EL MAGNIFICO PLAN DE DIOS
(Publicado
en nuestra revista MISION SIGLO XXI Nº 5)
Hace algunos años atrás cuando
tuvo lugar la guerra del Golfo Pérsico todos sentimos el terrible
pánico de una posible tercera guerra mundial que hubiera aniquilado
a casi toda la humanidad. Ahora se presenta otro conflicto similar
en la zona de Corea del Norte. El futuro se presenta preocupante
por el avance insensato de la tecnología militar. No solo, sino
que también nos amenazan otras desgracias como la contaminación
mundial, la depredación de la ecología natural y la destrucción
de la capa de ozono. Todo esto sin contar el crecimiento de la
maldad, la delincuencia, la promiscuidad , el hambre y la miseria
frutos del egoismo humano. ¿Acaso el hombre llegará a destruirse
a sí mismo? ¿ Así acabará la criatura creada a imagen de Dios?
Y Dios ¿qué dice a todo esto? ¿Es su Voluntad que las cosas vayan
así? ¿Le importa la situación humana? ¿O acaso El tiene propósitos
sublimes que de todas maneras llegaran a cumplirse? Examinemos
la Biblia para hallar respuestas esperanzadoras a tan cruciales
preguntas. Toma tu Biblia y analiza este artículo con detenimiento.
En primer lugar recordemos que
Dios es un ser Inteligente en grado sumo (lee los capítulos 38
y 39 del libro de Job). Por tanto para realizar una creación tan
maravillosa como la que ha hecho es indudable que tenía en mente
un PROPOSITO DEFINIDO. ¿Cuál es ese propósito creativo de Dios?
EL PLAN DE DIOS
"Dios nos escogió en Cristo
desde antes de la Creación del mundo para andar en su presencia,
consagrados a El y sin culpa. Por su amor determinó desde la eternidad
que nosotros fueramos sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo
conforme a lo que se había propuesto en su voluntad".(Efesios
1,4-5)
¡Este texto bíblico nos revela
claramente cuál es el Plan de Dios! Dice que antes que existieran
las cosas ya Dios había pensado en nosotros y había ideado un
propósito para nuestra existencia.
Primero toma nota del singular
amor que Dios nos tiene: ¡Aún no existíamos y ya Dios nos amaba!!
Y Tanto nos amaba que quiso el destino más sublime para nosotros:
ADOPTARNOS COMO HIJOS SUYOS. Pero no solo, sino además,
hijos suyos SEMEJANTES A JESUCRISTO su Unico Hijo, de modo que
él fuera el mayor entre muchos hermanos! (Romanos 8, 28-29). Qué
tremendo propósito para nuestra existencia: LLEGAR A SER HIJOS
DE DIOS SEMEJANTES A CRISTO. Comenzar siendo criaturas sacadas
de la nada para llegar a ser MIEMBROS ETERNOS DE LA FAMILIA DE
DIOS. El Catecismo de la Iglesia Católica promulgado por Juan
Pablo II nos dice al respecto: "El hombre es predestinado
a reproducir la imagen del Hijo de Dios hecho hombre... para que
Cristo sea el primogénito de una multitud de hermanos y hermanas"(Nº
381).
Habiéndo señalado Dios tan alta
meta para el hombre procedió a crear "el cielo y la tierra"(Génesis
cap.1). Todo lo hizo bien pensando en el máximo beneficio de la
criatura predilecta que iba a dar existencia. Abasteció la tierra
con todo lo necesario para una vida digna. Luego procedió Dios
a crear al hombre con las facultades adecuadas para que pudiera
alcanzar el destino que le había señalado. ¿De qué manera lo diseñó?
De la mejor manera: ¡Lo hizo a su propia imagen y semejanza!!(Génesis
1,26). ¿Y qué significa esto? Significa que Dios le dió cualidades
semejantes a las suyas (Un mayor análisis de la Creación del
hombre lo veremos en el próximo número de MSXXI).
Finalmente le bendijo y le dió
la misión de poblar y gobernar bien la tierra (Génesis 1,28).
El Plan de Dios estaba en marcha. ¿Qué debía hacer ahora el hombre?
Sencillamente vivir en la Tierra a la altura de su gran destino
como lo indica el mismo texto de Efesios 1,4: "Andar en
la presencia de Dios, consagrado a El y sin culpa..."
Y así alcanzar la Vida Eterna al lado de Dios. Un excelente resumen
de estos puntos nos lo da el documento de Puebla: "El
hombre eternamente ideado y eternamente elegido en Jesucristo
debía realizarse como imagen creada de Dios, reflejando
el misterio divino en sí mismo y en la convivencia con sus hermanos,
a través de una acción transformadora sobre el mundo. Sobre
la tierra debía tener, así, el hogar de su felicidad, no un
campo de batalla donde reinasen la violencia, el odio, la explotación
y la servidumbre" ( Puebla Nº 184).
Entonces ¿Cuál es el magnífico
Plan de Dios? Es la creación del hombre con el excepcional propósito
de hacerle su hijo adoptivo semejante a Cristo. Tal es el propósito
de la existencia de todos los seres humanos. Al margen de las
razas, religiónes e idiomas todos nacemos predestinados
a ser hijos de Dios. Por tanto podemos tener la seguridad
que el hombre NO llegará a destruirse a sí mismo pues esa no es
la Voluntad de Dios. Dios nos ha hecho conocer el plan que El
mismo se había propuesto llevar a cabo: CREARNOS PARA HACERNOS
SUS HIJOS. Y este plan se cumplirá fielmente a su debido tiempo
(Efesios 1,8-10). Por supuesto que dicho destino no de realizará
en todos automaticamente, sino que dependerá de la libre aceptación
por parte de cada uno de sus criaturas humanas.
LA IMPORTANCIA DE CONOCER EL
PLAN DE DIOS
Qué lamentable es ver que muchas
personas desarrollan sus vidas sin ningún sentido en el mundo.
Más aún siendo creyentes. Viven por vivir. Solo se afanan por
pasarla lo mejor posible mientras duran en el mundo. No saben
de donde vienen ni saben a donde van ni porqué
existen. Ni siquiera se han planteado estas preguntas fundamentales
de la vida. Arrastran el peso de la vida en una existencia vacía
que cualquier día termina inesperadamente. ¡Que triste y miserable
es la vida cuando no se conoce el magnifico plan de Dios! ¿De
qué sirve creer en Dios si nuestra fe no da sentido a nuestra
existencia ni ilumina nuestro porvenir?
Tú hermano, despierta. Conoce el
propósito de tu vida y vive según él.Tú existes por designio divino
y con un propósito específico: llegar a ser hijo de Dios para
toda la eternidad. Reflexiona detenidamente las tremendas
implicancias de esta verdad.
Significa primeramente que tú eres
una persona creada y amada por Dios. No eres fruto del azar. Antes
que nacieras NADIE pensaba en tí. Pero Dios ya te había elegido
en su mente para crearte y hacerte su hijo. Te ha dado esta existencia
para que ejercitando tu inteligencia y tu libertad alcances tan
alto destino. Por tanto Dios no solo es tu Creador sino también
tu Padre. Por muy buenos que hayan sido tus padres Dios es más
plenamente Padre tuyo que ellos pues es Padre de todos y da a
todos la vida el aire y las demás cosas (Hechos 17,25). Y si tus
padres no fueron buenos o careciste de ellos ahora es el momento
de asumir tu relación filial con tu Padre Celestial. ¡No eres
un huérfano total! ¡Dios es tu Padre! Mira lo que él dice: "¿Acaso
una madre olvida o deja de amar a su hijo? Pues aunque ella te
olvide YO NUNCA TE OLVIDARE"(Isaías 49,15). Y Jesús remarcó:
"¿No se venden cinco pajarillos por dos monedas? Sin embargo
Dios no se olvida de ninguno de ellos. En cuanto a ustedes, hasta
los cabellos de la cabeza los tiene contados. Así que no teman:
ustedes valen más que muchos pajarillos"(Lucas 12,6-7).
Dios es pues tu Padre y te ama sin medida.
En segundo lugar significa que
tu tienes un valor personal incalculable. TU VALES MUCHO PARA
DIOS. Por tanto es imperativo que empieces a vivir a la altura
de tu real dignidad . Vive de acuerdo al Plan que Dios ha trazado
para tí: ser un hijo suyo. ¡Basta ya de vivir por vivir!
Tú eres una persona con un alto destino. Créelo de corazón y desecha
ahora mismo tus complejos. Deja de menospreciarte por causa de
algún defecto o limitación física. Valórate en tu verdadera dimensión.
Tú vales por el amor con que fuiste creado y por lo que estás
llamado a ser : un hijo de Dios. Lo que ahora importa es lo que
vas a hacer con esta vida que El te ha dado. ¡VIVELA COMO DIOS
QUIERE!! Si hasta hoy le has fallado pídele perdón y empieza de
nuevo. Y esta vez trata de no fallar. Agradece a Dios cada mañana
el haberte dado la vida y no pisotees ya más tu valiosa dignidad
en los vicios y pecados. Al contrario: esfuerzate en ser una imagen
limpia y perfecta de Dios a quien debes amar sobre todas las cosas.¿Por
qué vivir una vida de pollo teniendo vocación de aguila? ¿Por
qué vivir esclavizados a las preocupaciones materiales si somos
hijos del Dios vivo y todopoderoso? (Mateo 6,25-34; Romanos 8,14-17).
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