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Señoras
y señores, tengan ustedes muy buenas tardes. Ésta es una nueva
versión de "Ética
Periodística",
sección que se compromete a disciplinar al errante, equívoco,
retruécano, impreciso, tergiversador y anfibólogo periodismo
nacional.
Pero
antes de comenzar con nuestro accionar, me es de suma humildad,
sumisión y acatamiento mencionar el garrafal y maligno error que se
cometió en la anterior versión de "Ética Periodística",
puesto que se publicó la palabra REPRENDERM,
la cual es inexistente y tiende a una absurda y lesa confusión. Por
cierto, el taquígrafo ya fue despedido de su función.
Siguiendo
con el espíritu objetivo de esta sección, nuevamente deberemos
someter a escarnio lingüístico al carnoso profesor Aldo
Rómulo Schiappacasse,
puesto que, en la edición de Las Últimas Noticias del 22 de marzo,
sostuvo lo siguiente:
"Cuando
me desvisto, apago la luz"
Una
explicación apocada, incompleta, dudosa, nebulosa, fluctuante e
irresoluta, que trató de imponer una impresión que no es tal. Para
conseguir un valor más jactancioso a su postulado, Aldo debió
haber propalado lo siguiente:
"Al
desnudarme, me sumerjo en la penumbra"
Ergo,
ahí hay una frase directa, fatua, supraformal, magna y académica
que explica llanamente su timidez hacia algo tan cotidiano. Pero aún
no queda claro el verdadero sentido del mensaje, lo cual el orondo
docente lo pudo pronunciar de manera coloquial. Así:
"Cuando
me empeloto, se me apaga el calefont"
Con
eso, entendíamos todos la real intención del citado con su
timorato proceder. Señoras y señores, esto ha sido una versión más
de "Ética
Periodística".
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