X Encuentros de Filosofía en Gijón

Organizados por la Fundación Gustavo Bueno

7-9 de julio del 2005 

Autor Eliseo Rabadán Fernández


 TITULO : Sinalogía [1] política y problemas de « identidad » en la seguridad europea


INTRODUCCIÓN

Comenzamos este escrito colocando una serie de « tablas » que consideramos necesarias para que los términos y relaciones de los fenómenos que manejaremos queden organizados sistemáticamente desde las coordenadas filosófico materialistas que serán la clave de tal estudio. [2]

En una primera parte presentamos análisis de « casos » planteados por algunos especialistas en la temática de la seguridad nacional , entre los que mencionamos al economista canadiense Michel Chossudovsky, del analista político francés Alain Joxe , entre otros

En una segunda parte analizamos la cuestión de las relaciones entre el llamado terrorismo islámico y la guerra . Aquí mencionaremos trabajos ya conocidos de colaboradores de la revista El Catoblepas y otras referencias, en especial un muy interesante artículo de Bat Ye ´or titulado El retorno de Munich : el espíritu de Eurabia

La parte tercera de este trabajo trata acerca de la cuestión seguridad nacional, integración y cambio de identidad en el cual mostramos el trabajo llevado a cabo por analistas noruegos del Instituto Noruego de Asuntos Internacionales . Tomamos este referente para evitar en la medida posible que el peso específico de los Estados europeos cuyo mayor poder político militar y económico impida lograr la mayor claridad posible en el estudio del problema planteado, a saber: ¿qué papel juegan en este proceso de cambios de las estrategias de Seguridad nacional en Europa, las potencias de la UE y en este contexto la OTAN y los EEUU?  [3]


Exposición de tablas que se utilizarán para nuestro análisis de los fenómenos que componen el material sobre la formación de Europa y el uso de tales fenómenos en el presente, en lo relacionado con la llamada política de seguridad común : fines, planes y proyectos.

TABLA UNO

Este cuadro y su explicación lo hemos tomado del citado Diccionario Filosófico

Puede establecerse, por tanto, una tipología de las normas políticas fundamentales (intencionales) que presiden las relaciones uni-plurívocas (X,[Y]) entre las sociedades políticas según que el tipo holótico de la relación sea isológica o sinalógica y según el grado de la relación de cada tipo. Atendiendo a estos criterios obtenemos la siguiente tabla:

Grado de cada tipo según la disposición del otro

Tipo holótico de relación política

Grados mínimos
(límite = 0)

Grados máximos
(límite = 1)

Isología política

I
Isología de X con [Y] con sinalogía política mínima: coexistencia simple; límite:
norma del Aislacionismo

II
Isología de X con [Y] con relaciones de sinalogía política máxima; límite:
norma del Ejemplarismo

Sinalogía política

III
Sinalogía de X con [Y] con isología política mínima; límite:
norma del Imperialismo depredador

IV
Sinalogía de X con [Y] con isología política máxima; límite:
norma del Imperialismo generador

La tabla va referida a normas imputables emic a una sociedad, pero en la medida en que tal normatividad intencional quede reflejada etic en algún comportamiento objetivo. A veces la imputación de una norma a una sociedad depende de sus relaciones con ella: una sociedad colonizada tenderá a ver a la metrópoli como un Imperio depredador, aunque la metrópoli no se considere como tal. La constatación de una normatividad interna intencional, en una sociedad, no garantiza en ningún caso que en la práctica empírica esa norma haya de ser seguida de un modo constante. [4]

TABLA DOS

Tabla tomada del artículo titulado « Principios de una teoría filosófica político materialista » y sus correspondientes explicaciones [5] 

§3. Los tipos de relaciones fundamentales mutuas: tabla de situaciones

Los tipos de normas fundamentales establecidos en el §2 se refieren, obviamente, a cada una de las sociedades políticas, pero abstrayendo las relaciones recíprocas (sean simétricas o asimétricas) que las otras sociedades políticas del entorno puedan mantener con la sociedad de referencia. Relaciones recíprocas que pueden también ser muy variadas desde el punto de vista empírico; sin embargo aquí nos importa examinar las situaciones teóricas que puedan ser concebidas sin salirnos fuera del horizonte propio de las relaciones entre las sociedades políticas en el sentido establecido. Se nos abre aquí, por tanto, la posibilidad de trazar una matriz resultante de poner en correspondencia cada tipo de norma fundamental de una sociedad política X con los otros tipos de normas que presiden las sociedades Y que tengan relación con la primera. La matriz comprenderá 4*4=16 situaciones, que podremos disponer en una tabla autológica de doble entrada. Así pues, mientras que la tabla del §2 se refiere a relaciones uni-plurívocas, la tabla de situaciones de este §3 contempla las relaciones pluri-plurívocas entre las sociedades políticas.

Tabla de situaciones susceptibles de ser ocupadas por las sociedades políticas
orientadas según los tipos de normas fundamentales

Y

X

I
Norma de la coexistencia simple

II
Norma de la coexistencia ejemplar

III
Norma del imperialismo depredador

IV
Norma del imperialismo generador

I
Norma de la coexistencia simple

Situación 1

Situación 5

Situación 7

Situación 9

II
Norma de la coexistencia ejemplar

Situación 6

Situación 2

Situación 11

Situación 13

III
Norma del imperialismo depredador

Situación 8

Situación 12

Situación 3

Situación 15

IV
Norma del imperialismo generador

Situación 10

Situación 14

Situación 16

Situación 4

Observaciones a la tabla:

1. Las situaciones producto del cruce han sido numeradas teniendo en cuenta las propiedades lógicas de la tabla:

a) Ante todo, los cuatro cuadros «diagonales» (de la diagonal principal) se numeran correlativamente para subrayar el común carácter simétrico de las situaciones por ellos representadas (por ejemplo, la situación 1 es la constituida por dos Estados que se rigen por la norma de la coexistencia política simple, en el límite, por la norma de un aislacionismo mutuo de tipo «megárico»).

b) Las restantes situaciones son asimétricas; sin embargo entre ellas los cuadros opuestos respecto de la diagonal principal son equivalentes (pues es igual la relación X,Y que la relación Y,X). Por ello los numeramos de forma que los cada dos cuadros homólogos tengan números consecutivos, según las siguientes equivalencias: 5=6, 7=8, 9=10, 11=12, 13=14 y 15=16.

2. Teniendo en cuenta las equivalencias entre cada dos cuadros de los doce distintos de la diagonal principal, es decir, reduciendo las doce situaciones a las seis equivalentes, y agregando las cuatro situaciones diagonales, obtenemos una clasificación de 6+4=10 situaciones fundamentales.

3. Las relaciones representadas en la tabla no son reflexivas; los cuadros diagonales incluyen simetría entre X e Y, pero no reflexividad (X,X o Y,Y). Tampoco hay transitividad. En la medida en que la relaciones pueden ser simétricas o asimétricas tampoco puede hablarse de relaciones de dominación, salvo parcialmente en situaciones encadenadas que puedan representarse según matrices de dominación.

4. Cuanto a las situaciones diagonales (simétricas): no solamente en las relaciones sociales etológicas o humanas, en general, suele cumplirse la regla de que la competencia y el antagonismo surge más entre los iguales que entre los desiguales. También entre las relaciones entre las sociedades políticas, las relaciones simétricas (más próximas a la igualdad) pueden implicar un antagonismo o incompatibilidad que a veces las relaciones asimétricas no implican. Esto no significa que las situaciones simétricas hayan de ser siempre antagónicas. Concretando: las situaciones 1 y 2 no son por sí mismas antagónicas; las situaciones 3 y 4 son antagónicas por principio (al menos en la medida en que quepa establecer una intersección de su influencia sobre alguna tercera sociedad política dada). En la medida en que sea posible establecer «zonas de influencia» disyuntas el antagonismo disminuirá, y más en la situación 3 que en la situación 4.

Las situaciones 1 y 2 definen la situación genérica de la coexistencia pacífica; las situaciones 3 y 4 definen una situación genérica de antagonismo polémico, incluso de guerra virtual.

La situación 3 recoge la incompatibilidad de dos imperios depredadores ante las mismas terceras sociedades políticas (por no citar aquí las preestatales): podría ejemplificarse esta situación por el antagonismo de Roma (si la interpretamos bajo la norma III) y Cartago (Delenda est Cartago). Sin embargo, si mantenemos la interpretación de Roma desde la norma IV, el delenda habría que inscribirlo en la situación 15.

La situación 4 podría ser ejemplificada por la guerra fría que después de la Segunda Guerra Mundial se estableció entre EE.UU. y URSS, en realidad hasta la caída de la «tercera Roma».

5. La situación 5 y 6 es la ocupada por dos sociedades políticas que respetándose en sus soberanías mantienen una relación asimétrica «ejemplarizante» de naturaleza política, que se llevará adelante por vía de propaganda política, ideológica, proselitismo, &c., como pueda ser el caso de la propaganda de las monarquías parlamentarias.

6. La situación 7 y 8 está constituida por una sociedad no agresiva y una sociedad depredadora; aquella desarrollará estrategias de repliegue o de resistencia. Es la situación a la que debe hacer frente toda política colonialista.

7. La situación 9 y 10 es similar a la situación 7 y 8, sólo que la política será diferente. También aquí habrá estrategias de resistencia, incluso más intensas, por parte de las sociedades del tipo I; sin embargo cuando Francia, en sus conquistas africanas del siglo XIX, buscaba elevar a los nuevos países a la condición de diputados de la Asamblea francesa, desempeñaba una política diferente a la meramente colonial.

8. La situación 11 y 12 es similar a la 7 y 8, pero en el momento en el que la resistencia (rebelión o liberación) sea mayor; puesto que las sociedades sometidas mantendrán una llamada «fuerza moral» derivada de su norma constitutiva. Probablemente esta situación permitiría definir a la situación de la Cuba revolucionaria frente a los EE.UU. (interpretados como potencia depredadora).

9. La situación 13 y 14 implica también conflicto; si bien este conflicto se atenuará en el caso en el que los modelos de constitución de X,Y sean convergentes (caso de las guerras napoleónicas en Europa respecto de algunas sociedades políticas, sobre todo alemanas). Pero el «imperio generador» no podrá tolerar una sociedad ejemplar no convergente con la suya; esta modulación de la situación 13 y 14 plantea un caso de singular interés teórico, y obliga a analizar las causas de esta intolerancia: la situación de los EE.UU. (interpretados emic como «imperio generador») frente a la Cuba revolucionaria.

10. La situación 15 y 16 nos pone delante de un enfrentamiento total, que podría simbolizarse en el antagonismo entre Alejandro y Darío: «así como no puede haber dos Soles en el Cielo, tampoco cabemos Darío y yo en la Tierra» 

TABLA TRES

En el análisis crítico de las democracias empíricas o positivas, resulta fundamental la utilización del siguiente modelo, a saber, el modelo canónico genérico de sociedad Política , propuesto en el libro de G Bueno Panfleto contra la democracia realmente existente [6]

Ramas del poder(eje sintáctico)

Capa conjuntiva(eje semántico)

Capa basal(eje semántico)

Capa cortical(eje semántico)

Sentido(vectorial ) de la relación

Operativa

Poder ejecutivo

Obediencia/desobediencia civil

Poder gestor

Contribución/sabotaje

Poder militar

Servvicio/deserción

Descendete

Ascendente

Estructurativa

Poder legislativo

Sufragio/abstinencia

Poder planificador

Producción/huelga, desempleo

Poder federativo

Comercio/contrabando

Descendente

Ascendente

Determinativa

Poder judicial

Cumplimiento/desacato

Poder redistributivo

Tributación/fraude

Poder diplomático

Alianzas/inmigración privada

Descendente

Ascendente

              

 

PRIMERA PARTE  Capa cortical y rama operativa del poder político. Análisis de casos    

El economista canadiense Michel Chossudovsky plantea que existe una carrera armamentística no declarada entre la Unión Europea y los Estados Unidos de Norteamérica. [7]

Según la tesis de Chossudovsky hay en el presente dos ejes militares dominantes en Occidente, a saber: el eje anglo americano y la competencia de la alianza franco-germana. Según el economista canadiense, el proyecto militar europeo, dominado ampliamente por Francia y Alemania, acabará minando a la OTAN. Gran Bretaña, sin embargo, está firmemente integrada en el sistema de defensa norteamericano ( a través de Bristish Aerospace System Corporation ) en colaboración con los cinco grandes productores americanos de armas .

Si embargo lo que resulta aparentemente contradictorio es el hecho de que las corporaciones europeas deban seguir sosteniendo su papel de aliado de América en sus varias alianzas militares, para poder enfrentar al Big Dog ( palabras que copio textual de Chossudovsky) desde una cierta posición de fuerza.

De cualquier modo, no se trata de una carrera de armamentos al estilo de la Guerra Fría, sino de una nueva manera que incluye la competencia por los mercados, el desarrollo e investigaciones inversiones  y ahí es donde hay que enfocar el análisis de la situación en Europa desde aproximadamente el año 2000

Podemos por lo tanto, considerar que hay un intento de consolidar la Europa del armamento frente al desafío trasatlántico

Francia, Alemania ,Bélgica y Luxemburgo pedían una fuerza multinacional europea, pero a la reunión en la que se solicitaba esto no acudió Javier Solana, jefe de Política Internacional de la UE . Y en mayo de este año 2005 la Secretaria de Estado de los EEUU, Condolezza Rice rechazaba la solicitud de Alemania para obtener un sitio en el Consejo de Seguridad Permanente de la ONU.

Por otra parte y volviendo a sacar a la palestra el célebre texto kantiano sobre la paz perpetua , el profesor alemán Herfried Münckler critica el nuevo modo de hacer la guerra . El modelo propuesto por Münckler busca desprestigiar las políticas de EEUU en el presente tanteen asuntos militares como de política internacional, diciendo que no se hace la guerra en relación con la República sino digamos, en clave de Imperio, al modo sugerido por Dante. [8]

Más bien habría que plantearse la cuestión desde una propuesta de Raymond Aron en su libro República Imperial: según que los ejércitos traigan con ellos la libertad o el despotismo, desarrollo económico o estancamiento ,una élite modernizadora o reaccionaria, el papel imperial aparece como bienhechor o como odioso [9] . Sobre la violencia y su relación con la guerra en este contexto, el materialismo filosófico ha desarrollado importantes aportaciones . Me permito remitir al libro de Gustavo Bueno La vuelta a la caverna . Terrorismo, guerra y globalización; Barcelona; Eds. B; 2004 . Sobre la Idea de Imperio, recordar que desde el materialismo filosófico se diferencia entre Imperios generadores e Imperios depredadores.

Alain Joxe ( hermano de un ministro francés, por cierto) es uno de los más influyentes abogados de la necesidad de organizar una defensa  europea independiente de los planes de los EEUU . Su libro El imperio del caos . Las repúblicas frente a la dominación estadounidense en las posguerra fría . Argentina; Ed Fondo de Cultura Económica; 2003 plantea tesis a mi juicio excesivamente radicales, aunque ello no es indicativo de falta de fundamentación como para que nos llevara a desdeñarlas para llevar a cabo los análisis del fenómeno de la política actual en la Unión Europea al respecto. En el capítulo quinto , titulado La militarización del Imperio , de Clinton a Bush Jr  propone Joxe lo siguiente:

 

Por lo tanto, es importante elucidar la cuestión de la definición por los Estados Unidos, de sus alianzas cercanas de Europa, en los Balcanes y el mundo árabe; para ser aliados, o incluso solamente coaligados, por lo menos hay que ser dos. Y el problema, para Europa, es saber silos Estados Unidos todavía razonan estratégicamente en términos de alianzas políticas.

 

Ciertamente, si tenemos en cuenta las tesis sostenidas por Henry Kissinger en su libro La Diplomacia [10] al respecto de si es aconsejable una estrategia, para EEUU, que se base en el llamado equilibrio de poderes o en el poder unilateral de un solo Estado hegemón, resulta muy interesante lo que plantea Alain Joxe, quien concluye en los siguientes términos :

 

La intervención militar unificadora se propone entonces la creación de espacios económicos unificados no soberanos, que acepten las recomendaciones del Banco Mundial y el FMI( Fondo Monetario Internacional) y compensen con las concentraciones económicas la pulverización de las soberanías formales, que deben funcionar como democracias pero no soberanas. La democracia ( la global governance)  se convierte así en una cualidad simplemente municipal . Y ese proyecto imperial, totalmente comparable al del imperio romano, no tiene ninguna necesidad de alianzas  [11]

 

SEGUNDA PARTE El terrorismo islámico y la guerra  

En cuanto a la situación de Europa en relación con los Estados árabes y la religión mahometana es imprescindible que se tengan las cosas muy claras. En esta labor aclaratoria colaboran algunos estudios que nos parecen imprescindibles . En primer lugar citamos una serie de seis artículos del profesor Serafín Fanjul publicados en el diario madrileño ABC con el título ¿Vuelve Al – Andalus ? Confrontación y coexistencia con el Islam [12]

Tenemos por otra parte, que hacer especial hincapié en el conocido ensayo que publicara en la revista El Catoblepas Pedro Insua [13] , el cual muestra con meridiana claridad y contundencia argumentativa el verdadero peligro que para la España del presente supone el auge del islamismo en nuestro país . En España en Babia , un año después Insua expone magistralmente a mi juicio, lo que España y Europa se juegan con el asunto del Islam . El apartado Nº 4 , que analiza la cuestión del 11 M en España (atentados de Madrid con más de doscientas víctimas mortales en el mes de marzo del 2004) en clave del ataque a las Torres gemelas y el Pentágono del 11 de septiembre del 2001 . Tema este que ha sido analizado [14] por Gustavo Bueno Sánchez y por Gustavo Bueno Martínez con anterioridad al ensayo de Pedro Insua pero, como es lógico, dado que aún no se había producido el ataque del11 M en Madrid ni se conocía el rumbo que habrían de tomar las acciones políticas y militares para tratar de responder a esos ataques del Islam el artículo de Insua es esencial , cuando los Bueno escribieron sus sendos artículos para comprender la urgencia e interés por dejar en claro cuáles son las estrategias, fines y proyectos que la Unión Europea debería potenciar desde tal perspectiva. Y se trata sin duda alguna de una perspectiva que plantea los problemas de Europa en términos de real politik y con las herramientas que aporta el materialismo filosófico. Permítaseme citar tan sólo una frase del artículo de Pedro Insua :

 

Veamos pormenorizadamente cómo se desarrolla esta complicidad entre yihadismo e izquierda fundamentalista, verdadero agujero negro del 11 - M

 

La sola idea de que puede haber una complicidad entre el yihadismo y la izquierda fundamentalista es muy grave como para no dedicar un esfuerzo a estudiar muy cuidadosamente estas tesis de Insua . Nos referimos a la idea de fundamentalismo de la izquierda o izquierda fundamentalista en el sentido de las tesis que sostiene el libro El mito de la izquierda, de G Bueno  . En este tipo de la izquierda indefinida se incluyen algunos influyentes teóricos de la política como sería el caso de Bill Kymlicka    y entre otras cosas habría que recordar el hecho de que quienes se mueven dentro de las coordenadas de la izquierda( indefinida ) fundamentalista, apoyan este modo de acción social y política , a saber ( cito textualmente del libro El mito de la izquierda) : esta izquierda promoverá  , con carácter prioritario,  la necesidad de educar en valores ( es decir, en sus valores) a la juventud y al pueblo en general  . [15]

Podemos comprobar en España, en estos momentos que la joya de la corona de la nueva Ley de Educación promovida por el Gobierno de Zapatero(PSOE, Partido Socialista Obrero Español) es la llamada Educación para la ciudadanía. Ciudadanía que deberá ser educada en esta línea ideológica y política . No podemos extendernos en este asunto crucial. Quede señalada su importancia presente. 

En la revista Arbil [16] podemos leer algunos interesantes artículos sobre esta temática, como el escrito por M.A. Rodríguez de la Peña que lleva como título “ Islam y Cristiandad: la guerra de los mil y un años ” que maneja como un referente fundamental el imprescindible libro de Serafín Fanjul Alandalus contra España. La forja del mito. Madrid; Ed Siglo XXI; 2000                                    

Además de los análisis que nos expone Gustavo Perednik en El Catoblepas [17] sobre el modo en que Europa se ha ido definiendo en lo que toca a las naciones árabes, desde un anti sionismo evidente que ve en Israel al enemigo de la justicia por su modo de discriminar a los pobres palestinos ,hay una página web http://www.infoisrael.net  , donde disponemos de un artículo muy importante para nuestro modo de plantear la tesis de que Europa no acaba de ver con la necesaria claridad el peligro que supone el ataque del Islam a la raíz de la propia civilización europea. Quisiera al respecto , destacar el artículo de Bat Ye ´or que lleva el sugerente título de  El retorno de Munich: el espíritu de Eurabia

La tesis que propone BatYe ´or es la siguiente :

 

En Munich , en 1938, Francia e Inglaterra, agotados por la cifra de muertos de la Gran Guerra, abandonaron Checoslovaquia a la bestia Nazi, con la esperanza de que al hacerlo, evitarían otro conflicto. El espíritu de Munich alude así a una política de estados y pueblos que rechazan confrontar una amenaza, e intentando tener paz y seguridad mediante la conciliación y el agradecimiento, o incluso, en algunos casos, la colaboración activa con los criminales.

 

 Y de un modo tan claro como contundente continúa la elaboración de su tesis central con los argumentos siguientes:

 

En Munich la guerra no se había declarado aún. Hoy la guerra está en todas partes. Y aun así, la Unión Europea y los estados que la abarcan han negado la realidad de esa guerra, con el ataque terrorista de Madrid del11 de marzo del 2004 justo delante de las narices. Si hay un peligro que Europa reclama urbi et orbi ,ese peligro sólo puede venir de América y de Israel. ¿ Qué debe una entender ? ¿ Puede haber alguien que sostenga enserio que son las fuerzas norteamericanas y las israelíes las que nos amenazan en Europa ¿ No, lo que tiene que entenderse es que las políticas norteamericanas e israelíes de resistencia al terror yihadista provocan represalias contra una Europa que ha dejadote  defenderse hace tiempo. Así que para que la paz pueda prevalecer por todo el mundo , sólo se necesita que esos dos países ,América e Israel, adopten la estrategia europea de rendición constante, basada en la negación de la agresión. Cuán simple …

 

Y Francia, bajo las coordenadas manejadas por Bat Ye ´or , es la causante de la situación de ese espíritu de dihmitud (que quiere decir : la condición de sumisión de judíos y cristianos a la dominación musulmana) :

 

La sumisión, sin una sola lucha, ha tenido lugar ya. Una maquinaria que ha hecho de

Europa el nuevo continente de dihmitud arrancó hace más de 30 años por instigación de Francia .

 

TERCERA PARTE   La seguridad , la integración y el cambio de identidad  

La investigadora noruega Pernille Rieker , desde el Instituto Noruego de Asuntos Internacionales plantea lo siguiente en el tema de la seguridad:

 

Este artículo ha sugerido una manera de entender tanto el modo en que la Unión Europea opera  como un sistema de seguridad , cuanto el modo en que el sistema, definido como una comunidad de seguridad fuertemente vinculada entre sí, contribuye (repercute) a algunos cambios en el pensamiento sobre la seguridad nacional. En el actual y heterogéneo complejo de seguridad europea , la UE se convierte cada vez más en factor importante en tanto que actor de des-segurización (desecuriting actor) . Un alto nivel de integración política combinado con el carácter comprehensivo del proceso de integración produce seguridad de modo más eficiente que otros sistemas tradicionales .

La comunidad de seguridad fuertemente cohesionada tiene también fuerte impacto sobre las identidades de seguridad nacional. Podemos argumentar que las normas de la comunidad influyen sobre el cambio político mediante un proceso de socialización que combina diferentes formas de acción social y que cada una de ellas es dominante en varios estadios del proceso de socialización . Mientras que la lógica instrumental es a menudo el punto de partida, una lógica argumentativa se activa cuando las ideas nacionales tradicionales son objeto de un reto y los riesgos de ser persuadido por los instrumentos de tales retos se incrementan.

 

     Breve esquematización del proceso del complejo de seguridad europea de la pos Guerra Fría:                     

                         OSCE

Una institución de construcción de seguridad

 

                          NATO

Una comunidad de seguridad  débilmente acoplada

 

                          UE

Una comunidad de seguridad fuertemente acoplada

 

 La interpretación que hace Rieker recurre en cierta medida a tesis habermasianas de la acción comunicativa . El afirmar , por nuestra parte, que esto se hace en cierta medida, implica que la propia P Rieker no está plenamente de acuerdo con Habermas, incluso lo critica , pero lo que quisiera señalar aquí es que estas tesis de la investigadora noruega han de ser analizadas desde el materialismo filosófico. Se trata de afirmaciones de este tenor:

 

Según Risse, argumentar supone que los actores tratan de poner a prueba la validez inherente de lo sostenido en cualquier afirmación de tipo causal o normativa e intentar un consenso comunicativo acerca de la comprensión de una situación y además intentar justificaciones para los principios y normas que guían su acción. Basada en la teoría de la comunicación comunicativa de Habermas, la racionalidad argumentativa implica también que los participantes en un discurso están dispuestos( are open to..) a ser persuadidos por un argumento mejor y a que las relaciones de poder y las jerarquías sociales se sitúen en un segundo plano . Esto significa que la meta de la interacción discursiva es lograr un consenso argumentativo con el otro , no imponer la propia visión del mundo y los propios valores morales. Como las pretensiones de validez de identidades e intereses están en juego en los discursos teóricos y prácticos , un consenso argumentativo tiene efectos constitutivos sobre un actor . Este punto ayuda a clarificar la mutua constitutividad de agentes y de estructura social que el constructivismo enfatiza. Los agentes no son simplemente marionetas de las estructuras sociales ya que pueden cuestionar las pretensiones de validez inherentes en cualquier acción comunicativa . Al mismo tiempo, son agentes sociales que producen las estructuras de significado intersubjetivas a través de sus prácticas comunicativas

En este sentido habermasiano , la racionalidad argumentativa está basada en varias precondiciones. Primera, los actores necesitan habilidad para empalizar [(nota de E Rabadán, a la traducción: del concepto , digamos, psicológico, empatía, utilizado también en estética, en el sentido de ein fühlung alemán…empatía…)] . Segunda, los actores necesitan compartir un mundo de la vida común, el cual consiste en una cultura compartida, una sistema de normas y reglas percibidas como legítimas y la identidad social de actores que sean capaces de comunicar y actuar. Finalmente, los actores necesitan reconocerse unos a otros como iguales (Risse 2000): 10)  A menudo se sostiene que las relaciones internacionales son anárquicas y que no podría haber un mundo de la vida común. Por añadidura se sostiene que las relaciones de poder están siempre presentes en las relaciones internacionales. Como propone Risse la anarquía podría ser considerada  un mundo de vida común limitado si éste (El mundo de vida)  es 

el fondo cultural compartido contra el que se comunican los actores en la política del mundo. Pero en las relaciones internacionales hay también situaciones caracterizadas por densos modos de interacción  en el seno de instituciones internacionales altamente reguladas . Esto significa que una comunidad de seguridad europea fuertemente vinculada basada en una identidad colectiva y en valores y normas puede constituir un mundo de vida común. Sin embargo, la otra condición en torno a la ausencia de relaciones de poder es más difícil de cumplir . Pero aun cuando la condición habermasiana del igual acceso al discurso no la encontramos en la política mundial, esto no quiere decir que aquéllos actores que tienen el privilegio de participar en el discurso de las organizaciones internacionales o en negociaciones inter estatales no se involucren nunca en un comportamiento (truth-seeking behaviour) de búsqueda de verdades y en debatir acerca de normas. El asunto no es realmente saber si las relaciones de poder están ausentes en un discurso , sino saber hasta qué punto pueden (dichas relaciones de poder) explicar el resultado final argumentativo (Risse 2000: 18)

Como sugiere Risse, los varios modos de acción social representan tipos ideales que raramente ocurren de forma pura en la realidad. Los actores actúan a menudo estratégicamente al tiempo que actúan discursivamente y al hacerlo así en primer lugar siguen normas que permiten esta interacción . La lógica del consecuencialismo está de tal manera presente que los actores usan la retórica para convencer a otros de que cambien sus intereses, identidades o visiones del mundo. La lógica de lo apropiado (appropiateness) [podríamos decir, acaso, que esta palabra appropiateness equivale a lo políticamente correcto, dado el contexto en que se maneja. Comentario de E Rabadán]  prescribe lo que es considerado como una demanda legítima de verdad en un discurso público dado y, por tanto, circunscribe los límites de este discurso. Finalmente, la lógica de la racionalidad argumentativa y la conducta de búsqueda de verdad parece llegara imponerse ene. Caso de que los actores estén inciertos sobre sus propias identidades, intereses y visiones del mundo y/o silos argumentos retóricos están sometidos al escrutinio y contra – retos que lleven a un proceso de auto entrampamiento argumentativo (Risse 2000: 23)

 

   1990 - 1992 1992 - 1995   1996 -
  Fase I : discurso tradicional Fase II : un nuevo discurso combinado con una defensa del enfoque tradicional Fase III y IV : Adaptación instrumental y elementos del cambio de identidad 
Principal tarea de las fuerzas militares Defensa territorial (OTAN) Defensa territorial (OTAN) Defensa territorial (OTAN) y manejo de crisis internacionales (UE y OTAN )
Un enfoque más amplio sobre seguridad   Iniciativa débil de seguridad (UE) ¿ Hacia un pensamiento comprehensivo sobre seguridad nacional? (UE)

Tabla: La europeización de la identidad de seguridad de Noruega

 

ALGUNAS TESIS FILOSÓFICO MATERIALISTAS FRENTE AL IDEALISMO DE CUÑO KANTIANO CONTENIDO EN LAS TESIS DEL PACIFISMO FUNDAMENTALISTA EN LAS DERIVACIONES HABERMASIANAS Y OTRAS INDEFINICIONES IZQUIERDISTAS

No hay un Estado o sociedad política que pueda, por medio de la razón discursiva, el diálogo «consensuado », actuar políticamente en base a acuerdos que respeten la identidad nacional en el sentido que se plantea en el análisis de la investigadora noruega, y ello en tanto en cuanto ella acepte las tesis de Habermas, que al parecer no lo hace sino, acaso, de un modo parcial y por lo mismo, a mi modo de ver, confuso .

La lucha por imponer unas normas  frente a otras no es función de un modelo en el que el parámetro esencial de la función es la apertura a los otros ( con talante comunicativo, con « buen talante » [18] ) o el consenso, porque aquí de lo que se trata es de garantizar la seguridad de cada uno de los Estados de Europa, frente a terceros. Y esto es, precisamente, lo esencial en cuanto al fenómeno de la seguridad y no tanto , pues, el concepto de la identidad de cada nación en su propio interés. El interés es común, pero frente a terceros. Sí habrá consenso, pero más bien en el seno de una biocenosis [19]. Y desde luego , en la lucha por sobrevivir( es decir, en términos filosófico materialistas : la eutaxia de cada Estado es el objeto que se persigue de los planes, proyectos, estrategias en las relaciones con los otros Estados que conforman esa biocenosis, en este caso, la constituida por los actuales 25 Estados de la Unión Europea) . Como podemos comprobar al estudiar el componente fenoménico de estos asuntos militares , no es factible , en el presente, que cada nación política pueda enfrentar ella sola los gastos militares que se precisan para mantener esa necesaria seguridad.

Podemos pues ir elaborando nuestra propia alternativa materialista filosófica ( o alternativa analítica en un lenguaje filosófico metodológico más mundano pero muy poco claro [20] ) con respecto a los cambios que experimenta la llamada identidad del Estado , en lo referido a la seguridad del mismo ( en el sentido de seguridad de sus fronteras, de sus habitantes, de sus capas productivas- capa basal en nuestros términos-) 

Un libro fundamental al respecto de lo que nos ocupa, es decir, desarrollar una propuesta de «análisis» acerca de  la seguridad en Europa & es La vuelta a la caverna (Terrorismo, Guerra y Globalización ) [21] . Comencemos por delimitar algunos asuntos clave a partir del siguiente texto de la obra :  

La guerra presupone al Estado, pero sin reducirse a las categorías políticas, puesto que hay otras categorías involucradas con éstas. Ahora bien, el desbordamiento de de la categoría política que la Idea materialista de guerra, aun situándose en una plataforma política, propicia, constituye una crítica a la categoricidad misma de la esfera política. Una crítica que puede hacerse consistir en la denuncia incesante de su condición abstracta, por tanto, de la involucración de las categorías políticas con otras categorías. En realidad, ninguna idea de la guerra, aunque se apoye en una categoría mejor que en otra, puede prescindir de estas involucraciones con otras categorías.

 

No se propone la categoría de biocenosis en este contexto por mera cuestión de método o de teoría digamos, sino que en el ejercicio de las relaciones políticas constatamos que cuando , en la búsqueda de la propia eutaxia, los Estados de la UE, se alían en la búsqueda de las mejores estrategias comunes pero siempre buscando el propio interés en orden a la eutaxia precisamente, es decir, en orden a mantenerse como tales estados soberanos, en la medida en que ello sea viable en el proceso y curso histórico del presente ( que funciona en el contexto de un pasado histórico que en alguna medida estará moldeando a nuestro presente político ) . Se deberá entonces  hablar , no de solidaridad ética( en el sentido de la Europa  sublime de la ética de la acción comunicativa , en el sentido de Habermas [22] & ) de unos miembros de la comunidad política respecto de sus socios comunitarios , sino de solidaridad política. De esta solidaridad política es de donde se parte para forjar el concepto o categoría política de biocenosis.

Como ya anticipara el citado España frente a Europa, esta cuestión ( ¿Cómo podría afectar y especialmente respetar este [posible]Estado Federal (europeo) las identidades de los Estados socios, en una comunidad de biocenosis antropológica? ) es uno de los problemas más complicados en la sistasis o con-formación de la Unión en tanto se encuadraría en una Constitución Europea de tipo federalista.

Este problema ya se mostró en todo su alcance político ejercitado , efectivo, al rechazarse en el referendum francés,  la propuesta para un Tratado de la Constitución Europea. Y el llamado efecto dominó en otros estados, como lo fue en el caso de la cancelación británica del programado referendum sobre la misma cuestión.

Y en el contexto de España frente a Europa, podemos ver cómo , a cinco años ya de su publicación nos encontramos, los europeos ante hechos que muestran la utilidad de propuestas filosófico materialistas como la siguiente tesis de la incompatibilidad de España ( y de su Imperio) y del Islam, a saber :

 

Esta incompatibilidad no significa por sí misma menosprecio por el Islam, como tampoco implica menosprecio por la cultura hispánica. Significa simplemente escepticismo ante el eclecticismo y, por tanto, exhortación a tomar partido.  [23]

 

Y el asunto es crucial por lo siguiente: no parece prudente, para la eutaxia de los Estados Europeos, el admitir en su seno un Estado (o varios si se diera el caso) cuya política incluya el modelo coránico de naciones étnicas de tipo tal que sea el Corán la pauta a seguir cuando se trata de orquestar la política , como advertía ya Gustavo Bueno en 1999 . Sin embargo hay un Estado con mayoría religiosa islámica que , siendo miembro importante de la OTAN por su situación estratégica evidente no es aceptado (por ahora, veremos qué sucede en el futuro ) en la Unión Europea. Como parece claro, nos referimos a Turquía.

Es una referente muy interesante este caso ( y eventualmente otros que podrían darse en el próximo futuro político del curso de la UE)de Turquía y su relación con la UE. Miembro de la OTAN, no es sin embargo aceptado a pesar de su insistencia , en el seno de la Europa de los 25. Supongamos que Turquía fuera aceptada como un Estado más de la UE. En cuanto a estrategias proyectos y planes europeos en el terreno militar, sería un país musulmán en una posición estratégica ( para el Islam de implantación política real ) envidiable, pero acaso, poco interesante para el resto de los Estados europeos miembros de la UE en cuanto a que estratégicamente podría ser un error solidarizarse

( en el sentido de la solidaridad política, materialista, no ética, idealista, ideológica o retórica ) con Turquía. El asunto clave es, a mi juicio, que hay un proyecto de Europa norteamericano, que incluye el control estratégico y político sobre la OTAN.  Claro que esto podrá interpretarse como la estrategia imperial norteamericana en curso para envolver no sólo al Islam o preparar una barrera de protección alrededor de China, sino un ortograma imperial que planifica envolver a la misma Unión Europea , tal como lo hacen James Petras y Veltmeyer en su libro El sistema en crisis (Dinámica del capitalismo de libre mercado)  [24]

No puedo extenderme en este análisis de los autores citados, pero sí merece la pena, cuando menos, citar una importante tesis que encontramos en su libro. Se trata de la tesis según la cual la centralidad del estado imperial a la hora de incrementar el poder estadounidense por medios militares refuta las hipótesis de destacados teóricos del Movimiento Anti-Globalización , tales como S George,T Negri, Ignacio Ramonet, Robert Korten & que tienden a creer en la autonomía de las corporaciones globales, y que según la tesis de Petras-Veltmeyer resultan en el momento actual hipótesis anacrónicas. Citamos un texto para tratar de explicar un poco más el tema : 

 La contraofensiva imperial que siguió al 7 de octubre

[ declaración de guerra de EEUU a Afganistán en 1991] está basada en imperativos estratégicos y económicos, sin que tenga nada que ver un supuesto choque de civilizaciones El imperio norteamericano incluye Estados musulmanes (Pakistán, Arabia Saudita, Egipto, Turquía, Marruecos, Bosnia, Albania &), el Estado judío de Israel, y regímenes laicos nominalmente cristianos . Lo que define la ofensiva imperial estadounidense no son unos aliados permanentes de una religión o de una civilización u otra, sino sus intereses permanentes. [25]

 No es que se deba dejar de prestar atención a componentes digamos «culturales» o religiosos en esta situación, pues sin duda alguna hay componentes fundamentales, incluidos en la retórica del poder , como son los discursos e intervenciones televisadas o difundidas por los medios (revistas, diarios, artículos de intelectuales al servicio de la casa Blanca , componentes esenciales, no meramente fenoménicos, en cuanto se trata de elementos estructurales de la política de Estado . Discursos que , analizados desde el materialismo filosófico, implican la necesidad de tomar en cuenta las conexiones y relaciones entre los componentes de los tres ejes del espacio antropológico .

Hay un libro [26] muy sugerente al respecto de este tema , en e1 cual se muestra detalladamente la conexión entre componentes del eje angular  con componentes políticos pertenecientes al eje circular . El uso de términos como el bien  y el mal y el modo cómo los medios se hacen eco de tales conceptos en los Estados Unidos y en el Mundo . Pero esto , manejado desde las coordenadas que sugiere el Espacio Antropógico, nos permitirá hacer una trituración de las ideas implícitas o explícitas en los estudios sobre la sinalogía política en Europa dentro de un contexto del curso de las sociedades políticas, de los Estados , en el cual se está dando el proceso ( en marcha, en curso ) de  una fase terciaria, en la que podrá advertirse la multiplicación de relaciones políticas que desbordan el ámbito estatal, porque se establecen a través de Estados, pero sobre todo porque abren camino a ciertas estructuras que parecen desbordar los marcos de los estados históricos (fase postestatal) [27]

Ante el hecho de que los gastos militares suponen cifras difíciles de sostener o alcanzar por la mayor parte ( si no todos ) los Estados de la UE , Noruega, o España, Francia e incluso Alemania o Suecia, Italia & es imprescindible, en el curso de las sociedades políticas del presente, dentro de sus relaciones con la estructura esencial de los Estados miembros de la UE ( o no miembros, caso de Noruega por cierto, perteneciente a la OTAN y en carácter de Estado vinculado parcialmente a la UE ) tomar partido sin duda alguna .

Lo difícil, en un asunto planteado desde coordenadas de seguridad nacional , es decidir acertadamente cuáles son las estrategias más eutáxicas, pero por la implicación digamos estructural de Economía ( capa basal ) y de estrategias de defensa , tenemos el problema, aparentemente complejo al menos, de saber cómo compaginar  asuntos de soberanía militar de la UE con respecto de los EEUU

Llama la atención que un Estado con relativa importancia militar en la UE , perteneciente a la UE , como es Suecia, no sea sin embargo miembro de l a OTAN.

En el seno de la UE y dentro de los planes y proyectos en común , vemos que se trata de cooperar en materia militar por varias razones más o menos estratégicas :

Políticas: acercamiento de los Estados miembros

Militares : interoperabilidad y logística

Económicas: compartir  costes

Industriales: estructurar polos de excelencia

 

Una interesante pregunta que debemos plantearnos es la siguiente : ¿ qué Estados serán los que dirijan las estrategias de estructuración industrial europea  en el ámbito militar ?

Es importante señalar que en un estudio publicado en Francia el año 2000 la cifra de negocios de la industria de defensa norteamericana superaba en una proporción de tres a uno a la europea : 130 mil  millones de euros de los EEUU frente a los 45 mil millones de euros de la Unión Europea . En cuanto a personal empleado ambos, corresponde a EEUU un millón trescientas mil personas  a la UE seiscientas mil para el año 2000

En cuanto a cifras sobre Europa en este ámbito: El Reino Unido tiene una cifra de negocios de 20 mil millones de euros , seguido de Francia con 1 mil millones de Euros. En tercer lugar Alemania con 6 mil millones , Italia con 5 mil, Suecia con 2 mil y España con mil millones de euros

El modo actualmente operante en el contexto militar europeo , parece ser el que se ha ido construyendo a partir del llamado Eurogrupo (creado en 1968 a partir de la demanda norteamericana de compartir a carga militar de la OTAN) . En 1996 se crea la OAEO (Organización de Armamento de la Europa Occidental) que es el embrión de una agencia europea del armamento .

Los objetivos específicos de esta organización política son : utilizar los recursos de modo más eficaz, abrir los mercados nacionales de defensa a la competencia transnacional ( lo cual explica el hecho de que haya empresas españolas que tienen como principales accionistas a empresas tradicionalmente radicadas y nacidas, por decirlo de este modo, en los EEUU como es el caso de General Electric ). Reforzar la base industrial y tecnológica de defensa europea y la cooperación en materia de investigación y desarrollo ( el conocido I+D+i )

Pero, aun teniendo en cuenta que España forma parte, con Suecia en un nivel similar

( con una mínima presencia, por supuesto) de los Estados que producen el 90 % del armamento europeo ( los cuatro más poderosos en este ámbito son el Reino Unido, Francia, Alemania e Italia ) hay que reconocer que al igual que otros Estados de la UE o de su área (Noruega no está en la UE pero sí es miembro aliado , digamos ) no es viable sostener una posición de defensa fiable en caso de conflictos serios intereuropeos , si se diera el caso, o extra europeos. La  reciente venta de armas españolas al presidente de Venezuela, que tanto parece haber molestado no sólo a EEUU sino también a  Colombia debería ser analizada al hilo de esta situación , en el sentido siguiente: un Estado, en la búsqueda de su eutaxia, deberá sopesar muy cuidadosamente si la venta de armas a un determinado Estado le redundará más beneficios políticos e indirectamente económicos que los propios de la tal venta . La prudencia política implica esta fineza en el análisis

La situación, todavía, permite ciertos planes , prolepsis [28] controlables , al menos en parte, desde los Estados llamados soberanos. Lo que se valora en política es precisamente tal capacidad para la prudencia

Sin duda, en todas estas decisiones políticas, ha jugado y seguirá jugando un importante papel            la p1olít1ica exterior de los EEUU y la de la UE, aunque esta más bien parece que se delineará según las coyunturas, en torno a  un debate ya en marcha desde el año 2003, cuando comienza la Guerra de Irak , acerca de si la OTAN ha de ampliar  su alcance  nivel global y si será o no el vínculo trasatlántico  lo que defina tales planes y estrategias y proyectos desde cada una de las dos orillas del Atlántico.   

Desde el ataque al corazón del Imperio [29] el 11 de septiembre del año 2001, las cosas han cambiado y mucho en las relaciones de poder interestatales. Ha cambiado el papel que juega en el Nuevo Orden Mundial la ONU, lo mismo que está trasformándose el papel de la OTAN en dicho orden . Cada Estado debe saber cuál es la baza que le conviene jugar en esta nueva correlación de fuerzas.

 

 

 



[1] Vid Diccionario Filosófico de Pelayo García en http://www.filosofia.org/filomat/pcero.htm

transcribo la definición a continuación

[212]

Identidad fenoménica (Unidad) / Isología / Sinalogía

A través de las figuras de los fenómenos [190] la identidad se nos presenta como «identidad fenoménica» y es esta modulación de la identidad la que interpretamos, por los motivos que exponemos a continuación, como unidad. Obviamente, esta interpretación presupone una determinada concepción de la unidad y, por supuesto, de la identidad. Hemos de arriesgarnos a situar nuestras posiciones en coordenadas históricas, por generalísimas que éstas sean (y, por cierto, delimitadas desde la misma concepción de la unidad y de la identidad que presuponemos; queremos decir que estas coordenadas históricas se desdibujan en el momento en que adoptemos otros presupuestos). Serían las siguientes: (a) De una parte, una tradición de estirpe monista, eleática, que se manifiesta por la tendencia a escoger la identidad como idea primitiva. A esta tradición se aproximarían, acaso, algunos herederos de El Sofista platónico, por ejemplo, Plotino, con su doctrina del Uno. Esta línea correría también a través de una tradición escolástica. Pero el mismo Descartes, con espíritu eleático, hacía descansar su principio de «conservación de la cantidad de movimiento» (una modulación del principio de identidad) nada menos que en la inmutabilidad divina (Principia Philosophiae, Parte II, XXXVI). (b) De otra parte, la tradición pluralista que se expresaría, en este punto, por la tendencia de definir la identidad a partir de la unidad, vinculada, a su vez, al Ser, entendido no en sentido monista, sino pluralista, implícito en el concepto de analogía. Esta tradición habría llevado, por ejemplo, a Suárez a considerar a la célebre formulación de Antonio Andrea (omnis ens est ens) como tautológica y vacía. En la medida en que el materialismo filosófico es un pluralismo, se inclinará por el primado de la unidad, referida, sobre todo, a las esencias (o sustancias plurales), antes que por el primado de la identidad. Poner a la unidad en primer lugar, en cuanto atributo del Ser, significa, ante todo, que la unidad no es una idea o forma exenta, sino sincategoremática (como lo es también la igualdad o la congruencia); y que, así como carece de sentido hablar de igualdad o de incongruencia en abstracto, si no se determina la materia o el parámetro k al que se refieren (A=kB), así tampoco «unidad» significa nada si no va vinculada al Ser, pero a un Ser pluralmente entendido, como unidad-soldado, o como unidad-pelotón (de soldados), pongamos por caso; o si se quiere, la unidad constituida por un átomo de rubidio, o bien la entidad única «superátomo», constituida por un conglomerado de unos dos mil átomos de rubidios enfriados hasta las proximidades del 0 absoluto, hasta alcanzar el llamado «estado condensado». Antes que la afirmación «todo ser es uno», nos interesará la recíproca «todo lo que es uno es ser, y ser determinado» dentro de una pluralidad originaria. La unidad no solamente une, sino separa, de la misma manera a como las infinitas rectas del plano pueden recibir universalmente la relación de paralelismo de cada una de ellas con otras rectas también infinitas en número; sin perjuicio de lo cual, la unidad que a todas ellas conviene, en tanto participan de esa misma relación de paralelismo, no las une confusivamente entre sí. Porque la universalidad de la relación de paralelismo no es conexa y, por ello, las infinitas rectas resultan estar separadas en las clases disyuntas de rectas por los haces de rectas paralelas, que también son infinitas en número.

La idea de unidad no es unívoca, sin perjuicio de lo cual esta idea ha de poder aplicarse a todos los entes del mismo modo. Y sólo si la propia idea de unidad no es una idea simple, sino compuesta, podría aplicarse del mismo modo sin anular su multiplicidad. La idea de unidad no es simple, en efecto, sino compleja y al menos ha de constar de dos componentes o momentos de cuyas «proporciones» puedan resultar las variedades de la unidad de los entes. Pero los componentes de esa complejidad ya no podrían considerarse ellos mismos como acepciones de la idea de unidad, porque, en tal caso, la idea unitaria o común (no unívoca) de unidad se rompería, haciéndose equívoca, respecto de tales acepciones. Los dos componentes o momentos de la idea de unidad son: el momento isológico y el momento sinalógico de la unidad. [36] Este análisis de la unidad puede considerarse como desconocido prácticamente por las diferentes tradiciones que se han ocupado de la idea de unidad. Podía ser «cómodo», sin duda, referirse a estos dos momentos de la unidad como si fueran dos acepciones bien diferenciadas del término, sin perjuicio de la posibilidad de su composición en casos concretos. La unidad que media entre dos soldados, o dos globos, o dos círculos, la consideraríamos como ejemplos de una unidad en su acepción isológica; pero la unidad que media entre las partes constitutivas de esas unidades dadas (los órganos, las células, &c. de cada soldado, la cesta y la lona de cada globo, los círculos o diámetros de cada círculo) la consideraríamos como una unidad sinalógica. Sin embargo, esto nos plantearía un problema sin salida, o un proceso ad infinitum; porque la unidad que cubriera a esas dos acepciones de unidad ya no podría ser ni isológica ni sinalógica, sino de un tercer tipo. Detendríamos, por anástasis [105], este planteamiento insoluble, rechazando la consideración de los momentos de la idea de unidad como acepciones de esta idea, y los concebiremos como momentos inseparables de la idea de unidad, una inseparabilidad que no excluye su disociabilidad. Disponemos, además, de un concepto capaz de expresar la intrincación entre estos dos momentos: es el concepto de conjugación de conceptos. Isología y sinalogía podrán ser vistos como conceptos conjugados, de forma tal que la idea de unidad se hiciera consistir en esa conjugación (lo que implica, además, rechazar la hipótesis de la irreducibilidad de la sinalogía a la isología, o recíprocamente, así como la hipótesis de la refundición de ambos momentos en un tertium, al que se haría corresponder con el unum original; por supuesto, rechazamos también la hipótesis de la mera yuxtaposición. [53] La conjugación de estos dos momentos de la unidad explica también la posibilidad de hablar de una dualidad (a la manera de la Geometría Proyectiva) entre la isología y la sinalogía, porque es la misma conjugación la que nos permitiría ver en este caso la idea de unidad como una isología entre términos sinalogados, o bien, alternativamente, como una sinalogía entre términos isologados. Por lo demás, la isología tampoco es unívoca (puede haber isología en color, en velocidad, en morfología...), ni tampoco la sinalogía (hay sinalogía de vecindad, de continuidad, de contigüidad; o bien, sinalogía circular entre puntos vecinos, o abierta, como hay sinalogía de partes abiertas o sucesivas entre fases de las causas y los efectos).

En conclusión, como la unidad, aplicada necesariamente a una materia k, dirá tanto algún tipo de isología entre partes sinalogadas de la materia o sujeto al que se aplica (por ejemplo, la unidad de un soldado dice isología entre sus células, tejidos, &c., pero sin que ello nos autorice a reducir sus relaciones sinalógicas, como un caso de isología en vecindades, porque la vecindad ya rebasa el concepto de isología), como sinalogías entre partes isológicas que la unidad determina. No sería posible citar ningún caso de isología pura, al margen de las relaciones sinalógicas, ni tampoco ningún caso de sinalogía pura, al margen de cualquier de tipo de relaciones isológicas. La idea de extensión pura contiene un momento sinalógico (expresado en la fórmula: partes extra partes) y un momento isológico (que puede hacerse consistir en la misma extensividad y divisibilidad recurrentes de las partes extendidas). Un ser simple, como el punto geométrico de Euclides, o el Dios de los teólogos terciarios, no es un ser uno, precisamente porque al no tener partes sinalógicas, no puede tampoco existir isología entre ellas. El punto, o Dios, no son unidades, sencillamente porque no son entes, sino límites negativos de un cierto género de entes o de su conjunto. Tampoco sería posible un unidad puramente sinalógica, sin ningún tipo de isología entre sus partes, como sería el caso de la sucesión infinita de causas y efectos sinalógicamente vinculados, pero sin repetición alguna (siguiendo la hipótesis sugerida por Gabriel Tarde). Como idea límite de unidad podíamos citar la de una unidad que sólo constase de una única isología-k (y no de múltiples) y de una sola sinalogía-s (y no de múltiples). Advertimos que este límite no es la simplicidad, porque las partes sinalógicas son múltiples o incluso infinitas, aunque la isología entre ellas fuera siempre la misma de modo uniforme. Acaso la idea más próxima a esta idea límite sea la idea de extensión pura o res extensa infinita, una idea que se expresa en la res extensa cartesiana, o en las formas a priori del espacio o del tiempo de Kant. De donde puede inferirse, si nos replegamos, por anástasis, de este límite de la unidad, que la idea de unidad ha de aplicarse a múltiples entes (rocas, animales, rebaños, astros, constelaciones...) o, dicho de otro modo, que los contenidos o parámetros de la sinalogías y de las isologías han de ser también diferentes (este «repliegue» estaría representado, en el sistema cartesiano, por la «inyección» del movimiento a cargo de Dios, en la res extensa, si interpretamos como efecto formal de tal «inyección», no tanto la recepción global, metamérica, de una cantidad constante de energía, sino la diferenciación diamérica, aun sin perder la continuidad mutua –si no se admite el vacío– de unas «regiones en torbellino», respecto de las otras). Habrá que concluir, por tanto, que la idea de unidad k de un ente contiene necesariamente la pluralidad o multiplicidad de las partes sinalógicas que constituyen al ente considerado uno, sino las partes de su entorno con respecto de las cuales habrá variado la materia de la sinalogía (por ejemplo, en los cuerpos, el vacío atmosférico, u otra «solución de continuidad» entre los cuerpos).

La inseparabilidad absoluta entre la isología y la sinalogía no excluye su disociabilidad relativa. [63] El momento isológico de una unidad material k dada es inseparable de todo género de sinalogía, pero no de alguno en particular, y recíprocamente. Por ejemplo, entre los organismos vivientes, las llamadas relaciones de analogía entre partes suyas, son, fundamentalmente, isologías funcionales (por ejemplo, las relaciones isológicas entre las alas de un insecto y las alas de un ave), en tanto que disociadas de relaciones sinalógico-embriológicas entre tales órganos. Mientras que las llamadas relaciones de homología entre partes suyas, por ejemplo, la aleta de un pez y el brazo de un mamífero son sinalogías porque ambas proceden de tejidos comunes que se han especializado en funciones diferentes. En realidad, la cuestión es algo más compleja, pues no cabe poner en correspondencia simple la homología con la sinalogía y la analogía con la isología. La homología (si además no es analógica) se basa, desde luego, en conexiones sinalógicas, pero de los órganos homólogos con sus precursores efectivos: la homología es una isología entre sinalogías paralelas (isológicas), por ejemplo, la sinalogía sucesiva (transformativa) de las alas de un ave y de los brazos de un primate (respecto de un tetrápodo reptiliano precursor). La analogía (no homóloga) dice relación de isología (de función o de morfología, por ejemplo la que existe entre el ojo de un cordado y el ojo de un cefalópodo), pero excluye la isología de las relaciones de sinalogía sucesiva transformativa: el ojo del vertebrado deriva del encéfalo (salvo el cristalino, que deriva de la piel), mientras que el ojo del cefalópodo deriva de la piel. Por otra parte, tendría algún sentido afirmar que los dos momentos que reconocemos en la idea de unidad, la isología y la sinalogía, fueron ya tradicionalmente tratados, si bien refractados y distorsionados a través del prisma psicológico constituido por el concepto de asociación (de imágenes, de ideas), bajo la forma de las «asociaciones de semejanza» (bajo cuya rúbrica se contenían las igualdades, la congruencias, &c.) y las «asociaciones por contigüidad», respectivamente.

La idea de unidad, entendida de acuerdo con la tradición, aunque interpretada en coordenadas materialistas como un trascendental que afecta a todos los entes (porque ninguno de ellos serían tales entes –primogenéricos, segundogenéricos, terciogenéricos– si no fueran unos), no se reduce, por tanto, a la idea de identidad, ni recíprocamente. El ser uno (es decir, la unidad de un organismo o la de un rebaño) no dice, por sí misma, identidad, aunque no sea más que porque dice, formalmente, diversidad. Y no sólo diversidad de separación, es decir, de negación de lo otro (ser uno es no ser lo otro, estar separado o disociado, con una mínima claridad de los demás), también diversidad de las partes reunidas en la composición, porque ser uno es tener indivisas sus múltiples partes (por ello, el ser simple es inconcebible). La unidad del ente se nos muestra, por tanto, en un determinado grado de claridad («una idea es clara, no oscura, cuando basta para hacer reconocer, distinguiéndola de las demás, la cosa representada») y en un determinado grado de distinción («una idea es distinta, no confusa, cuando pueden enumerarse sus elementos, cuando es posible su definición»). Según esto, la claridad y la distinción, entendidas de este modo (no muy lejano al modo leibniciano), son constitutivas de la unidad de un ente (estructura o proceso) y no son aspectos separables suyos, aunque sean disociables, en la medida en que los grados de claridad, según parámetros determinados, puedan variar, en ocasiones, con cierta independencia de los grados de distinción. La unidad de un organismo no puede mantenerse al margen del medio en el que vive, como la unidad de un sistema termodinámico es inseparable del medio en el que está inmerso. Entre el sistema y el medio hay un nexo sinalógico indisoluble o necesario (una sinexión), pero esta unidad sinalógica no implica identidad, sino, precisamente, diversidad entre el sistema termodinámico (el organismo) y el medio; de la misma manera que la unidad sinectiva entre el anverso y el reverso de una medalla, o la unidad sinectiva entre la corriente eléctrica que pasa por el hilo y el campo magnético que induce, no autoriza a hablar de identidad entre el anverso y el reverso, o entre la corriente y su campo magnético perpendicular. Tampoco la unidad sinalógica constituida por el «encaje» o «engranaje natural» de la cabeza de un fémur y su acetábulo, implica identidad entre el fémur y el hueso pelviano correspondiente; en cambio, existen isologías entre las cabezas y los acetábulos enantiomorfos del mismo esqueleto y, por supuesto, de esqueletos de la misma especie.

Ahora bien, que la unidad no sea identidad no significa que la identidad haya de entenderse como una determinación «sobreañadida», acaso como una denominación extrínseca, a la unidad del ente presupuesto (y tendríamos que entenderla así, si la unidad o la identidad fueran ideas simples). Pero, según hemos expuesto, ni la unidad es simple, ni tampoco lo es la identidad (tampoco las identidades son idénticas entre sí). La tesis fundamental del materialismo pluralista al respecto, es la que establece que en cada unidad que afecta a un ente están siempre «actuando» diversas modulaciones de la identidad, si bien confusa y oscuramente. Esto supuesto, cabría decir que la identidad, más que añadir alguna determinación a la unidad, suprime o abstrae determinadas modulaciones confusamente incluidas en ella; o, si se prefiere, ejercitadas en ella. Esto nos permite afirmar el carácter intrínsecamente dialéctico (negativo) de la identidad, respecto de la unidad, lo que constituye una interpretación característica del lema omnis determinatio est negatio. Porque, al determinar la identidad de un ente, no estaríamos tan sólo negando a otros entes (a otras unidades), sino también a otras modulaciones de la identidad contenidas confusamente en la unidad dada, pero de diverso modo, y con las «cortaduras» propias de la symploké [54] correspondiente. Desde esta perspectiva, la identidad se nos muestra como una selección y como una oposición a otras modulaciones de la identidad que atraviesa la unidad que se trata de identificar. Esta oposición, cuando se trata de identificaciones b-operatorias, que tienen que abrirse camino ante otras identificaciones que la amenazan, puede tomar la forma de una reivindicación (como es el caso de la reivindicación de la unidad de un pueblo, siempre frente a otros). Precisamente, la dificultad, implícita en todo proceso de identificación de una unidad dada, deriva del hecho de que esta unidad puede mantener relaciones sinalógicas necesarias de inseparabilidad (sinexiones) o, al menos, convenientes con otras unidades distintas del mismo o de diferente rango. Así, la identidad de un órgano (la identidad del hígado de un vertebrado) puede ser reivindicada, o bien frente a la identidad de otras partes (morfológicas, funcionales) del organismo (el corazón, el cerebro), o bien sea frente a la identidad del organismo como un todo, en el sentido de que se postule la viabilidad de su segregación (separación) respecto del organismo considerado como un todo numérico, ya sea en el sentido de una explantación de cualquier organismo, ya sea en el sentido de una explantación orientada hacia la implantación en otros organismos de la misma especie, género, orden, clase, &c. Puede decirse, por tanto, que la identidad, así ententida, está contenida en la misma unidad del Ser, aunque de un modo oscuro y confuso. Sería, entonces, posible definir la identificación como un determinación del grado de claridad y distinción en el que nos es dada una unidad previa. Por decirlo así, la identificación no «trabaja en el vacío», ni tampoco sobre un caos, sino a partir de una unidad fenoménica previamente dada; identificar esta unidad equivaldría a determinar, en grados de claridad y distinción más algos, dentro de los márgenes elegidos, la unidad de partida. Identificar algo no es, pues, crearlo ex nihilo, ni sacarlo del caos, sino redefinir su unidad, dada en un grado determinado de oscuridad y confusión, en un grado más preciso de claridad y distinción, precisando las coordenadas de las unidades de su contexto y la estructura de sus partes constitutivas.

Distinguimos dos grandes grupos de modulaciones de la identidad, a partir de los dos componentes conjugados que venimos distinguiendo en la unidad y que la identidad tiende a disociar, con referencia a materiales o parámetros determinados: el grupo de las identificaciones autológicas (que siempre tienen que ver con las sinalogías) y el grupo de las identificaciones isológicas (que tienen que ver con las isologías). En la tradición aristotélica, la identificación autológica se correspondía con la sustancia primera; por tanto, se correspondía con la unidad sustancial; mientras que la identificación isológica, se manifestaba, principalmente, en la forma de una identidad esencial (a veces denominadas sustancias segundas). Entre los elementos de una misma especie se establecía la relación isológica de igualdad, o de semejanza, que sería preciso distinguir de la identidad, al menos en tanto que no se tomase en cuenta el momento de la reflexividad (así Husserl, Investigaciones lógicas, II, §3: «Donde quiera que existe igualdad hallamos también identidad en el sentido estricto y verdadero... la identidad es indefinible. En cambio, la igualdad es la relación de los objetos que pertenecen a una y la misma especie»). La interpretación sustancialista de las identidades autológicas, así como la interpretación esencialista (específica, genérica) de las identidades isológicas, encierra un gran peligro cuando se sobrentiende, de acuerdo con la metafísica sustancialista o esencialista, que la identidad sustancial agota al individuo singular de una especie que, a su vez, tendrá que ser entendida al estilo megárico. Desde las coordenadas del materialismo filosófico, las identidades sustanciales no agotan al individuo, sino que constituyen solamente una determinación de su unidad, por medio de una identidad material k. Por ello, cada individuo, o cada singularidad individual, no es tanto una unidad-sustancia, cuanto una identidad seleccionada dentro de una symploké de identidades constitutivas de su unidad. Por ello, la identidad sustancial de un ente cuya unidad sinalógica se mantiene (autológicamente) en sus transformaciones morfológicas (por ejemplo, en la metamorfosis del gusano en mariposa desaparece la mayor parte de las relaciones de isología entre partes homólogas, pero subsiste la continuidad sinalógica sucesiva de sus partes transformadas las unas en las otras). Por ello, la identidad sustancial no tiene por qué ser siempre pensada al modo aristotélico, como la identidad estática invisible que permanece debajo, invariante en el cambio, sino como la identidad global de la unidad sinalógica del organismo en sus fases sucesivas. El caso opuesto a esta identidad autológica global es el de la identidad autológica de la identidad estructural singular (no específica) del barco de Teseo que es invariante en su morfología global, pero ha mudado todas sus partes formales (su singularidad se manifiesta en la imposibilidad de poner frente a frente, como si fueran dos barcos numéricamente distintos, los diferentes conjuntos de piezas empleados).

En cualquier caso, la igualdad autológica, en cuanto igualdad interna, no ha de confundirse con la igualdad isológica. Aquella deriva de identidades autológicas (la que se expresa mediante el término mismo, en cuanto traduce al autós griego); identidades autológicas que no tienen por qué ser sustancias en el sentido aristotélico (si se las llama sustancias es por pura ampliación del término), sino unidades sinalógicas reflexivizadas, a través de una isología, entre los momentos de su desdoblamiento. Como ejemplo, podríamos citar el caso de la identidad autológica entre el cateto de un triángulo rectángulo y la base del cuadro construido sobre él. Decimos que el segmento de recta que constituye el cateto es el mismo (es decir, idéntico autológico, autós) que el que sirve de base al cuadrado de referencia; de otro modo, que el triángulo rectángulo y el cuadrado de referencia intersectan en un mismo segmento de recta y se identifican autológicamente a través de él (mientras que la identidad entre el lado base del cuadrado y cada uno de los otros lados es, salvo el punto de intersección, sólo identidad isológica, es decir, igualdad). La intersección entre cateto y lado base es una unidad sinalógica, pero des-doblada (reflexivizada) por estar incorporada simultáneamente a dos estructuras diferentes, el triángulo base y el cuadrado. Este desdoblamiento, además, incluye una isología establecida entre el segmento-cateto de la recta al que pertenece y el mismo en cuanto lado del cuadrado: la reflexividad, como desdoblamiento, no es, por tanto, sólo noética (resultante de la repetición de la operación con un término en sí mismo considerado), sino objetiva, porque tiene lugar mediante la inserción de este mismo segmento de figuras objetivas diferentes. {BS25a 16-21}


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Diccionario filosófico

 

 

 

[2] Gustavo Bueno ha planteado un asunto fundamental para nosotros, porque si se soslaya la cuestión de la relación entre la moral y la ética con el derecho, se cae con bastante frecuencia en el idealismo o en concepciones políticas de cuño teológico. El materialismo filosófico insistirá por tanto en lo siguiente, a saber :  ( Vid. Sobre esto  G. Bueno; Principios de una teoría filosófico política materialista en http://www.filosofia.org/on/cub/dt001.htm ), a saber:

Los conflictos entre las normas éticas y las normas morales de una sociedad intentarán ser resueltos mediante las normas jurídicas. El Derecho, según esto, podrá definirse como el conjunto de normas que teniendo en cuenta las costumbres (los mores, la moral y , mejor dicho, las diferentes morales de los diferentes grupos que integran una misma sociedad política) trata de conciliar estas costumbres con las normas éticas , referidas a los individuos personales ( los llamados derechos humanos tienen preferentemente un contenido ético cuya realización requiere la difícil abstracción de múltiples normas morales actuantes ligadas a la raza, al sexo, a la cultura, ala religión & ) En cualquier caso, al menos desde un punto de vista materialista hay que tener en cuenta que las virtudes éticas no pueden derivarse del supuesto de una subjetividad pura, dado que la subjetividad ética, para su consistencia material, necesita de un minimum de condiciones de vida por debajo de las  cuales la degradación ética es inminente ( es imposible por ejemplo, esperar y menos aún exigir una conducta generosa a quien está muriéndose de hambre ) En este sentido las condiciones para una conducta ética de los ciudadanos han de ser puestas también , en cierto modo, por los planes y programas políticos

Es en este momento cuando es preciso introducir el concepto de biocenosis aplicado a la teoría política. En el libro de G Bueno España frente a Europa, páginas 403 a 409, cuando se considera a Europa como una biocenosis, se hace en tanto en cuanto ello es una necesidad derivada, me parece, de las propias tesis del materialismo filosófico que propone esta consideración de Europa como tal biocenosis precisamente para evitar el idealismo o el utopismo en la teoría y la práctica políticas. En la parte tercera de este artículo veremos algunos aspectos relativos a esta cuestión , en concreto la crítica que hace Pernille Rieker a las tesis habermasianas de la llamada teoría de la acción comunicativa, críticas, las de Rieker, que en parte coinciden con tesis filosófico materialistas de modo más o menos indirecto , pero lo interesante es que avalan las tesis del materialismo filosófico contra las de Habermas y sus segadores filosóficos y políticos. Los fines, planes, operaciones y proyectos de las sociedades políticas del presente , en una composición de fuerzas de carácter dialéctico, implica la necesidad de tomar en cuenta las tesis aportadas por la Antropología, la Etología…ya que no es una Ciencia lo que manejamos, sino precisamente un conjunto de categorías que definen la teoría política,& en el sentido de que la filosofía es un saber de segundo grado , no como parece ser que la entienden , a la filosofía algunos herederos de la Metafísica (entendida como la ciencia primera, &., que a mi juicio, es la posición de Habermas , con matices ,claro está ,matices que no podemos  aquí pormenorizar )

[3] Consideramos de gran interés la lectura de cuando menos dos materiales para delimitar estas cuestione, porque se trata de definir la Idea de Guerra , que en el encuadre de las políticas de seguridad son fundamentales. Recomendamos la lectura de :

James Petras, artículo « El significado de la guerra: una perspectiva heterodoxa » en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=12605

Gustavo Bueno , La vuelta a la caverna ( Terrorismo, guerra y globalización ), libro publicado por eds. B, Barcelona, 2004 Información sobre el mismo en http://fgbueno.es/gbm/gb2004vc.htm

 

 

 

[4] Cfr loc.cit. http://filosofia.org/filomat/df579.htm

En esta definición se aportan datos sobre la aplicación al análisis de las sociedades políticas del presente de los conceptos del materialismo filosófico siguientes:   totalidades atributivas, distributivas e isoméricas

Nos parece relevante en el caso que estudiamos este punto , que transcribimos :

2) La multiplicidad de sociedades políticas del presente pueden considerarse:

(a) Como una totalidad distributiva, según las relaciones de isología política fundada en la condición que sus «partes» tienen de Estados soberanos independientes, por tanto, implicando la misma distributividad o independencia en la participación estructural de la relación de soberanía política.

(b) Como una totalidad atributiva según relaciones políticas de sinalogía entre Estados (relaciones políticas, no ya estrictamente económicas, sociales, &c., sin perjuicio de su entrelazamiento real) que haremos consistir fundamentalmente en la interacción política o influencia política de unos Estados sobre otros. (Esta interacción puede tener lugar ya sea a través de una intervención militar, capaz de mudar el régimen de un Estado determinado, ya sea a través de la acción ejemplar que un Estado pueda ejercer sobre otros de su entorno). {PTFPM}

 

[5] El artículo fue publicado en la web del Proyecto de Filosofía en Español dentro de la sección Anuario Hispano Cubano de Filosofía en 1995 Puede consultarse dicho trabajo de Gustavo Bueno en  http://filosofia.org/mon/cub/dt001.htm#01

 

[6] Información con detalle acerca de este libro ( publicado por La Esfera de los Libros ed. Madrid, 2004 ) fundamental para nuestros análisis en http://fgbueno.es/gbm/gb2004pd.htm

 

[7] Cfr M Chossudovsky New undeclared arms race : America ´s agenda for global military domination . en http://www.globalresearch.ca/articles/CHO503A.html

 

[8] H Münckler . Viejas y nuevas guerras. Asimetría y privatizaciones de la violencia; Madrid; Siglo XXI España Eds; 2005

[9] R Aron ; Republique imperiale. Les Etats-Unis dans le monde, 1945-1972 ; Paris;Calman-Lévy; 1973

[10] H Kissinger. La Diplomacia; México; Ed Fondo de Cultura Económica;1995

Sin embargo, hay que tener muy presente que los sucesos del 11 S , ataque a las Torres Gemelas de Nueva York ,& han cambiado de tal manera el panorama internacional que las propias tesis de Kissinger en este libro seguramente serían incluso más fortalecidas , esto es, se verían reforzadas por la necesidad de defender su hegemonía por parte de los EEUU , hegemonía que pretenderá ser atacada y rechazada por el mundo musulmán,& Sobre esta temática sugiero la lectura de algunos importantes artículos (varios autores) que han venido publicándose en la revista El Catoblepas en su web http://www.nodulo.org/ec 

 

 

[11] Alain Joxe, op cit . Págs. 201-203

[12] En la web de ABC http://www.abc.es/especiales/index/.asp?cid=11188

La misma clave ,pero terminada en 9985 y en 9986 9987 9989 para los distintos artículos de la serie

[13] En la web de la revista El Catoblepas http://www.nodulo.org/ec/2005/n038p01.htm

 

[14] En la web del Proyecto de Filosofía en Español http://www.filosofia.org/his/200111012.htm

Y en  la web de la Fundación Gustavo Bueno http://fgbueno.es/hem/2001n14.htm

Respectivamente.

 

[15] Cfr G Bueno El mito de la izquierda; Barcelona; Eds B ; 2003 . Pags 242-243 ss. Interesa señalar en esta lectura que la izquierda fundamentalista, desde la Idea de Espacio Antropológico, en cuanto al eje circular, insistirá en que son los Derechos Humanos, tal como se exponen en la Declaración Universal de los derechos Humanos de la ONU ,la guía de acción , digamos. Y esto supone que se apoye un modelo de política que lleve como sello de la casa la educación y potenciación del multiculturalismo, de la tolerancia exquisita ( Bueno  loc cit ) de unas culturas ante las otras(...)tolerancia vinculada al pacifismo, al dialogo y a la y a la subestimación de cualquier signo externo de nacionalismo canónico

[16] En la web http://www.arbil.org/(66)rodr.htm

 

Por otra parte, en las segundas Jornadas de Nódulo Materialista en Madrid, se llevaron a cabo interesantes discusiones sobre el asunto que nos ocupa, en relación con el atentado de los terroristas suicidas en Madrid el 11 de marzo y su conexión con el proceso de elección presidencial en España el día 14 de marzo del año 2004. En estas jornadas participaba el profesor Fanjul , y El Catoblepas publicó la transcripción íntegra del mismo en su web http://www.nodulo.org/ec/2004/n034p15.htm

 

[17] Podemos consultar los trabajos publicados por Perednik en El Catoblepas en la web http://www.nodulo.org/ec/aut/gdp.ht

 

[18] Sobre esta postura política tanto en su aspecto teórico como político ( es decir, en cuanto a sus aspectos de representación y de ejercicio ) el artículo de Gustavo Bueno El pensamiento Alicia (Sobre la Alianza de Civilizaciones) que publica la revista El Catoblepas en su web  http://nodulo.org/ec/2005/n045p02.htm nos parece muy esclarecedor. Por cierto, en entrevista publicada por el diario madrileño ABC en noviembre del 2005 al escritor francés Andrés Glucksman, éste proponía el uso del concepto de pensamiento Alicia en el sentido de su ejercicio en la Francia de la quema de coches de París y otras ciudades, por los bárbaros cuyo lema ( que al parecer adquirió cierta fama entre el gremio de periodistas ocupados del caso directamente ) hace un curioso uso de la filosofía , a saber: quemo automóviles, destruyo escuelas, luego existo .

[19] En España frente a Europa Barcelona; Alba Editorial;1999 , Gustavo Bueno propone utilizar este concepto de biocenosis, en cierto modo para evitar caer en la mera teorización en cierto modo imperfecta ( gnoseológicamente considerada, con lo cual dicha imperfección gnoseológica puede acarrear confusionismo en cuanto a las cuestiones ontológicas de los estudios acerca de la identidad en la seguridad &)

La Unión Europea, más que un conjunto de sociedades políticas que constituyen una comunidad , es una biocenosis, en el sentido de que el tipo de unidad de la Europa realmente existente , no la Europa sublime sino la real, es una unidad definida como partes de un todo ( la Unión de los 25 Estados miembros , algunos asociados a  la  OTAN organización que como es sabido es otra totalidad diferente de la UE, y , en la propuesta de clasificación de los distintos conceptos de Europa que encontramos en este libro, es parte ,la OTAN , de los planes y proyectos, del ortograma de los Estados Unidos sobre la UE ortograma político que pude entrar en conflicto con los programas políticos de la UE o al menos de algunos de sus Estados más poderosos en aspectos fundamentales como son la Economía y la Defensa, por citar los más conocidos y evidentes: Alemania o Francia ) 

[20] Consultar en Diccionario Filosófico de Pelayo García , el término materialismo metodológico para entender mejor la importantísima cuestión de lo que implica el uso del término « análisis » en http://filosofia.org/filomat/df002.htm  .

También es importante que se conozca el concepto de identidad sintética y la relevancia que el mismo supone para la teoría de la Ciencia . Para ello, remitimos al citado Diccionario además, desde luego, de los volúmenes publicados de la obra de Gustavo Bueno Teoría del Cierre Categorial ; Editorial  Pentalfa; Oviedo .

[21] Gustavo Bueno es el autor de este libro publicado en el año 2004 por Eds B, de Barcelona

[22] Muy interesante nos parece la lectura del artículo de Pedro Insua : Habermas en España . En la web de la revista El Catoblepas http://nodulo.org/ec/2003/n021p04.htm 

[23] Razones que justifican y explican ampliamente el por qué de esta necesidad de tomar partido podemos encontrarlas en el artículo de Pedro Insua Variaciones sobre Al-Andalus en la revista El Catoblepas, Ens. Web http://nodulo.org/ec/2002/n009p15.htm 

[24] Madrid; Editorial Popular; 2004

[25] Petras-Veltmeyer. Op cit páginas 67-69

[26] David Domke. God willing? (Po1itical  fundamentalism in the White House, the war on terror , and the echoing press ) . London; Pluto Press; 2004

[27] Imprescindible para entender el alcance de las tesis del materialismo filosófico en este punto , la lectura del Primer Ensayo sobre las categorías de las Ciencias Políticas de G Bueno , publicado por la Diputación del Gobierno de la Rioja . Un excelente esquema de tales tesis en Diccionario Filosófico de Pelayo García , disponible en la  web en  http://filosofia.org/filomat/df570.htm

[28] Prolepsis (En Diccionario Filosófico de Pelayo García)

Es necesario distinguir dos tipos de operaciones que corresponden también a dos niveles distintos de conducta operatoria, la que corresponde a la del ave «componiendo» su nido (o a la del chimpancé Sultán enchufando las cañas) y la que corresponde a la conducta del hombre de Neanderthal que talla piedras «normalizadas».

¿Cómo formular estas dos situaciones operatorias de modo no metafísico o tautológico ? Habría que distinguir la conducta operatoria puramente apotética (prólepsis en sentido amplio) y la conducta que además es proléptica en sentido estricto, que sería propiamente teleológico-causal. Una representación no puede serlo del fin en cuanto referido al objeto futuro, que no existe, pero sí de un objeto apotético presente de la misma clase y que ya ha sido percibido (anamnesis). El hombre de Neanderthal no se representaba el hacha que iba a construir; sus manos van dirigidas, no por el hacha futura, sino por alguna forma pretérita: la prólepsis procede de la anamnesis. Dicho de otro modo: no es la representación intencional del hacha futura lo que dirige la ejecución de la obra, sino la percepción del hacha pretérita.

La prólepsis la ponemos en el mismo momento en el cual el objeto apotético enclasado, para ser representado, como un plan, tiene que segregar a otros objetos que intersectan necesariamente con los de su clase. Esta segregación hace que el plan se constituya internamente como norma. El concepto de prólepsis humana o estricta se nos da así como un concepto ligado inmediatamente al concepto de norma o regla. Toda prólepsis es normativa, aunque lo sea en diferentes grados.

 

[29] El artículo de Gustavo Bueno Ataque al corazón del Imperio en  http://www.fgbueno.es/hem/2001n14.htm

 

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