
San Cosme y Dami�n
Cosme significa "adornado, bien presentado". Dami�n "domador".
Viv�an en Aegeae, sobre la costa de la bah�a de Alejandreta, en Cilicia, donde ambos eran distinguidos por el cari�o y el respeto de todo el pueblo a causa de los muchos beneficios que prodigaba entre las gente, por su caridad y por el celo con que practicaban la fe cristiana, ya que aprovechaban todas las oportunidades que les brindaba su profesi�n para difundirla y propagarla.
En consecuencia, al comenzar la persecuci�n, result� imposible que aquellos hermanos de condici�n tan distinguida, pasasen desapercibidos. Fueron de los primeros en ser aprehendidos por orden de Lisias, el gobernador de Cilicia, y luego de haber sido sometidos a diversos tormentos, murieron decapitados por la fe.
Sus restos fueron llevados a Siria, y quedaron sepultados en Cirrhus, ciudad �sta que lleg� a ser el centro principal de su culto y donde las referencias m�s antiguas sit�an el escenario de su martirio. Se cuentan muchos prodigios milagrosos sobre sus vidas pero poco se sabe con seguridad.
Se dice por ejemplo que, antes de ser decapitados, salieron ilesos de varios tipos de ejecuciones, como ser arrojados al agua atados a pesadas piedras, o ser quemados en hogueras y ser crucificados. Cuando se hallaban clavados en las cruces, la multitud los apedre�, pero los proyectiles, sin tocar el cuerpo de los Santos rebotaron para golpear a los mismos que los arrojaban.
Lo mismo sucedi� con las flechas disparadas por los arqueros que torcieron su trayectoria e hicieron huir a los tiradores (se cuenta que el mismo caso ocurri� con San Crist�bal y otros m�rtires). Asimismo dice la leyenda que los tres hermanos de Cosme y Dami�n, llamados Antimo, Leoncio y Euprepio, sufrieron el martirio al mismo tiempo que los gemelos, y sus nombres se mencionan en el Martiriologio Romano.
Se habla de innumerables milagros, sobre todo curaciones maravillosas, obrados por los m�rtires despu�s de su muerte y, a veces, los propios Santos se aparecieron en sue�os a los que les imploraban en sus sufrimientos, a fin de curarlos inmediatamente.
Entre las personas distinguidas que atribuyeron su curaci�n de males grav�simos a los Santos Cosme y Dami�n, figur� el emperador Justiniano I, quien visit� la ciudad de Cirrhus especialmente para venerar las reliquias de sus benefactores.
A principios del siglo V, se levantaron en Constantinopla dos grandes iglesias en honor de los m�rtires. La bas�lica que el Papa F�lix (526-530) erigi� en honor de Cosme y Dami�n en el Foro Romano, con hermos�simos mosaicos, fue dedicada posiblemente el 27 de septiembre. Ese d�a se celebr� la fiesta de Cosme y Dami�n hasta su traslado al 26 de septiembre en el nuevo calendario.
Los Santos Cosme y Dami�n son nombrados en el canon de la misa y, junto con San Lucas, son los patronos de m�dicos y cirujanos.
Los de Arabia, que fueron decapitados durante la persecuci�n de Diocleciano (17 de octubre); los de Roma, que murieron apedreados en el curso del reinado de Carino y los hijos de Te�dota, que no fueron m�rtires. Sin embargo, se trata de los mismos.
Biograf�a
Fiesta: 26 de septiembre
Patr�n: de cirujanos, farmac�uticos, m�dicos, peluqueros, dentistas, trabajadores de los balnearios.
M�rtires posiblemente del comienzo del siglo IV.
Seg�n la tradici�n eran hermanos gemelos, nacidos en Arabia; estudiaron las ciencias en Siria y llegaron a distinguirse como m�dicos. Como eran aut�nticos cristianos practicaban su profesi�n con gran habilidad, pero sin aceptar jam�s pago alguno por sus servicios. Por eso se les conoci� en el oriente entre los Santos llamados colectivamente "los sin dinero".
Tres pares de Santos llevan los mismos nombres. Por un error, los cristianos de Bizancio honraron a tres pares de Santos con los nombres de Cosme y Dami�n.