Ciencia, Tecnología y Sociedad

�LOS CIENTIFICOS LOCOS NUNCA MUEREN !


A las generaciones crecidas a la sombra de la televisi�n les puede parecer increible, pero el estereotipo del "cient�fico loco" �es m�s viejo que Jerry Lewis!

 Vieja caricatura de alquimistas (Imagen completa 104K)
Moderno cómic de científicos locos(Imagen completa 74K)
Vieja caricatura de alquimistas del siglo XVII
"El timo del cient�fico loco" (74K)
Moderno c�mic sobre cient�ficos locos
("Un momento, �C�mo s� que es realmente el cerebro de Hitler?")
Se puede uno hacer una idea viendo esta caricatura del taller del alquimista en el siglo XVII. El alquimista y su ayudante est�n tan profundamente centrados en conseguir un trozo de la piedra filosofal para poder transmutar cualquier metal en oro, que no tienen ojos para nada de lo que pasa fuera de su crisol. Esta percepci�n tergiversada de la dedicaci�n exclusiva a la b�squeda del conocimiento todav�a perdura en nuestra idea colectiva de c�mo es un cient�fico t�pico. Los cient�ficos locos como los del c�mic de la derecha son por supuesto una raza aparte.


Cient�fico loco o profesor chiflado ?

Hollywod es como un espejo de nuestra sociedad o al menos de parte de ella. Y al igual que ocurre con algunos espejos, nos devuelve im�genes distorsionadas de la realidad. Cuando se les agota un tema, los productores de "la industria" lo convierten en parodias o dibujos animados. En "El profesor chiflado" Jerry Lewis hizo la m�s conocida parodia moderna del cient�fico loco y despistado, con un gui�n directamente extra�do de la historia del Dr. Jekyll y Mr. Hide. Tambi�n hemos visto muchos dibujos animados sobre el tema.
�Y que hay de los cient�ficos locos ?, siempre tan malos y a punto de conquistar el mundo ellos solitos o como mucho con la ayuda de alg�n asistente meramente instrumental. Estos son ya un verdadero cl�sico.
Estos estereotipos est�n tan deformados que se han quedado simplemente en mero entretenimiento. Pero hay otros estereotipos en torno a la ciencia y los cient�ficos con implicaciones mucho m�s sutiles.


Viejos cl�sicos

Frankenstein El Dr. Victor Frankenstein ha sido el perfecto ejemplo de cient�fico loco desde que fue creado por la pluma de Mary Wollstonecraft Shelley en 1818. Su atrevimiento al intentar conquistar la chispa de la vida (el soplo vital, no la coca-cola) le costo el castigo del destino en manos de su propia creaci�n viviente.
Y el no fue el �nico. El Dr. Jekyll tambi�n sufri� la venganza de la Naturaleza; en este caso fue sobre su propia persona, en forma del hoy bien conocido trastorno de doble personalidad inducido por p�cimas.

Estos dos personajes tienen mucho en com�n. Ambos eran en un principio cient�ficos laboriosos llenos de buenas intenciones, ambos trabajaban en proyectos filantr�picos aunque aislados del resto del mundo y, por supuesto, ambos se vieron desbordados por los resultados de su trabajo.

La moraleja de estas historias es evidente. Nos previene de los posibles funestos resultados cuando tratamos de superar a nuestra Madre Naturaleza y osamos descubrir sus m�s preciados secretos. Como una buena madre victoriana, la Naturaleza nos castigar�.


Cl�sicos m�s viejos todav�a

Cuando se trata de inventar castigos para los humanos, los humanos podemos presumir de una muy larga tradici�n. De hecho podemos encontrar diversas e interesantes historias en este sentido en "los cl�sicos" (los antiguos griegos por ejemplo) antes incluso de que se inventara la ciencia tal y como la entendemos hoy en d�a. Eran los tiempos en los que los dioses gobernaban el mundo y eran due�os de los destinos de los mortales.

Prometeo no era un dios, s�lo un tit�n. Y era tambi�n al parecer demasiado amigo de la clase humana. En los viejos tiempos de la creaci�n se dedic� a favorecer a nuestra especie frente al resto de los seres vivos regal�ndonos la posici�n erguida y, como es bien conocido, robando el fuego de los dioses para nosotros. No es de extra�ar que Zeus se enfadara. Y �c�mo se enfado!. Quiza ya sabes el terrible castigo que le impuso a Prometeo para el resto de los tiempos (atado con cadenas, soportar�a el ataque de un �guila que le devorar�a las entra�as una y otra vez, sin poder morir, el pobre). Supongo que as� habr�a seguido en nuestros d�as de no haber sido por la intervenci�n de H�rcules que finalmente consigui� matar al persistente animal. Por cierto, la historia de Frankenstein estuvo inspirada precisamente en la de Prometeo. No en vano el t�tulo completo de la novela de Mary Shelley era "Frankenstein or the Modern Prometheus�. Como ves algunas ideas se nos quedan bien fijadas en la "memoria" colectiva de nuestras bibliotecas.


Sabidur�a, poder y castigo

Dejemos descansar en paz a Prometeo y veamos lo que podemos recordar de otro cuento cl�sico. Se trata de la historia de un atrevido jovencito llamado Icaro. Quiz� hayas o�do hablar de �l y de sus m�ticas alas.
Icaro era hijo de D�dalo, una figura mitol�gica de la antigua Grecia; gran arquitecto, escultor e inventor. Es una larga historia (puedes leer m�s acerca de ella en la p�gina... �El vuelo de D�dalo�), pero el caso es que D�dalo e Icaro eran prisioneros del Rey Minos de Creta. Para escapar de la isla, D�dalo dise�� unas alas a base de plumas de ave y cera para �l y para su hijo. Junto con las alas liberadoras, Icaro recibi� estrictas instrucciones de su padre: No deb�a nunca volar demasiado alto con ellas ya que el sol podr�a derretir la cera. La tecnolog�a estaba lista y los peligros inherentes tambi�n.
Y claro, como las personas somos como somos y hacemos lo que hacemos... pues paso lo que ten�a que pasar. Nuestro atrevido Icaro se dej� llevar por los placeres del vuelo (un placer del que muchos de nosotros disfrutamos a menudo en nuestros d�as). Desafi� las advertencias, ascendi� demasiado y perdi� la vida al caer sobre el mar.

The Fall of Icarus by Carlo Saraceni (detail)

Al igual que Prometeo, Icaro se aventur� en el reino prohibido del conocimiento. Un conocimiento que le proporcion� poder, cuya p�rdida de control fue la causa de su castigo final.


�Se ha terminado?

Hemos visto lo viejas que son las historias de humildes mortales que juegan a dioses y son castigados. Pero es que son historias muy viejas.... Hoy en d�a vivimos en la �poca de la raz�n. Hace mucho tiempo que los dioses renunciaron a controlar el destino de los hombres, que ahora est� en nuestras propias manos. Por tanto cabe esperar una actitud social diferente frente a la b�squeda del conocimiento. �No?.
Lo cierto es que la b�squeda del conocimiento implica aventurarse hacia lo desconocido. Y lo desconocido siempre ha despertado grandes temores en nuestros cerebros de super-simios.

De vez en cuando, cuando vayamos al cine o miremos la televisi�n, nos recordar�n las terribles consecuencias que nos esperan detr�s de la esquina del pr�ximo descubrimiento cient�fico. Nos horrorizaremos ante el pat�tico monstruo "mitad-cient�fico-mitad-insecto" de la pel�cula "La Mosca" y nos uniremos a la masa de esc�pticos frente a la ciencia despu�s de haber presenciado los desastres del "Mundo Perdido"en el "Parque Jur�sico".

Siempre hemos tenido y siempre tendremos este tipo de historias porque, como te dec�a al principio, los cient�ficos locos nunca mueren.


�Est� lista nuestra sociedad para los retos de la ciencia y la tecnolog�a?. �Somos Icaro o D�dalo?.
Sigue en la p�gina "El vuelo de D�dalo"

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Preguntas o comentarios a [email protected]     Ultima modificaci�n: 26 Abril 1998    ©Pedro G�mez-Romero, 1998



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