
Ang�lico doctor Santo Tom�s, gloria inmortal de la religi�n, columna firm�sima de la Iglesia, var�n sant�simo y sapient�simo, que por los admirables ejemplos de tu inocente vida fuiste elevado a la cumbre de una perfecci�n consumada, y con tus prodigiosos escritos eres martillo de los herejes, luz de maestros y doctores, y milagro estupendo de sabidur�a.
�Oh! qui�n acertara, Santo m�o, a ser en virtud y letras verdadero disc�pulo, aprendiendo en el libro de vuestras virtudes y en las obras que con tanto acierto escribiste la ciencia de los Santos, que es la verdadera y �nica sabidur�a.
�Qui�n supiera hermanar, como vos, la doctrina con la modestia, y la alta inteligencia con la profunda humildad! Alcanzadme del Se�or esta gracia, junto con el inestimable don de la pureza y haced que, practicando tu doctrina y siguiendo tus ejemplos, consiga la eterna bienaventuranza. Am�n.
