solcordero.gif (5553 bytes)
Volver a página Principal

DOCTRINA CRISTIANA
Manuscritos anunciados en las Sagradas Escrituras
del Cristo Solar

Hijo Primogénito de Dios

jesus.jpg (25937 bytes)

lin-anime.gif (4535 bytes)

 

DOCTRINA CRISTIANA
Alfa y Omega

Agradezco a Nuestro divino Padre Celestial Alfa y Nuestra divina y Hermosa Madre Solar Omega
por el Conocimiento Alcanzado

Compilación, traducción y estructuración de Ami Asa Ome ;- Phares
Copyright © 1997 C; Celestial - Hermandad del Cordero de dios
 

lin-anime.gif (4535 bytes)

 

TESTAMENTO DEL PATRIARCA LEVÍ
HIJO DE JACOB
Del testamento de los Doce Patriarcas

Traducción Española*/de A; Díez Macho


PATRIARCA LEVÍ
Sobre el Sacerdocio y el Orgullo

1 Copia de las palabras de Leví, de cuanto ordenó a sus hijos antes de su muerte, de todo lo que habían de hacer y cuanto les acontecería hasta el día del juicio; Gozaba aún de buena salud cuando los convocó a su presencia, pues le había sido revelado que iba a morir; Cuando se congregaron les habló así:
2 Yo, Leví, fui concebido en Hanán y nací allí mismo; después vine con mi padre a Siquén; Era joven, como de unos veinte años, cuando Simeón y yo tomamos venganza de Emmor por nuestra hermana Dina; Cuando pastoreábamos nuestros rebaños en Abelmaul, vino sobre mí el espíritu de la sabiduría del Señor y contemplé cómo todos los hombres habían corrompido su camino y cómo la maldad se había construido (entre ellos) sus baluartes y la impiedad tenía su asiento en sus torres; Sentí tristeza por el género humano y rogué al Señor (que me indicara) cómo podría salvarme; Cayó entonces sobre mí un sueño y contemplé una montaña elevada; [Era ésta el Monte del Escudo en Abelmaul]; Se abrieron entonces los cielos, y un ángel de Dios me dijo: Leví, entra; Subí desde el primer cielo al segundo y vi una masa de agua colgante entre éste y aquél; Vi luego el tercer cielo, mucho más iluminado y brillante que los otros dos, pues había en él una luz ilimitada; Pregunté al ángel; ¿Por qué es esto así? Me respondió: No te admires de ello: cuando hayas subido más, verás otros cuatro cielos más brillantes y puros (que éstos); Estarás cerca del Señor, serás su servidor, anunciarás sus misterios a los hombres y proclamarás la redención futura de Israel; [A través de ti y de Judá aparecerá el Señor entre los hombres, salvando a todo el género humano;] Tu subsistencia provendrá de la porción del Señor; él será para ti campo, viña, frutos, oro y plata;
3 Oye ahora (lo que voy a decirte) sobre los siete cielos; El más bajo es el más triste, ya que contempla todas las injusticias de los hombres; El segundo contiene fuego, nieve y hielo, preparados para el día en que el Señor dé la orden, en el curso del justo juicio de Dios; En él se hallan todos los espíritus que conducen a los impíos a su castigo; En el tercero se encuentran las fuerzas de los ejércitos, dispuestas en el día del juicio a tomar venganza de los espíritus del error y de Beliar; Los que están en el cuarto cielo, sobre éstos, son santos; En el más alto de todos habita la Gran Gloria, en el Santo de los Santos superior a toda Santidad; En el siguiente cielo se hallan los ángeles de la presencia del Señor, sus servidores, que interceden ante el Señor por todos los pecados de los justos cometidos inadvertidamente; Ofrecen al Señor un sacrificio de suave olor, una ofrenda razonable y sin sangre; En el de más abajo se encuentran los ángeles que llevan las respuestas a sus compañeros de la presencia de Dios; En el siguiente se hallan los tronos y dominaciones, y se entonan himnos a Dios continuamente, pues cuando el Señor dirige su mirada hacia nosotros, todos nos conmocionamos; También los cielos, la tierra y los abismos tiemblan en presencia de su grandeza; En cambio, los hijos de los hombres insensibles a todo esto no perciben esa realidad, pecan e irritan al Altísimo;
4 Sábete, pues, que el Señor juzgará a los humanos porque, aunque se hiendan las piedras, se torne el sol en tinieblas, se sequen las aguas, se enfríe el fuego, se turbe toda la creación; queden aniquilados los espíritus inmortales [y el Hades sea despojado por los padecimientos del Altísimo], los seres humanos, desobedientes, continuarán en su maldad; Por ello serán castigados en el juicio; El Altísimo ha oído tu plegaria para apartarte de la maldad, para que seas su hijo, siervo y ministro ante él; Tú harás brillar en Jacob la luz resplandeciente de la sabiduría, y serás como el sol para toda la descendencia de Israel; Dios te dará su bendición, a ti y a tu descendencia, hasta que el Señor visite a todas las naciones [por medio de las entrañas de misericordia de su hijo] para siempre; [Pero tus hijos pondrán sus manos sobre él y lo empalarán;] Por esto te ha sido dada voluntad e inteligencia, para que sobre ello puedas instruir a tus hijos, porque el que lo bendiga bendito será, y los que lo maldigan perecerán;
5 El ángel me abrió entonces las puertas del cielo y vi el templo santo y al Altísimo sobre un trono de gloria; Me dijo entonces: Leví, a ti te he entregado las bendiciones del sacerdocio hasta que venga yo para habitar en medio de Israel; Entonces el ángel me condujo a tierra, me dio un escudo y una espada y me dijo: Toma venganza de Siquén por lo de Dina; yo estaré contigo, porque el Señor me ha enviado; Acabé entonces con los hijos de Emmor tal como está escrito en las tablas celestiales; Le pregunté: Por favor, señor, dime tu nombre, para que pueda invocarte en tiempos de tribulación; Me respondió: Yo soy el ángel que intercede por el pueblo de Israel para que no acaben con él, ya que todos los espíritus malvados se lanzan contra él; Luego me desperté y alabé al Altísimo con el ángel que intercede por el pueblo de Israel y por todos los justos;
6 Cuando me dirigía a casa de mi padre encontré un escudo broncíneo; De aquí le viene el nombre de «Escudo» a esa montaña que está cerca de Gebal, a la derecha de Abilá; Yo guardaba todas estas cosas en mi corazón; Tomamos la determinación mi padre, mi hermano Rubén y yo de que éste dijera a los hijos de Emmor que se circuncidaran, pues ardía en celo sagrado a causa de la impiedad que habían cometido con Israel; Maté primero a Siquén, y Simeón, a Emmor; Luego vinieron mis hermanos y pasaron la ciudad a filo de espada; Mi padre oyó lo ocurrido, se irritó y se entristeció, puesto que habían recibido la circuncisión para morir luego; (Por eso) procedió de otra manera en sus bendiciones; Pecamos, pues obramos contra su voluntad; En aquel día me puse enfermo; Pero yo había visto que había una sentencia condenatoria de Dios contra Siquén, ya que pretendían hacer con Sara lo mismo que con Dina, nuestra hermana; Pero el Señor se lo impidió; Del mismo modo habían perseguido a Abrahán nuestro padre, cuando residía entre ellos como forastero, e hicieron daño a sus ovejas cuando estaban preñadas, y a Jeblé, el siervo nacido en casa, lo maltrataron terriblemente; Así obraban con todos los extranjeros, apoderándose por la fuerza de sus mujeres y expulsándolos del país; Pero la ira de Dios cayó sobre ellos con todas sus consecuencias;
7 Hablé así a mi padre: No te irrites, señor, porque el Señor aniquilará por tu mano a los cananeos y te dará su tierra, a ti y a tu descendencia; Desde hoy Siquén se llamará la ciudad de los necios, porque como uno se burla de un tonto, así nos burlamos de ellos, ya que habían cometido una locura con Israel: profanar a nuestra hermana; Tomamos a nuestra hermana, levantamos nuestras tiendas y fuimos a Betel;
8 Cuando pasaron setenta días tuve allí una visión como antes; Vi a siete hombres, vestidos de blanco, que me decían: Levántate; cúbrete con la vestidura sacerdotal, la corona de la justicia, el pectoral de la sabiduría, el manto de la verdad, la diadema de la fe, la mitra del signo y el efod de la profecía; Cada uno de ellos llevaba un objeto, me lo colocaron y me dijeron: Desde ahora eres sacerdote del Señor, tú y tu descendencia para siempre; El primero me ungió con óleo sagrado y me dio el cetro del juicio; El segundo me lavó con agua pura, me alimentó con pan y vino sacratísimos y me cubrió con un vestido santo y glorioso; El tercero me tocó con un paño de lino parecido a un efod; El cuarto me ciñó con un cinturón de color semejante a la púrpura; El quinto me dio una rama de fecundo olivo; El sexto me rodeó la cabeza con una corona; El séptimo me ciñó la diadema sacerdotal; me llenó, además, las manos de incienso para oficiar ante el Señor; Me dijeron todos: Leví: tu descendencia será dividida en tres funciones, como signo de la gloria del Señor que ha de venir; La primera será una porción grande: más que ella no habrá ninguna; La segunda será el sacerdocio; La tercera recibirá un nombre nuevo, porque surgirá de Judá como rey [que creará un nuevo sacerdocio según el estilo de los pueblos para todas las gentes; Su venida es impredecible, como propia de un profeta del Altísimo], venido de la estirpe de Abrahán, nuestro padre; Todo lo apetecible que hay en Israel será para ti y tu descendencia; comerás todo lo hermoso de aspecto, y tu descendencia se repartirá la mesa del Señor; De ella saldrán sumos sacerdotes, jueces y escribas; con su boca custodiarán el santuario; Me desperté y comprendí que esta visión era semejante a la anterior; Guardé todo ello en mi corazón y no se lo comuniqué a ningún ser humano sobre la tierra;
9 Dos días después subimos Judá y yo con nuestro padre a visitar a Isaac; Mi abuelo me bendijo según lo que se me había prometido en las visiones, pero no quiso venir con nosotros a Betel; Cuando llegamos allí, mi padre Jacob tuvo una visión sobre mí: que yo sería su sacerdote ante Dios; Levantándose de mañana, ofrendó al Señor por mi medio el diezmo de todo; Llegamos a Hebrón para morar allí: Isaac me exhortaba continuamente a tener siempre presente la ley del Señor, tal como me indicó el ángel del Señor; Él me enseñó también las disposiciones del sacerdocio, de los sacrificios, holocaustos, primicias, sacrificios voluntarios y pacíficos; Me instruía cada día continuamente y andaba ocupado ante el Señor por mi causa; Me decía: Guárdate, hijo, del espíritu de la fornicación, pues es perseverante y va a profanar el santuario por medio de tu descendencia; Toma mujer en tu juventud, irreprochable y sin mancilla, y que no proceda de estirpes extranjeras; Báñate antes de entrar en el santuario, y al momento de sacrificar, lávate, y cuando de nuevo profanes la ofrenda, lávate otra vez; Ofrece al Señor (la leña de) doce árboles de hoja perenne, como me enseñó Abrahán a mí; Ofrece sacrificios al Señor de todo animal y volátil puro; Ofrece las primicias de todo primogénito y del vino; Sazonarás todos los sacrificios con sal;
10 Guardad, pues, hijos, todo cuanto os ordeno, porque os he comunicado lo que he oído de mis padres; Inocente soy de vuestras impiedades y prevaricaciones que cometeréis al final de los tiempos [contra el Salvador del mundo], actuando impíamente, haciendo errar a Israel y acarreándole grandes males de parte del Señor; Actuaréis tan malvadamente en Israel, que Jerusalén no podrá resistir ante vuestra maldad, [se rasgará en dos la cortina del templo con tal de no cubrir vuestra desvergüenza], seréis desperdigados como cautivos entre los gentiles y serviréis de oprobio, maldición y desprecio; La casa que se elegirá el Señor ha de llamarse Jerusalén, como se halla escrito en el libro de Henoc, el justo;
11 Tomé mujer cuando tenía veintiocho años; su nombre era Melca; Concibió, parió un hijo y le puso por nombre Gersán; porque éramos extranjeros en nuestra propia tierra; Vi en visión sobre él que no habría de estar entre los primeros; Kaat nació cuando tenía yo treinta y cinco años, hacia la puesta del sol; Vi de él en visión que estaba en lo alto, en medio de toda la asamblea; Por ello le llame Kaat [que significa comienzo de la grandeza y del avance]; Melca me parió un tercer hijo, Merarí, en el año cuadragésimo de mi vida; Como su madre tuvo dificultades en el alumbramiento, le llamó Merarí, que significa «mi amargura»; [él, ciertamente, murió]; Jokábed nació en Egipto en el año sexagésimo cuarto de mi vida, pues gozaba de renombre entonces entre mis hermanos;
12 Gersán tomó mujer, que le parió a Lomrí y a Semeí;
Los hijos de Kaat fueron: Ambrán, Isaar, Hebrón y Oziel;
Los de Merarí se llamaron Moolí y Omusí;
En el año nonagésimo cuarto de mi vida tomó Ambrán a Jokábed, mi hija, como mujer (en el mismo día habían nacido él y mi hija); Ocho años tenía cuando entré en tierra de Canaán; dieciocho cuando maté a Siquén, diecinueve cuando fui consagrado sacerdote, y veintiocho cuando tomé mujer; con cuarenta años entré en Egipto; Vosotros sois, hijos míos, la tercera generación; Cuando yo tenía ciento dieciocho años, murió José;
13 Hijos míos, esto os mando ahora: temed a nuestro Señor con todo el corazón; caminad con sencillez de acuerdo con su ley; Enseñad a leer a vuestros hijos, para que tengan sabiduría durante toda su vida, leyendo sin descanso la ley de Dios; Porque todo aquel que conoce la ley del Señor, tendrá honra; no será un extraño allá donde vaya; Conseguirá en verdad muchos amigos, más que sus padres; Muchos hombres anhelarán ser su servidor y escuchar la ley de sus labios; Obrad la justicia, hijos míos, sobre la tierra, y la hallaréis en los cielos; Sembrad el bien en vuestras almas, para que lo encontréis en vuestras vidas; Pues, si sembráis el mal, cosecharéis inquietud y tribulación; Adquirid diligentemente la sabiduría con el temor de Dios; Porque, aunque os conduzcan a la esclavitud, destruyan las ciudades y sus tierras, perezcan el oro, la plata y todas las riquezas, nadie podrá arrebatar al sabio la sabiduría, salvo la ceguera de la impiedad y la obstinación pecaminosa; La sabiduría será para él luz entre los enemigos, patria en tierra extraña y amiga en medio de los adversarios; Si enseñas esto y lo pones en práctica, te sentarás en el trono con los reyes, como José nuestro hermano;
14 Hijos, sé por el libro de Henoc que al final pecaréis contra el Señor, lanzando vuestras manos a toda clase de maldad; Pero vuestros hermanos se avergonzarán de vosotros y os convertiréis en oprobio a los ojos de los gentiles; [Vuestro padre Israel estará limpio de las impiedades de los sumos sacerdotes, quienes pondrán sus manos sobre el salvador del mundo]; El cielo es más puro que la tierra; y vosotros, las luminarias de Israel, sois como el sol y la luna; ¡Qué no harán los gentiles si la impiedad os convierte en tinieblas y atraéis la maldición sobre vuestra raza;;; sobre la que brilla la luz de la ley, otorgada a vosotros para iluminación de todos los mortales! ¡Ésta es la que pretendéis aniquilar enseñando mandamientos contrarios a los preceptos de Dios! Saquearéis las ofrendas del Señor, robaréis de sus porciones, os apropiaréis de lo más selecto antes del sacrificio, devorándolo luego con prostitutas, llenos de desprecio (por la ley divina); Enseñaréis por avaricia los mandamientos del Señor, profanaréis a las mujeres casadas, mancharéis a las vírgenes de Jerusalén y os uniréis a prostitutas y adúlteras; Tomaréis como mujeres a las hijas de los gentiles, purificándolas con una purificación ilegal, y vuestra unión será como las de Sodoma y Gomorra, por la impiedad; Os hincharéis de orgullo por vuestro sacerdocio, insolentándoos contra los hombres; Y no sólo eso, sino incluso contra los mandamientos de Dios; llenos de orgullo, os burlaréis de lo santo entre risas y desprecio;
15 Por todo ello, el templo que se elegirá el Señor quedará desierto y profanado; vosotros seréis conducidos a la esclavitud entre las naciones; Seréis para ellos abominación, y el justo juicio de Dios os condenará a oprobio y vergüenza eternos y todos los que os vean huirán de vosotros; Si no fuera por Abrahán, Isaac y Jacob, nuestros antepasados, ni uno sólo de mi descendencia quedaría sobre la tierra;
16 He leído en el libro de Henoc que andaréis errantes durante setenta semanas y que mancharéis el sacerdocio y profanaréis los sacrificios; Alteraréis la ley y despreciaréis las palabras de los profetas; Por vuestra mala conducta perseguiréis a los justos y odiaréis a los piadosos, abominando las palabras de quienes profieren la verdad; [Al hombre que renovará la ley por la potencia del Altísimo lo tacharéis de impostor y al final tal como lo pensasteis lo mataréis sin llegar a conocer su dignidad, permitiendo, por vuestra maldad, que se derrame sangre inocente sobre vuestras cabezas]; Por su causa quedará desierto vuestro santuario, impuro hasta el suelo; No habrá lugar vuestro que sea puro; Diseminados entre los gentiles, seréis para ellos una maldición hasta que él os visite de nuevo y, lleno de compasión, os reciba [en la fe y en el agua];
17 Ya que habéis oído lo de las setenta semanas, escuchad ahora lo del sacerdocio; En cada jubileo habrá un sacerdocio; En el primero, el primer ungido para el sacerdocio será grande y hablará con Dios como con un padre, y su sacerdocio será perfecto con el Señor; [Y en el día de su alegría resucitará para salvación del mundo;] En el segundo jubileo, el ungido será presa del dolor por los amados, pero su sacerdocio será honorable, y todos le honrarán; El tercer sacerdote será recibido con tristeza; El cuarto vivirá entre dolores, porque la maldad se amontonará sin límites contra él, pues todos los habitantes de Israel odiarán a su prójimo; El quinto será recibido en momento de tinieblas; de igual modo, el sexto y el séptimo; Durante su época habrá tal profanación, que no puedo hablar de ella ante Dios ni ante los hombres: ellos, que la cometen, lo sabrán; Por esto se verán sometidos a la esclavitud y al pillaje; su tierra y su hacienda desaparecerán; Pero en la quinta semana volverán a su tierra desolada y reedificarán la casa del Señor; En el séptimo vendrán sacerdotes idólatras, pendencieros, codiciosos, soberbios, impíos, licenciosos y corrompedores de muchachos y animales;
18 Después que el Señor haya tomado venganza de ellos se interrumpirá el sacerdocio; Entonces suscitará el Señor un sacerdote nuevo, a quien serán reveladas todas las palabras del Señor; Él juzgará rectamente en la tierra durante muchos días; [Su estrella se levantará en el cielo como un rey, brillando como luz del conocimiento al igual que el sol durante el día, y será ensalzado en el mundo hasta su recepción;] Brillará como el sol en la tierra, eliminará todas las tinieblas bajo el cielo, y habrá paz en todo el mundo; Los cielos se regocijarán en sus días, y la tierra se alegrará; Las nubes exultarán; el conocimiento del Señor se verterá sobre la tierra como agua de los mares; y los ángeles de la gloria [de la faz del Señor] se alegrarán en él; [Los cielos se abrirán] y desde el templo glorioso bajará sobre él la santificación con la voz del Padre, como la de Abrahán a Isaac; Le será concedida la gloria del Altísimo, y el espíritu de sabiduría y santidad reposará sobre él [en agua]; Él transmitirá a sus verdaderos hijos la grandeza del Señor por siempre, y no tendrá otro sucesor de generación en generación eternamente; Durante su sacerdocio, los pueblos gentiles de la tierra abundarán en conocimiento y se verán iluminados por la gracia del Señor; [Pero Israel disminuirá por la ignorancia y se llenará de tinieblas en su duelo;] Durante su sacerdocio se eliminará el pecado, y los impíos cesarán de obrar el mal; [Pero los justos encontrarán descanso en él;] Él abrirá ciertamente las puertas del paraíso y apartará de Adán la espada amenazante; A los santos dará a comer del árbol de la vida, y el espíritu de la santificación estará sobre ellos; Él atará a Beliar y dará poder a sus hijos para pisotear a los malos espíritus; El Señor se regocijará en sus hijos y pondrá sus complacencias en sus amados para siempre; Entonces exultarán Abrahán, Isaac y Jacob; Yo me alegraré también y todos los santos se revestirán de alegría;
19 Ahora, hijos míos, escuchad esto: escoged vosotros mismos entre la oscuridad y la luz; entre la ley del Señor y las obras de Beliar; Respondimos todos a nuestro padre: Caminaremos delante del Señor, según su ley; Añadió nuestro padre: Testigos son el Señor y sus ángeles; testigo yo y todos vosotros de las palabras de mi boca; Respondimos: Testigos somos; Y así acabó nuestro padre de dar órdenes y recomendaciones a sus hijos; extendió sus pies y se unió a sus padres tras haber vivido ciento treinta y siete años; Le colocaron en un ataúd, y posteriormente lo enterraron en Hebrón al lado de Abrahán, Isaac y Jacob;

Apéndices I
4Q 213 TestLeva
Es éste un fragmento arameo, hallado en Qumrán, que muestra un doble paralelo; Por un lado, la plegaria de Leví (primera columna) es semejante a la expansión del ms; e a TestLev 2,3; por otro lado, la segunda columna tiene notables puntos de contacto con la tradición de TestLev 2,3-6;
El texto ha sido editado por J; T; Milik, Le Testament de Lévi en araméen:
RB 62 (1955) 398-406; Columna primera:
1-7 (vacat)
8 ... ; alcé al cielo
9 ... ; los dedos de mis manos y mis brazos
10 ... hablé (así) Señor, tú
11 ... tú sólo sabes
12 ... camino de la verdad; Aparta
13 ... maldad; fornicación ...
14 ... sabiduría, inteligencia y fortaleza
15 ... (para) hallar gracia ante ti
16 ... lo que es bueno y hermoso ante ti
17 ... no permita que domine sobre mí mi enemigo (¿Satán?)
18 ... Acércame, Señor, a ti ...

Columna segunda:
1-7 (vacat)
8 la plegaria de tu siervo ...
9 juicio verdadero ...
10 el hijo de tu siervo ...
11 partí hacia ...
12 mi padre Jacob y ...
13 de Abelmain (= Abelmaul); Luego ...
14 descansé sentándome ...
15 vi entonces una visión ...
16 al verla; Contemplé el cielo ...
17 ... (Un monte = TestLev 2,5) se levantaba hasta que tocó el cielo ...
18 las puertas del cielo; Y un ángel ...

II A continuación ofrecemos dos adiciones del ms; e a TestLev 2,3 y 18,2;
En este último damos prioridad al texto griego y sólo imprimimos los correspondientes fragmentos arameos (y siríaco) cuando aparecen sin paralelo griego; Ambas tradiciones proceden probablemente de un original perdido, quizá hebreo, pues dan la impresión de ser independientes entre sí, como prueban sus diversas corrupciones internas; La versión aramea es normalmente más insegura desde el punto de vista crítico; Como textos base utilizamos los impresos en los apéndices III y siguientes de la edición crítica de Charles (1908), junto con el de De Jonge (pp; 25 y 46);

1; Expansión del ms; e a TestLev 2,3
1 Lavé entonces mis vestidos, los purifiqué en agua limpia, me lavé todo entero en agua viva e hice que mi comportamiento fuera totalmente recto; Levanté entonces mis ojos y mi rostro hacia el cielo, abrí mi boca y pronuncié unas palabras; Extendí mis brazos y mis dedos hacia la verdad, formulé una plegaria y dije ante los santos: Señor, conoces todos los corazones y tú sólo percibes los pensamientos de la mente; Mis hijos están ahora conmigo: concédeme los caminos de la verdad; Aleja de mí, Señor, el espíritu injusto y el pensamiento malvado y aparta de mí la fornicación y la ira; Muéstrame, Señor, el Espíritu Santo y otórgame buen consejo, sabiduría y conocimiento para obrar lo que te agrada, hallar gracia ante ti y alabar las palabras que tú me dirijas; Que Satanás no tenga fuerzas para apartarme de tu camino; Apiádate de mí y acércame a ti para que sea tu siervo y te sirva fielmente; Rodéeme la muralla de tu paz y protéjame todo mal el refugio de tu poder; Otórgamelo (?) ... y borra la impiedad bajo el cielo y acaba con ella en la faz de la tierra; Limpia mi corazón, Señor, de toda impureza y me elevaré hacia ti (?); No apartes tu rostro del hijo de tu siervo Jacob; Tú, Señor, bendijiste a Abrahán, mi padre, y a Sara, mi madre; Tú prometiste darles una descendencia justa y bendita por siempre; Oye la voz de tu siervo Leví, que quiere estar cerca de ti; Haz partícipes de tus palabras a mí y a mis hijos eternamente, para que juzguemos con rectitud por siempre, y no apartes nunca de tu rostro al hijo de tu siervo; Guardé silencio mientras continuaba (interiormente) mi súplica;

2; Fragmentos arameos de la Genizah de El Cairo (TestLev 18,2)
4... Paz, y todo lo más deseable de las primicias de la tierra (sirva para ti como) alimento; Mas al reino de la espada (pertenecen) pelea, guerra, batalla, desastre, rabia, matanza y hambre; Unas veces podrás comer, y otras pasarás hambre; En unos momentos trabajarás, y en otros descansarás; Unas veces dormirás, y otras huirá el sueño de tus ojos; Considera ahora cómo te ha hecho mayor que todos y cómo te otorgamos la grandeza de la paz eterna; Pasaron dos semanas cuando desperté de mi sueño; Entonces dije: Una visión es igual a la otra; Y me admiré que toda la visión se refiriera a mí; Entonces oculté todo en mi corazón y no se lo revelé a nadie; Subimos a casa de mi padre Isaac, y también él me bendijo del mismo modo; Entonces cuando vio Jacob ... ofreció el diezmo de todo cuanto poseía según el rito (que había formulado) ... así fui el primero al frente del sacerdocio, (por lo que) a mí (como único) entre todos mis hermanos me entregó una ofrenda ... para Dios; Me revistió con las vestiduras sacerdotales y colmó mis manos (de dones); Fui constituido sacerdote del Dios eterno (?); Ofrecí todos mis sacrificios y bendije a mi padre con todas mis fuerzas, y también a mis hermanos; Entonces todos ellos me bendijeron a mí; También (nuestro) padre me bendijo, y terminé de ofrecer mis ofrendas en Betel;

3 Expansión del ms; e (griego) a TestLev 18,2
11 Subimos desde Betel y nos alojamos en la hacienda de Abrahán, nuestro abuelo, junto a Isaac, nuestro padre; Éste nos vio a todos y nos bendijo con alegría; Cuando supo que yo oficiaba como sacerdote del Señor, dueño del cielo, comenzó a enseñarme las leyes del sacerdocio; Me habló así: Hijo Leví, guárdate de toda impureza; Tus derechos son superiores a los de todo ser humano; Te anuncio ahora la norma verdadera y no te ocultaré absolutamente nada, sino que te instruiré; Guárdate de todo contacto carnal, de toda impureza y fornicación; Toma para ti una mujer de mi estirpe y no profanes tu linaje con prostitutas; Pues tú procedes de linaje santo ... santifica tu linaje ... tú serás sacerdote santo para el linaje de Abrahán; Estás cerca del Señor y de su santuario; mantente limpio en tu cuerpo de toda impureza humana; Cuando penetres en el santuario, báñate primero con agua y cúbrete luego con la vestidura sacerdotal; Cuando te hayas revestido, lávate de nuevo las manos y los pies antes de acercarte al altar con las ofrendas; Cuando vayas a ofrecer los dones que conviene presentar sobre el altar, lávate de nuevo las manos y los pies; Ofrece en primer lugar la leña partida, observando de antemano que se halle limpia de impureza; Me indicó doce clases de madera, para ofrecerlas sobre el altar, que producen humo de suave fragancia; Éstos son sus nombres: cedro, lauro (?), lentisco, abeto, pino, fresno (?), sabina (?), higuera, ciprés, laurel y bálsamo; Estas especies nombró, porque son las que deben colocarse bajo el holocausto sobre el altar; Cuando el fuego comience a prender en ellas, vierte la sangre sobre los costados del altar; Lávate otra vez, eliminando la sangre de tus manos y pies; Luego comienza a ofrecer los miembros salados; Presenta primero la cabeza y cúbrela con grasa, de modo que no se vea sangre sobre ella; Después, el cuello; luego, las paletillas, y posteriormente, el pecho con los costados; Más tarde, la cadera con el espaldar; Finalmente, las pezuñas bien limpias, con las entrañas; Todo bien salado, abundantemente, como conviene a cada una; Posteriormente ofrece harina mezclada con aceite; vierte vino y haz humear encima el incienso; Ejecuta tu tarea ordenadamente, y sea tu ofrenda aceptable y de buen aroma ante el Señor Altísimo; Cuanto hagas, ejecútalo con orden, según peso y medida; No añadas lo que no convenga ... así es como conviene ofrecer la leña sobre el altar; Para un toro de buen tamaño es necesario un talento de leña; mas cuando se ofrece sólo grasa, seis minas; Para el segundo toro, cincuenta minas; pero si se trata sólo de su grasa, cinco; Para un ternero de buen tamaño, cuarenta minas; Si se trata de un carnero o de un macho cabrío, treinta minas, y para la grasa, tres; Si es un cordero o cabrito, veinte minas, y para su grasa, dos; Para un cordero o cabrito añales, de buen tamaño, quince minas, y para su grasa, mina y media; El toro grande ha de recibir suficiente sal como para que resulte bien sazonada su carne; Luego ofrécelo sobre el altar; Una medida basta para un toro; Lo que sobre aprovéchalo para salar la piel; Para el segundo toro toma cinco sextas partes de la medida, y para el novillo, la mitad; Para el carnero y macho cabrío, también la mitad; Para el cordero y cabrito, un tercio junto con la harina correspondiente; Para el toro grande y para el segundo, junto con el novillo, toma una medida de harina; Para el carnero y macho cabrío, dos partes, y para el cordero y cabrito, un tercio de la medida; El aceite: un tercio de medida para el toro, mezclado con la harina; Para el carnero, una sexta parte, y para el cordero y oveja, una octava; El vino para el toro y el carnero se expenderá conforme a la cantidad del aceite; para el cabrito líbalo con generosidad; Para el toro toma seis siclos de incienso; la mitad para el carnero, y para el cabrito, un tercio; Que toda la harina sea amasada; Si la ofreces sola, no sobre la grasa, la acompañarás con dos siclos de incienso; Un tercio de medida es un tercio del efá; Dos tercios de bato y una mina de peso son cincuenta siclos; La cuarta parte de un siclo es cuatro termas de peso; El siclo es como dieciséis termas y una medida de peso; Ahora, hijo mío, escucha mis palabras y presta oído a mis recomendaciones; Que no se aparten mis palabras de tu corazón durante toda tu vida, pues eres sacerdote santo del Señor, y sacerdotes serán tus descendientes; Ordena a tus hijos que obren conforme a las normas que hoy te he señalado; Así me ordenó hacer mi padre Abrahán y transmitirlo a mis hijos; Ahora, hijo mío, me alegro que hayas sido escogido para el sacerdocio santo y para ofrecer sacrificios al Señor Altísimo, tal como conviene según lo ordenado; Cuando recibas un presente (de cualquier tipo de carne para ofrendarlo en sacrificio al Señor), acepta la leña según el orden que te he prescrito, e igualmente recibe de las manos de aquéllos la sal, harina, vino e incienso para las víctimas; En todo momento, cuando te acerques al altar, lava tus manos y tus pies; cuando salgas del santuario, no dejes que queden rastros de sangre sobre tus vestiduras; No enciendas fuego en el mismo día (?); Limpia continuamente tus manos y pies de (cualquier resto) de carne; Que no se vean sobre ti restos de sangre y vida (?), pues la sangre es la vida de la carne; Cuando te dispongas en tu casa a comer algo de carne, oculta su sangre en la tierra antes de ingerirla: así no comerás nunca sangre; De este modo me lo ordenó mi padre Abrahán, y así lo he encontrado, sobre la sangre, en las escrituras de Noé; Hijo mío querido, te aseguro que tu padre te ama especialmente y que eres santo del Señor Altísimo; Serás más amado que todos tus hermanos; Por tu descendencia se recibirán bendiciones en la tierra, y tu linaje será inscrito por siempre en el memorial del libro de la vida; Tu nombre y el de tu linaje no será borrado de él jamás; Hijo mío, Leví, tu linaje será bendito sobre la tierra por todas las generaciones; Al cumplirse en mi vida cuatro semanas de años, cuando tenía, pues, veintiocho, tomé mujer del linaje de Abrahán, mi padre; Su nombre era Melca, hija de Batuel, el hijo de Labán, hermano de mi madre; Concibió de mí, parió un primer hijo, y le puse por nombre Gersán, pues me dije: Forastero será mi linaje en la tierra donde nací; En una visión vi que el niño y su linaje serían apartados del sacerdocio; Treinta años tenía yo cuando nació él, en el mes décimo, hacia la puesta del sol; Concibió de nuevo Melca y, tras el tiempo oportuno de gestación, parió un hijo, a quien puse por nombre Kaat; Cuando nació, vi que en él habrían de congregarse todos los pueblos, que poseería el sumo sacerdocio y que él y su linaje tendrían el señorío sobre reyes y el sacerdocio en Israel; Kaat nació cuando yo tenía treinta y cuatro años, en el primer mes, el día primero, a la salida del sol; Me uní de nuevo con Melca, que concibió y me parió un tercer hijo, a quien llamé Merarí, pues sufrí por él; (Arameo sólo); En el año cuadragésimo de mi vida dio a luz, en el tercer mes; Me uní a ella otra vez, concibió y me parió una hija, y le puse por nombre Jokébed; (Me) dije: Me ha parido (esta hija) para mi honra, pero también me la ha alumbrado para gloria de Israel; En el año sexagésimo cuarto de mi vida (la) alumbró, en el primer día del mes séptimo después de nuestra subida a Egipto; En el año decimosexto entramos a la tierra de Egipto; A mis hijos les fueron entregadas como esposas las hijas de mis hermanos, quienes, en su momento, les parieron hijos; Los nombres de los hijos de Gersán son: Libní y Simeí; y los de los hijos de Kaat son: Amram, Jizhar, Hebrón y Uziel; Los nombres de los hijos de Merarí son: Mahlí y Musaí; Amram tomó para sí como mujer a Jokébed, mi hija, cuando todavía vivía yo, en el año nonagésimo cuarto de mi vida; Y cuando nació Amram, lo llamé así, pues a la hora de su nacimiento me dije: Este niño [Amram] sacará al pueblo de la tierra de Egipto; Por eso le puse por nombre pueblo exaltado; En un (mismo) día nacieron él y Jokébed, mi hija; (Arameo) Tenía dieciocho años cuando subí a la tierra de Canaán; Y contaba dieciocho cuando maté a Siquén y terminé con los obradores de iniquidad; Cuando tuve diecinueve años fui consagrado sacerdote, y a los veintiocho tomé mujer; Tenía cincuenta y ocho cuando subimos a la tierra de Egipto; Viví allí ochenta y nueve años; Todos los días de mi vida fueron ciento treinta y siete años; (Siríaco) De nuevo (preguntamos): ¿cuánto vivió Leví? Lo que manifiesta en su testamento; Dice Leví en su testamento: Tenía ocho años cuando subí a la tierra de Canaán; Y contaba dieciocho cuando maté a Siquén y aniquilé a todos los obradores de iniquidad; Cuando tuve diecinueve años fui consagrado sacerdote, y a los veintiocho tomé mujer; Tenía cuarenta años cuando subí a Egipto; Viví allí noventa años; Todos los años de mi vida fueron ciento treinta y siete; (Arameo) Y (pude) ver a mis descendientes de la tercera generación antes de morir; En el año centésimo decimoctavo de mi vida, cuando murió José mi hermano, convoqué a mis hijos y nietos y comencé a explicarles todo lo que llevaba en mi corazón; Dije así a mis hijos: Oíd las palabras de Leví vuestro padre y escuchad los preceptos del amado de Dios; A vosotros, hijos míos, os doy órdenes, y la verdad a vosotros os muestro, amados míos; Que el conjunto de vuestras obras sea la verdad, y por siempre permanezca entre vosotros la justicia; Que la verdad ... y sea su cosecha bendita; El que siembre el bien, bien cosecha, y el que siembra el mal, sobre él se vuelve su semilla; Mas ahora, hijos míos, instruid a vuestros hijos en el libro de instrucción y sabiduría, y goce la sabiduría entre vosotros de honra perpetua; El que enseña la sabiduría tendrá gloria en ella, y el que la desprecia será entregado al oprobio; Mirad, hijos míos, a José mi hermano, que instruye (con) la Escritura y (enseña) disciplina y sabiduría; ... no es un extraño en ella y no se asemeja a un forastero ... Pues todos le otorgan gloria por ella, ya que anhelan aprender de su sabiduría Numerosos son sus amigos, y abundantes los que le saludan; Sobre un trono glorioso lo hacen sentar para oír sus sabias palabras; Gran tesoro de gloria es la sabiduría y enorme riqueza para todos los que la consiguen; Aunque se acerquen reyes poderosos y numeroso pueblo, un ejército (de) caballeros y numerosos carros, conquisten ... la tierra y la ciudad y apresen cuanto en ella hay, no podrán robar el tesoro de la sabiduría ni lograrán encontrar sus secretos;

4; Expansión del texto eslavo a TestLev 7,4 (Traducción sobre la edición de N; Tichonravov, pp; 162-166)  Considera tú, judío, este pensamiento, y acércate a la visión de Leví a lo que éste puso de manifiesto como a un ángel maravilloso descendido del cielo; El ángel dijo a Leví: Tú estarás cerca del Señor y serás su servidor; revelarás sus misterios a los hombres y anunciarás al que quiere salvar a Israel; No conoces, judío, al ángel del Señor que anuncia a vuestros antepasados la salvación de Israel, pues no se te ha manifestado la palabra, a saber: que el Señor (por la descendencia) de Judá salva a todo el género humano; Considera, pues, desgraciado, que no es un ángel ni un ser humano, ni (otro) mediador, sino el Señor mismo quien nos salva; Esto es, pues, lo que al principio te hemos manifestado: que el Señor será engendrado de la tribu de Judá, de María virgen; Pues el mismo Leví era (del orden) levítico (!); era, por tanto, sacerdote del pueblo; Por este motivo era sacerdote el Señor, pues el ángel dijo a Leví: De ti y de Judá se mostrará el Señor a los hombres salvando por sí mismo a todo el género humano sin sangre; Considera cómo los ángeles de Dios no ofrecen en sacrificio al Señor la sangre de los novillos ni la de los machos cabríos, sino que dan gracias al Señor con un sacrificio puro; Del mismo modo, también nosotros los cristianos ofrecemos al Señor el cuerpo y la sangre (como) ofrenda pura según el orden de Melquisedec; Considera, pues, también esto otro y convéncete de que el Señor juzga a los hijos de los hombres; No por vosotros (solamente), desgraciados, ejecuta el Señor su sentencia con el fuego inextinguible, con el gusano incansable y disponiéndoos (?) piedras de escándalo (?); Porque vosotros clavasteis en la cruz al Señor; Y el sol dijo se oscureció; ¿Acaso no se oscureció el sol cuando crucificasteis al Señor como dice el santo evangelio? Entonces hubo tinieblas sobre toda la tierra desde la hora tercia hasta la nona, secándose las aguas y quedando prisionero el Hades; Indícame, pues, tú; Cuando quedó el Hades prisionero, ¿qué clase de enemigos armados entraron en el Hades? (No fue así,) sino que el mismo Señor, después de haber yacido en la tumba, penetró en el Hades, liberando a Adán, el primer llamado de aquella prisión subterránea; Pues él era el Señor de cielos y tierra; por eso vino, para apoderarse del Hades; Mas aunque padeció, su naturaleza era impasible, pues con su padecimiento concedió la impasibilidad al género humano; Pero los hombres ignorantes permanecen sin justicia; ¿Quién, pues, carente de entendimiento, se opuso? ¡Vosotros, infelices! Vosotros, pues, habéis permanecido en la injusticia; Por este motivo seréis condenados a torturas; Oyó dijo el Altísimo la plegaria; Apártate de la injusticia y conviértete en su hijo y servidor; Considera, pues, cómo anteriormente existía el Hijo de Dios y servía ante él dijo; Te dará la bendición, a ti y a todo tu linaje, hasta que el Señor visite a todas las naciones, (enviando) lleno de piedad a su Hijo para siempre; Sobre él pusieron sus manos vuestros hijos y lo maltrataron; Considera cómo nos envió el Dios misericordiosos a su Hijo para siempre y cómo vosotros, desgraciados, pusisteis sobre él vuestras manos y maltratasteis al Hijo de Dios; Por esta razón dijo se os dará inteligencia para que instruyáis a vuestros hijos sobre ello; Así, el que lo bendiga será bendito, y el que lo maldiga quedará aniquilado; Haced memoria: ¿quién es el que bendice al Hijo de Dios y quiénes los que creen en él en verdad? Nosotros, los cristianos, le adoramos, mientras que vosotros lo crucificasteis; Por ello habéis atraído en verdad sobre vosotros mismos la perdición; Pereceréis, y una pequeña parte vuestra será dispersada en el mundo; Esta porción recibirá cargas, tristeza y daño no pequeños; Considerad, pues, lo que fue dicho a Leví desde el cielo: A ti te he dado la bendición de la pureza hasta que yo venga y habite en Israel; Pero vosotros, infelices, no comprendéis que vendrá el Señor con el deseo de salvar a Israel; Vosotros blasfemasteis continuamente contra el Señor, a fin de que nosotros por ello, estando en otro lugar (?), recibamos su divina ley; Mas vosotros, desgraciados, hechos semejantes al Satanás antiguo por vuestro orgullo, caeréis en la perdición;

Fuente: A; Díez Macho, ed; Testamento de los doce Patriarcas
Traducido por Antonio Piñeiro

lin-anime.gif (4535 bytes)

 

Los Rollos del Cordero de dios

Ciencia Celeste

 

lin-anime.gif (4535 bytes)

Hosted by www.Geocities.ws

1