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Señoras
y señores, tengan ustedes muy bellas tardes. Esto es una nueva
versión más de “Ética
Periodística”,
sección que pretende corregir y moralizar todas las canalladas,
bajezas, infamias, tropelías, indignidades, indecencias,
deslealtades y ruindades que día a día aparecen publicadas en el
periodismo nacional digno de guaya.
Sin
ir más lejos, en el suplemento deportivo del diario “El
Mercurio” del 10 de mayo, el futbolista de Unión Española, Dante
Poli,
argumentó su deseo de llegar a la radio o a la televisión de la
siguiente manera:
“Me
puedo desarrollar, capacitándome en las comunicaciones, sin los
cinco años de estudio de periodista”
¡Válgame
Dios! Vaya forma tan vil y descarada que profesa este muchachito
para llegar a los medios audiovisuales. Es una falta total y
absoluta de respeto en contra de quienes debemos esforzarnos y
llegar hasta la más humillante abnegación, inmolación y libación
en esta carrera con tal de agarrar algún empleo frente a un micrófono.
A lo menos, el central hispano debió decirlo más refinadamente. Así:
“Voy
a llegar a los medios de comunicación a través de vías
alternativas”
Ciertamente,
es una frase más incólume y pura, que ocupa retóricamente el
eufemismo en pos de una comprensión más purificada, depurada y
tamizada del mensaje. Sin embargo, persiste la idea de ser un rufián
y un cínico a la hora de conseguir un cargo exclusivo para un
profesional capacitado. Lo mejor para el ex defensa de Skoda Xanthi
de Grecia era pronunciar directa y coloquialmente todos sus planes
futuros, mencionando lo siguiente:
“Además
de ser un apitutado, no estudiaré periodismo porque la cabeza sólo
me sirve para llevar las orejas”
De
esa manera, a todos nos quedaba claro el porqué las universidades
no acogen al cojo, rengo y asimétrico zaguero para lograr un lugar
en las comunicaciones, cual Nelson Mauri o Jorge Castro de la Barra.
Señoras y señores, tengan ustedes muy linda jornada. Esto ha sido “Ética
Periodística”.
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