PON TU SALUD EN MANOS DE DIOS
Tú que en
este momento sufres problemas de salud, tú que estás cargando
dolor y enfermedad, DEBES ENTERARTE de una buena noticia: ¡Dios
te ama y quiere tu alivio y sanación!
La Biblia nos cuenta que Jesús:
"sanó a muchos enfermos... se hizo cargo de sus dolencias"
(Mt 8,16-17). Y también que "Dios sana a los que tienen
roto el corazón y les venda las heridas" (Sal 147,3).
¡Esta Palabra también vale para hoy! Tú puedes conseguir lo que
la Biblia ofrece: el alivio para tus males. ¿Cómo? RECURRIENDO
AL PODER Y A LA COMPASION DE NUESTRO SEÑOR JESUS POR MEDIO DE
LA ORACION.
Dios perdona nuestros pecados,
pero también Sana nuestras enfermedades (Sal 103,3). El se compadece
de nuestro sufrimiento y desea aliviar nuestros males. ¿Porqué
no recurrir a El con humildad? La Biblia cuenta cómo Jesús sanaba
a quienes se lo pedían: ciegos, sordos, paralíticos, leprosos,
etc. A ninguno rechazó dejándolo con su enfermedad (Mr 1,32-34).
El vino a salvarnos y también a sanar nuestras enfermedades (Lc
4,18).
La Biblia afirma que: «Jesucristo
es el mismo ayer, hoy y siempre» (Hebreos 13,8). ¿Crees tú
esto? Pues la verdad es que así como él sanó durante su vida terrenal
a muchos enfermos, así hoy puede sanar a quienes recurran a El
con fe viva. Y lo está haciendo de diversas maneras como en las
Misas de Sanación. Por eso, ¿porqué no intentas obtener la salud
de manos del Señor? ¡Jesús te ama y puede sanarte! ¡Cree en él
y recurre a El!
La sabiduría de la Iglesia Católica
nos enseña que el sufrimiento no es enteramente malo. El dolor
y la enfermedad también producen buenos frutos en las personas:
la búsqueda de Dios (Sal 42,1-3), el desarrollo de virtudes cristianas
(Stg 1,2-4), y la madurez espiritual (1 Pe 4,12-16). PERO ESO
NO SIGNIFICA QUE NO SE PUEDA RECURRIR A JESUS PARA BUSCAR SANACION.
La Voluntad de Dios ES EL BIEN DE SUS H IJOS por medio de Jesuscristo.
Para obtenerlo hay que dar los siguientes pasos.
¿QUE PUEDES HACER FRENTE A TU ENFERMEDAD?
PRIMER
PASO: alimenta una fe viva en Dios.
Para buscar la acción de Dios en
favor propio es imprescindible tener fe sincera en El (Mr 11,22-24).
Si crees en Jesús, también tienes que creer también en sus promesas.
¿Acaso él dijo en vano estas palabras?: -»Vengan a mí los que
están cansados y agobiados que yo les aliviaré» (Mt 11,28).
- «Pidan y Dios les dará...» (Mt 7,7). «Lo que ustedes
pidan en mi nombre, lo haré yo para que den gloria al Padre a
través de su Hijo» (Jn 14,13). La Biblia afirma: "El
Señor es tierno y compasivo, paciente y todo amor" (Sal
145,8-9); "El siempre socorre a los que le invocan"
(Sal 146,5-9). ¡Todos estos textos bíblicos nos invitan a creer
en el amor y en el poder de Dios! El que duda nada consigue de
Dios (Stgo 1,6-7). Por lo tanto hno: Crée en el Amor de Jesús
y cree que él puede darte salud.
SEGUNDO PASO: Elimina de tu vida
la barrera que bloquea la gracia de Dios: el pecado.
La Palabra de Dios enseña que:
- «las maldades cometidas por ustedes han levantado una barrera
entre ustedes y Dios; sus pecados han hecho que él vuelva la cara
y no los quiera oir» (Is 59,1; Is 1,15-17) - «Dios no escucha
a los pecadores. Solamente escucha a los que lo adoran y hacen
su voluntad» (Jn 9,31). Por lo tanto reconcíliate con Dios,
ponte en paz con El (Eclo 38,9-10). Busca a un sacerdote y confiesa
tus pecados con arrepentimiento. Este sacramento te pondrá en
paz profunda con Dios (1 Jn 1,8-9).
TERCER PASO: Entrega tu vida a Jesucristo
(Rom 6,13).
Haz esta oración: «Señor Dios
todopoderoso y Eterno; Jesucristo Redentor: Alabo y Bendigo tu
nombre. Creo en tí, Creo que tú eres el Señor del Universo. Tú
eres el único que puede ayudarme. Perdóname por haberme olvidado
de tí hasta ahora y haber vivido tanto tiempo alejado de tí. Te
pido perdón por todos mis pecados y todo el mal que he causado
en mi vida. Ten piedad de mí Señor. Pero hoy quiero volver mis
pasos a tí. Por eso Señor Jesús te pido que laves mi alma con
tu Sangre. Y luego vengas a morar en mi. Entra en mi corazón.
Te entrego mi vida entera y todo lo que tengo. Haz en mí tu santa
Voluntad. Amén.».
(Haz esta oración aún si no te
has confesado. Dios lo aceptará).
Con esta oración recibirás la sanación
más grande y maravillosa que puede haber: LA SANACION DEL ALMA,
el perdón de tus pecados. Sentirás la dicha de estar en paz con
Dios y Jesucristo vendrá a vivir en tu corazón (Apocalipsis 3,20).
CUARTO PASO: Pide a Dios por tu sanación.
Primero: Pide a Dios tu SANACION
INTERIOR: Toda persona a lo largo de su vida recibe muchos maltratos
sicológicos que dejan profundas heridas en el corazón: traumas,
complejos, frustraciones, rencores, etc. Estos males ORIGINAN
LAS ENFERMEDADES FISICAS que los médicos llaman "enfermedades
psico-somáticas". Pide a Jesús que sane las heridas emocionales
de tu mente y cora- zón. Reza la "ORACION DE SANACION INTERIOR".
(ver atrás)
Segundo: pide a Dios tu SANACION
FISICA de aquellas enfermedades que estás sufriendo. Reza la "ORACION
DE SANACION FISICA" de la siguiente página. Pero debes pedir
con insistencia (Lc 11,5-10). Debes suplicar con humildad como
la mujer que sufría hemorragias (Mt 9,20-22). Debes insistir en
tu oración como los ciegos (Mt 9,27-30). Con fe, como el leproso
(Lc 5,12-13). Si pones confianza en el amor de Dios tendrás respuesta
favorable (Mr 11,24). Apoya tu oración en la intercesión maternal
de la Virgen María: ofrécele Avemarías, o mejor aún, reza el Santo
Rosario.
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La respuesta de Dios no es automática,
tiene su tiempo. Dios sabe lo más te conviene y hará en tu favor
lo que sea mejor (Rom 8,28). Si demora, es por algún buen propósito.
Y si no te concede lo que pides, busca el porqué con el consejo
de un sacerdote. ¡Pero de una u otra forma Dios enjugará tus lágrimas!
En Dios jamás serás defraudado: Sal 145,14-19; Sal 121,1-8; Sal
91,3-16.
Orar por tu sanación NO ELIMINA
el tratamiento médico. Dios también responde a través de la medicina
(Eclo 38,12-14). Lo que no debes hacer es poner fe en la hechicería
o curanderos. Recházalos. Estas cosas demuestran gran falta de
fe en Dios.
Algo mas. Tu sufrimiento no debe
anular tu amor al prójimo. Haz algo por los demás. A los sanos:
háblales de Dios. Haz que valoren y cuiden su salud con una vida
recta. A los enfermos: háblales de este mensaje y ora por ellos.
Así no serás un ser inútil. ¡Dios a través de tí irá derramando
sus bendiciones!
ORACION DE SANACION INTERIOR
SEÑOR JESUS, Buen Pastor. Te
alabo y bendigo tu Nombre. Te doy gracias por haberme dado la
vida y los años que tengo. Recurro a tí porque creo en tu misericordia.
Tú conoces las heridas de mi corazón. Conoces el mal que me hicieron
lastimándome. Tú sabes de los traumas, complejos y rencores que
guardo en mí. Y también conoces mis propios errores y culpas.
Por eso te pido que tengas piedad de mí y me sanes. SEÑOR JESUS,
ven a mí, entra en mí corazón y dame tu paz. Sana cada herida
que encuentres. Echa fuera de mí todo temor y rencor. PASA POR
TODO MI SER: SANA MI ALMA, MI CORAZON, MI MENTE, MI MEMORIA Y
TODO MI INTERIOR. Y también cámbiame. Rompe mis cadenas y libérame
de mis pecados. Dame un nuevo corazón. Pon en mí amor, paz y alegria.
Que a partir de hoy pueda servirte libre y feliz. SEÑOR JESUS,
desde ya te agradezco porque se que tú vas a responder a mi oración.
¡GRACIAS SEÑOR! ¡Qué grande eres, Señor Jesús! ¡Bendito y alabado
seas por siempre! Amén.
ORACION DE SANACION FISICA
Señor Jesús. Yo creo en tí. Te adoro y te alabo
con todo mi corazón. Tú eres el mismo ayer, hoy y siempre. Así
como tú sanaste a muchos enfermos en la tierraasí también se que
hoy tú puedes sanarme. Por eso te digo: mírame y ten compasión
de mí, oh Buen Jesús. Tócame con tu mano amorosa y sáname. Apiádate
de mi sufrimiento corporal. Haz que vuelva a recuperar la salud.
Te lo pido Jesús por tus santas llagas y por tu preciosa sangre.
¡SANAME SEÑOR! ¡SANAME DE ............! Dame vida saludable y
vida en abundancia. Te lo pido por interseción de tu Madre María
Santísima. Sáname y daré testimonio que tú vives hoy. Sana también
a mis hermanos enfermos. Haz que en su dolor te busquen y te conozcan
a Tí que eres la Vida Eterna. Te lo pido Jesús en tu Nombre bendito.
Y aún antes de recibir tu respuesta, TE DIGO ¡GRACIAS SEÑOR JESUS!
Gracias porque se que tú estas obrando en mí. ¡GRACIAS JESUS!
Amén.
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