Santiago
Ruíz Granadino, actual Presidente de
Tranquilo
y pausado para hablar, cada palabra es dicha sí antes fue bien pensada y
valorada.
Al
menos esa es la impresión. Mientras nos explica sus ideas sobre el TLC, no deja
su movimiento de vaivén corporal, solo en algunas pausas. Muchas ideas son
hilvanadas, en tanto su mirada se clava en el horizonte, mientras hurga entre
sus pensamientos.
Mi nombre es Santiago Ruiz, soy economista,
especializado en economía agrícola, profesor de la UES[1],
miembro del Consejo Directivo del Informe de Desarrollo Humano del PNUD[2],
en ese informe, estamos trabajando en el tema del empleo.
El Salvador, antes del TLC[3]
La situación económica de El Salvador
antes del TLC se caracterizaba por haber entrado en un proceso de fuerte recesión
económica, con una disminución del crecimiento del PIB. La actividad económica se
encontraba bastante estancada, las expectativas de los empresarios eran
bastante negativas y no se veían perspectiva de reactivación a nivel centroamericano,
donde la situación era similar.
La producción nacional se había
internacionalizado, desde hace muchas décadas. El mercado interno dejó de ser
el destino principal para la mayoría de productos, pasando a ser sus
principales mercados, el centroamericano y los Estados Unidos.
Esta situación ya era así, antes del
TLC, una fuerte dependencia del comercio y de las inversiones de los Estados
Unidos.
¿Nuevos mercados?
El principal problema para las empresas
salvadoreñas ha sido como incorporarse en las grandes cadenas de comercialización
de los Estados Unidos, o en las grandes empresas estadounidenses que utilizan
algunos de los insumos elaborados en el
país; esta tarea es muy difícil y muy compleja, se necesita encontrar
compañeros, partners, empresas norteamericanas
que lo apoyen, que lo orienten, que lo impulsen, que lo fortalezcan para poder penetrar
esas cadenas, especialmente por los bajos volúmenes de producción que tenemos
en El Salvador, pero también por que los productos que elaboramos no son de
gran calidad.
El mercado nostálgico tiene el problema
de estar disgregado en los Estados Unidos, a pesar de que existen concentraciones
importantes, en la costa este como en la
oeste, de los Estados Unidos.
Sin embargo, el consumo de los
salvadoreños en el exterior es de origen cultural norteamericano, el consumo de
productos nostálgicos normalmente es para ocasiones especiales, para sus
fiestas, para sus salidas de campo, para los restaurantes salvadoreños.
Realmente ese mercado nostálgico es
importante y contribuye al crecimiento de nuestro país, pero tampoco es la salida
para el desarrollo económico nacional. Por supuesto que hay que explotarlo, hay
que incorporarse a ese mercado, tratar de sustituir productos elaborados en
otros países que actualmente están llenando las necesidades nostálgicas de los
salvadoreños, me refiero a productos mexicanos, colombianos y dominicanos, de
tal manera que las marcas salvadoreñas se logren posicionar en el mercado nostálgico
de salvadoreños, que ahora esta un poco copado por productos de otros países,
incluso de
El TLC no era urgente para la mayoría
Desde el punto de vista comercial, de
nuestras exportaciones no era una necesidad urgente, inmediata, profunda, firmar
un TLC con los EEUU, podíamos haber continuado trabajando con
Pero sí era una necesidad para un grupo
empresarial salvadoreño, muy importante, muy poderoso, muy fuerte, hegemónico, económica
y políticamente, me refiero a los grandes importadores salvadoreños y a la gran
empresa de transporte aéreo que es TACA. Y todos los empresarios que se
encuentran alrededor de ellos.
También era una necesidad para
inversionistas salvadoreños que no estando en ese bloque de poder, buscaban
inversionistas extranjeros para hacer negocios en El Salvador, se trataba de asegurar que el mercado salvadoreño de
inversiones fuera favorable, que llamara la atención de inversionistas
extranjeros, proporcionándole seguridad adicional por medio de un TLC. La
mayoría de la población no tenía necesidad de un TLC con los EEUU, ni siquiera
estaba en su imaginario.
La dependencia de los Estados Unidos
Si uno lo piensa bien, el Mercado Común Centroamericano era una opción
mejor. Pero nosotros dependemos de los Estados Unidos, no solo materialmente,
sino psicológicamente y culturalmente.
La población salvadoreña, incluso los
grupos dominantes, se encuentra atada a
la economía de los EEUU, está coptada por los intereses de las grandes empresas
norteamericanas.
Ganadores y Perdedores
Hay ganadores y perdedores, por
supuesto. Los ganadores son los importadores, se les ha regalado lo que pagaban
en impuestos por importación, por lo menos ocho por ciento del valor de las
mercaderías que dejaron de pagar en concepto de aranceles de importación, ya que esa disminución no se
ha visto reflejada en los precios al
consumidor.
Igualmente se han visto beneficiados
algunos exportadores, pero que igualmente hubieran podido vender en los EEUU
haciendo uso de
De perdedores con el TLC no podemos
hablar todavía, los efectos negativos principales se van a observar dentro de
unos cinco a diez años, cuando ya comience a liberarse, a importarse sin
impuestos productos sensibles que hacen fuerte competencia a productos
nacionales; por el momento lo que se ha liberado son productos importados que
no afectan en demasía a la producción local.
Por lo tanto no vemos quiebres o
cierres traumáticos de empresas, pero eso lo vamos a comenzar a ver dentro de cinco o diez años, la
situación crítica se presentara dentro de quince años, entonces vamos a ver
fuertes efectos negativos en la producción agropecuaria salvadoreña.
La desigualdad en la distribución
El TLC hará mucho mas desigual la
distribución del ingreso, por el hecho que favorece a los que reciben altos
ingresos, tanto los importadores y exportadores de productos, como los
importadores de insumos, por ejemplo, los productos agropecuarios que se están
exportando a los EEUU tienen un alto componente de insumos importados de ese
país. El sector económico interno más beneficiado es el financiero, por los
fondos que provee para el comercio de importación, así como para las
exportaciones.
¿Cuánto se beneficia el país con los
productos importados?
No ganamos con la importación de la
gran mayoría de productos importados, nos estamos deteriorando mas, el consumismo
en El Salvador continúa aumentando, mucha gente compra cosas que realmente no
necesita inducido por la propaganda, hay productos importados que pueden dañar
la salud de los salvadoreños, es el caso de la comida basura que engorda a la
gente; las empresas crean nuevas necesidades, por ejemplo los teléfonos
celulares, los electrodomésticos de nueva generación, que realmente no vienen a
satisfacer una necesidad real, sino que una inducida por las grandes empresas
transnacionales. En la medida que compramos esos productos importados nos
hacemos mucho mas dependiente.
Por supuesto que es necesario importar
lo sano, como medicinas, tecnología limpia,
computadoras y programas para las mismas que nos permitan mejorar la producción
y la productividad, pero en la práctica compramos decenas de miles de
computadoras para utilizarlas como máquinas de escribir y para jugar.
¿Qué debemos evaluar?
Fundamentalmente se debe evaluar la
balanza de pagos a nivel macroeconómico, para ver el impacto en nuestra
economía de las transacciones comerciales y de las inversiones. Normalmente los sectores interesados en que se
tenga una buena imagen del TLC solo habla de las exportaciones, pero sin
mencionar o dándole poca importancia a las importaciones, así como a los flujos
de capitales. Efectivamente las exportaciones a EEUU han aumentado desde que se
firmó el TLC con ese país, pero igualmente hubieran aumentado sin TLC, como ha
sucedido en países donde no se ha firmado un tratado de este tipo, es el caso
de Costa Rica, en donde incluso les ha ido mejor sin TLC, pues han atraído más
inversiones que nosotros, han exportado más y han importado menos, han creado
muchos miles de empleos nuevos con salarios más o menos justos.
Debemos de considerar en la evaluación
del TLC indicadores más sectoriales, que
tienen que ver con la mejora en productos de exportación, importación de
insumos y por supuesto, la importación de productos saludables y no saludables,
por separado. Lo que es favorable y no favorable para el desarrollo del país.
Los principales favorecidos con el TLC
con los EEUU, han resultado ser los importadores de productos suntuarios como
automóviles de lujo, licores finos, ropa de marca, artículos de belleza,
artículos de decoración del hogar, etc.
Modificaciones en la producción
nacional
La producción nacional se continúa
modificado y el TLC con los EEUU acelera ese cambio, cada vez es mayor la
producción de servicios y el comercio.
Desde el punto de vista de la producción material no hay cambios
significativos, tal vez podemos ver un poco en el sector agropecuario, con las
exportaciones no tradicionales. En la industria casi no se observa nada.
Fundamentalmente los cambios han sido en servicios y comercio, pero eso no es
de beneficio para el país.
El empleo y los ingresos de la gente
han mejorado en algunos sectores, como consecuencia del TLC, por ejemplo, los call centers, en donde ahora trabajan
unas 3 o 4 mil personas, este y otros servicios que se venden al exterior han
tenido problemas para expandirse debido a la escasez de personal formado
profesionalmente.
El sector financiero se ha visto
beneficiado, pero no se refleja en las condiciones laborales ni de ingresos de
los empleados del sector. EL sector transporte, por supuesto el aéreo ha sido
mas beneficiado, pero también el terrestre.
Un impacto del TLC tiene que ver con la
mayor dependencia de los sectores de menos ingresos que ahora están más
expuestos al consumo suntuario, que es peligroso, ya que no es sustentable a
largo plazo, que depende principalmente de las remesas de los salvadoreños en
el exterior. EL TLC abre las puertas para el consumo y se facilita la deformación
de la cultura de consumo de los
salvadoreños.
Desde el punto de vista de valores, uno
de las áreas mas desfavorecidas es la de espectáculo, es decir, videos y
música. Aunque existe la piratería intelectual, esta se hace con productos
importados, que si bien ha permitido abaratar el precio de los productos,
también ha hecho aumentar peligrosamente el consumo; el precio de los artículos
originales no se ha visto disminuido por efecto de la piratería.
Desde el punto de vista de la
publicidad, de la propaganda, también se observa un cambio importante. Como el
sector servicio y comercio se ha mejor posicionado en la economía nacional, también
la publicidad y propaganda es ahora cada vez de tipo consumista, los medios de
comunicación han perdido interés en promover el ahorro y la inversión
especialmente porque las remesas del exterior hace llegar a los bancos cientos
de millones de dólares.
En nuestra organización gremial, el
Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas (COLPROCE), desde antes de la
firma del TLC, dijimos al país que había que prepararse; cuando se firmó el TLC
le aconsejamos al gobierno la necesidad de fortalecer las formas de resistir el
impacto negativo del TLC, para evitar el exceso de consumo y convertirnos cada
vez más dependientes de las importaciones. Por supuesto que promover las
exportaciones es muy importante para la reactivación de la agricultura y de la
industria, así como la formación de capital humano, personal calificado, para
poder ofrecer productos de mejor calidad a precios competitivos en mercados
extranjeros. Por otro lado, hemos
insistido en el mejoramiento de las condiciones de trámites, así en la necesidad
de darle seguimiento adecuado al TLC. Observamos que el TLC está creando distorsiones
de comercio, algunas han sido evidenciadas, otras han sido poco investigadas por los equipos especiados del
gobierno y la empresa privada. El problema más grave es que contamos con muy
poca capacidad de investigación para profundizar en esas distorsiones al
comercio y a la economía nacional que puede estar generando el TLC con los
EEUU.