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Quisiera
aprovechar ahora para contaros todas esas cosas
buenas que tiene Samir, porque seguro que también
habrá gente que no las conozca. Sin duda
Samir podría ser el prototipo de pueblo
Alistano, dado que las características
de éste y otros pueblos, son casi las mismas,
lo único que los diferencia son las pequeñas
cosas, de las que las gentes se sienten orgullosas,
y que no dudo que cada pueblo tenga. Pero yo hablaré
de esas cosas únicas, de mi pueblo, Samir
de los Caños.
La
Primera cuestión que quería formular,
es el porqué la gente vuelve año
tras año a su tierra, en vez de irse a
algún lugar paradisíaco. Y en definitiva,
esta tierra no tiene nada de especial; porque
no se crea trabajo, crecen las mínimas
empresas, ect... pero la esencia para que la gente
vuelva está en la importancia que cada
uno le dé. Así, cada samileño
valora las cosas que os voy a relatar a continuación.
Ya la zona urbana tiene sus atractivos, entre
los que destacarían los cuatro charices
(fuentes con pilón) y que tanto honor hacen
al nombre del pueblo, ya que Samir significa "fuente"
en árabe. El agua chorrea de los caños
durante todo el año, 24 horas al día
(parece increíble que esto pueda ser así).
Bella y secilla tecnología que sigue funcionando
perfectamente a pesar del discurrir del tiempo.
Para ver y probar.
En las afueras, los valles surcados por arroyos
más o menos caudalosos o regados por ocasionales
regatos, nos ofrecen una variedad considerable.
Por cuestión de espacio sólo voy
a mencionar algunos: en primer lugar, Valdelvino,
que no hace mucho albergaba a las mujeres que
allí iban a lavar la ropa arrodilladas
en los pozos. En segundo lugar, Cortes-El Caño,
con sus regodeantes y abundantes corrientes de
agua mecida por árboles de ribera, juncos
y pradera donde disfrutar de un día campestre
jugando, descansando, pintando, escribiendo, ect...
Esos árboles que en su mayoría son
fresnos, álamos, ect... están grabados
de nombres y fechas de un tiempo pasado. En este
valle podemos disfrutar de un molino (de los dos
que hay en la actualidad, auque llegó a
haber 8 molinos harineros) con sus caliendas.
El enorme atractivo de estos molinos viene sobre
todo, de su valor sentimental, y como no, también
de sus valor artístico.
Otro atractivo, sin duda que tiene Samir es la
cantidad de rutas donde el caminante se envuelve
con el paisaje. Llegarse a Peñas María
o el Arroyo El Cabo o Ferbelliz, límite
sureste natural del territorio samileño
(Samir y su territorio entán en las primeras
posiciones de la provincia de Zamora en cuanto
a dimensiones en hectáreas). Aunque si
el paseo va a ser corto, uno puede llegarse hasta
la Ribera, donde actualmente han construido un
chariz. Las huertas, los prados, las piedras,
el arroyo, los matorrales, los pájaros,
el olor de las jaras y escobas, se envuelven en
un armonioso ambiente.
Aunque el bosque y podríamos decir que
el pulmón de medio Aliste es el bosque
de Valdecañizas. Introducirse en él
y quedarse en silencio por unos segundos hacen
viajar al caminante a otra dimensión, Los
ruidos, inconfundibles, el olor a roble y humedad,
el silencio sonoro, hacen de Valdecañizas
un lugar especial. Además a ello hay que
sumar que allí se encuentran numerosos
ejemplares de jabalíes, que tienen el habitat
perfecto para su proliferación.
Pasando de nuevo al casco urbano, otro aspecto
digno de mención, es su Iglesia parroquial
dedicada a San Juan Bautista, patrón del
pueblo. Aunque en el Siglo XVIII llegaron a existir
dos ermitas, una de las cuales estaba, y aún
está, en el centro del pueblo y la otra
a unos tres kms en el camino de Fornillos a Lober.
Esta última dedicada a San Pedro Mártir,
celebraba sus fiestas el 29 de abril y a ella
acudían en procesión con sus respectivas
Vírgenes los habitantes de los pueblos
de Fornillos, Ceadea, Lober y Domez. En ese lugar,
hoy día se pueden encontrar restos de tejas
de lo que fue dicha ermita.
En definitiva un pueblo pequeño pero lleno
de pequeños encantos que tendrán
el valor que tú le quieras dar.
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