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çSeñoras
y señores, tened vosotros muy agradables tardes. Esto es un nuevo
capítulo de “Ética
Periodística”,
la sección favorita de niños, críos, chicos, infantes, chavales,
impúberes, arrapiezos y serpollos, que día a día se deleitan con
los sabrosos errores del infame periodismo nacional.
Pero
antes de comenzar con este reporte, mi humilde existir emite un póstumo
homenaje al excelso docente Sergio Contardo,
quien ha dejado de estar entre nosotros. A pesar que mi modesta
persona jamás tuvo la honorífica ocasión de estar en clases a su
alero, el difunto educador sentó las bases en nuestro majestuoso e
incólume Estado acerca de esta magnífica ciencia: la Ética Periodística.
Desde ya, maestro, que los sombreros se posen en el pecho
entreverados con vítores hacia su memoria. ¡Aupa!
Volviendo
a nuestro análisis tradicional, el pasado 3 de mayo de 2004,
nuestro queridísimo Director de la Escuela de Periodismo de la
Universidad de Chile, Gustavo
González,
en el marco de la asamblea informativa sobre la reforma de pregrado
en nuestro soberano Estado, sostuvo lo siguiente:
“Vamos
a abordar el inglés de manera más seria”
Mi
cerebelo aún no procesa de manera óptima tamaña frase despachada
por Su Excelencia. Una oración totalmente anodina, nimia,
insustancial, infructífero, insípida y sosa, demostrando el carácter
timorato de la alocución del diminuto Director. En ese caso, era
mejor graficar rudamente el objetivo primordial de la siguiente
forma:
“Canalizaremos
el lenguaje anglófono con un acucioso énfasis”
No
se trata de un postulado pomposo, pero es totalmente directo y
eficaz para con el necesario anhelo de charlar sin problemas en el
idioma de la Commonwealth. No obstante, es pertinente enfocarse a la
médula, a la esencia, al centro, al núcleo, al corazón, al meollo
y a la episteme del asunto, lo cual es todavía difuso. Para disipar
dudas y valorar el verdadero sentido del mensaje, bastaba con ser
coloquial y lacónico, asegurando lo siguiente:
“Las
clases de Chicano valen callampa”
Con
ese enunciado, queda taxativamente claro el sentimiento de la
Dirección para con la cátedra impartida por el peculiar y
pintoresco profesor multidisciplinario. Señoras y señores, esto ha
sido una nueva versión de “Ética
Periodística”.
Hasta la semana venidera.
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