de los caciques de la tribu
que lo visitaba. Esta toma y otras del mismo evento fueron
ampliamente difundidas por los medios de prensa en todo el mundo,
incluso en nuestro país. Algunos amigos nos exhortaron vivamente a
que, por motivos piadosos, no publicáramos esta fotografía. Sin
embargo, meditando en la intimidad de nuestro corazón, algo nos
dice que esta fotografía patentiza tan crudamente el doloroso drama
que vive nuestra Santa Madre Iglesia y que, precisamente, por
motivos piadosos debemos publicarla. Y que si así no lo hiciéramos
obraríamos ocultando o minimizando que algo gravísimo, imposible
de disimular, está ocurriendo en el cuerpo visible de la Iglesia.
Como hijos doloridos y consternados, aguardamos y rezamos para que
esta confusión acabe.
PERO
ESTO ES MÁS GRAVE
Pese al tiempo transcurrido —más de un año— todavía se
comenta con verdadero estupor en los más calificados ambientes católicos
la gravísima afirmación contenida en una carta dirigida por Pablo
VI a Monseñor Lefebvre, con fecha 29 de junio de 1976, citado por
"Itine-raires", n° 197, de noviembre 1976, y
reproducida a renglón seguido:
EL
CONCILIO VATICANO II
TIENE TAMBIÉN
AUTORIDAD,
EL ES (BAJO CIERTOS ASPECTOS)
MÁS
IMPORTANTE TODAVÍA QUE EL DE NICEA".
No cabe duda que las implicancias y consecuencias de una aseveración
como ésta, resultan imposibles de disimular. El Concilio de Nicea
fue el primer concilio ecuménico que se celebró en la Iglesia y en
él se definieron los artículos de la Fe, o sea el Credo de los
cristianos. ¿Qué puede haber más importante que esto? ¿Acaso hay
algo más importante que la Fe? No podemos imaginarlo. Pero el
estupor aumenta cuando se recuerda que el mismo Pablo VI fue quien
manifestó que el Vaticano II era un "concilio pastoral".
¿!Un "concilio pastoral" es más importante que el de
Nicea!? La salvedad "bajo ciertos aspectos", colocada
entre paréntesis, resulta totalmente insuficiente para atenuar en
lo más mínimo el vigor de la afirmación.

CARTA
PASTORAL DEL OBISPO DE CAMPOS
ALERTA
SOBRE LOS CURSILLOS
DE
CRISTIANDAD
Ha llegado a nuestras manos un documento de excepcional valor en
nuestros días. Se trata de una extensa y fundada Carta Pastoral de
Monseñor Antonio de Castro Mayer, obispo diocesano de Campos
(Estado de Río, Brasil) alertando a sus feligreses sobre los
llamados "Cursillos de Cristiandad". Esta Carta Pastoral
fue dada el 15 de agosto de 1972, pero su repercusión en los medios
católicos internacionales ha sido tan vasta que fue editada
repetidas veces.
Atentos a que en nuestro país los "Cursillos" se han
difundido muy ampliamente en diversos ambientes juveniles,
empresarios, políticos y militares, como medio de formación
religiosa y espiritual, nos parece oportuno destacar la gran
importancia que reviste la lectura de las observaciones que realiza
el obispo de Campos en la Pastoral mencionada.
Monseñor de Castro Mayer analiza los "Cursillos" en base
a los documentos de Monseñor Juan Hervas, obispo castrense español,
considerado como el gran promotor de los mismos en todo el mundo.
Destaca la equívoca utilización de expresiones plenamente
ortodoxas junto a otras que causan perplejidad; la sospechosa
censura de prácticas de espiritualidad consagradas por la Iglesia;
el extraño humanismo y la concepción teilhardista del mundo; la
promoción de una fe "vivencial" en oposición a la fe
intelectual; la exaltación desmesurada de la sensibilidad; la
atenuación de los efectos del pecado original; la concepción
igualitaria de la Iglesia como "pueblo de Dios" utilizando
la expresión del Vaticano II; y la inocultable proclividad hacia
teorías peligrosamente afines al modernismo condenado por San Pío
X, al comunismo y a la subversión.
En un párrafo de su Pastoral, Monseñor de Castro Mayer llega a
sostener que "Si por lavado de cerebro se entiende un proceso
de cambiar las convicciones de una persona, predominantemente por la
manipulación de una sensibilidad sobreexcitada, no se puede negar
que hay un elemento fundamental muy importante, común al lavado de
cerebro y al método de los Cursillos". Finalmente exhorta a
sus fieles a no dejarse envolver y evitar "métodos de formación
nuevos que no se ajustan a las enseñanzas tradicionales de la
Iglesia".
La Carta Pastoral de Monseñor de Castro Mayer puede solicitarse a
"Editora Vera Cruz", Rúa Dr. Martinico Prado 246-01224,
San Pablo, Brasil.
EL
SUPERIOR GENERAL DE LA COMPAÑÍA
DE JESÚS
EN LA UNIÓN SOVIÉTICA
El diario "La Nación", del 4 de agosto de 1977, ha
difundido un cable de la agencia " ANSA",
fechado el día anterior en Roma, acerca de un comunicado del
Superior General de la Compañía de Jesús, P. Arrupe.
En dicho comunicado, dado al finalizar un viaje de un mes por la Unión
Soviética, el P. Arrupe manifiesta "confianza en el futuro
de la religión en la URSS".
El mismo cable resalta que la agencia soviética de noticias " TASS"
destacó la visita y que la TV soviética concedió diariamente un
espacio a una conferencia interreligiosa sobre la paz y el desarme.
El P. Arrupe, mientras tanto, en su comunicado dice que para él
constituyó una "sorpresa personal" el hecho de que se
lo invitase a hablar a un grupo de fieles en una iglesia ortodoxa de
Moscú, y agrega que la Compañía de Jesús hará lo posible para
que "progresen las relaciones ecuménicas entre las grandes
iglesias cristianas".
Cabe recordar, aunque el cable de ANSA
por supuesto no lo menciona, que en reiteradas oportunidades la
Iglesia Ortodoxa Rusa en el exilio denunció públicamente que el
Patriarcado de Moscú, todas las jerarquías eclesiásticas y prácticamente
todos los sacerdotes que actúan libremente en Rusia, no son otra
cosa que empleados contratados y sostenidos por el régimen
comunista soviético para mantener el control sobre la religión
hasta tanto la misma puedaser abolida. Desde este punto de vista, no
cabe duda que la visita del P. Arrupe a la URSS
y sus actividades de carácter casi oficial en ese país, presentan
perfiles siniestros, cuyas consecuencias asusta imaginar.

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"FIDELIDAD
A LA SANTA IGLESIA

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