
Dios Todopoderoso que inspiraste a San Gabriel de La Dolorosa un gran esp�ritu penitencial y una intensa devoci�n a Mar�a Sant�sima, madre de tu �nico Hijo Jesucristo, te pedimos, que a ejemplo suyo, sintamos un profundo deseo de ofrecer nuestros dolores y enfermedades por nuestros pecados y los del mundo. Por Jesucristo, tu Hijo, Nuestro Se�or. Am�n.
