Pregunta:
¿tengo que aguantar que un tipo hinchado de alcohol y
mentiras me diga lo que quiera y me bañe en su saliva tóxica,
insultos y herencias arrogantes solo porque es más
viejo que yo y dice: que es más viejo que yo, que tiene
más plata y un par de apellidos de vida social y está
en el lado alto de la balanza donde se huele el poder y
otras tantas cosas que desconozco y por eso y solo por
eso debo atender y escuchar todo lo que el viejo quiera
y todo lo que el viejo diga y haga y piense y me grite
aunque sé y estoy seguro que nada que venga de él esta
bien ni tiene argumentos? Respuesta: No.
Me
pasó saben? y me hizo bien. Porque ya no creo en la
tolerancia como una virtud. Y el aguante, la versión
bizarra y pop del concepto, me parece injusta. Sofocante
y falso. Vicioso, peligroso. Una prisión media
posmo y ondera de lo que debe ser/hacer un tipo
evolucionado. Ese irritante como -debes- ser. Mi síntoma
de evolución es una larga lista de intolerancias que
justifico. La mentira, la traición, la prepotencia, el
abuso, la decandencia, son algunas. Solo porque se puede
cambiar. Son actitudes, como se dice. No esencia. Y esta
intolerancia que ahora entiendo y practico y me siento
mejor, está lejos de la discriminación. Son cosas
distintas. Aprendí a no discriminar hace rato (hay más
razones en mí para ser discriminado que al revés).
Y aprendí hace poco a no tolerar la tolerancia total.
No te puedes despegar de ser negro, chino, ni canuto
aunque te conviertas, ni peruano, budista u homosexual.
No tolerar eso, es discriminar. Sí se puede dejar de
ser un caradura, por ejemplo. Y se puede y debe dejar de
aguantarlos. Yo aparte de esos, tampoco aguanto más a
los que aguantan de todo y de todo en pos de una
tolerancia
mal entendida. Digo: no estoy de acuerdo contigo viejo
pero te tolero. Digo, no te tolero.Y no por eso
discrimino. No atreverse a decir "no estoy de
acuerdo" es lo que me parece cobarde.Ergo,
intolerable. Pero se usa saben?. Todo forrado en esa
insana costumbre de la buena onda. Y la buena onda, no
sirve para nada. No se avanza. Se sonrié. No se
enseña ni se aprende, se deja pasar. Y si nadie te dice
que lo que haces y piensas y dices pésimo, creeras que
lo haces y piensas y dices bien. En eso de engañarse y
dejar pasar hay que ser intolerante. Con uno mismo, para
empezar.
Sé
que hay razones para engrupirse con ser tolerante, pero
todas nacen de la confusión que provoca casi un
dogma. Y no lo es. Hay que evaluar antes de decidir que
se puede tolerar. Y que es lo que se esta soportando
resignadamente. Eso no nos hace mejores personas. Todo
lo contrario, nos daña. Ya se que está eso de que cada
cual haga lo que quiera, aunque su discurso venga de la
ignorancia y el error. Pero eso no es gracia. Ese
silencio no es tolerancia, es complicidad de lo
malo. Por eso digo que la tolerancia sirve para cosas
enanas y poco importantes. Cosas que, en esencia, no te
afectan mucho. La tolerancia se niega asi misma cuando
se aplica a los intolerantes: aguantalos y devorarán
todo. Y si no los aguantas, pasas a ser intolerante, y
entonces ¿donde queda todo el discurso? A mi, por lo
menos,
se me acabó la buena onda gratis.