AUTOR:
ELISEO RABADÁN
EL TRÁFICO DE DROGA :¿ ARMA DE INTERVENCIÓN POLÍTICA IMPERIAL ?
Un
número considerable de individuos cree, en nuestros días, que determinadas
drogas alucinógenas, eufóricas o tranquilizantes, son el instrumento más
expeditivo para dar “sentido a la vida”, justificando su creencia con el
supuesto de que estas drogas permiten a la “conciencia” entrar en contacto
“con el Cosmos”, es decir, “abrirse al cosmos que nos envuelve”.Ahora
bien, semejante interpretación cósmico-mística del “sentido de la vida”
( que puede reducirse a una religación del tercer género) es completamente
gratuita, por la sencilla razón de que el”Cosmos”, como totalidad con la
cual alguien, ya estuviese ebrio, ya estuviese sobrio, pudiera entrar en
contacto, es una mera construcción metafísica, carente de sentido. Los
sentimientos de paz, tranquilidad o euforia desencadenados por determinadas
drogas no necesitan del “Cosmos” para ser explicados; constituyen una
ilusión subjetiva que sirve para disfrazar la forma más estúpida del
intento de entender algo, y la degradación más vergonzosa de la voluntad. La
simple tolerancia de estas doctrinas metafísicas constituye ya un atentado
contra los principios éticos más elementales.
[1]
Gustavo
Bueno:
El sentido de la vida
Como zar de la
droga con la administración Reagan, George Bush [padre]contribuyó
materialmente a acabar con el contenido esencial de la verdadera “guerra
contra las drogas”. Funcionarios para el control de irregularidades del
departamento de Hacienda observaron el acusado aumento de la afluencia de
dinero a los bancos de Florida ( y posteriormente de Los Ángeles)cuando el
comercio de la cocaína floreció en los años setenta y “ lo relacionaron
con el blanqueo a gran escala de los beneficios de la droga” ( informe del
Departamento de Hacienda).Presentaron información detallada sobre estas
cuestiones a la Oficina para el Cumplimiento de la Ley sobre la Droga [Drug
Enforcement Agency] (DEA) y al Departamento de Justicia. Tras algunas
exposiciones públicas, el gobierno lanzó la operación Greenback en 1979
para procesar a los “blanqueadores” de dinero. Pronto fracasó. La
industria bancaria no es un objetivo adecuado para la guerra contra la droga.
La administración Reagan redujo el limitado control y Bus “ no estaba, en
realidad, demasiado interesado en el procesamiento financiero”, recuerda el
fiscal de la operación Greenback . El programa pronto dejó de existir y la
nueva guerra contra la droga de Bush aspira a objetivos más aceptables.
Analizando estos datos, Jefferson Morley comenta que las prioridades son
ejemplificadas por las acciones del sucesor de Bush en la “guerra contra las
drogas”.Cuando se anunció un excedente de 8000 millones de dólares para
Miami y los bancos de Los Ángeles, William Bennett no hizo preguntas sobre la
moralidad de sus prácticas ni inició investigación alguna, aunque emitió
avisos de desahucio para los habitantes con renta baja y mayoritariamente de
raza negra de las viviendas públicas de Washington donde se había informado
de consumo de drogas .
[2]
Noam
Chomsky:
El miedo a la democracia
INTRODUCCIÓN
El tema objeto de
esta reflexión es un tema político, y como tal debemos encuadrarlo dentro de
un referente gnoseológico que es complejo, en el sentido de que hay distintos
enfoques teóricos que tratan de
explicar las relaciones entre los Estados implicados.
La
teoría política es importante para nuestro análisis porque sin ella podemos
quedarnos en una mera exposición de datos, en una mera semántica donde los
fenómenos sean expuestos con más o menos abundancia de datos estadísticos,
por ejemplo.
El número 10 de El Catoblepas nos presenta un interesante análisis sobre el concepto de globalización, en el cual su autor, Pablo Huerga, hace una exposición en la que se confrontan dialécticamente cuatro posibles enfoques filosóficos de este fenómeno político, al que también en El Catoblepas (Nº 3) Gustavo Bueno dedicaba un análisis .
A
mi juicio, el análisis que propone Pablo Huerga, está centrado más en una
perspectiva cultural, digamos, que en una perspectiva política. Con ello no
quiero decir que la perspectiva desde la cual se enfrentaría la tesis de
Samuel Huntington con el modelo de Gustavo Bueno en el cual se critica la Idea
de Cultura sea exenta respecto de las relaciones políticas. Antes bien,
considero fundamental este modelo para enfrentar las propuestas de Huntignton
y coincido con las certeras críticas muy bien argumentadas de Huerga,
siguiendo básicamente las tesis de Bueno. Este sería un asunto al que , por
cierto, sería de agradecer que respondieran los aludidos en el excelente
artículo del profesor Pablo Huerga. Sería de agradecer que ,por poner un
caso, Javier Echeverría se hiciera eco de las críticas. También sería de
interés que algunos de los muchos filósofos españoles que pretenden
enseñar la vía para el modelo educativo de la filosofía en el bachillerato
se hicieran eco de estos asuntos, y por una vez dejaran a un lado la
metafísica zubiriana ( y todas sus variantes filocatólicas) y la papanática
filosofía del análisis ( y todas sus variantes filoanglosajonas
[3]
) , pero esto es harina de otro costal.
Encontramos
otras maneras de buscar modelos que expliquen lo que se entiende por
globalización: James Petras o Noam Chomsky; o el de los economistas
norteamericanos, tan admiradores de la escuela de Hayek, algunos de ellos
galardonados con el Nobel de Economía . También ,aunque prácticamente
desconocido en España( imagino que por motivos “editoriales”) el experto
en cuestiones de petróleo y asuntos norteamericanos, John Saxe- Fernández,
de la UNAM(México) ha publicado(como editor) un interesante libro sobre la
globalización. Considero sin embargo, mucho más práctico, para los efectos
de este artículo, tomar partido por una determinada tesis política. Esta
tesis podría coincidir , en algunos aspectos, con los análisis que realiza
el sociólogo español Manuel Castells en su libro (3 Vols.) La era de la
información
[4]
.La tesis que vamos a manejar como referente gnoseológico
fundamental podemos encontrarla en un libro titulado Primer Ensayo sobre
las Categorías de las “Ciencias Políticas”
[5]
,cuyo autor, Gustavo Bueno, es sistemáticamente ninguneado
por sus ex colegas del gremio de profesores universitarios en España. Este
hecho sería de poca importancia si no fuera por la razón de que quienes
trabajan como docentes cuyo salario procede de fondos públicos, vía
presupuestos del Estado, es decir, vía impuestos de los ciudadanos, “ no
pueden hacer lo que les venga en gana así como así ”. Y quiero decir esto
aquí bien alto , porque es una
auténtica vergüenza que se vete, de hecho, a quienes nos posicionamos desde
las coordenadas del materialismo filosófico, en cuanto a tener posibilidades
de desarrollo académico en universidades públicas. No puedo ahora extenderme
en este tema, pero quede pendiente para nuevos artículos.
La clave para criticar el tema de nuestro título puede ir hilvanada
desde la dialéctica cuerpo /esencia de la sociedad política propuesta por
Bueno y en relación con dos autores que considero también fundamentales, a
saber: James Petras y el profesor alemán de la Universidad de Frankfurt en el
Meno (Alemania) Joachim
Hirsch
[6]
.
I
La
categoría política del cuerpo
de las sociedades políticas y su relación con el manejo de la droga
en el proyecto de consolidación del Imperio
La propuesta de Bueno, respecto a la dialéctica curso/cuerpo de las sociedades políticas, comienza por aclarar que ese proceso se debe analizar desde el tiempo y en el espacio. Pero este tiempo se refiere a una ordenación sucesiva de fases y el espacio hace referencia a la necesidad de movernos en un espacio antropológico, para lograr que el estudio de la “esencialidad” de las sociedades políticas sea dialéctico.
Las
esferas estatales, componentes de la segunda fase del curso de las sociedades
políticas, se regula por lo que Bueno denomina codeterminación. La capa
cortical surge como elemento clave en el cuerpo político. Una capa
especializada formada por militares y por un cuerpo diplomático que serán
los equivalentes de los guardianes de la República platónica, digamos.
En
este punto debemos recordar que la tesis de Petras acerca del papel del Estado
en el presente, es fundamental. Y observamos importantes
puntos de coincidencia entre sus tesis y las de Bueno, en el siguiente
sentido:
Veamos
en primer lugar, la exposición que hace Bueno respecto del papel del Estado
El ordenamiento “moderno”, tal como lo ve
el derecho internacional (que ha de excluir, desde luego, la hipótesis de la
unicidad del Estado, pues sería imposible pensar en un derecho internacional
si solamente existiera un único estado universal) puede ser contradictorio,
porque la soberanía de los Estados sigue diciendo unicidad y visión de los
demás como figuras cercanas a las sociedades naturales. Pero aunque sea
contradictorio, lo cierto es que sobre sus premisas ideológicas se fue
desarrollando un ordenamiento real y no ficticio que, con múltiples
excepciones, y a través de ellas, ha podido canalizar las presiones de muchos
Estados o de casi todos sobre algunos. Este ordenamiento abstracto, porque él
no puede hacer olvidar que se cruza con otros sistemas de relaciones que
atraviesan las “superficies esféricas”, nos permite aproximarnos a una
fase terciaria de la sociedad política, aquélla en la cual realmente el “orden
de las esferas” se debilita, y puede considerarse desbordado por un orden
nuevo.
[7]
Pero cuidado, porque el paso de una fase a otra, no supone eliminación del papel del Estado en la relación entre sociedades políticas, sea por sustitución de dichos estados por compañías o corporaciones trans estatales o por gobiernos paralelos, de organismos como FMI o Banco Mundial,& Bueno lo explica recurriendo las alternativas que cataloga como aestatales, transestatales o supraestatales. Petras hace referencia a cómo el Estado es clave en la política de los Estados Unidos y no las estrategias de sus compañías, por mucho poder económico que tengan. La estrategia del cuerpo imperial necesita una capa cortical capaz de defender sus intereses por la vía militar si es necesario. Bueno coincide con Petras al criticar la teoría de la subsidiariedad del Estado, como podemos comprobar:
El postulado sobre la naturaleza de las operaciones políticas nos
sitúa en una posición bien distinta de la que se implica en el postulado de
subsidiariedad. El Estado que puede mantenerse al margen de determinadas
operaciones es el Estado que ha optado por ellas, y que no sólo no ha de
prohibirlas, sino que tampoco necesita impulsarlas. La subsidiariedad no será
la intervención del Estado cuando “espontáneamente la sociedad no actúa
en una cadena de objetivos determinada”, sino la intervención que el Estado
considera necesaria o conveniente en función de la eutaxia
y , por tanto, en contra de las partes que resisten a esa intervención. Como
conclusión podríamos redefinir el formalismo y el materialismo políticos de
este modo: el formalismo político (por analogía con el formalismo
algebraico) es la concepción de la política que entiende que la sintaxis
política puede constituir, en el eje circular, el contenido de su propia
semántica; el materialismo político es toda concepción que defiende la
naturaleza estrictamente sintáctica de las operaciones políticas y, por
tanto, su interna implicación con la semántica circular, radial y angular,
es decir, con el cuerpo
de la sociedad política.
James Petras ,en su artículo “Imperio con imperialismo” [8] además de hacer una crítica al libro de Negri y Hardt , explica su tesis fundamental acerca del papel esencial del Estado como elemento central de la economía mundial. Petras distingue, en este contexto de los estados-nación en el presente, entre estados imperiales y estados neocoloniales. Distinción que nos parece crucial, después de aquellas teorías de la dependencia, del subdesarrollo y demás, que desde América Latina, pretendieron explicar y establecer estrategias para salir dela dependencia estructural respecto de los estados Unidos de Norteamérica.
Leemos , pues ,en el análisis citado de Petras, lo siguiente:
Más que nunca, las compañías multinacionales y la llamada “economía
global” dependen de la constante y masiva intervención de los estados
imperiales para administrar la crisis, y conseguir ventajas ( adquisiciones de
empresas locales)
Otra relevante tesis de Petras consiste en la explicación de las estrategias para la conquista de mercados, mediante acuerdos comerciales, de inversión, expansión del poder político y militar y la necesaria logística que relaciona al Estado con los medios de comunicación de masas.
El estado imperial, a través de las Instituciones Financieras
Internacionales, hace presión sobre los estados receptores de préstamos en
el Tercer Mundo, a través de acuerdos condicionados ,para que reduzcan o
eliminen las barreras arancelarias, y que privaticen o desnacionalicen
empresas, permitiendo así que las compañías multinacionales
estadounidenses, europeas y japonesas penetren los mercados y adquieran
empresas locales. La llamada “globalización” no existiría si no fuera
por la intervención estatal, ni los mercados seguirían abiertos si no fuera
por la intervención militar y electoral del estado imperial, por las amenazas
o la presión político-económicas, y el reclutamiento de clientes locales.
Cuando regímenes nacionalistas, como el del presidente Hugo Chávez, se oponen a estas estrategias, el estado imperial mueve todos los hilos a su alcance para desestabilizarlos.
Veremos en el apartado II lo que Petras define como el paso del
neoliberalismo (que siempre fue un mito, según el analista político
norteamericano de origen griego) a un imperialismo neo mercantilista,
necesario como estrategia frente a las tres crisis representadas por la
recesión económica, la competencia intensificada entre estados imperiales y
el colapso especulativo. Estados Unidos está buscando alianzas como la del
ALCA y estableciendo la guerra como un keynesianismo militar, para enfrentar
esta crisis . La lucha o guerra contra las drogas y el narcotráfico, esto es
claro en el llamado Plan Colombia , son estrategias donde podemos ver esa
génesis del cuerpo de las sociedades políticas en la etología, como Bueno
ha planteado.
II
El fenómeno de la droga en América, en el contexto de la fase terciaria de las sociedades políticas. El contexto de la sociedad política postestatal en sentido correlativo [9]
Gabriel
García Márquez escribió un artículo titulado “¿Qué pasa en Colombia?
”, que fue publicado en el diario madrileño El País, el domingo5 de
noviembre de 1989. Se trata de una reflexión más bien pesimista de cómo su
país, Colombia, se ve desgarrado y desangrado, acorralado, por las mafias del
narcotráfico.
Hace
referencia el premio Nobel de literatura colombiano a los intentos de diálogo
entre los principales capos de la droga y el Gobierno colombiano , hace ya
cerca de veinte años, por el año 1984. Conversaciones que fueron un fracaso
porque , según García Márquez, el entonces embajador de los Estados Unidos
de Norteamérica en Colombia, Lewis Tambs, buscaba otros caminos para
solucionar el problema. Esos otros caminos incluían la extradición de los
narcotraficantes a los EEUU para ser juzgados y condenados a prisión en las
cárceles del país del Norte de América.
Recuerda
el periodista y escritor, autor de Cien años de soledad,una anécdota
histórica que merece ser tenida en cuenta. Se refiere a cuando el general
Omar Torrijos visitó en 1979 las grandes haciendas ganaderas del Sinú y le
comentó al entonces presidente colombiano Julio César Türbay que así
había empezado el asunto en El Salvador. Se refería el presidente panameño
a esas gentes armadas que se mostraban con toda su agresiva y desafiante
actitud a los ojos de quienes visitaban esas haciendas inmensas.
La
cuestión es que según García Márquez, hay una conexión entre la presión
política ejercida por el embajador Tambs y el crecimiento de la corrupción
derivada de la degeneración de las guerrillas del las FARC.
A
la sombra del tratado de la extradición de nacionales colombianos a los EEUU,
según Tambs, EEUU podía demostrar que narcotraficantes y guerrilleros eran
una sola cosa: narcoguerrilla.
La
situación empeoró cuando el gobierno colombiano dejó seguir adelante las
guardias armadas que los grandes terratenientes organizaron para defenderse de
los ataques de las guerrillas. Nacían así los ahora denominados
paramilitares, legitimados por el Gobierno colombiano como grupos de
autodefensa.
Economía de la droga en América
Independientemente de las múltiples
posiciones teóricas que se observan en torno al problema de la droga ,sí
podemos establecer un rasgo fundamental, a saber: que se trata de un mercado
que resulta de unas dimensiones tales, que no es posible soslayar este aspecto
en un análisis de este tipo, es decir, un análisis en el que se toman como
coordenadas las tesis políticas que buscan explicar las relaciones entre los
Estados. Hemos citado ya la tesis de Gustavo Bueno acerca de las fases del
cuerpo de las sociedades políticas estatales. Quisiera proponer, siguiendo el
hilo conductor de mi análisis, continuar utilizando los referentes teóricos
que nos propone Bueno. Concretamente sugiero consultar el modelo que
sistematiza las relaciones entre los Estados, que se ha publicado en las
páginas del Proyecto de Filosofía en Español. Bajo el título Principios
de una teoría filosófico política materialista en
la sección Diskette trasatlántico en la sección de monografías de dicho
Proyecto. Sugerimos este modelo porque otros,como los manejados por Chomsky o
petras nos parecen más simples, y no quiero decir con ello que sean
equivocados, sino que son más simples, en el sentido de que dejan fuera
varias posibilidades para establecer relaciones entre los términos, en el
nivel sintáctico del espacio
gnoseológico . Noam Chosmky plantea la relación entre Estados, en su
libro Rogue States (The rule of Force in World Affairs) desde la
perspectiva del Gobierno de los EEUU, como si el mundo se redujera
básicamente a dos tipos de Estados: los Estados Iluminados [en el sentido de
los Estados Civilizados, Ilustrados] y los Estados delincuentes o Rogue
States . También hay que
tener presente la existencia de Estados clientes, y uno de ellos es el Estado
cliente [de los EEUU ]Indonesia, como plantea Chomsky al hablar de la peor
carnicería ocurrida tras el Holocausto nazi: Timor Oriental. Recomendamos
releer el artículo de Jorge Lombardero “Timor Oriental: el nacimiento de
una nación”,en El
Catoblepas Nº 10.
En
parte coinciden Petras y Chomsky al hablar aquél de regímenes – clientes
se refiere a los mismos modelos de relaciones entre el Estado imperial en
tanto Estado Iluminado y los Estados que siguen los lineamientos estratégicos
del Imperio y que serían Iluminados desde su matriz imperial. O se es
Iluminado o se es delincuente. Aunque matiza el propio Chomsky la cuestión
,pues no olvidemos que siempre el orwellianismo está presente en las
relaciones políticas, cuando se trata de los EEUU. En honor al doble lenguaje
del Gran Hermano(sistema de propaganda en el sentido de Chomsky) , cuando
interesa un Estado ilegal o delincuente (Rogue State) puede ser
clasificado y definido como State of concern o Estado preocupante .
En
este modelo se incluye lo que en inglés se viene denominando bajo la curiosa
idea de los Think Tanks .Esta idea puede traducirse en lenguaje no
orwelliano como Centros de investigación y análisis de política pública y
promoción de causas. Aunque se asemejan a los grupos de intereses o de
presión (los llamados lobbies), no son equivalentes. Especialistas en
este tema hablan de cuatro generaciones de Think Tanks en los EEUU. A la
tercera generación pertenece el CATO Institute, en el que hemos encontrado un
llamativo interés por el tema de la droga y sus aspectos financieros y
comerciales, como veremos. Los Think Tanks de la cuarta generación son los
basados en el Legado. Legado dejado por los ex presidentes norteamericanos que
aporta una guía, digamos, para continuar con los planes y proyectos más
valiosos de sus respectivos mandatos políticos presidenciales que merecen la
pena continuar como fragua de la democracia liberal que debe guiar al mundo
hacia la libertad y la paz. Destacan el Centro Carter y el Centro Nixon.
El
Nobel de Economía Gary S.Becker, publica en la web del CATO Institute un
artículo muy breve fechado el 17 de septiembre de 2001que lleva el sugerente
título “Es hora de acabar la guerra contra las drogas”. Apoya su defensa
de la tesis en favor de la progresiva legalización del consumo en los EEUU
En
argumentos económicos. Se ha gastado mucho dinero en una guerra que no se
puede ganar, en contra de lo que el presidente Bush pretende. Sólo los EEUU
gastan anualmente 40 mil millones de dólares en la guerra contra las drogas.
Otros países, dice Becker, gastan también grandes sumas de dinero.
Por
otra parte, dice el Nobel , resulta deprimente ver cómo un 30 % de la
población carcelaria norteamericana fue condenada por delitos de drogas, lo
cual representa que los EEUU tienen en sus cárceles, con presos relacionados
con este tema, mayor proporción que la que Europa en conjunto tiene por todos
los delitos.
Lo
que no debe tener muy claro Becker es que Bush no actúa según criterios
derivados de argumentos “lógicos” sino que sus argumentos son más bien
determinados por la Real Politik, lo que significa que la guerra contra las
drogas es una guerra estratégica fundamental en la guerra económica mundial
por el control de los mercados y los recursos energéticos.
Otro
miembro del CATO ha escrito también en la línea de Becker, pero más
politizado, digamos. Ted Galen Carpenter es presentado como vicepresidente de
estudios de defensa y política exterior del Cato Institute. Es autor del libro Bad Neighbor Policy: Washington
´s futile Drug War in Latin America .
Su
artículo del 21 de marzo de 2002 titulado “¿Será México la próxima
Colombia?” es una muestra interesante de la labor de los llamados Think
Tanks, que podemos describir como mensajes productores de “ruido” o
interferencia en el mecanismo de los sistemas
[10]
de comunicación sociales, en el sentido que Mc Kluhan daba a este
concepto. Si el sistema
[11]
de comunicación implica un flujo de información entre emisores y
receptores, debe haber un código al que tengan acceso ambos( codificador o
emisor y descodificador o receptor).Pero para que haya un feed-back o
realimentación adecuado, es decir, para que funcione el sistema de
comunicación adecuadamente, debe evitarse que los ruidos distorsionen el
propio mensaje. No sólo defectos en el medio sino también el exceso de
información, según las tesis de Mc Luhan, pueden provocar esos ruidos que
provocan una realimentación o falsedad en la transmisión y posterior
recepción del mensaje original. No creo que Becker y otros “científicos
sociales” sean tan ilusos para creer que los artículos, conferencias,
libros, & que emiten en el seno de los Think Tanks vayan efectivamente a
influir en las decisiones de los que operan efectivamente sobre la maquinaria
del Poder del Estado, pero son perfectamente conscientes de la labor de
propaganda que ejercen sus propuestas y sus elaboraciones académicas o
mundanas.
Partidario de la eliminación de la prohibición al consumo de droga, al igual que Becker, afirma categóricamente Ted Galen:
Uno de los principales temas de discusión a
tratar en el viaje del presidente Bush a América Latina será la guerra
contra las drogas. A la administración de Bush le preocupa especialmente la
situación en Colombia, pues se tenme que el sistema democrático colapse bajo
un asalto de la insurgencia izquierdista aliada con narcotraficantes
poderosos. El escenario fatal para Washington es que emerja un estado
narcomarxista. Los líderes estadounidenses están tan preocupados que están
listos para expandir la ayuda militar a Bogotá y eliminar la restricción
para que esa ayuda se use sólo para operaciones antinarcóticos y no para
combatir a las guerrillas.
Los temores sobre Colombia no son infundados, pero los políticos de Estados Unidos tienen en serio problema cocinándose mucho más cerca de su casa, pues la prominencia del tráfico de drogas en México se ha estado multiplicando en los últimos años. Hace apenas dos años, Thomas Constantine, director del DEA, le dijo al Congreso que el poder de los traficantes mexicanos había crecido “virtualmente en forma geométrica” en los últimos cinco años y que la corrupción “ no ha tenido paralelo”.Las cosas se han empeorado aún más en los últimos dos años”.
Carlos
Fazio, explica en el libro Democracias bajo fuego(Drogas y poder en
América Latina)
[12]
que según datos de la revista LatinTrade de Miami, en su
número de agosto de 1997
El
lavado de dinero en México, producto del tráfico ilícito de drogas, era
superiora 15 mil millones de dólares anuales, cifra que representa 5 po
ciento del producto doméstico. Si se detuviera el flujo de esos recursos, la
economía mexicana podría experimentar una grave desestabilización,
argumentó un reportaje especial de la publicación especializada [se
refiere a dicha revista].
Como
señala Fazio, algo se le olvidaba mencionar a esa revista “especializada”.
La importante contribución de los narcodólares a la salud financiera del
estado de La Florida.
Pero
lo más grave, según los argumentos de Fazio, es que se olvidó citar otro
informe del Departamento de Estado
[13]
norteamericano, sobre el total de dinero lavado en México durante
1994. El informe duplicaba la cifra sobre blanqueo y las repatriaciones de
dinero del narcotráfico a Colombia, elevándola a 30 mil millones de
dólares.
Quisiera
destacar una tesis planteada por Fazio, que resulta muy importante para el
análisis de este tema, y acaso sea de interés también para definir los
modelos de relaciones entre los Estados y dentro de los propios Estados, como
cuerpos políticos, donde, desde la perspectiva de bueno, una perspectiva
dialéctica que implica el “riesgo” de hacer un análisis de dichas
relaciones analógico. Me refiero a cuestiones tratadas en su libro citado
Primer ensayo sobre las Categorías de las Ciencias Políticas , en especial
en el capítulo tercero: “El cuerpo de las sociedades políticas”. Bien,
antes, podemos exponer la tesis de Fazio respecto al caso de México y a ella
aplicaremos el análisis de Bueno.
Tesis de Fazio: Quienes
sostienen la tesis de un “poder paralelo” en México, enfrentado al
Estado, tendrían que explicar cómo en un país de centralismo político y
presidencialismo exacerbados, un dominio tan importante que según Latin Trade
tiene capacidad potencial para desestabilizar la economía ha escapado a su
control. De allí que la hipótesis de Astorga sobre una interdependencia
estructural entre ciertas instituciones, agentes sociales de diversos campos y
traficantes; aunque estos últimos aparezcan como los responsables últimos,
como la vía genética del pecado original.
Esta situación provocó ,entre 1993 y 1994 tres crímenes de Estado: un cardenal, un candidato presidencial y un importante dirigente de un partido político relevante.
Según
la concepción sintáctica del poder político propuesta por Bueno, los
políticos actúan sobre las actividades de primer orden, que se desarrollan
en la perspectiva del espacio antropológico dentro de los ejes respectivos,
en una suerte de operaciones de segundo orden sobre estas . En el caso de la
droga, los productores, elaboradores, traficantes, fábricas de productos
químicos necesarios para el proceso de elaboración de las drogas, banca
donde se lava el dinero,& son meros actores, que bajo esa relación
sintáctica sobre estas actividades dadas in medias res, los políticos
orquestan ,por decirlo así, las actividades citadas, porque, según la tesis
de Bueno, estas actividades necesitan ser coordinadas, bloqueadas o
impulsadas en función de la eutaxia
[14]
El artículo de Fazio hace una detallada exposición de datos sobre los vínculos de altos cargos del Gobierno de México en la última etapa del PRI, donde muestra los alzos entre la CIA, el Citibank, el Iran Gate en la época del presidente Carlos Salinas. No podemos extendernos en este asunto, pero sí podemos aprovechar sus conclusiones sobre lo que es un narcoestado en vías de construcción.
Para Richard Feinberg, ex director de asuntos Iberoamericanos del
Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, asistente del presidente Bill
Clinton y actual rector de la Escuela de Relaciones Internacionales de
la Universidad de California, no existe en México una narcodemocracia. Piensa
que es una exageración sensacionalista. A su juicio, ni en México ni en
Estados Unidos los narcotraficantes controlan los gobiernos centrales.
Prefiere limitar el fenómeno a un problema de corrupción policial y
judicial.
Manú Dornbierer, autora de “La otra guerra de las drogas”,dice que
“por supuesto, México no es una democracia”.Ella habla de una “narcocracia”,
sin el “demo”. Y se basa en las opiniones del ex procurador de Estados
Unidos, Thornburgh, quien en marzo de 1997 afirmó que Washington “solapó
la narcocorrupción del salinismo”
Según datos recogidos
por la revista NACLA en su número de septiembre-octubre del 2002 , que se
basan en cifras del propio Gobierno norteamericano en 1998 la gente gastó
en los Estados Unidos 66 mil millones (de dólares) en drogas ilícitas,
incluidos 39 mil millones en cocaína,12 mil millones en heroína,11 mil
millones en mariguana y 2,2 mil millones en metanfetaminas, según la Oficina
de la Casa Blanca para la Política de Control de Drogas.
La misma revista
aporta un dato de interés, tomado de un estudio del economista Pierre Salama
,aparecido en http://www.mamacoca.org
y que en inglés suena así : Many experts assume that 90 % of US retail drug sales are not repatriated; the bulk of that stays in the United States . Es decir, que el principal beneficio de este negocio queda en los EEUU.
Dado que es un negocio ilícito, habrá que establecer unos mecanismos adecuados para mover esas gigantescas cifras de dinero.
En Colombia, según el experto en tráfico de drogas Bruce Bagley
las cifras son muy esclarecedoras: la ANIF ( Asociación Nacional de Instituciones Financieras, de Colombia ) estimaba que el total de ingreso nacional para 1999 derivado del comercio ilegal de drogas fue de 3 mil 500 millones de dólares. Las estimaciones de ANIF se basaron en el hecho de que un poco menos del 10 % de las ganancias totales derivadas de las ventas ilegales son repatriados a Colombia anualmente, sobre un total de ventas por 46 mil millones de dólares de cocaína heroína y mariguana de Colombia .
Los economistas colombianos Roberto Steiner y Alejandra Corchuelo comentan que un 3 % ( unas 300 mil personas) del total de la fuerza laboral de Colombia están empleados directamente en la industria de la droga.
En el caso de México, cifras del año 1994 estimaban que el ingreso bruto anula de los traficantes de drogas era de alrededor de 30 mil millones de dólares. Según el analista Andrew Reding, aunque estas cifras sean exageradas y se redujeran a la mitad, suponen cifras que superan ampliamente los ingresos derivados de la explotación petrolera mexicana, que en 1994 era de 7 mil millones de dólares.
El dinero lavado en México supone cifras que se han calculado entre el 4 y el20 % del Producto Interior Bruto , de tal modo que si se detuviera efectivamente este lavado la crisis financiera podría ser más grave que la del año 1994.Similar es la situación en Bolivia y Perú.
El Plan Colombia como
estrategia imperial norteamericana
El interés de la droga para los banqueros es evidente, pues supone un negocio lucrativo cuando los narcos lavan allí su dinero ilegal.
Lo que interesa es comprobar si este negocio ilegales sólo eso: un buen negocio, aunque no reconocido por la Ley.
Todo el mundo sabe que en Colombia hay dos grupos guerrilleros que controlan prácticamente la mitad de ese enorme país. Las FARC han buscado el diálogo con el Gobierno para llegar acuerdos que garanticen la estabilidad política y la paz en Colombia. No sabemos por qué motivos estos diálogos se han detenido y si ello obedece a razones impuestas por el Gobierno de los EEUU, pero lo que sí sabemos es que hay muchas presiones sobre los países de la Unión Europea para que se apoye la estrategia de los norteamericanos en Colombia. El mensual especializado en asuntos de política internacional, Le Monde Diplomatique, en su número de julio del 2000, destacaba cómo España es el único país que apoya decididamente la transformación del Plan Colombia emprendida por el Gobierno de EEUU. El entonces ministro de Asuntos Exteriores español, Piqué y el célebre Solana desde su cargo en la Unión Europea como responsable de las relaciones internacionales de la UE, mostraban su apoyo a la militarización( dirigida y controlada por los norteamericanos) de dicho Plan. Esta transformación coincide con el giro radical de Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001 tras al ataque al Pentágono y las Torres Gemelas de Nueva York, y coincide además con directrices expresadas en la Joint Vision 2020 anterior a estos ataques, por lo cual podemos afirmar que las estrategias imperiales son parte de un plan ya gestado por los militares del Pentágono. El Departamentode defensa de los EEUU habla de un dominio de alcance total (Full-spectrum Dominance) ,que significa que no cederán ante nada ni nadie para lograr sus obetivos hegemónicos en la economía, el comercio, la industria y la política. El triángulo radical (Colombia, la Cordillera oriental ecuatoriana y Venezuela) al que hace referencia James Petras [15] es totalmente el claro enemigo en el área Latinoamericana de influencia norteamericana, y el hecho de transformar un Plan como el Plan Colombia en un asunto esencialmente militar es significativo. Sin embargo, esta transformación del Plan Colombia que es, dice Petras, una estrategia para contener y menospreciar el avance de la revolución colombiana en otros países latinoamericanos, está convirtiéndose para Washington en un asunto que está plagado de errores y podemos citar según Petras que La adopción del régimen ecuatoriano de la dolarización de la economía y la construcción de una base militar norteamericana han deslegitimado al régimen ( ecuatoriano) en un contexto de empobrecimiento que aumenta las tensiones sociopolíticas.
El triángulo radical y el conflicto con EEUU podría extenderse por países vecinos. Las relaciones de la CIA y el ex hombre fuerte de Fujimori, Vladimir Montesinos, dieron lugar a una enorme inestabilidad en Perú. En Brasil , veremos el desarrollo de la política bajo el nuevo presidente Lula. De Argentina poco más podemos añadir a la grave situación de inestabilidad que vive ese país hace ya muchos meses, y de este modo el Plan Colombia sería un intento de descabezar la más avanzada, radical y bien organizada oposición a la hegemonía hemisférica de EEUU .
En las estrategias de EEUU ha venido jugando un papel de cierta relevancia el llamado Documento de Santa Fe, por el nombre de la ciudad donde se han emitido, desde que Reagan fundara el comité de santa Fe, integrado por militares, agentes de la CIA, empresarios, diplomáticos y académicos ultraconservadores de EEUU. En el cuarto Informe, llamado Santa Fe IV se define como objetivo principal la seguridad nacional, y ello incluye combatir el narcotráfico y el terrorismo en toda América Latina, y en especial en Colombia .
Este Documento de Santa Fe IV incluye una alusión interesante a los bancos españoles (BBVA y BSCH),en la que se señala que los bancos españoles, supuestamente financiados por la mafia rusa, cubrieron el continente en lo que se llegó a conocer como la reconquista de las Américas .
Quisiera comentar el asunto de un hombre promovido por el presidente actual de EEUU, Bush Jr. al cargo de director de la DEA (Drug Enforcement Administration).Se trata de Asa Hutchinson, un interesante personaje cuyo trabajo puede ser, como sugiere Mara Leveritt (2000), el de dirigir el tráfico (de droga, dentro de los EEUU y en relación con la importación) de tal manera que los beneficios permanezcan en los bolsillos de la CIA y de Wall Street [16]
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[1] Gustavo Bueno; El sentido de la vida. ( Seis lecturas de filosofía moral ) ; Oviedo; Ed. Pentalfa; 1996
[2] Noam Chomsky; El miedo a la democracia; Barcelona; Ed. Crítica;2001.
Este asunto está incluido en el capítulo titulado “Los problemas del control de la población”.
[3] Ver el libro de Gustavo Bueno, España frente a Europa ; Barcelona; Alba edit.;1999.
[4] Manuel Castells; La Era de la Información; Siglo XXI Eds.; México , Madrid;1999
[5] Gustavo Bueno; Primer Ensayo sobre las Categorías de las “ Ciencias Políticas”; Logroño(España);Ed. Cultural Rioja (Gobierno de La Rioja y Ayto. de Logroño); 1991
[6] En el número 8, de la primavera de 1997 de la revista Política y Cultura, editada por la División de Ciencias Sociales y Humanidades. Departamento de Política y Cultura, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) ,plantel Xochimilco, en México DF , se publica una reseña del profesor Stephen Hasam, de dicha Universidad, titulada “Globalización, capital y Estado”, en la que se exponen las líneas fundamentales de las tesis mantenidas por Hirsch. La UAM Xochimilco editó en 1996 el libro Globalización, capital y Estado, pero tal y como señala Hasam, la versión más elaborada de las teorías de Joachim Kirsch se encuentran en su libro, no traducido al español, Der “nationale” Weltbewerstaat: Staat,Demokratie und Politik im globalen Kapitalismus ; Edition ID-Archiv; Postfach 360 205;Berlin;1995;213 pp.
[7] Cfr. Bueno; Primer Ensayo sobre las Categorías de las “Ciencias Políticas”; pág. 258
[8] Cfr http://www.rebelion.org/petras/imperiopetrasmi.html
[9] El Diccionario filosófico ,de Pelayo García, expone este contexto, que es en el cual, coincidiendo con Petras, Bueno considera la actual fase del desarrollo de las sociedades políticas en el contexto de las relaciones internacionales. Las tesis de Joachim Hisrch en parte coinciden con Petras, como veremos en este apartado.
Por su interés, reproducimos a continuación la definición del citado Diccionario:
Sociedad post-estatal en sentido “correlativo” : Segunda determinación de la fase terciaria de las sociedades políticas. Incluye la persistencia de los Estados. Pero en ellos se habrían desarrollado formaciones que desbordan y envuelven los límites de los Estados de la segunda fase y que, aun sin poseer necesariamente aparatos coactivos autónomos, se erigen organizaciones (sociedades industriales o financieras multinacionales, partidos políticos de carácter internacional, asociaciones de municipios interestatales, organizaciones policíacas de ámbito mundial, tribunales de justicia internacionales,&) que pueden ejercer sus funciones de control coactivo utilizando los mismos aparatos estatales de control político, que vienen a desempeñar el papel de palancas de estas nuevas formaciones transestatales.
[10] Para quien quiera desarrollar una crítica sobre el concepto de sistema, recomendamos el análisis desarrollado por Gustavo Bueno y por el profesor de la Universidad de Oviedo David Alvargonzález .
[11] Esta es la versión que aporta Alvargonzález al problema de los sistemas. A partir de estos análisis gnoseológicos, se puede mejorar, a mi juicio, la crítica a la cuestión del modelo de propaganda chomskiano entendido como sistema .
[12] El libro ha sido publicado bajo la coordinación de Martín Jelsma y Theo Roncken, y coeditado por el Transnational Institute; Ediciones de Brecha y Acción Andina; Uruguay; Eds. de Brecha;1998
[13]
Reproducimos la nota de Carlos Fazio. US Department of State. International Narcotics Control Strategy Report,
March 1996.Bureau for international Narcotics and Law Enforcement
Affairs.Financial Crimes and Money Laundering. Executive Summary, The Year
in Review
[14] Cfr.op.cit.;en la página 296 Bueno explica a través de un ejemplo muy sencillo pero por ello muy esclarecedor para nuestro análisis del tema de la droga y su implicaciones políticas. Lo transcribimos:
Pues estas actividades
necesitan ser coordinadas, bloqueadas o impulsadas en función de la eutaxia:
la fabricación de cañones o de bombas atómicas es indudablemente una
actividad de significado político inequívoco, aunque desde el punto de
vista industrial sigue siendo una actividad tecnológica que requiere una
infraestructura adecuada, ingenieros capaces de resolver problemas muy
difíciles y que han de plantear adecuadamente como tales problemas
técnicos ( al margen de escrúpulos morales que a la postre no suelen tener
fuerza suficiente para rebasar la esfera de la subjetividad :recordemos la
carta de Einstein a Truman ). El poder político, por su condición de poder
sintáctico, no tiene propiamente energía propia, tiene que utilizar las
energías de primer orden, canalizándolas las unas frente a las otras o a
favor de terceras dadas. Ya desde este punto de vista puede verse la razón
de que el poder político haya
de ser partidista aun cuando sus programas y planes sean eutáxicos(...)
Es importante, para terminar esta referencia, destacar que Bueno no reduce esta relación entre operaciones de primer y segundo ordena una dependencia de las operaciones políticas respecto de las de primer orden, sino que propone que hay una relación que supone que la energía para mantener cada uno de los órdenes de acción en el seno de las capas de la sociedad política, implica un proceso de replicación, lo que podemos ver como un asunto de entropía y entalpía del sistema político. Los hilos que mueven a la sociedad política necesitan repartir, digamos, la energía necesaria a cada una de las partes de ese todo.
[15] Cfr. el capítulo escrito por Petras “Consideraciones de geopolítica”, del libro Ensayos críticos. Plan Colombia; de Javier Estrada Alvarez(editor); Colombia; Universidad Nacional de Colombia; Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales; 2001. Consultable en
http://www.mamacoca.org/ed-especial1/tcap07.htm