RIGLOS VIA "SERÓN-MILLÁN"
Por primera vez, desde el año pasado que llevábamos en la
cabeza de hacer esta vía clásica, nos decidimos ha hacerla. Esta vez madrugamos
un poco más, así recogí a Miguel a las 6.30 en Las Lomas. Una hora después
paramos en Ayerbe, lugar habitual de parada, pero teníamos todo cerrado,
incluso el Valero que es de los madrugadores, pero aun encontramos un bar
abierto para tomar un cortado. Llegamos a Riglos y nos cargamos con todo el
material, como si fuéramos a la guerra, y por el camino a la pared nos comimos
un trozo de torta de Peñaflor, y por cierto, el problema de la mochila para
llevar agua, lo arreglamos con un pequeño bolso bandolera con cuatro botellines
de agua.
A las 8 y diez comenzaba yo el primer largo y otros mozos
de Huesca, junto a nosotros, pero estos sólo hacían la primera tirada. A esas
horas hacía fresco y las manos lo acusaron un poco. El segundo largo lo hace
Miguel y así nos colocamos al pie de la fisura. Uno de los largos más difíciles
y mantenidos de la vía, que este me tocó a mi como otras tres veces anteriores
y fue de maravilla y sin ningún problema. El cuarto lo hizo Miguel y llegamos
debajo de la cueva. Este largo me tocaba a mi pero Miguel, como siempre. Se
empeñó en hacerlo. Es un 6a, pero haciéndolo en A 0 no hay ningún problema. Desde aquí observamos la norte del puro que ya hace días me va por la cabeza,
pero eso será otra historia. En el largo de después de la cueva, Miguel se
juntó con otra cordada que iban al puro. Ya en el collado nos empieza lo nuevo
para mi y lo olvidado para Miguel, pues él la hizo dos veces hace treinta años.
Hago la pequeña travesía que te lleva a la fisura de la vía. Es fácil con una
"p" como seguro y ya empezamos a ver las "pes" de Julio Porta.
El siguiente largo era el más difícil de la chimenea. Pensamos que de V con un
pequeño problema de un bolo que obstruye el camino y que gracias a una
"p" situada estratégicamente se salva sin problemas. Luego tres
largos más de chimenea fácil con material antiguo, puentes de roca y algún
friend que ya voy aprendiendo a meter y todo lleno de cagadas de buitres. Por
fin se llega a una reunión a la
izquierda, que es amplia y cómoda. Suponemos que debe de ser la cornisa idílica
y desde allí las guías y cometarios nos mandan en vez de por el diedro que es
la salida original y está asegurado con dos "melillas" o
"pes", con una graduación pensamos sobre el V ó V+. Como decían te
aconsejan subir por un muro a la izquierda un poco descompuesto.
Afortunadamente el largo lo hizo Miguel porque yo de segundo pasé mas miedo que
en toda mi vida, incluso le tuve que decir que me diera un tirón. Y ya por fin
terminamos de subir andando a la cima de El Pisón. Abrazo, fotos y gran
alegría, pues otra de nuestras ilusiones estaba cumplida. La bajada, como el
día del "Adamello" por el circo de verano a la sombra y muy bien,
pues ya conocíamos la bajada. Solo se pasó un poco de calor en la chimenea del
puro. El resto con sombra y algo de viento. Lo de los botellines de agua muy bien.
La vía son trece largos que nos costaron 6 horas y una hora y pico de bajada.
En el bar hablando con Toño no pude por menos que preguntarle por la norte del
Puro y no nos la pintó mal del todo. ¿Podría ser la siguiente gran batalla?
Javichu