
Tratado
sobre el pop de Alta Fidelidad
Orfeo
Stereo
¨Pueden
dos personas soñar en st‚reo? Cuestión clave de la telepatología si las
hay. Pero también de la religión, el erotismo, el psicoanálisis y la realidad
virtual. La duda siempre está; puesta sobre el poder de los medios que se
utilizan para comunicar: básicamente, sobre el lenguaje. Por eso, hemos llegado
a la poesía (o sea, al arte de perfeccionar una lengua hasta que logre decir un
sueño).
Por
eso, seguimos fieles a la música, "el último lenguaje que comparten todos
los hombres después de la construcción de la Torre de Babel y la separación
de los idiomas". Pero, al final, ¨alguna vez la comunicación de un sueño
tiene lugar realmente? "Disco eterno", la canción 2 de "Sueño
Stereo", decreta que "Entre los dos / pasa un meridiano / latitud de
vidas paralelas". Si desde que se descubrió; el inconsciente, se sabe que
cada cual - cada cual- atiende a su sueño, en la canción se encuentra una
solución a la fatal separación entre el soñar de una persona y el de otra.
"Abrir el sueño stereo / crear la dimensión" canta Cerati. Esa
dimensión que une las vidas paralelas es virtud de la música y la relación
(amorosa)
entre dos personas. "Me voy desnudando / con cada sonido / cuando este
deseo crece". Así; es cómo
se llega a la "Alta Fidelidad", metáfora, a la vez, de la comunión
en el amor y la música.
De
ahí; los pares de opuestos complementarios que se conectan en el diseño
interior de la tapa del disco: disco & cassette, carne & hueso, agua
& fuego, y causa & efecto. Si esas esposas carcelarias -que nos fuerzan
a atarnos a otro por m s atados a nosotros mismos que estemos- se rompen al
abrir las páginas centrales, la tapa da en la clave conceptual del lp. Hoy la música
es una reproducción de sonidos, y no hay reproducción son óvulos y
espermatozoides. La música no puede ser sino erótica (Cerati entona que el
amor es una frecuencia).
Lo
dice el mito: Orfeo, aquel griego despechado, gracias a la música de su lirita
logró; apaciguar a los guardias del infierno para rescatar por fin a su amada.
De eso habla "Sueño Stereo": de la posibilidad de conectar
entre sí; dos sistemas de percepciones distintos a través de la música. Crear
una "interfase poética", no sólo entre los miembros de una pareja,
sino también entre un grupo Pop y su audiencia masiva.
Refugio
Stereo
"Nexo
entre tu piel y mi piel / te veo toda a la luz del sol"
("Sexo", L. A. Spinetta)
En
"Sueño Stereo", la Luna es un refugio, como la Planta, y ambos son
femeninos. El "cuerpo lunar, refugio celestial" ("Crema de
estrellas") y el "amor vegetal" ("Planta"), le
pertenecen a la calma que sólo la mujer puede proporcionar. Calma: sinónimo de
seguridad ("tener amarrados los pies", "prefiero seguir tus
pasos") e "inmensa quietud". Es la única capaz de apaciguar la sed y las ansias, permitiéndole
a la voz suavizarse para cantar. Las texturas de esa calma ideal son la crema y
el moir‚. Por oposición, la textura de la pasión y sus reflejos tempestuosos
no pueden ser sino la electricidad de la tormenta. Los días agitados por las
tempestades o tormentas de la pasión y la ansiedad quiebran la calma. Y el acto
de quebrarla, duele, se paga y hiere.
El
mal de alturas y los juegos de azar (dos formas de nombrar la pérdida del
sentido de la realidad), junto con la estática que provoca la tormenta,
interfieren en la relación entre dos personas. ("No querría lastimarte de
nuevo" / "Me resisto a empujarte a otro juego de azar"). La calma
femenina, entonces, es un ojo en la tormenta. Escotilla cerrada, afuera la
tempestad del mundo suena en truenos lejanos. "Sueño Stereo" es anti-machista.
Como en "Amor amarillo", de lo que se trata no es de penetrar a una
mujer, sino de sumergirse en ella. Así; se unen los opuestos en "el mar de
la fertilidad", donde el sol se abisma en un loop tornasolado. Por fin, una
psicodelia protegida.
Zen
Stereo
"Ella
usó mi cabeza como un revólver" no nos convence con las convenciones de
ningún género establecido porque suena como un macro porno intenso, mucho m s
que a toda orquesta. Temáticamente
es una de las canciones de amor menos machistas que escuchamos en estos últimos
tiempos. Junto con "Muchacha ojos de papel" (Almendra, 1970) y
"Ella vendrá" (Don Cornelio, 1987), forma el trípode de los hits más
dignos artísticamente que los argentinos tuvimos la suerte de disfrutar. El trío
fue capaz de despellejarle la cáscara de slogan que tiene todo estribillo de
hit. Así descubrió una espiga de poesía puesta a circular por la trilladora
del mercado. En un formato publicitario donde otros prefieren ejercer la
demagogia de un cántico de fútbol, el título "Ella usó mi cabeza como
un revólver", esa metáfora sola, ya es poesía pura. Una pastilla de zen
instantáneo al alcance de todos: en la radio y la tv, en los parlantes públicos
y en los walkmans.
Salud
Stereo
Nunca
con manifiestos generacionales, ni moralejas filosóficas, ni mensajes sociales:
cuando Soda Stereo usa nuestras cabezas como revólveres sólo aprieta el
gatillo de la metáfora y el "afecto de sonido" oportunos. Su
responsabilidad es la de tener en cuenta que el Pop es una rama de la salud pública.
Saber que una canción puede manipular durante los minutos que dure los
sentimientos y sensaciones de la persona que escucha. Ninguna canción de
"Sueño Stereo" termina de adaptarse del todo -estructural, tem tica
o sonoramente- al Simulcop de sensaciones y sentimientos del Rock & Pop en
uso. Una canción de amor lenta y triste como "Efecto Doppler" no es
blues ni reggae ni balada" sólo la cadencia de una melancolía que va drag ndonos.
Y "Zoom" (la m s "pegadiza" del disco), ¨qué es
"Zoom"? ¨Una tarantela-country-glam-beat- tecno? Recordemos que en el
Pop la gente ratifica que; y cómo vale la pena sentir porque ya fue válido
como forma artística. Soda Stereo últimamente ayuda a abrir los sueños
estereotipados para crearles nuevas dimensiones y frecuencias.
Sonido
Stereo
Ese
acorde que permite mirarse a los ojos (del que habla "Angel eléctrico"),
por un lado. Por el otro, esos sonidos que desnudan a quien es víctima del
deseo. (repasen los versos de "Disco Eterno"). Ambos representan los
dos materiales musicales básicos con que Soda Stereo cocina Pop.
Uno sería la armonía del acorde. El otro, la licencia po‚tica del
sonido. El acorde (el acuerdo) es un sentido común de la música convenido por
nuestra cultura. Un Mi menor, por ejemplo, nos pone automáticamente tristes, así
como un La mayor nos levanta el ánimo enseguida. El sonido, en cambio -y
especialmente tras ganar timbres inusitados con la era electrónica-, debería
aparecer siempre tan incomparable, tan único, como un color y un perfume, en
palabras de Brian Eno.
Cuanto
m s inaudito, m s "afectivo" ser (es decir, mejor nos
transmitir un afecto del que no nos creíamos capaces). Desde "Canción
Animal" y los aportes conceptuales de Daniel Melero, Cerati- Bosio-Alberti
se comunican a través de acordes y ritmos reconocibles. Y a la vez, intentan
"shockearnos" con "afectos de sonidos" inauditos (sin
derivar en ruidos que interfieran, por supuesto). El equilibrio entre comunicación
y "shock" radica en una nueva comunión: en el unísono de la
"Alta Fidelidad" tendida entre el artista pop y su público.
Onomatopeya
Stereo!
Ian
Penman, uno de los mejores críticos de rock ingleses, nunca pudo dar con el
adjetivo exacto para describir una canción. Decidió entonces escribir:
"Cualquiera que sea el antónimo de "Barrido por el viento",
‚se tiene que ser el adecuado para esta canción de Big Star". La verdad
que tal comparación no me ha develado el secreto sobre cómo suena esa canción.
Pero al menos, suena a una revelación que trata de hacerle justicia ¨Alguna
vez pensaste cuál es el antónimo de "Barrido por el viento"
Describir una música, o mejor dicho, lo que nos sugiere: ésa ha sido una de
las tareas m s ingratas y torpes del periodismo musical. Y también, uno de
los esfuerzos que lo acercan a las incertidumbres de la poesía.
Cerati
confiesa que escribirle letras a sus canciones le abruma. "Es una situación
un poco tortuosa, para mí, escribir. Me dedico siempre, dos o tres días, a
concentrarme para hacer las letras interpretando lo que la música ya generó.
Me fabrico una situación en la que consigo ponerme como un actor a interpretar
lo que la música me quiere decir." Como letrista el cantante, ¨no sería
un poco como un crítico de rock? Cerati lee la letra en la onomatopeya de la música.
Revela la canción que le esconde cada tema. Así nos hace participar de su
sensibilidad. Aquella con la cual palpó moir‚ en la laxitud etnotécnica de
"X-Playo", se descubrió paseando por Roma en los travellings de un
funk con lanolina y oyó mareado al mar en el burbujeo de "Pasos".
Sodio
Stereo
Sucede
antes que el tamborileo del agua acompase groove con un trueno. Las tormentas
suelen entreabrir nervaduras de l tigo en el índigo cerrado. Hay un color
blanco único destinado a la luz de esas nervaduras del cielo. Un blanco que, de
chico, se me hacía como de colmillo líquido. Pero no: es aún m s, m s
específico.
Habría
que simular una mejor precisión al comparar. Qué mejor que recurrir al catálogo
de la química, entonces, usarlo como un imaginario. La canción "Angel eléctrico"
nombra como "una árbol color sodio" a esa nervadura blanquísima.
Debieron haber sido tachadas otras posibilidades: árbol color
magnesio", "árbol color fluor", "árbol color láser",
"árbol color neón". Si
esta última versión hubiera arruinado la iluminación por completo, ni qué
decir de haber optado por cantar "Hay un rayo en el cielo". Por
suerte, semejante lugar común es imposible en el contexto de "Sueño
Stereo". Un disco donde las
referencias a "loops", "zooms", "efectos Doppler",
"tornasoles" y "PHs" sugieren visiones poéticas -qué
paradoja- mediante imaginarios científicos.
Sospecha
Stereo
El
Súper Grupo Pop Soda Stereo reviste de nuevas metáforas y sonidos inauditos a
los típicos tópicos de la canción de amor. Detrás de este gesto, nada de
regodeo en el hermetismo. Mucho menos un plan subversivo, claro. De lo que se
trata m s bien es de permitir el viso eventual de una sospecha. La de que
todo podría ser vivido también de otra manera.
Zoom
Stereo
En
momentos de incertidumbre y supervivencia, Soda Stereo atraviesa la hiper-historia
desde el ojo de la tormenta, como una piedra en el agua. No promueve frívolamente
el merchandising revolucionario en boga, remera del Che Guevara mediante. No
ofrece falsas revoluciones para los males de este mundo. No arenga. Prefiere los
zooms anatómicos que sólo la experiencia poética (que luego en una canción
toma forma de palabras y/o sonidos) es capaz de aportarle al pop. Estos zooms
que depuran los sentidos al punto de que hasta el PH de una saliva amada podría
ser reconocido e inolvidable.