Historia

 

 

 

 

RESEÑA HISTÓRICA DEL GRUPO SCOUT SAN MIGUEL 299,

EX SAN BORJA 299 y EX PUEBLO LIBRE 299

 NOMBRE ACTUAL:  “ROLAND PHILIPPS”

 

Introducción

Nuestro grupo scout tiene ya una larga historia, la cual nos llena de orgullo porque a través del tiempo, consideramos que hemos colaborado en la formación de buenos ciudadanos para la patria, haciéndolo con valentía y sin jamás aburrir a nuestros niños y jóvenes.

A punto ya de cumplir dieciocho  años de fundación, consideramos que es momento de detenernos un momento a reflexionar sobre nuestros orígenes y nuestra historia, ya que nuevas generaciones de dirigentes tienen en sus manos las riendas de la tropa (ahora mixta) y creo que para conocer mejor el presente y de esta forma ser capaz de proyectarse al futuro, es indispensable conocer el pasado, aprovechando sus éxitos y también la experiencia de sus fracasos.  

 

Los  orígenes:  San Miguel 400.

En el  verano de 1984 Enrique Palma acababa de terminar el colegio y se prepara para postular a la universidad.  Pepe Hidalgo, un amigo del barrio  (San Miguelito, a la altura de la cuadra 9 de la Av. La  Marina en San Miguel, Lima , Perú),  le contó que  Tito Franklin, su antiguo jefe de tropa de cuando  Pepe había sido scout en el grupo San Miguel 231 del colegio Juan  XXIII,  lo había invitado a integrarse  a la jefatura de tropa del nuevo grupo scout que acababa de formar en  el colegio “Bartolomé Herrera”, con  la denominación de “San Miguel 400”. Pepe y Kike tenían entonces 18 años. Pepe siempre había sabido que Kike había sido lobato desde los 7 hasta los 11 años en el colegio Claretiano, en el grupo “Magdalena 91”. Muchas veces  le había contado  de  las grandes aventuras que disfrutó  con los lobatos, y en el barrio lo conocían como “el scout”; pero jamás se les había ocurrido la idea de volver al movimiento, no sabían que eso fuera posible, ya que eran  prácticamente  adultos, pero Pepe con toda naturalidad  invitó a Kike, quien se animó de inmediato.  Tito era el jefe de tropa; pero  ya tenía cinco o  seis subjefes y seguían llegando más. Kike se aburría mucho al ver que durante toda una reunión tan sólo alcanzaba a dirigir un juego. Además, de tropa no sabía prácticamente nada, mientras que todos sus recuerdos y experiencias de la niñez  lo remontaban a la manada de lobatos. Así  que al terminar la tercera semana como subjefe de tropa, decidió que  fundaría su propia manada de lobatos, sin siquiera imaginar que al hacerlo estaba creando el embrión de lo que sería más tarde todo un nuevo grupo scout.

Tenía 18 años  y tres meses, más o menos. Tito Franklin tenía 23 y  no permitía  a nadie organizar actividades, sólo él. Era de hecho,  además de jefe de tropa, el jefe de grupo, pues él tomaba todas las decisiones de importancia. Jamás se imaginó que un muchachito de 18 (que aparentaba 15) sin ninguna capacitación previa y ni  siquiera experiencia como instructor o rover de  servicio, pudiera tener éxito como Akela. Tal vez por eso lo  autorizó, y probablemente  también  porque necesitaba  desprenderse de subjefes, pues para entonces  ya tenía entre siete y ocho.

La quinta semana de su llegada a la 400, Kike funda la manada de lobatos. Había pedido a los treinta y tantos scouts (todos varones) que trajeran  a  sus hermanitos  y/o amigos  de entre 8 y 10 años. Vino uno (esto es muy importante que lo consideren las generaciones actuales de dirigentes que se desesperan cuando ven  venir a pocos). Se llamaba Favio y tenía 8 años, más o menos. Tenía a sus hermanos en la tropa y estaba  entusiasmadísimo con la idea  de ser él también scout, (o lobato, que para los niños es casi lo mismo).

No se desanimó al ver sólo un niño. Le explicó que él era el primer lobato, el fundador de la manada y eso lo emocionó mucho, le enseñó  algunos nudos, un par de canciones, lo llevó  a ver la tropa un rato, y le explicó que la manada era como una tropa pero para niños  de menor  edad.

Algunos  scouters de la tropa  se reían al ver una manada de un lobato, pero la perseverancia dio sus frutos  y al cabo de unos meses la manada ya tenía un promedio de doce lobatos por reunión.

La  nueva unidad crecía y  necesitaba más subjefes. Ninguno de los muchos  que había en tropa estaba dispuesto a dejarla. Kike sospechaba que se debía al enorme tamaño de la tropa, cuyos juegos espectaculares  y  salidas al aire libre  eran muy  desafiantes, es decir, ya estaba logrado el éxito; mientras que la manada era un reto aún por realizar; algo difícil y sin garantía de éxito.

César Llanos, el primo de Kike, se enteró que  éste  había vuelto al movimiento, pero como dirigente. Él tenía casi 16 años y  después  de haber sido scout en el grupo “Bellavista 279” del colegio San Antonio Marianistas, del  Callao, ya se sentía listo para ser dirigente  y sabía que por ser menor de edad  en su grupo nunca se lo hubieran permitido. Así que una vez vino a ver la manada y Kike  le pidió que siga viniendo a  dirigir con él. Ya eran  dos.

Por ese tiempo  Carlos  y Marco  Pérez, los hermanos que vivían a la  espalda de la casa de Kike, eran sus grandes amigos. Los invitó al grupo y ellos se  animaron rápidamente. Carlos fue directamente a la tropa, aunque ahí  casi no tenía oportunidad de hacer nada, pero Marco sí se animó a  probar  con  la manada. Se integró y fue muy bien recibido. Ya eran tres.

Con la  experiencia scout de César (Bagheera)  y con  la constancia  de Marco (Fao),  la manada empezó a florecer. Participaba en paseos, pero junto con la tropa. El primer campamento fue a  Huainaní, en  Barbablanca,  lugar que se convirtió en clásico para nosotros..

Los problemas empezaron cuando  se descubró que existían cursos de capacitación en la Asociación Nacional. Se reunió la jefatura de manada  y decidió  que  debían tomar los cursos a como diera lugar.  Sutilmente al  principio y directamente después, Tito y  el jefe de grupo empezaron a poner trabas para que no  tomasen los cursos básicos. Posiblemente se justificaba en el caso de  César y Marco, por ser menores de edad, pero Kike tenía 18 años y se inscribió en los cursos, a veces sin consentimiento del jefe de grupo, (quien era totalmente dirigido por Tito). Así descubrió  las enormes posibilidades de un dirigente, de un jefe de unidad. Hasta ese momento no se había dado cuenta  de la independencia que debía tener con respecto al jefe de tropa. Obtuvo  el cóndor verde y tomó el curso de campismo. La manada ya había cumplido un año y su jefatura consideró  que había llegado la hora de organizar  sus  propias actividades.

Programaron  su propio campamento sin avisar siquiera a Tito. Siguiendo  lo aprendido en los cursos, redactaron la  planificación y programación con la debida anticipación, pero cuando se la presentaron al jefe de grupo,  les dio una respuesta insólita:  “No  puedo autorizar su campamento porque Tito  no quiere y además  porque Kike sólo tiene 19 años”.

Fue la gota que derramó el vaso. Por año y medio habían reclamado independencia, pero con el pretexto de la falta de capacitación, se les  negaba. Se reunieron una noche en  casa de Kike:  César, Marco y Carlos  para decidir cómo enfrentarían este dilema.

 

Nace un nuevo grupo scout

Aquella noche  de agosto de 1985 se reunieron en casa de Kike (Enrique Palma),  César Llanos, Italo Pedraglio, los hermanos Marco y Carlos Pérez. Después de mucho pensar en lo que se debía hacer para solucionar el problema con el jefe de grupo, se dieron cuenta que nunca podrían hacer que Tito y su “Jefe de grupo” hicieran las cosas según reglamento. Entonces se propuso la creación de un nuevo grupo y todos aceptaron. La jefatura de manada de San Miguel 400, junto con dos rovers (Italo y Marco) más un subjefe de tropa (Carlos) renunciaría  al grupo para crear otro nuevo, donde la libertad, dentro de los reglamentos, sería nuestra divisa. Ahí mismo se decidió que no sería en   San Miguel; ya que no queríamos tener a Tito cerca para nada, así que debía ser en Magdalena o Pueblo Libre, dos distritos limítrofes y sumamente cercanos a nuestros domicilios. Ya que casi todos éramos dirigentes de manada, decidimos que empezaríamos con lobatos y que recién después de un par  de  años abriríamos la tropa.

Se necesitaba un patrocinador. Debía ser un colegio. No queríamos ser uno de esos grupos que funcionan en parques y jamás tiene intimidad para sus actividades, están expuestos a ser importunados por alcohólicos, drogadictos, dementes, depravados y o ladrones. El problema era que aunque el Akela, Kike, tenía 19 años, no aparentaba más de 17, y sería muy difícil para él convencer a un director de colegio que tremendo mocoso pudiera hacerse cargo de un grupo scout. Así que se le dio esa misión a Italo, quien había estudiado en un internado de los curas salesianos y sabía cómo hablarle a un sacerdote. Después de visitar varios colegios que no nos parecieron adecuados, en Magdalena, llegamos al colegio “Agustiniano San Martín de Porras” que hasta hoy se encuentra ubicado en la Av. General Vivanco, en Pueblo Libre, a una cuadra de la Municipalidad.

Llegó el día de la entrevista. Estuvieron Italo, Kike, César y  Marco. Por acuerdo previo, se decidió que sólo hablaría Italo, a menos que el padre  nos preguntase algo a los demás, pues Italo de escultismo no sabía demasiado por aquel entonces.

Se llamaba Manuel Rodríguez y su “azento” español era bastante marcado. Fue una conversación rápida en la que les dio a entender, con mucha seriedad, que sabía muy bien lo que era el escultismo y que no tendría inconveniente en apoyar la iniciativa. Pareció sencillo y la jefatura celebró con entusiasmo el éxito, sin sospechar la sorpresa que el padrecito nos reservaba.

Llegó el día de la propaganda a los alumnos. Era un colegio de varones. No se preparó ningún volante escrito, sólo entraron y les propusieron la idea a los niños de 8 y 9 años. Luego se reunieron para diseñar el programa para la que sería primera reunión de manada, y al mismo tiempo la fundación del  novísimo grupo scout, al fin independiente.

 

Fundación  del  grupo

La mañana del sábado 14 de setiembre de 1985, la jefatura acudió al “Agustiniano” para realizar la primera reunión de manada, imaginando que vendrían unos diez o veinte chicos. Cuál no sería la sorpresa y felicidad al ver que los niños llegaban y llegaban hasta que al empezar la reunión contaron setenta lobatos. Dato importante de señalar es que uno de esos 70 niños  era Fernando León Góngora, quien es nuestro actual jefe de tropa y que permaneció con el grupo y sus jefes desde entonces en todos los locales  a  donde el grupo tuvo que trasladarse, primero en  la manada, luego en la tropa y finalmente como dirigente.

Así fue. El éxito era rotundo. Pero como nada es perfecto, llegó el padre con una sorpresita: Nuestra reunión hacía demasiado ruido  y el patio del colegio estaba tan cerca de la iglesia en la hora de la misa que tendríamos que salir a hacer la reunión en otra parte ¿menuda sorpresita guardada se tenía el padre no?

Salimos a buscar un parque donde pudiéramos hacer una reunión con 70 lobeznos. Llegamos al parque que está junto al colegio “José Santos Chocano” y ahí realizamos la reunión, que fue muy alegre y activa.

Uno de los lobeznos, de apellido  Soto (que años después sería guía de patrulla), era hijo de un coronel del ejército peruano y fue quien nos sugirió la idea de realizar nuestras reuniones en la “Villa Militar” de Pueblo libre, y así lo hicimos también con mucho entusiasmo. Reuníamos a la manada en el Agustiniano y luego los llevábamos a todos en fila hasta la villa militar, como a seis cuadras de distancia.

Así empezó nuestra “tradición gitana”. No teníamos ni un mes y ya habíamos hecho reuniones en tres lugares distintos.

Reunimos a los padres de familia en asamblea y logramos inscribir al grupo. Nos dieron el numeral 299, de la localidad scout de Pueblo Libre; diciéndonos en la oficina scout que ese numeral ya se había usado antes en Pueblo Libre, pero jamás tuvimos siquiera un indicio de que eso fuera cierto. En todo caso, si alguien antes que nosotros llevó el 299 en la manga, pues lo hizo sin mayor notoriedad.

Fue  justamente en esos ajetreos de la inscripción que conocimos al entrañable señor Jorge Kunigami, el comisionado scout de Pueblo Libre, quien nos recibió con los brazos abiertos, pero desde el inicio le pareció que no era correcto que cinco dirigentes abrieran un grupo solamente con manada de lobatos y ni  siquiera hicieran  planes para abrir la tropa de scouts.

     Jorge Kunigami fue para todos nosotros como un padre. Nos apoyó incluso en nuestras vidas personales y siempre logró calmar nuestros juveniles ímpetus cuando tuvimos algún pleito con los otros dirigentes de Pueblo Libre. En general creo que una de las mayores suertes que tuvimos fue la de abrir nuestra 299 justo en el tiempo de Jorge Kunigami.

A fin de año realizamos una gran fogata con el fin de celebrar nuestro éxito y además, de realizar las ceremonias de promesa para la totalidad de la manada. Actualmente (2003) se considera inadecuado, pero a nosotros nos pareció fantástico hacer coincidir las promesas de toda nuestra primera promoción de lobatos.   (ver fotos: “fogata en el club Diamante”) Algunos de los Lobatos que hicieron su promesa aquel día son:

Fernando León, Luis Soto, Luis Huamán, (aquí pido a Fernando, Marco y César que me ayuden a recordar, haremos crecer esta lista con el tiempo).

Así terminó el año 1985 en nuestro recién fundado Pueblo Libre 299.

 

Principales  hechos de nuestra historia:

1985     14 de set.      Fundación:  primera reunión de manada Diciembre: Fogata de fin de año, promesas de toda la manada

1986         Marzo:   Primer campamento de manada:  Lo realizamos en el club del correo central de Lima, ubicado en el Rímac, junto al club de tiro. Mucho se recuerda este campamento por los exquisitos tallarines  que preparamos, además, porque  nuestro querido  Wilder Custodio (a) “Corchito”, casi se ahoga en la misma piscina en la que media  manada nadaba como patos...  Fue nuestra primera experiencia al mando  total de un campamento. Dirigimos Marco, César, Carlos, Jorge y yo (Kike).

Abril:    Fundación de la primera tropa de scouts

Julio:     Primer Campamento de tropa. Huainaní, del 31 julio al 8 de agosto.

Septiembre :  Celebración del primer aniversario de fundación, en la biblioteca municipal de Pueblo Libre.

1987 Julio – agosto:II Campamento de tropa a Huainaní:  Elegimos el lugar por ser harto conocido de nosotros, ya que este sería mi compromiso de campismo, y no queríamos correr riesgos. Duró  una semana. Se recuerda  mucho este campamento por el pánico que provocó una intervención armada de  la guardia republicana a medianoche, con tiros de  fusiles y bombazos en los cerros. Creíamos que se trataba de  terroristas y aun así tuvimos que salir a  tratar con ellos. Felizmente nada pasó. Al regresar de este camp. No encontramos en  Lima con el  Paquetazo  económico  de Alan García, lo que fue un trauma peor que el ataque de la  Republicana.

         Septiembre: CALOPAS de Pueblo Libre, en el Centro de Adiestramiento Scout.

1988     

1989

1990

1991

1992

1993      Verano:  Se recesa el grupo por falta de dirigentes.

1994     Noviembre:  Se reabre el grupo. Esta vez en el distrito de San Borja, en el Colegio Cooperativo “Libertador San Martín”, donde  Kike trabaja como profesor. No se abre manada, sólo tropa.

         Dirigen la tropa:  Kike  y  Fernando León. 

         Participan eventualmente:  Marco Pérez, Guisell  Rodríguez

1995     Campamento de tropa a Villa Natalia. Este  se recuerda mucho por una enorme fogata que realizamos para que  esta nueva generación de  scouts hicieran su promesa todos juntos, tal como lo habíamos ya hecho  diez años atrás  con la manada, cuando Fernando era lobato. Además, también por la inolvidable caminata alrededor del cerro de Callahuanca, siguiendo el lecho del río, toda una aventura que seguro nadie ha olvidado.

1996

1997

1998

1999 Febrero: Campamento de tropa a  Acos  (ver fotos)

Abril:  Se recesa el grupo. Una vez más por falta de dirigentes.

2000

2001

2002     05 de octubre se  reabre el grupo. Primera reunión de manada.

2003      13 de enero      Campamento de manada a Huainaní.

          15-16 de febrero     Campamento de tropa a Cieneguilla

                            Este ha sido el primer campamento de la nueva y joven generación de dirigentes a cargo de la tropa. Esperamos sus comentarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lista de dirigentes que han prestado y/o prestan sus valiosos servicios en nuestro grupo scout

 

Próximamente: Reseña personal de cada dirigente

1.   Enrique Palma Vignale (desde 1985)

2.          Marco Antonio Pérez Cúneo (desde 1985)

3.   César Llanos Dulanto (desde 1985)

4.   Italo Américo Pedraglio Loli (desde 1985)

5.   Carlos Hugo Pérez Cúneo (desde 1985 a 1992)

6.   Jorge Llanos Dulanto

7.   Carlos Enrique Cáceda Luna

8.   Wilder Custodio de la Cruz

9.   Pedro Hildebrando Campos de la Cruz

10.   Dante Marchino Chang

11.   Violeta Correa

12.   Martha Palma

13.   María Inés Palma

14.   Renzo Gutiérrez

15.   Chela ?????

16.   Ürsula González

17.   Christian Rufasto Zuta

18.   Nora

19.   Fernando León Góngora

20.   Javier Pinchi

21.   Rafael  León Góngora

22.   Guisell Rodríguez

23.   Cristhian Bazán Vera

24.   Vitali Maya Manrique

25.   Scarlet Orrego

26.   Yolanda

27.   José

28.   Lizzet Abanto

29.   Ana María

30.   Renatte

31.   Gary Sánchez

32.Renzo De Votto

 

 

 

 

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