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Señoras
y señores, tengan ustedes muy gratísimas tardes. Ésta es una
nueva versión de
“Ética
Periodística”,
sección que provoca total regocijo entre los estudiantes, alumnos,
educandos, aprendices, novicios, neófitos y catecúmenos de una
gran ciencia tan mal practicada hoy en día: el periodismo nacional.
Sin ir más lejos, en la edición de Las Últimas Noticias del lunes
12 de abril, el alcalde de Ñuñoa y postulante al mismo cargo en
Santiago,
Pedro Sabat,
expresó sus ansias de llegar al cetro comunal de la siguiente
forma:
“Si
estoy feliz en lo sexual, obviamente voy a ganar cualquiera elección”
Una cita desvirtuada de todo parámetro de cordura, ya que se
intenta llevar a confusión la actividad genital, afrodisíaca, erótica,
sensual, amatoria, carnal y libidinosa comparada con el espíritu cívico
y ciudadanista que nos caracteriza en el majestuoso y suntuoso
Estado. Más encima, está mal empleado el género entre el adjetivo
de cantidad y el sustantivo, lo que provoca una desastrosa sintaxis.
Para evitar tanta escoria lingüística, era mejor profitar así:
“En
caso de un jolgorio venéreo, lógicamente conseguiré la alcaldía”
Pues ahí se expresa de manera más sutil, amena, deleitable,
atractiva y condescendiente la condicionalidad de la operancia
sexual con el arribo a la entidad edilicia. Pero aún queda en el
tintero lo que realmente se realiza en el ayuntamiento de Catedral
esquina Estado. Esto se aclara de manera más coloquial. Así:
“Si
mi pierna me da duro, por supuesto que me voy a flojear a la muni”
Así entendíamos todos el verdadero sentido por el que el chiflado
alcalde de Ñuñoa pretende lograr el arrellanado cetro en el que
hoy Lavín se las tira constantemente. Señoras y señores, esto ha
sido una versión más de
“Ética
Periodística”.
Será hasta la próxima.
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