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"El amor es la actividad
del ocioso y el ocio del hombre activo" -Edward Bulwer-Lytton (escritor británico)
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"¿Son los cañones,
o los latidos de mi corazón?" -Ingrid Bergman (actriz sueca en "Casablanca")
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"Te perseguiré
por los siglos de los siglos. No dejaré piedra sin remover ni mis
ojos horizonte sin mirar. Donde quiera que mi voz hable llegará
sin perdón a tu oído y mis pasos estarán siempre
dentro del laberinto que tracen los tuyos. Se sucederán millones
de amaneceres y de ocasos y de noches interminables. Resucitarán
los muertos y volverán a morir. Y allí donde tú estés:
polvo, luna, nada, te he de encontrar. Allí donde tú estés,
allí estaré yo. Justo como una maldición. Justo como
un hechizo. El dulce hechizo de tu amor." -Maria
Mercedes Carranza (poetisa colombiana) |
"Cuando tu voz habla
y me da este mundo en una sola palabra bella o sucia, no recibo la gracia
del bendito, sino la condena de esperar otra palabra para vivir el día
que me aguarda; porque jamás podrás pronunciar las palabras
suficientes ni habrá huellas tuyas que estén de más:
este enamorado montón de carne nunca se saciará" -Maria
Mercedes Carranza (poetisa colombiana) |
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"He olvidado los nombres
de todos. Los nombres de mis muertos y los de mis amigos. No reconozco
los olores de mi casa ni el sonido de la llave que gira en la puerta.
No recuerdo el metal de las voces más queridas, ni veo las cosas
que mis ojos miran. Las palabras suenan sin que yo comprenda, soy extranjero
por estas calles íntimas y no hay dicha ni desdicha que me hieran.
He borrado mi vida hasta ahora. Hasta que te conocí. Morí.
Renací." -Maria Mercedes
Carranza (poetisa colombiana) |
"Un hombre del pueblo
de Negúa, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A
la vuelta, contó. Dijo que había contemplado desde allá
arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. 'El mundo
es eso -reveló--. Un montón de gente, un mar de fueguitos'.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay
dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos
los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y
gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos
bobos, no alumbran ni queman; pero otros, como el tuyo, arden la vida
con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca,
se enciende" -Eduardo
Galeano (escritor uruguayo) |
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"Aquella noche hacían
cola los sueños, queriendo ser soñados. Mi subconsciente
estaba trabajando en la difícil tarea de revisar los expedientes,
las solicitudes y las hojas de vida de cada sueño, tratando de
encontrar aquel sueño que fuera adecuado para la noche. De repente,
un sueño radiante de luz, vil e impunemente se posicionó
en primer lugar de la fila, irrespetando el orden y desatando la furia
de los demás sueños. Mientras el sombrío acto sucedía,
yo estaba soñando con serpientes, cuando repentinamente, aquel
sueño fulgurante no resistió más su impaciencia y
se abalanzó sobre mí. Entonces quedé perplejo de
la espontaneidad de la extraordinaria sublevación del sueño.
Al comienzo no sabía que hacer, el sueño me envolvía,
me contaba fantasías, me tentaba con situaciones 'soñadas',
me tentaba con un paraíso repleto de felicidad. Durante toda la
noche éste maravilloso sueño estuvo alegrándome,
irrespetando el orden de los otros sueños, acaparando todos los
turnos. Cuando desperté, estaba tan contento que decidí
que las siguientes noches, cerraría la oficina de solicitudes de
sueños para exclusivamente darle cabida a tan deliciosa quimera.
Fue al cabo de unos días que entendí lo que era estar enamorado:
es soñar contigo noche tras noche, aún contra mi voluntad,
porque el amor no es un esclavo sumiso, sino un conquistador aguerrido,
lleno de impaciencia y determinación; un huracán que no
le importan los enloquecedores estragos que pueda causar, sino que lo
único que busca es llevar el caos y la anarquía del amor
a la tranquila civilización del corazón". -Sebas
Knight |
"Para los que no lo
sabían o lo sospechaban, el amor sí es una enfermedad. El
amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los
enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás
dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia
de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible
necesidad de decir y escribir estupideces. El amor se puede provocar,
dejando caer un puñadito de polvo de queréme, como al descuido,
en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no
se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo
de ostia, tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al
verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que
pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas
pregonen, en los mercados, infalibles brebajes con garantía y todo.
Al amor no lo evita nada. Ni siquiera las palabras de rechazo del ser
amado. Ni siquiera eso." -Maria
Mercedes Carranza (poetisa colombiana) |
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"El tiempo sigue y
yo sigo loco por ti. -Sebas Knight |