Para conseguirlo tienes que sentarte algo separado de la pantalla (aproximadamente a un metro, o la longitud de ). Hay dos imágenes pero no debes fijarte en ninguna de ellas por separado. Mira al centro de la pantalla y procura relajar tu visión (tus músculos oculares). Te puede parecer que tienes la vista perdida, puesta más allá de la pantalla. Como cuando estás mirando algo y te pones a pensar en otra cosa. En ese momento las dos imágenes parecen moverse; empiezan a converger y al final coinciden y se funden en una sola. Sabrás inmediatamente que lo has conseguido. Mantén entonces la vista relajada. Notarás quizá que existen tres imágenes, pero no te preocupes de los laterales: ¡la del centro está en 3-D!.

Espero que te haya gustado la experiencia.
Última modificación 22 Dic 1998
©Pedro Gómez-Romero, 1998
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