
Virgen del Carmen
Desde los antiguos ermita�os que se establecieron en el Monte Carmelo, los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoci�n a la Sant�sima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visi�n de El�as (1 Reyes 18,44) como un s�mbolo de la Virgen Mar�a Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamaci�n del dogma, el misal Carmelita conten�a una Misa para la Inmaculada Concepci�n.
Por la invasi�n de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradici�n nos dice que antes de partir se les apareci� la Virgen mientras cantaban el Salve Regina, y Ella prometi� ser para ellos su Estrella del Mar. Por ese bello nombre conoc�an tambi�n a la Virgen, porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.
EL ESCAPULARIO CARMELITA
Los laicos no pueden llevar h�bito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su b�squeda de la santidad pueden usar el escapulario. La Virgen dio a los Carmelitas el Escapulario como un h�bito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su consagraci�n a Ella.
Consiste en un cord�n que se lleva al cuello con dos piezas peque�as de tela color caf�, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. (ver ilustraci�n abajo). Se usa bajo la ropa. Junto con el rosario y la medalla milagrosa el escapulario es uno de los mas importantes sacramentales marianos.
Devoci�n
Fiesta: 16 de julio
Patrona: de las fuerzas armadas, navegantes, marineros, los transportadores y los comerciantes.
"La devoci�n del escapulario del Carmen ha hecho descender sobre el mundo una copiosa lluvia de gracias espirituales y temporales" (P�o XII, 6-VIII-1950).
Los seres humanos nos comunicamos por s�mbolos. As� como tenemos banderas, escudos y tambi�n uniformes que nos identifican. Las comunidades religiosas llevan su h�bito como signo de su consagraci�n a Dios.

Dice San Alfonso Ligorio, doctor de la Iglesia: "As� como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, as� Nuestra Se�ora Madre Mar�a est� satisfecha cuando sus servidores usan su Escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios".
El escapulario es un sacramental.
Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia ha aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoci�n. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial.
El escapulario, al ser un sacramental, no nos comunica gracias como hacen los sacramentos. Las gracias nos vienen por nuestra respuesta de amor a Dios y de verdadera contrici�n del pecado, lo cual el sacramental debe motivar.
�C�mo se origin� el escapulario?.
La palabra escapulario viene del Lat�n "scapulae" que significa "hombros".
Originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su trabajo. Con el tiempo se le dio el sentido de ser la cruz de cada d�a que, como disc�pulos de Cristo llevamos sobre nuestros hombros. Para los Carmelitas, particularmente, pas� a expresar la dedicaci�n especial a la Virgen Sant�sima y el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los dem�s.
La Virgen Mar�a entrega el escapulario el 16 de julio de 1251.
En el a�o 1246 nombraron a San Sim�n Stock general de la Orden Carmelita. �ste comprendi� que, sin una intervenci�n de la Virgen, a la orden le quedaba poco tiempo. Sim�n recurri� a Mar�a poniendo la orden bajo su amparo, ya que ellos le pertenec�an. En su oraci�n la llam� "La Flor del Carmelo" y la "Estrella del Mar" y le suplic� la protecci�n para toda la comunidad.
En respuesta a esta ferviente oraci�n, el 16 de julio de 1251 se le aparece la Virgen a San Sim�n Stock, y le da el Escapulario para la orden con la siguiente promesa:
"Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el Escapulario no sufrir� el fuego eterno".

Aunque el Escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos con el tiempo fueron sintiendo el llamado de vivir una vida m�s comprometida con la espiritualidad carmelita, y as� se comenz� la Cofrad�a del Escapulario, donde se agregaban muchos laicos por medio de la devoci�n a la Virgen y al uso del escapulario. La Iglesia ha extendido el privilegio del escapulario a los laicos.
Explicaci�n de la Promesa.
Muchos Papas, Santos y te�logos cat�licos han explicado que, seg�n esta promesa, quien tenga la devoci�n al Escapulario y lo use, recibir� de Mar�a Sant�sima a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de gracia (sin pecado mortal) o la gracia de la contrici�n (arrepentimiento). Por parte del devoto el Escapulario es una se�al de su compromiso a vivir la vida cristiana, siguiendo el ejemplo perfecto de la Virgen Sant�sima.
El escapulario tiene 3 significados.
1) El amor y la protecci�n maternal de Mar�a: El signo es una tela o manto peque�o. Vemos como Mar�a cuando nace Jes�s lo envuelve en un Manto. La Madre siempre trata de cobijar a sus hijos.
Envolver en su Manto es una se�al muy maternal de protecci�n y cuidado. Se�al de que nos envuelve en su amor maternal. Nos hace suyos. Nos cubre de la ignominia de nuestra desnudez espiritual.
Vemos en la Biblia.
-Dios cubri� con un manto a Ad�n y Eva despu�s de que pecaron (manto: signo de perd�n).
-Jonas le dio su manto a David: s�mbolo de amistad.
-El�as dio su manto a Eliseo y lo llen� de su esp�ritu en su partida.
-San Pablo: "rev�stanse de Cristo". Vestirnos con el manto de sus virtudes.
2) Pertenencia a Mar�a: Llevamos una marca que nos distingue como sus hijos escogidos. El escapulario se convierte en el s�mbolo de nuestra consagraci�n a Mar�a.
-Consagraci�n "pertenecer a Mar�a" es reconocer su misi�n maternal sobre nosotros y entregarnos a Ella para dejarnos guiar, ense�ar, moldear por Ella y en su coraz�n. As� podremos ser usados por Ella para la extensi�n del Reino de su Hijo.
-En 1950 el Papa P�o XII escribi� acerca del Escapulario: "que sea tu signo de consagraci�n al Inmaculado Coraz�n de Mar�a, lo cual estamos particularmente necesitando en estos tiempos tan peligrosos".
-En las palabras del Papa vemos que cada vez m�s y m�s la devoci�n a la Virgen del Carmen es devoci�n a la Inmaculada.
-Quien lleve el escapulario debe estar consciente de su consagraci�n a Dios y a la Virgen, y ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras.
3) El suave yugo de Cristo: "Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de M�, porque soy paciente y humilde de coraz�n, y as� encontrar�n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana" (Mt 11:29-30).
-El Escapulario simboliza ese yugo que Jes�s nos invita a cargar pero que Mar�a nos ayuda a llevar.
-Qui�n lleva el Escapulario debe identificarse como cat�lico sin temor a los rechazos y dificultades que ese yugo le traiga.
Se debe vivir lo que significa.
El Escapulario es un signo de nuestra identidad como cat�licos, vinculados �ntimamente a la Virgen Mar�a, con el prop�sito de vivir plenamente seg�n nuestro bautismo. Representa nuestra decisi�n de seguir a Jes�s por Mar�a, en el esp�ritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocaci�n. Esto requiere que seamos pobres, con un estilo de vida sencillo, sin apegos materiales, castos y obedientes por amor a Dios.
Al usar el Escapulario constantemente hacemos silenciosa petici�n de asistencia cont�nua a la Sant�sima Madre. La Virgen nos ense�a e intercede para que recibamos las gracias para vivir como Ella, abiertos de coraz�n al Se�or, escuchando Su Palabra, orando, descubriendo a Dios en la vida diaria y cercano a las necesidades de nuestros hermanos.
El Escapulario adem�s es un recuerdo de que nuestra meta es el cielo y todo lo de este mundo est� pasando. En momentos de tentaci�n, tomamos el Escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre, resueltos a ser fieles al Se�or. Ella nos dirige hacia el Sagrado Coraz�n de su Hijo Divino y el demonio es forzado a retroceder vencido.
Imposici�n del Escapulario.
El primer Escapulario debe ser bendecido por un sacerdote e impuesto por �l mientras dice:
"Recibe este Escapulario bendito y pide a la Virgen Sant�sima que por sus m�ritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna".
�Puede darse el Escapulario a quien no es cat�lico?.
S�. El Escapulario es signo de la Maternidad Espiritual de Mar�a y debemos recordar que Ella es madre de todos. Muchos milagros de conversi�n se han realizado en favor de buenos no-cat�licos que se han decidido a practicar la devoci�n al Escapulario.
Conversiones.
Un anciano fue llevado al Hospital de San Sim�n Stock en la ciudad de Nueva York, inconsciente y moribundo. La enfermera al ver al paciente con el Escapulario Carmelita llam� a un sacerdote. Mientras rezada las oraciones por el moribundo �ste recobr� el conocimiento y dijo: "Padre, yo no soy cat�lico". "�Entonces, �por qu� est� usando el Escapulario Carmelita?", pregunt� el sacerdote. "He prometido a mis amigos usarlo", explic� el paciente. "Adem�s rezo un Ave Mar�a diariamente". "Usted se est� muriendo" replic� el sacerdote. "�Quiere hacerse cat�lico?". "Toda mi vida lo he deseado", contest� el moribundo. Fue bautizado, recibi� la Unci�n de los Enfermos antes de fallecer en paz.
La Medalla Escapulario.
La medalla-escapulario tiene en una cara la imagen del Sagrado Coraz�n de Jes�s y la imagen de la Bienaventurada Virgen Mar�a en su reverso. En 1910, el Papa P�o X declar� que, una persona v�lidamente investida en su Escapulario de tela pod�a llevar la medalla-escapulario en su lugar, provisto que tuviera razones leg�timas para sustituir su escapulario de tela por la medalla- escapulario.
Esta concesi�n fue hecha a petici�n de los misioneros en los pa�ses del tr�pico, donde los escapularios de tela se deterioran pronto. Ahora bien, el Papa P�o X y su sucesor, el Papa Benedicto XV, expresaron su profundo deseo de que las personas continuaran llevando el escapulario de tela cuando fuera posible, y que no sustituyeran el escapulario de tela por la medalla escapulario sin que medie primero raz�n suficiente.
La vanidad o el miedo a profesar su fe en p�blico no pueden ser razones que satisfagan a Nuestra Se�ora. Personas de esta clase corren el riesgo de no recibir la promesa del Escapulario del Carmen. (tomado del panfleto "Otorga mucha importancia a tu escapulario", del Apostolado Mundial de F�tima, Washington, NJ 07882-0976 USA).
Advertencias pr�cticas.
Una vez bendecido el primer Escapulario, el devoto no necesita pedir la bendici�n para escapularios posteriores.
Los escapularios gastados, si han sido bendecidos no se deben echar a la basura. Se pueden quemar o enterrar como signo de respeto.
Alerta contra abusos.
El escapulario No salva por si s�lo como si fuera algo m�gico o de buena suerte, ni es una excusa para evadir las exigencias de la vida cristiana. Mons. Kilian Lynch, antiguo general de la Orden Carmelita nos dice: "No lleguemos a la conclusi�n que el Escapulario est� dotado de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvar� a pesar de lo que hagamos o de cuanto pequemos... Una voluntad pecadora y perversa puede derrotar la 'omnipotencia suplicante' de la madre de la misericordia".
Los Papas y Santos han muchas veces alertado acerca de no abusar de la promesa de Nuestra Madre como si nos pudi�ramos salvar llevando el Escapulario sin conversi�n. El Papa P�o XI nos advierte: "aunque es cierto que la Virgen Mar�a ama de manera especial a quienes son devotos de Ella, aquellos que desean tenerla como auxilio a la hora de la muerte, deben en vida ganarse dicho privilegio con una vida de rechazo al pecado y viviendo para darle honor".
Vivir en pecado y usar el Escapulario como ancla de salvaci�n es cometer pecado de presunci�n, ya que la fe y la fidelidad a los mandamientos es necesaria para todos los que buscan el amor y la protecci�n de Nuestra Se�ora.
San Claude de la Colombiere advierte: "T� preguntas: �y si yo quisiera morir con mis pecados?, yo te respondo, entonces morir�s en pecado, pero no morir�s con tu Escapulario".
El Privilegio Sabatino(s�bado).
Este privilegio es una promesa de la Virgen que consiste en la liberaci�n del purgatorio el primer s�bado (d�a que la Iglesia ha dedicado a la Virgen) despu�s de la muerte por medio de una intercesi�n especial de la Virgen.
Se origin� en una bula o edicto que fue proclamado por el Papa Juan XXII, el 3 de marzo de 1322, como resultado de una aparici�n que tuvo de la Virgen en la que prometi� para aquellos que cumplieran los requisitos de esta devoci�n qu�: "como Madre de Misericordia, con mis ruegos, oraciones, m�ritos y protecci�n especial, les ayudar� para qu�, libres cuanto antes de sus penas, sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza".
Condiciones para que aplique este privilegio.
1) Usar el Escapulario con fidelidad.
2) Observar castidad de acuerdo al estado de vida.
3) Rezo del oficio de la Virgen (oraciones y lecturas en honor a la Virgen) o rezar diariamente 5 d�cadas del rosario.
El Papa Pablo V confirm� en una proclamaci�n oficial que se pod�a ense�ar acerca del privilegio sabatino a todos los creyentes.
El Escapulario y la Virgen de F�tima.
Es evidente que la Virgen Mar�a quiere revelarnos de manera especial el Escapulario. Reporta Luc�a (vidente de F�tima, hoy Hermana Mar�a del Inmaculado Coraz�n), que en la �ltima aparici�n (Octubre de 1917, d�a del milagro del sol) la Virgen vino vestida con el h�bito carmelita y con el Escapulario en la mano y, record� que sus verdaderos hijos lo llevaran con reverencia. Tambi�n pidi� que los que se consagraran a Ella lo usaran como signo de dicha consagraci�n.
Hablan los Papas y los Santos.
El Beato Papa Gregorio X fue enterrado con su Escapulario, s�lo 25 a�os despu�s de la Visi�n del Escapulario, 600 a�os m�s tarde cuando abrieron su tumba, su Escapulario estaba intacto.
El Papa P�o XII habl� frecuentemente del Escapulario. En 1951, el aniversario 700 de la aparici�n de Nuestra Se�ora a San Sim�n Stock, el Papa, ante una numerosa audiencia en Roma, exhort� a que se usara el Escapulario como "Signo de Consagraci�n al Inmaculado Coraz�n de Mar�a" (tal como pidi� la Virgen en F�tima).
El Escapulario tambi�n representa el dulce yugo de Jes�s que Mar�a nos ayuda a sobrellevar. Y finalmente, el Papa continu�: el Escapulario nos marca como hijos escogidos de Mar�a y se convierte para nosotros (como lo llaman los alemanes) en un "Vestido de Gracia".
El mismo d�a que San Sim�n Stock recibi� de Mar�a el Escapulario junto a la promesa, �l fue llamado a asistir a un moribundo que estaba desesperado. Cuando lleg� puso el Escapulario sobre el hombre, pidi�ndole a la Virgen que mantuviera la promesa que le acababa de hacer. Inmediatamente el hombre se arrepinti�, se confes� y muri� en gracia de Dios".
San Alfonso Ligorio y San Juan Bosco ten�an una especial devoci�n hacia la Virgen del Carmen, y usaban el Escapulario. Cuando murieron los enterraron con sus vestiduras sacerdotales y con su escapulario. Muchos a�os despu�s, cuando abrieron sus tumbas encontraron que sus cuerpos y todas las vestimentas estaban hechas polvo, sin embargo, sus escapularios estaban intactos.
El Escapulario de San Alfonso est� en exhibici�n en su Monasterio en Roma. San Alfonso Ligorio nos dice: "Herejes modernos se burlan del uso del Escapulario. Lo desacreditan como una insignificancia vana y absurda".
San Pedro Claver se hizo esclavo de los esclavos por amor. Cada mes llegaba a Cartagena, Colombia, un barco con esclavos. San Pedro se esforzaba por la salvaci�n de cada uno. Organizaba catequistas, los preparaba para el bautismo y los invest�a con el Escapulario. Algunos cl�rigos acusaron al Santo de celo indiscreto. Sin embargo, �l continu� su obra hasta tener m�s de 300000 conversos.
San Claudio de Colombiere, director espiritual de Santa Margarita Mar�a dijo: "Yo quer�a saber si Mar�a en realidad se hab�a interesado en m� y en el Escapulario, Ella me ha dado la seguridad m�s palpable. S�lo necesito abrir mis ojos, Ella ha otorgado su protecci�n a este Escapulario: 'Quien muera vestido en �l no sufrir� el fuego eterno'".
Dijo tambi�n: "Debido a que todas las formas de amar a la Sant�sima Virgen y las diversas maneras de expresar ese amor no pueden ser igualmente agradables a Ella y, por consiguiente, no nos ayudan en el mismo grado para alcanzar el cielo, lo digo sin vacilar ni un momento, �El Escapulario Carmelita es su predilecto!", y agrega: "Ninguna devoci�n ha sido confirmada con mayor n�mero de milagros aut�nticos que el Escapulario Carmelita".