TRANSMISIÓN Y DIFERENCIAL
5.1- INTRODUCCIÓN.
Llamaremos transmisión al conjunto de engranajes, acoplamientos y/u otros dispositivos que
conectan el movimiento de giro del motor con el movimiento final en las ruedas del vehículo.
La fuerza y el movimiento producidos en el motor, son transmitidos a las ruedas del
automóvil a través de la transmisión, cuyos grupos principales son (figura 5.1): el embrague
(1), el cambio de velocidades (2), el eje de transmisión (3), el diferencial (4), y el
puente trasero. La finalidad de estos grupos es la de adaptar la marcha del vehículo a las
condiciones del terreno y la carga transportada.

El motor del automóvil proporciona un elevado régimen de giro, pero poco par. Para mover
el vehículo es preciso suministrar un par considerable, con una velocidad de giro de las
ruedas notablemente inferior a la del eje motor. Esta reducción se realiza en parte en el
diferencial, que cumple además con otras misiones como veremos más adelante.
5.2- EJE DE TRANSMISIÓN.
En la estructura clásica del automóvil (la más habitual hasta los años 70), con motor delantero
y tracción trasera, el movimiento ha de transmitirse desde la salida del cambio de velocidades
(eje secundario) al eje trasero, misión que es encomendada al eje de transmisión.
Ahora bien, la unión entre la salida del cambio (eje secundario) y el eje trasero no puede
ser rígida, si no que debe permitir, por un lado, los movimientos de la suspensión trasera y,
por otro las variaciones de longitud que de estos movimientos se deriven.
El movimiento del eje trasero hace que el eje de transmisión forme un ángulo variable con el
secundario, a la misma vez que varía la distancia entre eje secundario y eje trasero, lo que
supone una longitud variable del eje de transmisión (ver
figura 5.2).
Para lograr una longitud variable del eje de transmisión, éste está dotado de una parte
deslizable, consistente en un cubo y un manguito desplazable, ambos protegidos de la suciedad
mediante otro manguito de cobertura.
El eje de transmisión suele construirse de tubo de acero estriado sin costuras. Su longitud
depende del número de revoluciones, no debiendo sobrepasar un máximo de 1,5 m. La construcción
en tubo permite, para una misma rigidez, un peso considerablemente inferior frente al que
tendría un eje macizo.
En el caso de que la distancia entre el cambio y el diferencial trasero resulte excesivamente
grande (caso habitual en los vehículos industriales), el eje de transmisión suele ir partido
en dos o incluso en tres tramos, siendo uno de estos tramos el encargado de absorber los
movimientos de la suspensión (ver figura 5.3).
5.3- JUNTAS CARDAN O UNIVERSALES.
Con el fin de dar solución constructiva al ángulo variable entre la salida del cambio de
velocidades (eje secundario) y el eje de transmisión se emplean las llamadas juntas universales;
éstas permiten transmitir el movimiento y esfuerzo de giro entre ejes que forman un cierto
ángulo.
Para aplicaciones en las que el eje secundario y el de transmisión formen un pequeño ángulo
y con pequeñas variaciones nos podemos encontrar con una junta universal elástica, constituida
por una serie de discos de tela cauchutada, unidos a los ejes por medio de horquillas de
tres brazos. Reciben también el nombre de "articulaciones en seco". Se colocan siempre a la
salida del secundario cuando existe tramo recto, lo que facilita la absorción de pequeñas
desviaciones y filtra la transmisión de vibraciones entre el cambio y el eje de transmisión.
Ver figura 5.4.
Una Junta Universal Cardan es un mecanismo de velocidad no constante, consistente en dos
horquillas conectadas mediante una cruz a través de cuatro rodamientos (generalmente de
agujas) en los que el anillo interior está formado por el mismo brazo de la cruz y el exterior
por la caja del cojinete, como se ve en la figura precedente. El uso habitual de la Junta
Cardan consiste en la transmisión de movimiento y potencia entre dos ejes que se cortan. Su
principal ventaja estriba en su bajo costo de fabricación, sencilla construcción y montaje,
larga vida y escaso mantenimiento.
5.4- EL EJE TRASERO.
El eje trasero tiene como misión fundamental la de soportar el peso de la parte trasera del
automóvil, al mismo tiempo que, en el caso de un tracción trasera o a las cuatro ruedas, es el
encargado de transmitir el movimiento al automóvil.
La transmisión final tiene por objeto transmitir el movimiento de giro del eje de transmisión
al eje de las ruedas, mientras que el diferencial transmite por igual el esfuerzo de giro a
las dos ruedas cuando éstas giren a velocidades distintas. Más tarde hablaremos
con más
detenimiento del diferencial y de la transmisión final.
Los semiejes o paliers son los semiejes encargados de transmitir el movimiento y esfuerzo
de giro desde el diferencial hasta las ruedas, y forman por tanto el verdadero eje motriz
del vehículo.