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friedrich Wilhelm Joseph von SCHELLING |
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CONCLUSIONES
Después de este largo trayecto
por esta primera etapa en el pensamiento filosófico de Schelling, se
lograron exponer en orden sistemático las siete materias requeridas
para este trabajo de Universa.
Comenzamos este trabajo con la materia de Ontología, ya que para
Schelling, el ser absoluto abarca toda la realidad. El absoluto es la
unidad indiferenciada de sujeto y objeto, ser y pensar, finito e
infinito; es decir, en el absoluto se identifican todos los contrarios y
se sitúa más allá de cualquier límite que tengan, tanto el
pensamiento como el objeto. Después
continuamos con Filosofía de la Naturaleza. Schelling da este paso del
absoluto a las cosas finitas al afirmar que la finitud es salirse de la
identidad, de la totalidad. El absoluto se revela en la Naturaleza. Esta
revelación es un proceso del absoluto que inicia en la naturaleza, va
evolucionando y culmina con la aparición del hombre para que el mismo
absoluto pueda tener conciencia del mundo y de sí mismo. En la Filosofía
de la Naturaleza Schelling desarrolla toda una teoría evolucionista,
que incluye procesos físicos y químicos que explican el porqué de la
existencia del mundo y cómo funciona. Pero la Naturaleza no deja de ser
el absoluto, como él mismo nos dice: “La Naturaleza es el Espíritu
visible, mientras que el Espíritu es la Naturaleza invisible.” A
continuación colocamos Teoría del Conocimiento, aunque en el proceso
del absoluto esta materia se desarrolla de manera paralela con la
Naturaleza. Aquí nos explicó teóricamente cómo se da el paso del
absoluto a las cosas finitas. Afirmó que el absoluto se pone a sí
mismo un límite que lo hace volverse fenómeno o finito, y este límite
es la Naturaleza misma. Con este límite se da la separación del sujeto
y del objeto, separación necesaria para poder llegar a la conciencia.
Todo este proceso se lleva a cabo en forma dialéctica de tesis, antítesis
y síntesis; siempre hay un conflicto de direcciones opuestas que se
resuelven en una tercera y que los unifica. En esta materia también nos
habla de que la única manera de llegar a conocer el absoluto es por
medio de una intuición intelectual. Schelling rechaza la razón para
este conocimiento, ya que ésta conoce por medio de conceptos limitados,
y el absoluto no se puede apresar en conceptos. Por último, todo este
proceso es inconsciente, es decir, el absoluto no sabe que el límite
[la naturaleza] y el objeto son producciones suyas, sino que afirma que
existen estas cosas fuera de él mismo; como afirma Eusebi Colomer:
“Si el yo [espíritu] al producir fuera consciente de su producción,
no existiría para él un objeto. Por eso el yo vulgar o prefilosófico
se deja llevar del prejuicio de que existen cosas en sí mismas fuera de
nosotros.” (op. cit, p. 105) Después
se dio paso a la filosofía práctica con la Ética. En este momento se
presentó la libertad como lo más propio del hombre; la libertad se
manifiesta en el querer, es su acto originario, y el querer es lo que
muestra al sujeto como actividad, como praxis. Aquí se da paso a la
intersubjetividad, que es cuando dos o más inteligencias comparten sus
representaciones acerca del mundo, y además, sólo con la aparición de
otra inteligencia me hago consciente de mí, y de mi voluntad. Se
pasó, a continuación, a Antropología, que se encuentra muy unida con
la Ética. Con el hombre se origina toda conciencia; el absoluto se
reconoce en el cuerpo humano, ya que mediante el hombre el absoluto
llega a tener conciencia de sí mismo. El hombre es un microcosmos. Al
conocer al hombre se conoce también el universo. Nos
encontramos, posteriormente, con Teodicea. En esta materia Schelling nos
explica su concepción de Dios, [que por cierto lo identifica con el
absoluto de la materia de Ontología, adoptando sus mismos atributos] lo
concibe como la identidad o indiferencia de todos los contrarios. Después
se menciona la revelación de Dios en el mundo y se da paso a un panteísmo,
en donde Dios lo es todo. A continuación explica la importancia de los
mitos en la formación religiosa de los pueblos y se concluye con una
explicación de su concepción acerca de la religión cristiana como la
religión suprema. Por
último tenemos la materia de Estética como la culminación del sistema
schellingiano. El arte es la manifestación más elevada del absoluto.
En la actividad estética se unifican la conciencia y la inconsciencia,
la necesidad y la libertad, y se realiza una vuelta al origen, es decir,
al absoluto.
Estas son las siete materias que forman esta universa y en ese
orden; todas ellas están relacionadas orgánicamente [ese era el fin
principal de Schelling al realizar su sistema], es decir, no importa con
cual se empezara, siempre iban a poder ilarse.
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