La Estación Espacial Internacional.
Cultivando su propio jardín
de células. Hacia el control de la especialización
celular
Sería estupendo que nuestro propio cuerpo pudiera cultivar nuevos
tejidos como los del hígado en caso de que los viejos tejidos estuvieran
muy dañados. Pero los millones de años de evolución
biológica que llevamos a cuestas no han sido suficientes para dotarnos
de esa capacidad. Sin embargo, si a esa evolución biológica
le añadimos unos cuantos miles de años de evolución
cultural y tecnológica podríamos llegar a conseguirlo.
1. Introducción 27 de Enero de 1999
En esta ocasión no se trata de hígados
artificiales. La meta de los científicos es ahora llegar a controlar
el crecimiento de células especializadas como las que componen el
tejido del hígado a partir de células no especializadas llamadas
pluripotenciales o "células madre" (stem cells) en un proceso que
sería similar en cierta forma al que tiene lugar durante el desarrollo
embrionario. Estas células madre, no especializadas son de
tamaño microscópico y crecen en el seno de embriones de pocas
semanas antes de transformarse en alguno de los 210 tipos de células
(especializadas) que componen el cuerpo humano.
La obtención y control de células
madre embrionarias ha sido un "Santo Grial" para la Ciencia. La comprensión
de sus procesos de desarrollo podría servir por ejemplo para prevenir
defectos de nacimiento. Estas células podrían asimismo servir
para la formación de bancos de tejidos para el ensayo de productos
farmacéuticos. Podría incluso pensarse en que pudieran llegar
a ser la base para el crecimiento de piezas corporales de repuesto. Un
hígado o un corazón no se regeneran. Pero podemos imaginar
que algún día se pudiera reparar el daño causado por
un ataque al corazón con una simple inyección de estas células
para generar nuevos tejidos, o curar la diabetes inyectando células
productoras de insulina.
Se comprende así el revuelo que causó
en la comunidad científica el anuncio en el otoño de 1998
de grupos de investigación en Wisconsin y Maryland que habían
conseguido hacer crecer este tipo de células madre en el laboratorio
en cantidades considerables. ¿Parece ciencia-ficción?. Pues
en la Universidad Johns Hopkins el grupo del Dr. John Gearhart ya ha usado
esta tecnología para el crecimiento de células cerebrales
humanas en el laboratorio.
PERO. Hasta ahora, los científicos
habían creído que sólo las células madre procedentes
de embriones eran adecuadas para estos procesos de crecimiento y especialización
controlados.
Las implicaciones éticas eran evidentes y dieron lugar a un
cierto número de reacciones de rechazo.
LAS BUENAS NOTICIAS (y recientes) SON
que la Ciencia está avanzando tan rápidamente en esta nueva
área de investigación que podría solventar el dilema
ético.
En enero de 1999 un grupo de investigadores ha anunciado
su descubrimiento de células madre, no en embriones, sino en ratones
adultos. Son éstas células madre "maduras" destinadas a ir
reemplazando determinados tejidos pero que se podrían reprogramar
para cultivar otro tipo de tejido. Si los humanos poseen este mismo tipo
de células madre maduras ya no sería necesario extraerlas
de embriones. Podríamos efectivamente tomar algunas de nuestras
propias células madre y convencerlas para que crecieran dando lugar
al tejido que necesitemos. Estaríamos cultivando nuestro propio
jardín de células.
Este titular está extraído en parte de:
Promise of 'Master Cell' Research
By LAURAN NEERGAARD=
AP Medical Writer=
http://www.infobeat.com/stories/cgi/story.cgi?id=2558142658-be6
2. Células madre de médula ósea generan
células hepáticas en ratones (13 Mayo 1999)
03:06 PM ET 05/13/99
Cell Used To Make New Liver Tissue
By PAUL RECER=
AP Science Writer=
WASHINGTON
(AP) _ Algunas células muy especiales, aisladas en la médula
ósea se han podido convertir en tejido hepático, lo cual
sugiere la posibilidad de usar algun día la propia médula
de un paciente para reparar hígados dañados.
En estudios sobre ratones de laboratorio en el Centro
Médico de la Universidad de Pitsburgh, los investigadores encontraron
una célula "maestra" (también llamada troncal, o célula
madre) que bajo condiciones especiales se puede convertir en una célula
hepática funcional.
Bryon Petersen,
autor responsable del estudio, que se publicará el viernes en la
revista "Science", dijo que este trabajo es el primer paso para aprender
a recuperar hígados dañados usando las células madre
del propio cuerpo
Aunque el trabajo se ha
desarrollado tan sólo con animales de laboratorio, Petersen declaró
que existen otros estudios que sugieren que los humano también tenemos
células madre en la médula ósea que pudieran convertirse
en células hepáticas.
``Lo que
hemos aprendido con ratones lo podremos extrapolar a los humanos" dijo
Petersen. Pero advirtió que perfeccionar la técnica en humanos
podría llevar una década.
El Dr.
John M. Vierling, especialista del hígado en el Cedars-Siani Medical
Center in Los Angeles y presidente de la "American Liver Foundation"
declaró que esta investigación despierta posibilidades "muy
prometedoras" ( ``very exciting'' ) para regenerar hígados en estado
terminal.
El Dr. Mark F. Pittenger, investigador del Osiris Therapeutics de
Baltimore que recientemente descubrió en la médula ósea
células madre para hueso, cartílago y grasa describió
los resultados de Petersen como "un paso adelante significativo" ( ``a
significant step forward.'')
El Dr. Petersen
también anunció que en su propio laboratorio también
han obtenido resultados preliminares que muestran que la médula
ósea también contiene un tipo de célula madre que
se convierte en células pancreáticas
Petersen
dijo que una vez los investigadores aprendan a aislar células madre
de la médula ósea, a convertirlas en células hepáticas
y cultivarlas para producir cantidades sustanciales, sería posible
recuperar hígados dañados con simples inyecciones.
Finalmente, Vierling declaró que, no obstante,
esta técnica no eliminaría por completo la necesidad de transplantes
de hígado.
La Estación Espacial Internacional.
Visión artística
de lo que será la estación espacial internacional
1 de Diciembre de 1998
Conectados los dos primeros
módulos de la Estación Espacial Internacional.
La Estación Espacial Internacional (ISS en
inglés) es uno de esos titulares para rato. Y ciertamente hará
historia. La "primera piedra", construida mediante el acoplamiento de un
módulo ruso (Zarya) y uno americano (Unity), ya está en órbita
a 400Km de la Tierra, viajando a una velocidad de 28000 Km/h. Este acoplamiento
es sólo el principio de un largo proceso que debe culminar a finales
del año 2005. Pero la inauguración del primer habitáculo
de esta 'estación sin nombre' fue definitivamente un acontecimiento
celebrado en todos los medios de comunicación.
Sin embargo no todo son celebraciones. La crítica
(y crónica) situación económica de Rusia ha pesado
como una losa en el desarrollo del proyecto y ha dado lugar a numerosos
retrasos. Algunas voces críticas llegaron a proponer la cancelación
del proyecto o el abandono de los socios rusos. Sin embargo, la experiencia
rusa en el espacio y los propios intereses estratégicos y comerciales
de Estados Unidos han pesado más y han permitido arrancar este costoso
y a la vez provechoso proyecto.
Una vez completada, la Estación espacial
será el campamento base para un buen número de proyectos
de exploración científica y tecnológica que aumentarán
nuestro conocimiento y nuestros logros en campos como la ciencia de materiales,
la biología, la medicina o la ingeniería, entre otros.
Por otra parte, ésta no es la primera estación
espacial en órbita. Las rusas Salyut 1 y Mir constituyen unos precedentes
muy importantes. Entonces, ¿por qué ésta es tan especial?.
Pues porque esta es la primera que involucra, desde un principio, un proyecto
de cooperación entre los Estados Unidos, Rusia, Europa, Canadá
y Japón. Es por fin un proyecto global de cooperación en
lugar de competencia.
Última modificación: 20 de Mayo
de 1999
©Pedro Gómez-Romero, 1999
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y Sociedad