
Dios nuestro, que por medio de Santa Juliana Falconieri,
modelo de castidad y penitencia,
hiciste florecer en la Orden de los Siervos de Mar�a
una familia de v�rgenes a ti consagradas, haz que la Iglesia,
esposa de Cristo, mantenga constantemente encendida la llama
de la virginidad fecunda.
Por nuestro Se�or Jesucristo. Am�n.
