El problema ferroviario no se agota ni reponiendo
ventanillas ni limpiando baños, mucho menos enviando inspectores a ver lo que
las empresas les quieren mostrar.
El
jueves próximo en horas de la mañana la Comisión Nacional Salvemos al Tren se
reúne con el ministro De Vido, en esa reunión la comisión le expondrá
claramente al ministro que el problema ferroviario en la Argentina no se agota
reponiendo ventanillas ni limpiando baños, aunque estos problemas existan y
deban ser solucionados.
Creemos
en cambio que el problema Ferroviario es un problema integral que afecta no solo
a las empresas y a los usuarios del sistema de la capital federal y el conurbano
bonaerense si no mas bien un agudo problema que afecta a gran parte de los
habitantes de este país.
Sin
un moderno y eficiente ferrocarril es tan imposible resolver el problema de la
movilidad de las personas que todos los días viajan en la Capital como el
problema del transporte de las cosechas a puerto y con ello el hoy por hoy nudo
troncal de nuestra economía.
Entendemos
también que se ha agotado el modelo de las empresas privatizadas que después
de casi 12 años de aplicación y con inversiones multimillonarias de parte únicamente
del estado nos muestran unas empresas en un estado lamentable, con la
infraestructura de vías prácticamente destruida, con un material rodante de
mas de 30 años de antigüedad y con grandes atrasos de mantenimiento.
Se
observa además una constante reducción de los establecimientos ferroviarios
evidenciado en los cierres de los talleres de Tolosa y Mecha entre otros y una
continua reducción de los servicios y su calidad.
El
modelo ha llevado a, que los usuarios imposibilitados de emigrar hacia otras
formas alternativas de transporte, se vean obligados a viajar en forma inhumada,
ya sea por el hacinamiento que representa llegar a los 6 pasajeros por metro
cuadrado en las horas pico o por la precariedad a que se ha llevado a algunos
coches con pretendidas modernizaciones, como ser el reducir el numero de
asientos, reemplazar asientos acojinados por asientos de chapa o colocar los
asientos en forma longitudinal a los coches en vehículos en los que por las
falta de puertas y compartimientos internos la temperatura suele llegar a
valores de casi cero grado.
Modelo
que no solo ha reducido la red a su mínima expresión pasando de casi 40.000 km
de red en condiciones de ser transitada a solo un poco mas de 7.000 km y que
solo puede ser circulada con grandes precauciones, tal como lo demuestran los
numerosos descarrilamientos de trenes de pasajeros en diversos puntos de nuestra
provincia.
Modelo
que además ha permitido que los concesionarios calculen sus tarifas no en función
del menor precio posible que puede brindar el sistema si no en función del
precio referencial que da el camión, incrementando así innecesariamente el
costo de poner en puerto nuestra cosecha, quitando posibilidades al país todo y
expoliando aun mas al productor de nuestro campo.
Modelo
que ha llevado a la familia ferroviaria de casi 100.000 agentes al
momento de iniciarse el modelo, a
menos de 15.000 en la actualidad, con lo cual ha contribuido en casi 85.000
familias al grave problema de la desocupación en nuestro país.
Modelo
que ha llevado al pais a invertir en el casi lo mismo que invertía en la época
de Ferrocarriles Argentinos, con la diferencia que en aquella época teníamos
trenes desde La Quiaca a Zapala, sin contar con la penetración que hacia
nuestro sistema ferroviario en Paraguay y Bolivia, a un actual estado de trenes
de pasajeros práctica y únicamente
en torno a la Capital y una violenta penetración hacia el interior de nuestro
país por el sistema Ferroviario Brasilero.
Modelo
que ha dejado aislado a casi 400 pueblos del interior del país y que ha
contribuido notablemente al incremento del fenómeno de la exclusión social al
contribuir a la inmovilidad social dada por la falta de un transporte económico
y popular.
La
CNST no solo viene a exponer los problemas por todos conocidos al ministro, si
no que también le propondrá un detallado plan de cómo salir de esta
encrucijada del problema ferroviario, dado por el dictado de una ley que retorne
al Estado el sistema ferroviario en el marco de una empresa moderna con control
de sus trabajadores y sus usuarios y que se encuentre al servicio del
crecimiento del país.
Como
decíamos al principio el problema ferroviario no pasa por arreglar ventanillas
o limpiar baños, si no que creemos que es un problema mucho mas profundo que
merece ser encarado con la seriedad y profundidad que el momento requieren.
Entendemos que si estas medidas no se toman, no solamente el problema se agravará
si no que constituirá una insoportable asignatura pendiente de la administración
actual.
C.N.S.T.