Planificación
M. Silvana Di Silvestre
Documentación e Información
Trabajo 2
Mentalidad
y doctrina estratégica. El análisis estratégico: Los enfoques
tradicionales. Pensamiento estratégico y competitivo. Estrategias competitivas
Para comenzar el
análisis en función a
Para entender lo que se denomina mentalidad y
doctrina estratégica debemos primero reflexionar sobre Planificación
Estratégica, es necesario comprender qué entendemos por dicho concepto. De
partida debo reconocer aquí que existen tantas definiciones de estrategia como
expertos y gurúes dedicados a ella.
Planificación
Estratégica hoy es:
“Crear un sistema flexible
e integrado de objetivos y de sus correspondientes alternativas para lograrlos,
(estrategias) que concreten y especifiquen la misión y la visión definida para
la empresa y sus negocios”
Por lo tanto lo más importante en un Plan Estratégico es la definición nítida y
clara de los objetivos que permitan guiar la acción de la empresa.
Aquí surge la primera gran paradoja: a pesar de que el concepto pone énfasis la
estrategia - entendida ésta como la alternativa o camino para llegar al
objetivo -, esto no es lo más importante.
La clarificación de objetivos en la mente del equipo gerencial facilita
enormemente la elección de estrategias y no al revés.
La fijación de objetivos requiere también de un análisis del entorno donde la
empresa opera, y de un examen interno de sí misma para ajustar su capacidad
total al logro de los objetivos.
La Planificación Estratégica significa también saber con cierta probabilidad,
donde estaremos en el futuro, en función de las decisiones que deben adoptarse
hoy.
·
De
la estructura de las decisiones estratégicas para lograr objetivos en un
entorno dado.
·
De
la empresa como un todo, no de sus partes ni de sus funciones.
·
Del
potencial de utilidades, y no solo de los resultados del pasado o reciente.
·
Del
futuro de la empresa con todas sus interrelaciones con el entorno y por lo
tanto, de su sobrevivencia, autocontinuidad
y sustentabilidad.
·
De
la búsqueda da de la esencia del negocio (Core Business) y por lo tanto, de la mejor combinación de
recursos y alternativas para lograr los objetivos.
·
De
la empresa vista a través de sus “negocios” o cartera y no a través de sus
funciones de apoyo.
Todo lo anterior requiere de una metodología, de
una disciplina pero lo importante es crear una
doctrina, una mentalidad estratégica que nos permita definir y concretar
objetivos viables, innovadores y motivantes.
La planificación
estratégica surge luego de una serie de acontecimientos a nivel mundial que
afectaron las economías y empresas a toda escala; tradicionalmente, se podía
observar que las mismas permanecían activas por inercia, ya que los planes
estaban dirigidos básicamente a las parte interna de la empresa que a la
externa y esto debido a la poca o nula competencia a nivel mundial. A partir de los años 70 esta conducta cambia
radicalmente; la planificación (personal involucrado en gerenciar
la organización) empieza a despertar de la pasividad en que estaba sumergida y
se va adaptando al dinamismo de los mercados y las operaciones; a partir de
estos momentos no se permiten errores a “nivel de planificación” ya que se esto
se traduce en poca o nula competitividad y esto para cualquier empresa
actualmente pudiera representar el cierre de sus operaciones.
En tal sentido, dentro
de la organización debe existir o desarrollar el pensamiento estratégico, es
decir,
La visión estratégica
por lo general enuncia la misión o finalidad de la organización, el ámbito
específico de la empresa; el posicionamiento de la empresa con relación a otros
competidores y sus metas primordiales.
La elaboración bien
definida de la misión (“lo que es nuestro negocio y lo que debería ser” permite
elabora objetivos claros y realistas, pues constituye los cimientos de
prioridades, estrategias, planes y asignaciones de trabajo. También contribuye
a diseñar la estructura gerencial seguida de la estrategia la cual determina
las actividades claves o modulares del negocio.
Para desarrollar el
pensamiento estratégico dentro de la organización debemos pasar del enfoque
tradicional de planificación a uno innovador.
Desde (Planif.
Tradicional) Hacia
(Innovador/Planif. Estratégica
.- La explotación de la
empresa .- La
satisfacción del cliente
.- Los productos
Ofrecidos .- Las
necesidades satisfechas
.- El modo como venden
las empresas .- El modo como
compran los clientes
EL ANÁLISIS
ESTRATÉGICO: LOS ENFOQUES TRADICIONALES.
Este paso comprende que el
equipo directivo de la organización analice el Objetivo Político, determinando
su alcance y su contenido a la luz de la misión, y de sus funciones o
competencias, así como de otras circunstancias, antecedentes o experiencias con
las que dicho objetivo guarde relación. Ello para definir el alcance que tiene
organización en el logro del objetivo, pero también para formular los objetivos
propios de la administración que conlleven al cumplimiento del o los objetivos
formulados en el nivel político.
Analizando el objetivo, es
necesario que cada Administración considere la existencia de un entorno interno
y externo dinámico que puede condicionar la identificación de una o varias
estrategias alternativas así como su definitiva formulación. La ejecución de
esta actividad comprende:
PENSAMIENTO
ESTRATÉGICO Y COMPETITIVO.
ESTRATEGIAS
COMPETITIVAS.
La palabra estrategia,
proviene del idioma griego y si analizamos la etimología, es una expresión que
se refiere exclusivamente al combate, por lo cual el vocablo “strategos”,
significa que el conductor es quien estipula la acción a implementar y la dirección del ejercito
en la batalla.
Se tiene que entender que
la estrategia no es un acto aislado, es una cadena de elecciones que recorre
toda la empresa involucrando todos los aspectos que hacen al funcionamiento de
la misma.
La naturaleza propia de la
estrategia abarca:
Ø
Toma de decisiones
Ø
Rumbo de la organización
Ø
Adaptación al cambio del entorno
Ø
Cumplimiento de metas y fines
Todas estas pautas
señaladas se construyen a través de un transcurso estratégico que conforma 4
etapas imprescindibles:
El análisis estratégico:
La comprensión de la situación actual de las empresas.
El planeamiento
estratégico: Es
decir la selección de los cursos de acción a seguir para alcanzar los
propósitos.
La implementación
estratégica: El
proceso de confección de las distintas acciones previstas en los planes.
El control estratégico: El
conjunto de ajustes y correcciones a realizar durante el proceso de
implementación para mantener el rumbo correcto .
Pero que pasa con las
empresas? Tienen un claro concepto de la estrategia? Sus lideres que determinan el maniobrar diario de las
organizaciones, se encuentran perdidos ante una turbulencia tal, cambios
persistentes en la economía internacional y un crecimiento amenazador de una
globalización cada vez más nocivo a nivel mundial que les es difícil poder realizar
un exhaustivo análisis estratégico de la organización.
La estrategia no esta
determinada directamente por la opción que decide la alta dirección, no se
trata nada mas de optar por diferenciación o liderazgo en costos, estrategia
híbrida o de valor añadido, la misma tiene un alcance mucho más complejo.
Para todo líder es importante dominar la secuencia
lógica del proceso de toma de decisiones, pues de esa manera logra tener un
orden claro de prioridades en sus acciones.
En tal sentido, lo peor que puede suceder es
“hacer bien lo que no debe hacerse”, ya que se distraen los recursos en
realizar actividades que no generan valor.
Si bien esta lógica del proceso es importante,
nada sustituye a tener una mentalidad estratégica, la cual está en función más
de la imaginación que del conocimiento. Esto se evidencia cuando los líderes
exitosos proponen una visión que va más allá de lo común, generando estrategias
innovadoras aún con recursos que no tienen, constituyendo así empresas
realmente visionarias.
El pensamiento estratégico permite analizar los
hechos en sus múltiples interrelaciones, como fenómenos complejos (análisis
sistémico) que van más allá de la causa y efecto únicos, así como evaluarlos en
forma dinámica y no estática en el tiempo.
La ausencia del enfoque estratégico se aprecia a
todo nivel: ¿Cómo puede tener algún orden un país que no tiene un órgano de
planificación que a partir de una visión compartida como país, pueda definir
objetivos, estrategias, líneas de acción así como priorizar los proyectos de
mediano y largo plazo, en coordinación con los diferentes sectores de la
sociedad?. No es por casualidad que vivimos el caos que nos agobia.
Es necesario dar coherencia a las políticas y a
los proyectos del Estado, el desorden no radica sólo en su funcionamiento sino
en la conceptualización para realizar las cosas.
El reto de la competitividad no es solamente de
ajuste, no es una simple adaptación a evoluciones de mercados conocidos, de
procesos más o menos implementados, sino que se trata de entrar en procesos
nuevos ó desconocidos del mercado.
La competitividad se logra efectuando un cambio
determinante en la forma de hacer las cosas y abandonado viejos dogmas. Lo
importante es ser capaz de cambiar rápidamente de dirección y tener la capacidad
de identificar y resolver problemas con prontitud.
En tal sentido las empresas y los países enfrentan
un reto múltiple:
No es una mera adaptación a lo existente, a las
estructuras actuales y a los comportamientos vigentes en la dirección
empresarial, sino de una nueva adaptación mutativa o
de ruptura.
Se trata entonces de innovar desarrollando nuevas
estructuras, configurando nuevos procesos, cambiando los comportamientos, lo
que incide en la configuración de una nueva cultura empresarial.
Niveles de estrategias:
La primera es la que se
conoce como estrategia corporativa, involucra aquellas decisiones que
alcanzaran toda la empresa, se concentran generalmente en la alta dirección y
su finalidad principal es crear y mantener un equilibrio de portafolio de
negocios. En este nivel se establece la visión, misión de la empresa y
políticas generales para el desarrollo de la organización.
Estrategia competitiva:
Son aquellas decisiones propias de cada unidad de negocios. Su finalidad es
crear y mantener un posicionamiento frente a la competencia, sus principales
funciones son: Enfoque competitivo, acciones de expansión, ataques y defensas
frente a la competencia.
Y por ultimo la estrategia
funcional es la que se clasifica para cada unidad de negocios en particular que
tiene por finalidad brindar un soporte operativo para cada área de la empresa.
La naturaleza misma de la estrategia esta
construida por los recursos e innovación estratégica.
La realidad de la estrategia en si depende
entonces de dos factores:
1) Los recursos de la
organización
2)
La topología e innovación estratégica
Innovación del valor:
Tenemos una coyuntura de una estrategia
convencional y la de la innovación del valor, ambas se diferencian en las
dimensiones básicas y complejas de la estrategia.
La estrategia convencional se basa en las
condiciones que imperan en el entorno como imposible de cambiar, dejan que la
competencia establezca los parámetros de su pensamiento estratégico, la
innovación del valor estratégico no utiliza el entorno ni a sus rivales de
referencia.
La misma busca los intereses comunes de los
clientes.
Veamos el siguiente cuadro las diferencias de las
dos lógicas estratégicas:
|
|
Lógica convencional |
Lógica de
la innovación del valor |
|
Aceptaciones
del sector
|
Las reglas y condiciones
son inalterables |
Es posible modificar
las
condiciones del sector
|
|
Los
clientes |
El incremento de
clientes
se basa por una buena segmentación y
diversificación de la empresa en el
mercado
|
Se centra en los
aspectos clave de los clientes en común, de lo que sean. |
|
Ventajas
y capacidades |
Toda empresa debe
aprovechar el máximo sus ventajas competitivas |
Una empresa no puede limartarse a lo que posee, deberá preguntarse, como
podríamos seguir creciendo? |
|
Enfoque
estratégico |
El
objetivo es ganar a la competencia |
Los competidores no son
el punto de referencia, se debe crear valor para ganar. |
Este tipo de estrategia basada en la innovación
del valor, establece una planificación de crecimiento, beneficios en una
economía de cambios fijos que permite poder analizar la reestructuración que se
necesita para cambiar de paradigma y salir de la estructura que nos encierra y
no nos permite ver hacia donde se dirigen los negocios modernos.
Conclusiones:
En los negocios como en la guerra, el objetivo de
la estrategia es poner a nuestro favor las condiciones más favorables, juzgando
el momento preciso para atacar o retirarse y siempre evaluando correctamente
los limites del combate.
El punto de
partida del pensamiento estratégico es comprender que el cerebro humano, que es
la herramienta que vamos a usar en el proceso, no se basa en el pensamiento
lineal. Lo segundo es aceptar, que la receta para alcanzar el éxito en la
ejecución de la estrategia, consiste en combinar el método analítico con la
flexibilidad mental para aceptar que la lógica de la estrategia es paradójica.
Si aceptamos que
el análisis es el requisito indispensable para pensar estratégicamente, cuando
el pensador estratégico se enfrenta a un problema, a una tendencia, a una
situación o a eventos que parecen constituir un todo armonioso o que parecen
estar perfectamente agrupados, lo primero que hace es descomponer ese todo en
sus partes constitutivas. Luego empieza a descubrir el significado de cada una
de esas partes para entrar a reagruparlas de manera calculada con el fin de
maximizar las oportunidades en beneficio de los intereses de la empresa.
INFOGRAFIA
1.-
“Crear un sistema flexible e integrado de
objetivos y de sus correspondientes alternativas para lograrlos, (estrategias)
que concreten y especifiquen la misión y la visión definida para la empresa y
sus negocios. Todo lo anterior requiere de una metodología, de una disciplina
pero lo importante es crear una doctrina, una mentalidad estratégica que nos
permita definir y concretar objetivos viables, innovadores y motivantes.
http://www.gestiopolis.com/Canales4/ger/plagerente.htm
2.-
http://www.aduana.gov.bo/fichaaduana/ficha17.pdf
3.- El reto de la
competitividad: pensar estratégicamente
La experiencia
internacional demuestra que los éxitos competitivos no ocurren espontáneamente,
ni son resultados fortuitos o del azar. El éxito se debe principalmente al
hecho de contar con una estrategia adecuada, que permitió tener en claro qué se
quería hacer (objetivos), cómo y con qué hacerlo (cursos de acción y recursos).
http://centrum.pucp.edu.pe/centrumaldia/mar2004_a3.htm