Salón de Eventos Diego Portales
Buenas Tardes a todos.
Quiero empezar esta reunión ofreciéndole
mi gratitud a Sri Sathya Sai Baba por darme el honor de estar con ustedes. Les
quiero dar a todos mis más calurosa bienvenida a esta reunión y les quiero
hablar del mensaje de Sai Baba.
La explicación que El da sobre la vida, sobre qué somos nosotros, porqué estamos aquí, para qué estamos aquí en este planeta…Para mí el mensaje de Sai Baba es la más clara, perfecta y completa explicación sobre las preguntas que se ha hecho el ser humano en la Tierra desde los albores de la humanidad.
El nos dice que todo lo que existe es la manifestación de Dios, que la misma palabra Universo contiene el secreto de esa verdad. Universo significa la unidad en la diversidad. El nos dice que todos nosotros somos hermanos y hermanas bajo la fraternidad de Dios. Como nosotros creemos profundamente en El, les doy nuevamente la bienvenida a todos como mis queridos hermanos y hermanas, y esta reunión se transforma entonces en una verdadera reunión familiar.
¿Para qué estamos aquí hoy en esta
reunión?
Primero quiero darles una noticia.
Hoy es un día muy especial, no solamente para la religión de la India, que se
llama Sanathana Dharma, sino en general los grandes movimientos
espirituales consideran un período de diez días de muchísima purificación para
el avance espiritual de cada persona.
El décimo día se llama
“Vijayadashmi Dassain”, el día de la victoria. El día de la victoria del bien
sobre el mal. Un día que coincide, varias religiones coinciden todos los años
en este período del tiempo. Y este cae hoy justamente sábado veintitrés de
octubre. Así que estamos reunidos en un momento muy especial y muy
significativo.
¿Porqué ustedes vinieron hoy aquí?
Voy a tratar de darles las
diferentes explicaciones que nos da Sai Baba.
El primer motivo por el cual
ustedes están hoy aquí es porque nacieron en este planeta y están hoy vivos con
este cuerpo. Y esto no es una ironía, no es una simpleza, es una verdad. El
hecho de tener un cuerpo humano para Sai Baba es una Gracia muy especial. Él
dice que hay ocho millones cuatrocientas mil formas de vida en la Tierra, en el
Universo, y que la forma humana es la más difícil de lograr.
Todos ustedes están hoy aquí porque vinieron no por la invitación de un amigo o un aviso que vieron en un periódico, o escucharon en la radio. No por curiosidad. Vinieron como una respuesta del alma de ustedes, que hace muchas vidas que están buscando en el alma encontrar la salida del laberinto. Todos ustedes están hoy aquí porque están en un momento más de un camino evolutivo que los trajo aquí esta tarde a esta reunión. Todos los seres humanos, todos, todos, todos nosotros, todos los seres que habitan en la Tierra, todos los que murieron y van a volver a nacer, todas la almas que aún no encarnaron, tienen un maravilloso proceso de evolución.
Aparecemos por primera vez, nos
despertamos creyendo que somos vegetales, y esa alma vive muchas vidas como
vegetal. Después se transforma en forma humana. Me alegra ver seres humanos con
forma humana y que son verdaderamente humanos. Estos seres, para Sai Baba y
otros grandes maestros, son aquellos que tienen coherencia entre lo que dicen,
lo que piensan y lo que hacen.
Ahora, es una coherencia especial, porque también el ladrón piensa en robar, y dice que va a robar, y roba. ¿Cierto? Son coherentes estas personas. Pero la coherencia que hablamos es la coherencia en el bien. Es lo que Sai Baba define como los valores humanos. Una persona de carácter es una persona con valores humanos, es una persona humana. No del carácter de aquel que golpea la mesa y empieza a gritarle a los demás. De carácter porque tiene la integridad, la entereza y la fortaleza de vivir de acuerdo a principios morales y éticos.
Y después hay otra clase de personas que tienen forma humana, pero que ya son ángeles con forma humana. Se ven como la Madre Teresa de Calcuta, que vivía para los demás, y no le importaba su ego, su personalidad, sino que su vida era una vida para dar y ayudar.
Todos nosotros estamos aquí porque
estamos en una etapa de este camino evolutivo.
Algunos más avanzados que otros. Pero
todos firmemente establecidos en un camino de superación, de evolución
espiritual.
Dice Sai Baba que en algún
momento, en alguna vida, el ser humano se pregunta ¿Quién soy? Comienza a su
vez una desazón muy especial. Siente que la vida no es simplemente para
satisfacción de los sentidos, para comer, para dormir, reproducirse, si no
quiere encontrar un sentido más alto. En ese momento ese ser se transforma en
un aspirante espiritual.
Todos ustedes atravesaron ya esa
etapa. En algún momento, en alguna otra vida, ese ser se da cuenta que necesita
una guía para avanzar. Que sólo no puede encontrar la salida del laberinto. Y
como está escrito en La Biblia al que golpea con sinceridad la puerta, la
puerta se le abre. Ese ser encuentra una guía, un maestro, un libro, una
enseñanza.
Ahí se transforma en un buscador
espiritual. Ese ser busca, busca, busca realmente la espiritualidad dentro de
sí. En alguna otra vida, en algún otro momento, ese ser va a darse cuenta que
no basta con conocer de memoria todas las escrituras sagradas. Con repetirlas.
Sino que lo importante es poner en práctica en su vida esos mensajes.
Se da cuenta que lo importante,
escuchen bien lo que les digo, no es amar a Dios.
Lo importante es vivir de tal
manera que uno merezca el amor de Dios.
Hay una diferencia abismal entre
simplemente ir a misa en la mañana y tener profundo sentimiento religioso en
una mezquita, o en una sinagoga en un sábado, y vivir el resto de la semana en
una forma totalmente incoherente con las enseñanzas de la religión y lo que
dice profesar.
Y la persona que realmente vive
cada momento de su vida de acuerdo a las enseñanzas que sigue, esa persona es
un verdadero devoto de Dios. Puede no ser religioso. Puede no tener ninguna
forma de Dios que adorar. Puede incluso creer que no cree en Dios. Pero, si
vive una vida basada en los valores humanos, en los grandes principios
universales, es considerado por Dios como un gran devoto.
Todos nosotros estamos en algún
momento de estas tres etapas. Todos nosotros ya comprendimos lo que dijo Daiton
recién, que la verdadera espiritualidad no es una suma de dogmas y rituales. La
espiritualidad es una forma de vida donde nosotros incorporamos los grandes
principios espirituales, los valores humanos de la verdad, la rectitud, la paz,
el amor, la no violencia en nuestra vida. ¡Esa es la verdadera espiritualidad!.
En una oportunidad Sai baba me
preguntó que era la espiritualidad. Yo lo miré y dije: es ir para adentro. Y Él
me miró y me dio un cachetazo. Y me dijo ¡No! ¡Espiritualidad no es ir para
adentro!
Espiritualidad es erradicar las
malas cualidades de la vida de uno.
Miren que simple es. Es muy simple
ser un ser espiritual. Tiene uno erradicar de la vida de uno el ego, la
lujuria, la ira, la codicia, el odio, el orgullo, y uno se transforma en un ser
espiritual.
En enero de 1982 fui por primera
vez a la India. Soy psicólogo. Era una persona ver para creer. Que tenía que
ver muchas veces para creer, porque era muy escéptico. Y la primera vez estuve
en lo que se llama un darshan. Darshan es visión de lo divino. Es la presencia
que se da cuando Sai Baba sale a caminar.
Antes que El viniera mi corazón empezó a latir muy fuerte. Y me preocupó y dije
¿Qué me está pasando?...¿Tengo taquicardia? Y en ese momento Sai
Baba venía. Y yo me di cuenta de que mi corazón lo había reconocido mucho antes
que mi mente. Por eso es tan sabia la frase que dice que tenemos que seguir al
corazón, que siempre sigue el camino de la verdad y el amor, y no a la mente
que viaja en una carreta a través de reflexiones y análisis.
Ustedes sigan su corazón, el
corazón les va a marcar el camino. Mi corazón reconoció a Sai Baba como mi
maestro espiritual y a partir de ese momento empecé a sentir de que la
explicación que El nos daba de lo que es la realidad, lo que es la vida, de
cuál es el propósito de la vida, del cómo vivir, eran las respuestas que yo
siempre había buscado.
Mucho antes de comenzar lo que
creía que era mi camino espiritual... recuerdo que tenía nueve años, y estaba
en el escritorio de mi padre y pensaba: ¿Quién soy yo?, ¿Qué es la vida? Y en
esa época tenía una fantasía que era la de encontrarme un día con un
extraterrestre que aparezca delante de mí, y que me de las respuestas de estas
grandes preguntas, porque me imaginaba que éste iba a saber esas respuestas. Y
le iba a preguntar: ¿Qué pasa con la muerte?, ¿Qué sucede aquí y allá?, etc,
etc.
Cuando conocí a Sai Baba me di
cuenta que no necesitaba de ningún extraterrestre que me viniera a contar. Mi
corazón sintió fuertemente que lo que Él decía era la verdad. Era simple y
perfectamente la verdad.
Y les cuento una anécdota con Sai
Baba de paso y así no los duermo del todo. Miren, había una vez...voy a contar
esta historia a ver si me acuerdo. Había una vez yo tenía tanto interés en el
tema de los extraterrestres. Hay una película de Sai Baba a la que están
invitados ir a un Centro Sai para verla, en donde El habla de radioactividad y
donde aparece una persona como si fuera Sai Baba hablando, diciendo que no hay
vida humana fuera de la Tierra, y que no hay ningún lugar en el universo en
donde haya vida humana. A mi la frase
siempre me extrañó muchísimo porque siempre creí en la vida fuera de este
planeta.
En una entrevista con Sai Baba
tuve la oportunidad de preguntarle esto. Yo me arrodillé, Sai Baba se estaba
retirando porque había dado por finalizada la entrevista, se detuvo y me dijo:
¿Qué?
Y le dije: ¡Swami, en una película
se dice que tú dijiste todo esto!...¿Te acuerdas? ¡Si!, y yo me maravillaba de
poder decirle todo esto porque uno cuando está frente a Sai Baba no puede decir
lo uno se imagina, lo que se le ocurre, porque la mente queda en otra
dimensión. Otras veces va con mil preguntas y mil pedidos y Sai Baba le dice a
uno: ¿Cómo estás?, y le digo: ¡ Muy bien! ¡Muy bien!, y después me agarro la
cabeza y me digo ¡Pero tenía mil cosas que pedirle!, ya que uno dice lo que El
quiere que diga. Pero en ese momento El me dejó dar toda esta explicación.
Le voy a pedir a Daiton que venga,
así puedo dramatizar ésto ¡ Venga Daiton un segundo!. Hacemos un poco de
dramatización. Así ustedes se despiertan más todavía. Daiton era yo, y yo soy
Sai Baba. ¡A ver, pónte aquí!. Entonces Sai Baba me agarró del hombro, y me
apretó el hombro muy fuerte, fuerte, fuerte, pero muy, muy fuerte, porque tiene
muchísima fuerza en las manos, y me miró fijo a los ojos. Estaba a esta
distancia. Y me dijo:
¡Tú pediste explicación!.
Y después, siempre con la mano en
mi hombro, mirándome los ojos: Que no era así, que el universo entero está
lleno de vida. Que no había un solo átomo en el universo donde no hubiera vida.
Que había vida incluso en el sol. Una forma de vida que nosotros no podemos
comprender, y me dijo muchas más cosas, pero mucho más cosas, pero por momentos
yo me perdía.
Así que hubo una nueva oportunidad
de mirar a los ojos a Sai Baba, y me iba a otro mundo y después volvía y seguía
mirando a Él y escuchándolo. Como que volvía a esta realidad y volvía a las
palabras de Él. En un momento pensé ¿Qué gracia tendría apretarme el hombro? Y
en ese segundo sacó por primera vez sus ojos de mis ojos y me miró el hombro
haciéndome ver que sabía todo lo que yo pensaba, y me hablaba...
Así, lo que El dijo, mucho de lo
que dijo, lo dije recién, no me acuerdo porque no estaba ahí, me olvidé, pero
sí de lo que me acuerdo es que el universo entero está lleno de vida, que hay
infinidad de formas de vida, como les dije ocho millones cuatrocientos mil
formas. Que hay vida en el sol. Que todo lo que existe es Dios, manifestado en
tantas y tantas formas. Disculpe si tal vez me salgo del discurso, de acuerdo a
las cosas que vienen a mi mente.
Recién me acordé de una
anécdota…ahora que estoy hablando de anécdotas me vienen una tras otra. Voy a
tener que pararlas todas.
¡Miren, esta anécdota me pasó una
vez en…les voy a contar esta anécdota porque tiene que ver con una enseñanza
que dice Sai Baba de cómo pedirle a Dios.
¿Les interesa saber la respuesta?
Yo se las daré con una condición. Como es una enseñanza de Sai Baba no se las
puedo dar gratis…¿Está bien? Les voy a cobrar a todos lo siguiente. Ustedes la
escuchan ahora y se la tienen que contar a otras diez personas en el curso de
las próximas cuarenta y ocho horas. ¿Está bien? El que no la pueda contar se
tapa los oídos, así no acumula karma. ¿Está bien?
Volvemos al secreto de cómo
pedirle a Dios. Sai Baba dice que a Dios hay que pedirle con total intensidad
hasta que pasen dos cosas: uno se canse de pedir, o Dios se cansa de escuchar y
conceda. ¿Está bien? (aplausos).
¡Muchas gracias!. Les voy a decir porqué me acordé de esto. Porque resulta que Sai dice: “Yo soy como la manteca”
La manteca cuando está cerca del
fuego se derrite, o si está en el frío se mantiene dura. Si nosotros pedimos
con la frialdad de la heladera, nunca se va a derretir la manteca en el corazón
de Dios. Tenemos que pedirle con la intensidad del fuego que derrita su
corazón.
Una vez yo estaba en una gira que
tenía que ir a siete países de Latinoamérica , a participar en conferencias
públicas como ésta, a reuniones de la Organización Sai. Mi primer destino era
la ciudad de Bogotá en Colombia. Salí de Buenos Aires en un vuelo de América
Airlines que me dejó en Miami para hacer la conexión a Bogotá. Llegué a Miami a
las cinco de la mañana y el vuelo a Bogotá salía a las cuatro o cinco de la
tarde.
Imagínese...quien conoce el
aeropuerto de Miami, es un aeropuerto enorme. Serán diez veces el aeropuerto de
Santiago lleno de gente, sale un avión cada veinte o treinta segundos. Miles de
personas circulando todo el día.
Desde las cinco o seis de la mañana hasta las cuatro de la tarde
empecé, me fui a meditar, aseo personal, leí, volví a recorrer negocios. A las
dos de la tarde se me ocurre agarrar el sobre donde tenía mi pasaporte, mis
pasajes para siete países, tarjeta de crédito, dos mil dólares en efectivo
porque después iba por trabajo a Estados Unidos. ¡Y no había nada!...
¡No estaba el sobre!. A las cuatro
de la tarde tenía que tomar el avión a Bogotá, a las siete de la tarde de ese
día era uno de los principales oradores en la conferencia en el auditorio de la
Universidad de Bogotá, a la que asistirían dos mil personas, y no tenía
pasaporte, pasajes, plata, ni tarjetas de crédito. Lo único que tenía era la
boca para pedir limosna para llamar a la embajada para que me manden de vuelta
a Argentina.
Cuando uno pierde el pasaje puede
pedir otro pasaje. Cuando uno pierde el pasaporte tiene que volver a su país
porque no se da allá el pasaporte, fuera de la Argentina. Yo lo había perdido
todo. No lo podía creer. Empecé como un desquiciado, enloquecido, a correr de
un lugar a otro en los lugares donde había estado. Como enloquecido estaba,
desesperadamente. No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Imagínense que tiene que ir a
siete países en que estaba organizados actos públicos. Gente de diferentes
partes del país iba a esas ciudades a los encuentros de la Organización Sai. Un
desastre total. Fui a objetos perdidos, nadie devolvió nada, nada. Lo único que
pensaba era: alguno en un avión debe estar diciendo Dios fue gentil conmigo
hoy. Imagínense si alguien no devuelve el sobre es porque se le permite
encontrar un pasaporte, un pasaje, dos mil dólares en efectivo.
Hasta que me acordé de Sai Baba, y
me acordé cómo pedirle. Entonces me decidí a pedirle como Él dice. Y como no me
podía sentar en un sillón en cualquier lado, y yo quería pedirle en la mayor
privacidad, me encerré en un baño. Cerré la puerta. Me senté en el inodoro. Y
le empecé a pedir a Dios con toda mi alma. No gritaba, porque si hubiera
gritado hubieran llagado allí los de seguridad. Pero en mi corazón decía:
¡Swami, por favor, Swami!!!.
Con esta intensidad estuve treinta
o cuarenta minutos. Llegó un momento en que ya no pude más. Si alguien venía
con un revólver y me decía: ‘pide una vez más’ yo le hubiera dicho: dispare,
que ya no doy más. No daba más. Estuve en el momento en que dije ¡Que se haga
Tu voluntad!. Ya no doy más.
Salí totalmente resignado y
entregado a la voluntad de Dios. Cierro la puerta del baño y salgo. Y cuando
salgo veo a tres metros míos, a una señora mirándome fijo, levanta su mano con
el sobre mío en la mano, diciéndome: ¿Señor, esto es suyo?...
¿Entienden? Yo no se a qué hora
perdí ese sobre, dónde lo perdí. Me metí a cualquier baño de la cantidad de
baños que hay en Miami.
Cuando salgo del baño, esa mujer
mirándome: ¿Señor, esto es suyo? Agarro el sobre y lo miro. Estaba todo
adentro. Levanto la vista para decir gracias…y la mujer se había esfumado
(aplausos). Así que pidan con intensidad.
¡Miren! Ustedes están aquí porque
todos los maestros espirituales son poderosos imanes que atraen el corazón de
sus devotos.
¿Quién es Sai Baba?
Yo iba a decir muchas cosas que
dijo Daiton. Así que he tenido que abreviar mi discurso para suerte de ustedes.
Sai Baba habla de una forma de vida. El la sintetizó en una frase. Todo el
mensaje espiritual de Sai Baba, toda la forma de vivir espiritual es ‘ayuda siempre, no dañes jamás’.
Fíjense que en esa frase están sintetizadas todas las escrituras de todas las
religiones ‘ayuda siempre, no dañes jamás’. Si no puedes ayudar, por lo menos
no dañes.
Yo les voy a dar ahora la segunda
enseñanza fundamental de Sai Baba, pero quisiera cobrar un poco más. Porque si
ustedes hacen lo que les voy a decir, si realmente lo hacen, en esta vida van a
tener un salto evolutivo espiritual tal, cercano al de la Madre Teresa de
Calcuta. A sí que les voy a pedir que
lo compartan con toda la gente que puedan todos los días de su vida. ¿Está
bien? ¿ Palabra de honor de todos ustedes? Les voy a dar el método de la
liberación de Sai Baba. Práctico y completo. No pasa por meditar meditaciones
raras, que son todas positivas y buenas. Todas las disciplinas espirituales que
ustedes puedan conocer son caminos de purificación de la mente y el corazón.
Sai Baba dice que todos nosotros
tenemos una enfermedad. A mi me gustó lo que dijo Daiton ‘el mundo
aparentemente tiene un caos terrible’. Leen los diarios y leen ‘terroristas que
matan gente, las guerras, decapitan a una persona’. Uno dice pero éste es un
mundo de animales que matan y hacen destrucción. Parece así. Pero al mismo
tiempo en el planeta hay una ola de humanidad que avanza hacia la luz. En este
momento en este salón una porción de este movimiento de luz está sentado aquí.
Todos ustedes son mensajeros de luz de este mundo nuevo, por eso están aquí. Todos ustedes son seres que están despertando a la verdad espiritual. El corazón de ustedes lo grita con mucha intensidad. Y están derramando una luz que está cambiando el aura de este planeta. Por eso están aquí. Todos ustedes están tratando que las corazas de afuera se derritan del todo. Es limpiar esos vidrios para que pueda pasar esta luz, y que ilumine a todas las personas que los rodean.
Todas las disciplinas espirituales
son trabajos de purificación. Son trabajos de limpieza de la mente y el
corazón. Así como en las mañanas nos lavamos el cuerpo físico, uno hace
ejercicios para limpiar la mente y el corazón. Hay diferentes ejercicios:
v
Meditar,
en la Organización Sai se proponen los ejercicios de meditar, cantos
devocionales. ¿Meditar porqué? Porque es la forma de sentir la presencia de
Dios en el corazón. Llámenlo Dios, llámenlo Energía Superior, la Conciencia
Suprema. Después me haces recordar el ejercicio del dedo. ¿Te puedo pedir
ayuda? Así, así me acuerdo del dedo.
. .
v
Cantos
Devocionales, al repetir el nombre de Dios se purifica la mente y el corazón.
Si aquí hay alguna persona que tenga clarividencia va a ver que después de
estos cuarenta minutos, cincuenta minutos que estamos acá, el aura de todas las
personas se ha expandido en un ciento por ciento, porque estamos hablando de
temas espirituales. El aura de todos está expandida y purificada. Cantar a Dios
es la mejor manera de purificar el aura.
v
Servicio
al prójimo, es la mejor manera de reducir el ego.
v
Trabajar
por el despertar espiritual de los niños es el servicio más alto a la humanidad
que pueda existir, y,
v
Estudiar
las enseñanzas de todas las escrituras es la manera de expandir la mente.
Estas cinco disciplinas espirituales
son las que recomienda Sai Baba porque son como los cinco remedios que nos
curan de la enfermedad de la ignorancia. De la ignorancia de creer que somos
este cuerpo, esta mente. Y nos despierta de esta amnesia que tenemos. Algunos
de nosotros estamos en mayor o menor medida todavía embotados, embobados,
adormecidos creyendo que somos este cuerpo. No sabemos quiénes somos.
Antes de contarles la enseñanza de
la clave de la liberación voy a hacer este ejercicio primero. Les pido un
favor, los que están dormidos cierren los ojos. Acompáñenos así dormidos. ¡Cierren los ojos!. No tengan miedo que
nadie les va a hacer nada. Levanten el índice de la mano derecha. Así con los
ojos cerrados. Cuando yo diga ¡Ya! en forma espontánea se van señalar y van a decir
¡Yo!. No piensen. Simplemente cuando diga ¡Ya! se señalan y dicen ¡Yo! en forma
instantánea y rápida…¡Ya!...¡Yo!. Allá dice yo. Todos los que hicieron
espontáneamente dijeron ¡Yo! ¡Yo! (apuntándose al pecho). Si hubieran dicho
¡Yo! ¡Yo! ¡Yo! (señalando la cabeza), se hubieran dicho ¿Qué le pasa? ¿No es
cierto que es medio raro decir: yo?
Si ustedes van y encuentran a un
chico abandonado en una isla de la Polinesia. Ese chico, sus padres murieron,
nadie lo crió, no recibió ninguna educación.
A los siete años lo encuentran y le dicen ¿Quién eres? El les va a decir
¡Yo! ¡Yo! Yo!. Esta noche en su casa párense frente a un espejo y pregúntense
¿Quién soy? Y se van a decir ¡Yo! ¡Yo! ¡Yo! Espontáneamente. Nadie les enseñó.
Esto es todavía más elevado aún. Nadie les enseña pero ustedes sienten que el
yo está acá. Este yo es lo que todos ustedes tienen que descubrir.
Si quieren olvídense de la palabra
Dios. Olvídense de esa palabra. Piensen solamente en
¿Quién soy yo?
Esta noche en sus casas quédense solos un rato y digan ¿Quién soy
yo? Ustedes están vivos para hoy descubrir quién soy yo. Si no lo descubren en
esta vida, en la próxima van a volver, van a estar en algún otro salón, van a
escuchar a alguien hablar y les va a decir ¿Quién soy yo? Cuando descubran
quién soy yo se terminó la historia, se van a descansar y van a encontrar la
respuesta y van a decir ¡Yo soy Yo! ¡Yo soy Dios!.
¿Cuál es el camino que Sai Baba da
para llegar más rápido? La autopista que Sai Baba da para llegar a esta meta.
Les dije que El habla de meditar, habla de servicio al prójimo, habla de cantos
devocionales o repetir el nombre de Dios, habla de estudiar las escrituras,
habla del trabajo con el despertar espiritual de los niños, para que los
valores humanos se vuelvan una parte indeleble de la personalidad de los niños,
para que se transforme la humanidad.
Pero, la manera más rápida de todas es la siguiente, acuérdense de la promesa ¿Qué promesa hicieron? ¿Recordaron o se olvidaron? ¿Eh?... repetírsela a todas las personas que puedan hasta que se vayan de este cuerpo. ¿Está bien? ¿Es muy difícil? Si fuera fácil estaríamos todos siendo santos. Pero es posible.
A partir de hoy, a partir de
este momento no piensen mal de nadie, no hablen mal de nadie, no le hagan mal a
nadie, y si logran hacer esto les aseguro que el día que dejen este cuerpo
van a estar todos liberados. No hay camino más rápido, más simple y más directo
para despertar y realizarse que lo que acabo de decir. Les puede parecer muy
simple, muy sencillo, les hubiera gustado escuchar un mantra muy complicado,
pero todos los mantras son para que algún día se den cuenta y sean capaces de
hacer lo que les digo.
La Madre Teresa de Calcuta era un
ser que no le hacía mal a nadie, no pensaba mal de nadie, no le hacía mal a
nadie. Es difícil porque el mayor deporte de la humanidad es el chisme.
¿Chismear se dice acá? El hábito más dañino, lo que más disfruta la persona. El
perro lo que más disfruta es morder el hueso, cuanto más lo muerde se lastima
las encías, cuando se lastima las encías sale sangre y dice ¡Qué rico hueso!,
¡Ahora sí se puso rico!. Y más, lo muerde más, más se lastima, más sangre, y
más divertido.
Eso hace el ser humano que piensa
mal del prójimo. Se lastima las encías del alma, cada vez disfruta más, y cada
vez se lastima más. Aunque parezca increíble, por decir lo que es, este
ejercicio espiritual de controlar el pensamiento negativo sobre el prójimo los
va a transformar a todos ustedes en santos. Así que padres y madres Teresas de
Calcuta, bienvenidos.
Quiero hablarles un poco más del
mensaje de Sai Baba. Este mensaje se centra en cómo disolver la ignorancia que
el ser humano tiene.
La ignorancia es la causa del
egoísmo.
El egoísmo es la causa de todos los
males que tiene la Tierra hoy. Los seres humanos se sienten separados del
prójimo. Irak es diferente de Irán, Estados Unidos es diferente del resto del
mundo.
Cada uno protege lo suyo y da
guerra a los demás. Esto sucede a nivel de entre las naciones y la familia de los individuos. Esta ignorancia básica,
dice Sai Baba, hay que erradicarla de la conciencia, lo cual es el verdadero
objetivo por el cual estamos vivos. Hasta que ustedes no se pongan a pensar
todos los días porqué están vivos no van a tener la intensidad, ni el deseo, ni
el anhelo para hacer una verdadera disciplina espiritual.
Yo les voy a dar una muy mala
noticia. Les di dos buenas, les quiero dar una mala. ¿Está bien? Les di dos
buenas realmente. La mala, lamento decirles que:
Todos ustedes...todos: se van a
morir.
Para recomenzar el camino del
amor, todos se van a morir. Antes que nacieran estaba escrito, ya estaba
escrito qué día se van a morir.
Yo conocí a una nena de doce años,
en el año mil novecientos ochenta y cuatro, que a los doce años los miraba y
decía cuánto tiempo iban a vivir. Ella decía qué enfermedad tenías o ibas a
tener. Esta nena, ustedes se iban a otra habitación y cambiaban de hora el
reloj y ella decía qué hora habían puesto. Si le daban algo escrito, ponía la
mano y lo leía con la palma de su mano. Ella decía que leía en un libro sobre
nuestras cabezas lo que estaba escrito.
Queridos hermanos y hermanas, les
recomiendo que a partir de hoy hagan un papelito, escriban ‘me voy a morir’, lo plastifican y se lo ponen en el bolsillo los
caballeros y en la cartera las damas. Y todos los días mírenlo. Y en otro
papelito escriban ‘todavía no’, lo
plastifican y lo ponen en el otro bolsillo. Miren primero el que dice que voy a
morir y miren después el otro. Miren el primero con suficiente tiempo como para
preocuparse un poco. ¿Está bien? Y después miren el otro. Y cuando lo miren
digan ¡Ah, todavía no!. ¿Entonces qué? ¿Cómo puedo aprovechar mientras tanto
este milagro ya que me voy a morir? Si ustedes tienen esta conciencia van a
vivir de otra manera.
Sai Baba dice que el hombre vive
olvidándose que va a morir. Todos nosotros vamos a tener, como dice La Biblia,
el juicio final. El juicio final no es el de Dios sentado en un sillón
diciéndoles: ‘tú al infierno, tú al cielo’. Como dijo Daiton también el cielo
es un estado mental, no es otra cosa. Pero sí, el juicio final existe, es el
juicio final ya que es en el último momento de nuestra vida.
Les voy a contar otra anécdota
¿Quieren? Ahora va. En el último momento nuestra vida va a pasar por nuestros
ojos y no se van a preocupar por cuánta plata tienen en el banco ¡Créanme! Les
puedo asegurar que si tienen millones de dólares no les va a importar. No les
va a preocupar si fueron famosos o si
salieron en el diario. No les va a preocupar si tuvieron mil mujeres o mil
hombres. Si tienen quince casas. Nada de eso les va a preocupar en lo más
mínimo. En ese último segundo la conciencia va a ir adelante. Les va a decir:
¿Qué hiciste?
Acuérdense de lo que les digo, les va a decir ¿Qué hiciste? Si
lograron acercarse a la Madre Teresa de Calcuta, la conciencia les va a decir
¡Muy bien, pasaste de grado!. Los va a abrazar con una sonrisa en el corazón y
se van a fundir en la luz.
Si no les dice ‘muy bien’, van a
sentir el infierno del arrepentimiento, y ese dolor es irreparable, imposible
de compensar en este momento. Tenemos que vivir recordándonos que va a llegar
ese momento, y que no sea demasiado tarde. Que cada día hagamos un esfuerzo
para recibir un abrazo y una recompensa.
Una vez yo estaba en la ciudad de
Nueva York. Tenía muchísimo trabajo. Durante cinco días tenía reuniones en
veinticinco compañías. Muchas de estas reuniones estaban superpuestas y a veces
tenía que estar en dos lugares al mismo tiempo. No desarrollé el poder espiritual
de la bilocación. Así que me volvía
loco, corría de un lugar a otro. El tercer día estaba en una reunión donde
tenía que estar toda la mañana. Pero también tenía que estar en otra reunión. A eso de las diez de la mañana decidí salir
de esta reunión e irme a la otra. Estar un rato en la otra. Poner la cara
porque no eran reuniones individuales sino reuniones grupales.
Entonces, poner la cara, hacer un
par de preguntas allí, y después retornar a mi primera reunión. Y para hacer mi
vida más fácil dejé mi maletín en la oficina donde estaba primero.
Enseguida…¿Nadie se salió de este lugar todavía?...Así pues, de ese lugar a las
a las diez de la mañana me escabullí sin que se dieran cuenta. Era febrero,
nevaba, no se podía conseguir un taxi ni por casualidad. Me tomé un subterráneo
y me fui a la segunda reunión.
La segunda reunión ya había
comenzado. Y cuando llegué estaban pasando una película. Hay un estándar
internacional. Cuando pasan películas nuevas de dibujos animados empiezan
9,8,7,6,5,4,3,2,1,0 e imagen. ¿Sabían esto? Es un estándar internacional. Pero
ese día empezó con el número veintitrés. Para mi y para mucha gente en mi
empresa es un símbolo, es un símbolo a través del cual Sai Baba muestra su
presencia. Cuando vi el veintitrés vi a Swami. Además desde el veintitrés es inusual. De veintitrés a cero la gente queda hipnotizada o dormida,
23,22,21…me quedé atónito…y bueno, mejor presto atención a lo que hablan,
levanto la mano un par de veces para que sepan que estoy aquí, hago acto de
presencia y después me vuelvo a donde tenía la reunión que tenía que seguir.
Me quedé treinta o cuarenta
minutos hasta que después que hice varias preguntas pasó un tiempo y me tuve
que ir. Cuando me fui volví a tomar el subterráneo, el metro, no se cómo le
dicen acá. Y segunda experiencia rara: consigo sentarme. En Nueva York
conseguir un asiento es realmente…me senté y tuve una experiencia increíble,
siempre con los ojos abiertos. Cuando me senté dejé de ver la realidad, y vi la
película de mi vida. Una imagen tras otra. Como una película que pasó delante
de mí. Pero especialmente vi las cosas que desde el punto de vista espiritual
no había hecho bien. Una escena tras otra. Hasta que de repente fue como si
alguien hubiese hecho esto. Nadie hizo con su mano así. Pero yo volví a ver la
realidad cuando el metro subterráneo paró donde yo me tenía que bajar.
Alcancé a ver el nombre de la
estación y salí de ese vagón, y me quedé parado en el andén, en la plataforma.
Totalmente en estado de shock. Como rememorando lo que vi. No podía
caminar…¿Qué fue esto? Y después de salir un poquito del shock empecé a caminar
lentamente, y después de caminar iba hablando con Sai Baba: ¿Fuíste Tú el que
me mostraste esto?,
¿Tú me mostraste esto porque
quieres que yo cambie? Hice un trato: ‘mira, si fuiste Tú y me diste esta
experiencia para que cambie, dame otra vez una prueba de que fuiste Tú’. Y me
acordé del número veintitrés. Le dije muéstrame el veintitrés de una manera muy
especial y voy a creer que fuiste Tú. Y en esto llego a la oficina donde tenía
que ir y cuando voy a abrir el maletín que había dejado y veo que alguien había
pegado un papel en el costado con el número veintitrés. Así es Sai Baba.
(aplausos).
Sai Baba, les quiero decir
esto…otra novedad importante…¿Pueden hacerme un favor? Las personas llegan acá
por primera vez y no concurren al Centro Sai, o se enteran por primera vez de
Sai Baba ¿Pueden levantar la mano? ¡La gran mayoría!. Muy bien, hermanitos, les
quiero decir algo. Todos ustedes están aquí porque Sai Baba personalmente los
invitó. No fueron invitados por un amigo o por un superior. Vinieron aquí
porque Sai Baba los trajo. No quiere decir esto, decir que ustedes se van a
volver devotos de Sai Baba. Puede que sí, puede que no. Pero créanme que Sai
Baba es un ser que los va a proteger siempre. Cuando estén en un momento de
peligro, en algún momento de necesidad acuérdense de Sai Baba y pídanle con
intensidad, como les dije antes.
Pasen por un Centro Sai, y llévense
una imagen de Sai Baba, y si pueden llévense un paquetito de ceniza que Sai
Baba materializa, que se llama vibuthi. El vibuthi tiene tres cualidades:
‘curación, protección y auspiciosidad’. Tiene el poder de curar cualquier
enfermedad en el momento que lo toman o después de varias tomas. Puede no curar
también porque se estima que el karma de aquella persona es pasar por aquella
enfermedad, porque es la mejor manera de avanzar, aunque ello a uno no le
parezca claro.
Pero también tiene el poder de curar.
Yo por ejemplo una vez…¿Les cuento esta anécdota? Se me metió una grampa
¿grampa se dice acá? dentro de la uña y se me infectó. Y se me hinchó el
dedo…parecía una empanada. Empanada es una comida ¿la conocen? La uña se me
puso totalmente negra, el dedo se me puso hinchado. Era un día viernes tuve que
ir a un sanatorio. La doctora me dijo que tenía que tomar antibióticos y
seguramente la uña se iba a caer, que tenía una tremenda infección. Ese día yo
tenía que pasar una película en el Centro Sai, y decidí tomar antibióticos
cuando volviera a mi casa junto a mi cena para no tomarlo con el estómago
vacío.
Al llegar al Centro Sai tomo un
poquito de la ceniza ésta, le hago un seña a Sai Baba y la puse en mi dedo.
Paso la película. La película dura una hora. La de hoy va durar solamente
dieciséis minutos, y cuando termina la película volví al frente para ver,
y…tenía mi dedo totalmente curado. Se
había deshinchado totalmente, y la uña estaba normal como si nunca hubiera
tenido nada.
Yo he sido testigo directo de
curaciones con la ceniza. Muchísimas. Si les cuento vamos a estar hasta mañana
acá.
Tengan esta ceniza como un
talismán de protección.
Los videntes dicen que se arma un
aura de luz alrededor de ustedes. Una caparazón de luz que los va a proteger siempre.
Así que, ya sea no vayan más a un Centro Sai, aunque no quieran saber más de
Sai Baba, ya que El los invitó, tengan siempre una foto de Sai Baba y un
poquito de vibuthi con ustedes. Van a ver el poder de protección de Sai Baba.
Sai Baba es una fuerza de amor que
atrae a millones de personas de todo el mundo. El tiene el poder de
materializar objetos, de curar enfermedades, que llama la atención de la gente,
por eso usualmente la gente se acerca a Él, por los milagros que realiza. Yo he
sido testigo directo de más de cien materializaciones. He estado con
paralíticos que hacían más de veinte años que no podían caminar, pero Sai Baba
los hizo caminar. He estado con ciegos que los hizo ver, les devolvió la vista.
He estado con personas que habían muerto, les devolvió la vida.
He viajado a India, y si les
cuento las experiencias personales, realmente me van a hechar de aquí. Pero,
por ejemplo, viajé a India una vez con un señor, un industrial ecuatoriano que
no estaba en ningún camino espiritual. Lo habían operado en los principales
centros médicos de Houston, Texas, Estados Unidos, y no lo pudieron curar. Y le
quedaba realmente muy poco tiempo de vida. Tenía cáncer al paladar. Y cuando
escuchó en una reunión, en un almuerzo ya que le hablé de Sai Baba, me dijo ¿Le
molestaría acompañarme? Me fui a la India con él. A los diez días volvió
totalmente curado. De hecho, ya han pasado veintidós años.
Otra anécdota, un día tenía un
pasaje para ir a India. Pido perdón, perdonen las personas que han escuchado
varias veces estas anécdotas, pero qué le vamos a hacer... Una vez tenía un
pasaje para ir a la India, pero días antes de salir tuve un accidente. Una
doble fractura de tabique nasal. No tenía hematomas. No me podían operar,
porque el hueso estaba alineado. Pero no podía mover la cabeza. Si la tenía que
dar vuelta, me daba vuelta así…no podía hacer este movimiento…no me podía tocar
por el dolor que tenía. Tenía pasaje para India y me dije: ‘antes de sufrir
acá, me voy a sufrir a India’. ¿No es cierto? Así que tomé el avión y me fui.
Ahí descubrí quién había sido en
alguna vida pasada, había sido un ‘torturador’ porque en el viaje a India, en
el avión me resfrié. No se imaginan lo que es sonarse la nariz con una doble
fractura de tabique nasal. Primera verdad es que…¿vieron los dibujos animados,
donde se ven las estrellitas cuando hay dolor?...Las estrellitas realmente
existen. Si no lo creen fractúrense la nariz, resfríense y van a ver. Yo
lloraba de dolor porque tenía que sonarme la nariz, pero me la tenía que sonar.
Y ahí decía ¿Qué habré hecho,
Señor, para merecer esto? Así llegué a India. Cuando llego a la India, creo que
en la primera semana o en la segunda Sai Baba me mira y me llama a entrevista.
Yo no dije ni a, y en la sala de entrevista yo estaba sentado por el costado de
Él, y estaba hablando, de repente me mira de reojo y se ríe. ¡Cuidado, algo va a pasar!. Porque antes que
pudiera reaccionar Sai Baba hizo así ¡Tack!. Y me cazó la nariz. No tuve tiempo
de ir para atrás, ni lo pude evitar, y me atrapó la nariz con una fuerza
increíble. Si yo les agarro la nariz con la fuerza que me agarró Sai Baba, los
lastimo porque no se imaginan la fuerza que tiene. Y me hizo así. Estuvo quince
o veinte segundos haciéndome así. Toda la gente se calló atónita porque me
revoloteaba la cabeza de un lado a otro. Yo no sentía nada, solamente pensaba:
me va a arrancar la nariz de la cara. Eran otros los que pensaban todo el
tiempo. Cuando sacó la mano, tenía la nariz curada y el resfrío desaparecido
(aplausos).
He visto, he sentido las
curaciones de Sai Baba. Son verdad.
He visto materializar la cantidad
de objetos que se les pueda ocurrir. Podría contar lo del reloj y muchas
historias así. Pero, el poder más grande de Sai Baba es que la gente cuando se
pone en contacto con Él comienza un proceso de aceleración espiritual, comienza
un proceso de transformación. Él transforma la mente, el corazón y la vida de
la gente. Gente que está en una vida mundana, siente el toque divino de Sai
Baba y despierta a una vida de servicio, de ayuda al prójimo.
La Organización Sai Baba es una
Organización sin fines de lucro, nadie paga por nada. Nadie cobra por nada,
nadie, nadie, nadie. Todo es gratuito, los hospitales son totalmente gratuitos,
las escuelas totalmente gratuitas. Lo que se hace en todo el mundo, totalmente
gratuito. ¿Qué impulsa a los seres humanos? El nos dice: ‘tú eres un ser
humano, naciste para descubrir tu identidad y el camino es el servicio, haz
algo útil de tu vida, que en el último momento sientas satisfacción contigo
mismo por lo que diste, no por lo que te di’.
Este es Sai Baba. Este es el toque
que transforma a la gente. Por eso tiene millones de seguidores en todo el
mundo. El noventa y nueve por ciento de los ciento cincuenta millones de
seguidores que tiene Sai Baba jamás han ido a India. Pero todos son seguidores
de Sai Baba porque sintieron la presencia de Sai Baba en su vida a través de
una ayuda, de un milagro, de una curación.
De algo que los hizo sentir que Dios existe. Está presente.
Es una realidad verdadera, fuerte, que afecta a nuestra vida en una forma positiva. El hace obras magnánimas como las escuelas y hospitales, el proyecto de agua potable, para enseñarnos a nosotros que es posible una nueva manera de vivir en la Tierra, para que emulemos sus obras. Esas obras parecen increíbles, imposibles de reproducir. Pero sí se puede, sí se está haciendo. Las escuelas Sai adoptan a los chicos. Por ejemplo en Zambia. La escuela Sai en Zambia acepta solamente chicos que fueron expulsados de otras escuelas. Solamente acepta los chicos más malos que hay. Los que nadie quiere. En Zambia según una institución inglesa de examinación, los chicos de la escuela de Zambia son los primeros en Zambia desde el primer año al último, porque se transforman.
Se reproducen los proyectos de
agua potable como en El Salvador. Las obras de servicio marcan al Centro Sai
por lo útil que hacen. Nos subimos para
ayudarnos a ayudar, para darnos el impulso, la energía.
El ABC del camino espiritual es:
A) Aléjate de las malas compañías
B) Acércate a las buenas compañías
C) Cuidado con lo que comes, no es solamente el alimento
físico que entra por la boca, sino lo que uno ve y lo que uno escucha.
Todos los maestros, todas las
religiones establecieron este ABC. La Organización Sai es una de las buenas
compañías para darnos el impulso de transformarnos, para darnos el anhelo de
transformarnos. Todos ustedes están hoy aquí porque tienen una decisión. Tienen
que tomar una decisión porque ya están listos para tomarla. Por eso están aquí.
El tiempo llegó para que se
decidan a vivir la vida con mucho mayor sentido, con muchísimo mayor sentido.
Les pido que no desaprovechen la oportunidad de dar un salto cualitativo en sus
vidas. Porque en el último segundo se lo van a agradecer. En el último segundo,
cuando sientan que están cerca de la meta en esta vida, que han progresado, que
han evolucionado, que han salido de cómo nacieron, que están en un lugar mucho
más alto, ven a sentir la gratificación de la conciencia.
Queridos hermanos y hermanas, Sai
Baba nos dice que la vida es un milagro maravilloso, que tenemos que abrir los
ojos del alma y del corazón. Para esto tenemos que cambiar nuestra forma de
vida. Tenemos que dejar que entre la dimensión de lo espiritual, llámenlo Dios,
llámenlo valores humanos, tomemos la decisión de vivir con rectitud, con
verdad, con paz, con amor, con no violencia. Ustedes van a ver los frutos de
esta decisión.
Todos nosotros tenemos que vivir
nuestra eternidad en la Tierra.
Aunque parezca mentira Sai Baba
anunció que le mundo va a cambiar. Que el mundo, esta Tierra, va a ser un
paraíso. Hoy nos parece increíble. Cuando vemos tantos terroristas, tantas
acciones increíbles. Pero muy pronto yo les digo desde acá, en un proceso que
ya empezó, dentro de veinte o treinta años vamos a estar viviendo en un planeta
muy diferente. Se van a ver acciones de cambio maravilloso cuando empiece a
crecer el número de personas que se interesen por lo espiritual, hasta que
llegue a una masa crítica que, del día a la noche, cambie y eleve la conciencia
planetaria.
Yo estoy viajando por toda
Latinoamérica. Hace varias semanas estuve en Colombia, en Bogotá, en
Bucaramanga, en Medellín, ciudades azotadas por el narcotráfico y la
guerrilla…y los salones estaban repletos de gente. Discretamente, tuvimos que
pedirle a los devotos Sai antiguos que salieran del local para dejarle lugar a
la gente nueva. Así, como se dice en el extranjero ‘pasaron días insólitos’.
Hoy es un sábado, las tres de la tarde…allá iba de ciudad en ciudad y me
preguntaba: ‘quién va a creernos, día miércoles, jueves y los salones
repletos’...
La humanidad está acercándose más
a lo espiritual porque el tiempo ha llegado, y ustedes van a ser instrumentos
del cambio más maravilloso que la humanidad va a presenciar. Lo que ustedes van
a ver en la Tierra no ha sucedido jamás en ninguna otra manifestación de Dios
en este planeta.
Cada tanto aparecen seres
excepcionales en el planeta Tierra, que no tienen ningún poder material ni militar.
Por ejemplo, un ser que con su presencia, con su radiación, unió a doce
apóstoles y dos mil años después millones de seres humanos viven de acuerdo a
sus enseñanzas.
Krishna nació hace cinco mil años,
Rama hace más de diez mil, Buda, Mahoma. Seres que han venido a dar un impulso
de cambio en la Tierra.
Hoy, en nuestro tiempo, hay un ser
que se llama Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. Está generando un cambio de
conciencia maravilloso. El a los catorce años anunció lo que iba a ocurrir en
su vida, va a vivir hasta los noventa y seis años, y ocho años después va a
volver a reencarnar. Y anunció lo que iba a ocurrir, el destino de la
humanidad. Hasta ahora que va a cumplir setenta y nueve años, el veintitrés de
Noviembre, se cumplió todo lo que dijo. Así como hasta ahora se cumplió todo,
yo tengo mucha fe en Él. Créanme, el mundo marcha hacia un paraíso de luz y de
amor. Cada uno de nosotros tiene un rol que cumplir. Cada uno de nosotros tiene
una oportunidad y un deber magnífico que le va a dar una plena satisfacción a
su vida.
Yo les invito a que tomen esta
decisión.
Esta reunión no es para hacer
proselitismo, para que los Centros Sai se llenen de más gente. Como les dije,
los que estamos en estas sillas y los que son miembros de la Organización Sai,
no ganamos nada, no ganamos nada material con estas reuniones. Nos sentimos
como se habrán sentido hace dos mil años así los que creyeron en Jesús, y que
quisieron decirle a todas las personas: ‘mira, en Palestina hay un ser así que
dice esto y que te hace creer’.
Nosotros sentimos el impacto
benéfico de Sai Baba en nuestras vidas y queremos compartirlo. Solamente eso,
queremos compartirlo con todas las personas que podamos, para que traten de escuchar
este mensaje y poner algo en práctica en sus vidas. Ese es el motivo que nos
impulsa. Los jueves tenemos las puertas de los Centros Sai abiertas para que
puedan venir. Como les decía, todo es gratis. En las puertas no se le pide el
nombre a nadie. No se le pide membresía a nadie. Vengan y aprovechen lo que
quieran, y van a ver los efectos en sus vidas.
Yo era un escéptico y ahora estoy
aquí parado porque la cantidad de milagros que viví con Sai Baba me
convencieron. Me convencieron de que lo que Él dice es cierto, lo que Él dice
es muy bueno, que es un ser que no
tiene dobles intenciones. Es un ser que provoca el bien y genera el bien. Por
sus frutos los conoceréis. Y los frutos de Sai Baba son los más maravillosos
que ustedes se puedan imaginar.
Quiero terminar esta charla
contándoles una anécdota más. En el cuarto viaje que hice a la India me agarró
una duda. Estaba en el ashram de Sai Baba…les aviso que antes de retirarse
después de que termine esta charla vamos a pasar una película de dieciséis
minutos donde van a ver a Sai Baba, van a ver alguna materialización, van a ver
la obra de servicio que El promueve, la que El realiza.
El dice que tener una visión de
una forma Divina, de un ser espiritual de ese nivel purifica el karma de muchas
vidas de las personas que Lo miran. Por si acaso, por si lo que El dice es
cierto, miren con mucha atención. Porque puede resultar que estos dieciséis
minutos pudieran purificar toneladas de karma pesado en las vidas de ustedes.
Sai Baba dice que El es Dios, pero también dice que todos nosotros somos Dios.
La única diferencia es que El sabe que es Dios y nosotros todavía no lo
sabemos. Esta es la única diferencia entre El y nosotros. Miren esta película
con mucha atención y van a ver que alguna cortina se va a correr en la mente y
el corazón de ustedes y los karmas que llevamos en nuestras mochilas se va a
aliviar mucho.
En el cuarto viaje que hice a la
India me agarró una duda sobre quién es Sai Baba.
Yo sabía que El era muy bueno, que hacía el bien. Y yo dije: ‘¿y
su debilidad?’, y me pareció un poco mucho…y me agarró una crisis tremenda…y
dije hasta no estar convencido de quién es El ciento por ciento seguro no puedo
hablar más de El. Me sentí tremendamente mal porque mi corazón quería
compartir, quería hablar de Él, pero sentí que no podía ser un hipócrita. No
les podía decir a ustedes que Sai Baba es un ser Divino hasta yo no estar
seguro. ¿Cierto que eso es incorrecto?
Entonces me metí en un cuarto y
empecé a hablar con El. Y le dije ¿Quién me dio esta devoción por Ti?...y me
dije ‘ Tú me la diste’…¿Quién me dio esta duda?...’Tú me la has puesto’…¿Quién
me la va a resolver?...’Tú me la vas a resolver’. Y pensé, como en ese momento
se me ocurrió, dije…ya se ¡Le voy a pedir que me materialice un reloj como una
prueba de su divinidad!...¿Porqué pedí un reloj?...Por dos motivos: Primero, en
las entrevistas que había tenido no había visto materializar un reloj nunca.
Entonces era algo que no siempre hacía. Por ejemplo, siempre materializa esta
ceniza, que los invito a ir a buscar a los Centros Sai, pero nunca había visto
un reloj. Entonces si materializaba un reloj no era algo casual.
Y segundo, el principal motivo era que yo tenía un reloj muy bonito, que era a cuerda, y se adelantaba o atrasaba y me volvía loco. Yo iba a las relojerías y miraba los relojes de cuarzo en esos momentos y me decía: ‘éstos sí que andan bien’, pero no lo cambiaba, no me compraba otro porque estaba apegado a la forma de mi reloj.
En ese momento en mi cuarto pensé
que si Sai Baba me daba uno, no iba a tener ningún problema en usar el de Sai
Baba y no el que estaba usando. Hice esto, creo que esa misma noche en mi
cuarto me fui a dormir y tuve un sueño con Sai Baba. Sai Baba dice que cuando
Él aparece en un sueño no es una producción onírica de nuestra mente, sino que
es una visita astral de Sai Baba.
Y en el sueño me dijo todo lo que
pasaba con el reloj que quería cambiar y que no lo cambiaba, todo lo que les
conté. Y me dice: ¡Voy a resolver tu problema, tu reloj desapareció!. Y me
desperté a mitad de la noche de tan fuerte que fue el sueño, y quise mirar mi
reloj…y mi reloj no estaba. Yo me recuerdo como si fuera hoy cómo lo dejé
frente a la cama y no estaba. Me pegué un susto recuerdo que pensé que me
estaba castigando por haberlo desafiado y, como castigo, Sai Baba se llevaba mi
reloj.
Veinte días después, el día que me
voy del ashram…¿Quieren la historia completa?...Tener una entrevista con Sai
Baba es muy difícil. Pero en la mañana después del sueño voy al darshan y me da
una entrevista. En la entrevista me mira, mueve la mano, materializa un reloj y
me lo da. Pero, cuando la mano de Él llegó frente a mi cara, siguió de largo y
se lo dio a un estudiante que estaba atrás. Y casi me muero del corazón
(aplausos). Ahí me probó. Y tengo que admitir que tengo mi corazón fuerte
porque no me dio un ataque cardíaco.
Así juega con nosotros. El último
día, veinte días después cuando me iba a ir pasó al lado mío. De las miles de
personas que hay, me miró y me dijo ¿A qué hora te vas?...Bueno, es el juego,
sabía que me iba a ir, jugó con las palabras. Yo le dije después del darshan y
me invitó a una entrevista primero. Cuando estaba en la entrevista, El me mira,
me corre la manga de la camisa y me dice: ¿Qué hora tienes? Cuando le empiezo a
decir: no, no, Él me paró, y puso la cara, la misma cara que tenía en el sueño,
la misma expresión, y con las mismas palabras me dijo: ¡Tu reloj, Yo se, Yo se,
Tu reloj desapareció!. Pero miren, me pasó igual que en el sueño. Yo me quedé
con la boca abierta y El siguió y después me dice: ¿Cómo está tu mente de mono
loco?
Y ahí me di cuenta de todo porque
la mente de mono loco…la mente de uno no se queda quieta nunca. El mono normal,
mírenlo, no se queda quieto nunca. Imagínense el mono loco. La mente mía estaba
entre los abismos de la duda y las alturas de la fe, abismos de la duda.
Saltando. Y me di cuenta en un segundo y le dije: ‘muy mal, Swami’. Y me mira y
me dice: ¡Tan mal no estás! Y pone la mano frente a mi cara y en la palma de El
materializa un reloj…la prueba que necesitaba y me lo puso en la muñeca y me
dijo todas las características que representaba. Con eso quiso decir que Él lo
había materializado. El objeto materializado estaba muy brillante, refulgente
de luz, y me dijo todo lo que significaba. Y después yo tenía así la palma y me
dijo ¡Le di un poder muy especial a ese reloj, cada vez que tengas un mal
pensamiento se va a parar!. Y yo tenía el reloj así tapado para que no lo viera
nadie, y un rato después lo miro ¡y se había parado!. Pegué un grito y dije
¡Swami, se paró!. Se empezó a reír y dijo ¡Ya se que se paró, porque pensaste
tal, tal y tal cosa!...Así que tenía un reloj que estaba vivo, sincronizado con
mi mente. Miren, la historia del reloj continúa.
Yo no se la hora…¿Les cuento la
última? Sai Baba y el reloj, y las secuelas del reloj. Lo que pasa es que nueve
años después…ésta es la última, se los prometo, palabra de honor. O que me
acuerde si es más, aquí pago. Nueve años después Sai Baba en una entrevista me
dijo que me iba a remover tres veces. Y al volver a la Argentina en el curso de
cinco días tuve tres grandes emociones. Una de ellas fue que me asaltaron y
robaron el reloj que Él me materializó. Esos accidentes pudieron ser graves o
mortales. Eran karmas por los que tenía que pasar y pasaron con una enorme
protección de Sai Baba y fueron muy leves. Cada una de esas experiencias es un
enorme milagro en si, pero no les voy a contar más, no les voy a contar más
hasta el próximo viaje.
Pero, me llevaron el reloj de Sai
Baba y miren el golpe al corazón que tuve. Como tenía que ver la hora me compré
otro reloj. En otro viaje a la India le conté a Sai Baba, y me dijo que ya lo
sabía, le dije si me podía dar mi reloj.
Me dijo que primero cumpliera mis
deberes y después me lo iba a dar.
Entretanto seguía con el reloj que
me había comprado. Al volver del viaje a India, en Argentina, estoy en una zona
céntrica de Buenos Aires a las cinco de la tarde en pleno día. Salgo de una
empresa al estacionamiento, el parking para dejar sus autos, y cuando voy a
entrar alguien me agarra el brazo desde atrás. Me apretó muy fuerte el brazo.
Por unos segundos pensé que era un amigo que me hacía una broma, pero como me
apretó muy fuerte enseguida pensé que era la policía que estaba arrestando
confundiéndome con alguien…Y ahí me doy vuelta, era un joven de unos catorce o
quince años, que me aferró muy fuerte con una mano el brazo y con la otra me
arrancó el reloj. Los que estén interesados en aprender técnicas para robar
relojes estoy disponible. Digo lo que viví.
¿Qué karma tengo con el reloj?
Primero me roban el de Sai Baba y ahora éste. Bueno, me fui al auto y a casa.
Vivo en las afueras de la ciudad, no quería hacer líos ni denuncias. Esto fue
un miércoles a las cinco de la tarde. Al día siguiente antes de salir de casa
yo medito. Estaba meditando y cuando estoy por terminar la meditación me
acuerdo de mi experiencia del reloj y no se porqué pienso en la omnipotencia de
Sai Baba y digo ¿Porqué no me lo devuelves si quieres? Pero enseguida pienso
¿Porqué le pido estas cosas? Mejor le pido cosas más importantes. No tengo que
estar fregando por un reloj. Y termino de meditar. Y cuando termino de meditar,
el reloj que me habían robado estaba materializado en mi casa con la correa
rota como me lo arrancaron ¡Ese es Sai Baba! (aplausos).
Yo les quiero…podría contarles decenas de experiencias personales,
podría hablarles muchas horas del mensaje de Sai Baba. Yo creo que Sai Baba
tiene un mensaje directo para cada uno de ustedes. Solamente tengan abierta la
mente y el corazón, y estén atentos a la manifestación de El en sus vidas.
Les quiero agradecer muchísimo que
hoy en este día tan lindo, tan hermoso, hayan venido acá. Le agradezco a Sai
Baba que los haya traído. Espero que la vida de ustedes de un salto enorme, y
que cada día se manifieste más el alma de ustedes en vuestras sonrisas, en
vuestros ojos, en la luminosidad que irradien. Espero que la vida de todos esté
llena de felicidad y que Dios, con la forma y el nombre que adoren, los bendiga
a todos ustedes. Gracias.
SAI RAM!