Santiago de Chile, /  

Martes, 10 de Mayo de 2004

La mala buena onda

Julio Argomedo (colaboración con SQC)

Pregunta: ¿tengo que aguantar que un tipo hinchado de alcohol y mentiras me diga lo que quiera y me bañe en su saliva tóxica, insultos y herencias arrogantes solo porque es más viejo que yo y dice: que es más viejo que yo, que tiene más plata y un par de apellidos de vida social y está en el lado alto de la balanza donde se huele el poder y otras tantas cosas que desconozco y por eso y solo por eso debo atender y escuchar todo lo que el viejo quiera y todo lo que el viejo diga y haga y piense y me grite aunque sé y estoy seguro que nada que venga de él esta bien ni tiene argumentos? Respuesta: No.

Me pasó saben? y me hizo bien. Porque ya no creo en la tolerancia como una virtud. Y el aguante, la versión bizarra y pop del concepto, me parece injusta. Sofocante y falso. Vicioso, peligroso. Una prisión media posmo y ondera de lo que debe ser/hacer un tipo evolucionado. Ese irritante como -debes- ser. Mi síntoma de evolución es una larga lista de intolerancias que justifico. La mentira, la traición, la prepotencia, el abuso, la decandencia, son algunas. Solo porque se puede cambiar. Son actitudes, como se dice. No esencia. Y esta intolerancia que ahora entiendo y practico y me siento mejor, está lejos de la discriminación. Son cosas distintas. Aprendí a no discriminar hace rato (hay más razones en mí para ser discriminado que al revés). Y aprendí hace poco a no tolerar la tolerancia total. No te puedes despegar de ser negro, chino, ni canuto aunque te conviertas, ni peruano, budista u homosexual. No tolerar eso, es discriminar. Sí se puede dejar de ser un caradura, por ejemplo. Y se puede y debe dejar de aguantarlos. Yo aparte de esos, tampoco aguanto más a los que aguantan de todo y de todo en pos de una tolerancia
mal entendida. Digo: no estoy de acuerdo contigo viejo pero te tolero. Digo, no te tolero.Y no por eso discrimino. No atreverse a decir "no estoy de acuerdo" es lo que me parece cobarde.Ergo, intolerable. Pero se usa saben?. Todo forrado en esa insana costumbre de la buena onda. Y la buena onda, no sirve para nada. No se avanza. Se sonrié. No se enseña ni se aprende, se deja pasar. Y si nadie te dice que lo que haces y piensas y dices pésimo, creeras que lo haces y piensas y dices bien. En eso de engañarse y dejar pasar hay que ser intolerante. Con uno mismo, para empezar.

Sé que hay razones para engrupirse con ser tolerante, pero todas nacen de la confusión que provoca casi un dogma. Y no lo es. Hay que evaluar antes de decidir que se puede tolerar. Y que es lo que se esta soportando resignadamente. Eso no nos hace mejores personas. Todo lo contrario, nos daña. Ya se que está eso de que cada cual haga lo que quiera, aunque su discurso venga de la ignorancia y el error. Pero eso no es gracia. Ese silencio no es tolerancia, es complicidad de lo  malo. Por eso digo que la tolerancia sirve para cosas enanas y poco importantes. Cosas que, en esencia, no te afectan mucho. La tolerancia se niega asi misma cuando se aplica a los intolerantes: aguantalos y devorarán todo. Y si no los aguantas, pasas a ser intolerante, y  entonces ¿donde queda todo el discurso? A mi, por lo menos,
se me acabó la buena onda gratis.

(dedicado a Werbe Nuñez, son tus palabras viejo...)

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