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friedrich Wilhelm Joseph von SCHELLING |
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BIOGRAFIA Friedrich
Wilhelm Joseph von Schelling nació el 27 de enero de 1775 en Leonberg,
en el estado de Württemberg. Hijo de un pastor protestante, profesión muy
arraigada en su familia. Su padre gozaba de cierto renombre, ya que había
realizado algunos escritos sobre teología, por su gran cultura y profundos conocimientos de las lenguas semíticas. Para 1777,
en el monasterio de Bebenhausen, se convierte en predicador
y pastor del Seminario Superior. En este lugar es donde inicia
Schelling sus primeros estudios, los cuales cursa brillantemente, con una
anticipación de dos años con respecto de sus demás compañeros. A los
ocho años comienza a aprender letras clásicas. En 1785 se cambia a la
escuela de Nürtingen para estudiar, sobre todo, latín. Pero pronto
tiene que abandonar esta escuela porque no tiene un nivel adecuado para
él, viéndose obligado a regresar al seminario de Bebenhausen y tomar las
clases con alumnos mayores que él. “Su precoz madurez intelectual
causa admiración a sus profesores, entre los que se encuentra Reuchlin,
que le enseña griego”.[1]
En otoño de 1790 ingresa, con sólo dieciséis años de edad, en el
famoso seminario de Tubinga, donde tiene por condiscípulos a Hölderlin
y Hegel, ambos cinco años mayores que él. Se dedica primeramente a la teología, a la exégesis
y a las lenguas antiguas. Más tarde tiene lugar su súbita pasión por
la filosofía. El
seminario tenía una política de carácter conservador y feudal, y con
un ambiente influido por una tradición teosófica-mística que tenía
sus bases en el renacimiento.[2]
Aunque este instituto intentaba mantener un control de los estudios, las tendencias e ideas políticas de sus alumnos, estos leían, a
escondidas pos supuesto, autores que no estaban permitidos, como era el caso de Kant,
Lessing, Rousseau, Schiller y
Herder. Gracias a estas lecturas los estudiantes se preocuparon de
realizar una crítica a los conocimientos tradicionalmente aceptados. En
el año de 1792 se graduó con una tesis sobre el origen del mal en el hombre,
en donde trata de encontrar una explicación histórica del mismo,
diciendo que la humanidad, en el origen, vivió una época feliz, y
que gracias a una caída se dará origen, como consecuencia, la
infelicidad. Además en este escrito ya se encuentran algunas ideas del
futuro movimiento romántico: "En este escrito, en el que se mezcla
lo poético y lo romántico, se anuncia ya su proximidad al pensamiento
de la escuela romántica.”[3] En
1793 realiza un segundo trabajo, ahora sobre el estudio de los mitos,
buscando su esencia y su función dentro de las culturas primitivas.
Nuestro autor define el mito como una forma muy particular de filosofar
que lleva a cabo el hombre que no ha evolucionado lo suficiente, para
después llegar a la abstracción y a la conceptualización. Una
breve estancia en Dresde y en Leipzig (1795) le introduce en el círculo
del primer romanticismo, y experimenta un sentimiento romántico a favor
de la naturaleza, además de que realiza estudios en matemáticas,
ciencias naturales y medicina. En
este mismo año pasa una temporada con su familia y toma la decisión de
dejar el seminario, de la misma manera que sus compañeros y amigos
Hegel y Hölderlin. También
se orienta hacia el estudio del derecho y de las ciencias. Reside
generalmente en Leipzig, pero empieza a entablar relaciones en Jena, en
ese entonces la patria de los intelectuales. Su reputación empieza a
crecer, había llamado la atención desde sus primeras obras publicadas
desde 1792, y a propuesta de Fichte (“Schelling veía en él al adalid
de la causa de la libertad y al que había llevado a su
perfeccionamiento la filosofía kantiana, y consideraba que era el campeón
de la lucha contra la corrupción del verdadero espíritu crítico, que
se había llevado a cabo en los ambientes dogmáticos de Tubinga”[4])
y de Goethe, fue nombrado profesor en la Universidad de Jena. Al año
siguiente Fichte abandona Jena a causa de una acusación de ateísmo
realizada en su contra, y Schelling lo sustituye; a los 23 años toma
posesión de la cátedra de Filosofía en la ciudad intelectual más
importante del momento: Jena.(1798). Schelling
se enamora de Caroline Böhmer Schlegel (esposa de August W. Schlegel), doce años
mayor que él. Entabla amistad con Schiller y Goethe. En enero de 1801
le llega una ayuda en su carrera intelectual en la persona de su antiguo
compañero Hegel, con quien editará el Diario
crítico de filosofía. En este mismo año Schelling da un giro
crucial en su pensamiento, ya que se aparta abiertamente del idealismo
subjetivo de Fichte. De
1798 a 1803 se lleva a cabo su maduración intelectual, “en los que
Schelling se dedica a introducir la naturaleza en el idealismo fichteano
del yo.”[5] En
el año 1800 publica el Sistema
del Idealismo Trascendental. Ahora cambia de perspectiva y pone el
énfasis, no ya en la naturaleza, sino en el yo. Esta obra es
considerada como la más sistemática y acabada de su primera producción
filosófica. Después, en poco tiempo, cambia otra vez de etapa y
desarrolla lo que denominará la filosofía de la identidad, en donde
“el énfasis que antes se había puesto respectivamente en la
naturaleza y en el yo se pone ahora en un absoluto indiferenciado, raíz
común de ambos”.[6] En
1803, una vez divorciada, se casa con Caroline Schlegel. Schelling
continúa con sus estudios de ciencias naturales, y en la Universidad de
Landshut se gradúa en medicina por ese mismo año. En 1805 Schelling
fue llamado a Munich, donde Maximiliano I ha fundado la Academia de
Ciencias de Munich, en el que entró como miembro y después secretario,
y va a erigir enseguida una Academia de Bellas Artes, de la que
Schelling será secretario perpetuo. En
septiembre de 1809 acontece la muerte de Caroline. Gracias a la muerte
de su esposa, Schelling cambia sus ideas fundamentales, rompe con el
idealismo y abre su pensamiento al problema de la libertad y un nuevo
punto de vista filosófico – teológico, con su libro Investigaciones
filosóficas sobre la esencia de la libertad humana y los objetos con
ella relacionados. Tres
años después, en 1812, vuelve a casarse, ahora con Paulina Gotter. En
1820 sale de Munich hacia Erlangen donde se dedica a dar lecciones públicas
durante casi 7 años. En 1827 regresa a Munich para dar clases en la
nueva Universidad, donde antes se encontraba la de Landshut. Aquí
en Munich es alabado por el rey de Baviera Luis I, lo nombró
“presidente de la Academia, conservador de colecciones públicas y
consejero privado; el rey también le ennobleció con el título de von
Schelling”.[7] En
1841 es llamado por el rey Federico Guillermo IV de Prusia para que vaya
a Berlín a ocupar la cátedra que había sido de Hegel, fallecido diez
años antes. Se le había llamado para combatir precisamente a Hegel y
su panteísmo. En este momento da sus lecciones sobre la Filosofía
de la mitología y la Filosofía
de la religión. En estas conferencias, entre sus oyentes se
encuentran tres jóvenes que llegarían a ser muy importantes: Sören
Kierkegaard, M. Bakunin y Frederic Engels; sin mencionar a todo el medio
intelectual más importante de Berlín. Continúa
con la enseñanza hasta 1845. Sus últimos años transcurren en Berlín,
en medio de un olvido creciente, entre el cuidado de sus enfermedades,
los consuelos familiares, las sesiones académicas y la preparación
dificultosa de la filosofía racional, destinada a coronar el edificio
del sistema. Muere
el 20 de agosto de 1854 en Ragaz, Suiza.
[1] Schelling, Friedrich W. J., Lecciones sobre el método de los estudios académicos, Editorial Nacional, Clásicos para una Biblioteca Contemporánea, 1984, p. 11. [2] Ibidem, p. 12 [3] Ibidem, p. 14 [4] Ibidem, p. 15 [5]
Colomer, Eusebi, El
pensamiento Alemán de Kant a Heidegger, Herder, Barcelona,
1995, p. 93 [6] Ibidem, p. 94 [7] Schelling, Friedrich, La relación de las artes figurativas con la naturaleza, Aguilar, 1972 p. 11.
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