
Biografía
Nació el 14 de junio de 1914, en el hogar formado por el patricio Jesús María Uribe Prada, ex-Alcalde de éste Municipio y la matrona María Espina Vale, siendo el 5º de siete hermanos; con estudios de escuela superior logró desempeñarse con lujo de competencia en diferentes cargos públicos entre los cuales vale la pena destacar: Sacristán y Mayordomo de Fábrica de la Iglesia San Juan Bautista de Girón; Notario; Personero; Inspector de Policía; Jefe de Personal de Obras Públicas Departamentales; Tesorero; Síndico del Hospital San Juan de Dios de Girón; Administrador de Mercados Públicos del Municipio.
Siendo un impulsador conjuntamente con otros notables hijos de éste Municipio, de obras tan importantes como la creación del Colegio Francisco Serrano Muñoz, que rinde homenaje al ilustre maestro de antaño, la escuela del barrio Santa Cruz y otro buen número de centros educativos del área rural. Propició la adquisición de unos terrenos donde hoy se ha desarrollado la urbanización Primero de Mayo, ademas de hacerse presente con sus dotes de administrador en la apertura de vías veredales y en su incansable lucha por conservar la arquitectura colonial y el patrimonio histórico que le da brillo y renombre a este monumento nacional.
Al leer las memorias de excepcionales historiadores y escritores del pueblo como Don Luis Jesús Rodríguez Mantilla, lo denominan a Don Ramón como respetable y digno señor de los Caballeros de la Villa que por su admirable cortesía , elegancia y buen hablar y exquisito buen humor, hacía estirpe de buena cuna y lo presenta con esta autodescripción: "He sido servidor de mi pueblo en distintos cargos, con mucha vocación de servicio sin discriminar a quien se le presta; pero eso si con manos límpias en el manejo de la cosa pública y con una palabra tan sagrada como las letras de una escritura pública llevada a una Notaría; pero también y a mucho honor, me le presento como el mejor campanero del pueblo porque eso si, hago cantar himnos de gloria a esas campanas".
Falleció en Girón, el 26 de noviembre de 1978 y de su hogar conformado por Doña María Antonia Márquez de Uribe, quedan sus siete hijos, Miguel Antonio, Ramón, Juan Martín, Roberto, Hernando, Jorge Orlando y Luz Amparo, estudiantes exitosos, algunos vinculados al sector privado y otros al sector público, con verdadera inclinación hacia el servicio de sus semejantes.
En diálogo con su quinto hijo, Hernando, el de perfil mas cercano a nuestro personaje, nos expresa:
De mi padre no heredé bienes de fortuna; tan solo la honradez, su capacidad de servicio, la tolerancia y su apertura para la convivencia, con partidarios y adversarios de su ideología; es mas, recuerdo que en una tertulia con mi padre, él me manifestaba que al morir quería que en su tumba se escribiera este epitafio: "Aquí ya descansa un hombre de voluntad de servicio y que tan solo se trajo a esta morada la gratitud de la gente de su pueblo en especial de los humildes".