EPÍSTOLA A LOS LAODICENSES
1. Pablo, apóstol no de los
hombres ni por los hombres, sino por medio de Jesús Cristo, a los hermanos que
están en Laodicea.
2. Gracia y paz para ustedes,
de Dios Padre y de Nuestro Señor Jesucristo.
3. Agradezco a Cristo en todas
mis oraciones, porque ustedes permanecen en Él y perseveran en sus obras,
aguardando la promesa en el día del juicio.
4. No se dejen engañar por las
palabras vanas de algunos que pervierten la verdad, y que pueden alejarlos del
verdadero evangelio que les prediqué.
5. Permita Dios que mis
conversos alcancen un conocimiento perfecto de la verdad del evangelio, sean
útiles, y realicen obras de salvación para la vida eterna.
6. Ahora se evidencian mis
cadenas, las cuales sufro en Cristo, y en las que me regocijo y alegro.
7. Porque sé que esto es para
mi salvación eterna, que llegará por las oraciones de ustedes, y por ayuda del
Espíritu Santo, ya sea para vida o para muerte;
8. porque para mí, si vivo es
para Cristo, y la muerte es regocijo.
9. Y Él les concederá su
misericordia para que ustedes tengan el mismo amor y sean una misma mente.
10. Por lo tanto, amados,
mantengan lo que han oído en mi presencia, y trabajen en el temor de Dios, y
tendrán vida eterna,
11. porque es Dios que opera en
ustedes.
12. Y hagan todo lo que deban
hacer sin retractarse,
13. y en las demás cosas,
amados, regocíjense en Cristo, y tengan cuidado con aquellos que procuran
lucros sórdidos.
14. Hagan abiertamente sus
peticiones a Dios, y sean firmes en el sentimiento de Cristo,
15. y en lo que es íntegro,
verdadero, casto, justo y amable.
16. Guarden en sus corazones lo
que oyeron y recibieron, y tendrán la paz.
17. Saludos a todos los
hermanos con un beso santo.
18. También los santos les
envían saludos.
19. Que la gracia de Nuestro
Señor Jesús esté con el espíritu de ustedes.
20. Procuren que esta epístola
sea leída a los Colosenses, y lean ustedes la epístola de los Colosenses.