...Un pedazo de sol...
Cuando bajo de un poderoso salto, desde el segundo piso de mi casa, ubicada en una colonia de gente bien, mir� a mis alrededores. Las se�oras cuchicheando, los ni�os con costosos juguetes, un auto deportivo rojo con dos adolescentes como yo, coqueteando descaradamente con 3 chicas de vestidos ce�idos y maquillaje que f�cil podr�a costear la escuela a un pobre chico de la calle...me da asco, tal vez por eso eleg� cambiar mi destino, por mi propia fuerza, y no por la de nadie.
Entonces volte� hacia la cochera. Un deportivo igual al rojo, se encuentra all�. Me acerc� mientras sac� unas llaves, las cuales dej� en la portezuela.
-Tom - asiento - disfrutalo t�, a m� jam�s me gusto esto...
Tal vez me llamen loco por rechazar un carro como tal, es m�s, deber�a estar como aquellos chicos o estar con mi novia, cuando en realidad elij� un camino que ninguno otro escoger�a. Tal vez soy un idiota o un iluso, pero eso es lo que busc�. No ser como la gente que me rodea, no dar m�s falsas esperanzas, no ver la indiferencia total...el mundo ya no necesita m�s personas as� y yo no pienso ser parte de eso nunca m�s.
Mir� por �ltima vez mi barrio. Mi hermano menor tal vez este ahora en la red, chateando como su costumbre mientras mi hermano mayor ande con su novia, besandose en el carro como es normal. Una vida normal...no es para m�...
-Listo Pavel?
Me vuelvo lentamente hacia el sujeto que emiti� esa pregunta. �l me mir� con una sonrisa. Su cabello es rubio, as� sus ojos azules, su mirada es juvenil, llena de energ�a, pero a la vez madurez, sin embargo, su cara muestra el pasar de los a�os, unos 50 por lo menos le c�lculo, o tal vez m�s...
-Claro Falco - asiento - vamos...
Mientras el coche avanza a gran velocidad por la metropoli, mientras las luces del alumbrado de neon ilumina mi cara, aun recuerdo cuando ella muri�...aqu� mismo. Pero las luces no parec�an tan brillantes, al contrario, eran p�lidas. Tristes. Aun no hab�a aceptado mi destino, por temor al futuro, a ser diferente, a ser una estrella. Tal retraso caus� la muerte de un ser que apreciaba profundamente, pero a la vez, amaba y quer�a como a m� mismo. Tal vez mi �nica luz...
"-T� tienes un pedazo de sol...no dejes de brillar....no..no dejes...dejes...de hacerlo....
-Mayra, te pondr�s bien, resiste...
-Es demasiado tarde, mi luz se extingue, pero no dejes que la tuya...que la tuya siga mi camino...elije tu camino...Pavel...no lo olvides...
-Claro que no, pero resiste!! Resiste...yo, yo te amo...
-Yo tambi�n...te parecer� cursi, pero desde eramos ni�os...
-Mayra, no...no quiero...no puedo vivir as�...sin...
-Calla tonto, ahora debes ver tu futuro, tu sol...no era yo...
-�No es cierto! Eres mi sol...
-Deja de decir frases idiotas y cursis, no somos as�, �Lo olvidas?
-No hables, la ambulancia esta cerca...Mayra, no te mueras...�Lucha!
-He luchado y logre...mi objetivo...ahora lucha...vencelo...
-�Que?
-Marlon te lo dijo...mientras no halla un sol, esto...seguir�
-No estamos para hablar tonter�as!! Tienes que vivir!
-La indiferencia, es la sombra de todo...
-�Y que tiene de malos las sombras? Son...
-�Las sombras son oscuridad! No hay luz en la oscuridad!
-Mayra, deja de gritar, tu...
-Estoy muriendo, ya..nadie puede evitarlo...la sombra comienza a caer...
-�No! No..por favor..no me dejes solo
-El sol simepre esta solo, no lo ves, siempre...pero a la vez, da luz a todos. No pide nada a cambio y es dador de vida
-No hables, te lo suplico....
-Demasiado tarde Pavel, no te hare prometer nada, la decisi�n es tuya
-Mayra!
-Adios Pavel...no dejes de brillar. Tu misi�n...tu...ha...sido...dada....amor...
-�Mayra! �����No!!!!!
Finalmente, luego de un trayecto de 10 minutos por la vieja ciudad de Los Angeles, llegamos a los afueras, que en otros tiempos, formaba parte del Valle de San Fernando...ahora esta constitu�da por edificios viejos y casuchas, as� como pandilleros que poblan este sector tan pauperrimo de la ciudad.
El auto se detiene en un edificio, abandonado por fuera, cuando en realidad esconde un enorme potencial dentro. Es extra�o, pero segun Marlon, el paralelo en que estamos, esta a la misma distancia de la isla Lanziyota, en el otro lado del mundo, en Jap�n.
Cuando voy a abrir la portezuela, una chica rubia y ojos casta�os me saluda. Viste un viejo pantal�n de mezclilla, algo ya anticuado, y una camiseta blanca ya muy usada. A pesar de su atuendo, su belleza es en cierta forma deslumbrante.
-Hola Pavel, bienvenido - me saluda con jovialidad y alegr�a. Yo solo asiento con una sonrisa. Es raro, parte de mi amargura se disuelve al verla.
-Robin, que te he dicho de vestirte as�?
Ella simplemente sac� la lengua p�caramente
-Vamos pap�, eres muy exagerado, que tiene de malo vestirse as�?
-Una jovencita no debe ponerse esos harapos, menos una dama como t�, que pas� con la blusa y la falda que te regale en tu cumplea�os?
-Hmm, estan en mi cuarto
-Entonces pontelos
Robin frunci� el cejo
-Siempre tratandome como una ni�a, ya no lo soy, sabes! - se volvi� muy enojada. Falco la mir� mientras yo tambi�n la observaba. Era cierto, ya no era una ni�a, sino una chica de 17 a�os, aunque a veces su caracter dec�a todo lo contrario.
-Vamos Pavel, Marlon te espera, es hora del rito
Asent� y entre...
Hace 35 a�os se libro una formidable batalla. Una batalla entre el bien y el mal, una batalla por el dominio de la Tierra y el de la humanidad lista. Solo un pedazo de sol pod�a detener a la amenaza que se gesto entonces, ese poseedor era Marlon de Quevedo, un joven de 16 a�os, que luch� contra una organizaci�n que al paso de los a�os, se hab�a desarrollado secretamente y que ten�a sus asientos en algun lugar del Desierto de Gobi. Marlon y Mitchell, este �ltimo, un renombrado cient�fico, el cual actualmente preside varias organizaciones de paz as� como de investigaci�n, nos cedi� en parte el edificio donde ahora trabajamos y nos entrenamos. Lo cual comprueb� al detenerme luego de caminar por un largo y estrecho pasillo, iluminado tan solo por algunos deflectores en lo alto de tal.
-Veo que te decidiste Pavel - una voz algo sarcastica emerge del interior del elevador. Esa voz me turba al escucharla, no solamente es en cierta forma agridulce, sino algo estridente. A veces me pregunto como pueden convivir dos personas tan diferentes, una de ellas Robin, la otra es..
-Tardaste pegasito - es una chica de cabellos casta�os, ojos grises y sonrisa amplia, pero dandole un aspecto en cierta forma...fastidioso
-Silvia... - murmure deteniendome por completo. Por suerte, Robin esta a su lado, sonriendo, me devuelve algo de paz, pero Silvia se interpone
-No soy pegasito, aun no se si sea su donante - murmur�
-Vamos, eres el m�s fuerte, el m�s h�bil, eres nuestro h�roe, �l que salvara al mundo
-Odio el sarcasmo, sabes?
-S�, lo s�, lo s�, por eso te trat� con cari�o
Grrr. Es sarcastica y su voz resuena en mi cabeza como una pelota de ping-pong. Si no fuera chica, la estrangular�a en ese momento.
-Lo siento Pavel, pero Ian tambi�n quiere ahorcarme, as� que espera su turno.
Cachis. Esta ni�a puede leer el pensamiento. Odio que lo haga.
-Vamos, nos esperan, con tu rapidez, necesitamos tiempo
-Bien, bien, vamos...
Conforme bajamos en el ascensor, son en total 4 pisos para entrar al nivel deseado, pero sigo recordando...recordando tiempos que se han ido...
Mayra, aun no se porque diablos la invite a cenar ese d�a. Era la graduaci�n de la secundaria. Hace 3 a�os. Simplemente eramos amigos, desde que tengo memoria. Era la t�pica chica que viv�a enfrente de mi casa, pero mi madre, decidi� castigarme siempre a su modo, luego de que cas� vuelo la cochera con un experimento que hab�a preparado para la feria de ciencias. Entonces, aquella noche, mientras trataba de hacer un viejo nudo en mi corbata, son� el timbre. Por suerte, Mayra no era la t�pica chica que gustaba de arreglarse, tal vez vendr�a con un viejo vestido y as� ir�amos, tal vez por eso, eramos muy unidos, muchos pensaban que una pareja, pero en realidad nuestra amistad era profunda.
-Hey zoquete - Silvia me di� un ligero coscorr�n - despierta, estas babeando
-No lo estoy haciendo... - musit� enojado mientras ella me sonre�a...Si alguien me lo pregunta, Mayra y Silvia eran parecidas, solo que Silvia..bueno, es Silvia
Cuando baje, me lleve la sorpresa de mi vida. Mayra estaba...bien...dir�a que hermosa. Ella me mir� con inocencia, pero pod�a ver que se re�a por dentro de la reacci�n que ten�a en ese momento. Vestida totalmente de negro y con un vestido ligeramente escotado...Santo Dios �De donde diablos hab�a sacado esa figura?
-Nos vamos?
-Erh..s�...
Luego de los albures e indirectas de mis hermanos, sal�mos. Por suerte, hab�a aprendido a manejar en esos d�as y me dejaron sacar el coche...aunque con la condici�n de no devolverlo sin ning�n rasgu�o. Durante el trayecto, Mayra y yo platicamos como normalmente lo hac�amos, ella era muy directa en sus comentarios siempre, sarcastica muchas veces, pero ten�a un sentido del humor genial. Creo que en otras circunstancias...pero no, eso no era posible..
-Llegamos - el ascensor se detuv� y los 4 salimos. Un enorme taller se dispon�a ante nosotros. Aun lo recordaba, pero muchas cosas hab�an cambiado...luego de la muerte de Ron...
-Veo que ya llegaron - un se�or, de mirada jovial, nos saludo. Algunas arrugas y el pelo encanecido comenzaba a poblar su cabello, pero su figura y su mirada reflejaban todo lo contrario - Pavel, espero no te arrepientas, esto es de vital importancia, aun tenemos tiempo y... - se qued� callado cuando le mostr� el guante. El guante con que hab�a peleado tantas veces. �l me sonri�.
-Bien muchacho...es hora del ritual...
-Te dije que no usaramos tus atajos, ahora estamos en la peor parte de la ciudad - Mayra me rega�aba mientras ve�a con desiluci�n el neum�tico desinflado.
-Lo cambiare y llegaremos temprano a la fiesta, no te preocupes
Mayra movi� la cabeza, pero entonces escuche un disparo de laser. Esto no me gustaba.
-Pandilleros - Mayra se apresur� a sacar el neum�tico de repuesto - eso te pasa por no usar el sistema antigravitatorio, pero no, ten�as que hacerlo a la antigua. Yo me encog� de hombros y comenzamos a cambiarlo. Ella era una chica ruda, en eso no me cab�a duda.
-Vaya, vaya, as� que una parejita - escuche una ronca voz atr�s de m�. Me volv� y en cuesti�n de minutos, unos 20 pandilleros rodearon el veh�culo
-Oh Diablos - solo pude musitar...
Llegamos a un cub�culo especial. A mis lados, hab�a vitrinas, con figuras roboticas en su interior, con formas y tama�os diferentes, en total, 88 robots
-No veo a Ian
-El chico esta en el simulador - sonri� Robin - quiere superarte
-Eso lo dudo
-Claro, ya te supero por varios kms - asinti� Silvia. Yo la mir� con desprecio y finalmente llegamos. Un enorme panel con 4 sombras apareci� frente a m�.
-Los guardianes esp�rituales... - exclame. Marlon asinti� y entonces se�alo el panel...
-Por generaciones, estos fueron los guardianes sagrados del Machine Empire, pero al abandonar su causa de justicia, se rebelaron
-Y liquidaron al gran Beta mayor, al Beta Rafaello - murmur� Silvia aburrida - no pod�amos pasar a otra historia, esa ya me la se
Una gota de sudor resbal� por nuestras cabezas.
-En fin - Falco sonri� - por generaciones, han existido los guardianes espirituales, es hora de que el �ltimo tome la estafeta.
-Creo que te llaman a t� - sonri� Silvia.
-As� es - mire mi guante...
Luchamos con gran habilidad, pero eran demasiados y luego de noquear a 7 de ellos a puro pu�etazo, ca� al suelo mientras a Mayra la sujetaban varios de los pandilleros.
-Vamos preciosa, no te haremos da�o
-Ja, ve a buscar esto! - le di� una patada en plenas partes nobles...fue tal el golpe que a m� inclusive me doli�. Aproveche la oportunidad para levantarme con una patada y alejar a los maleantes de Mayra.
-Corre, yo los distraere
-Estas loco! No te voy a dejar con estos salvajes! - ella se lanz� contra uno y le di� un fuerte pu�etazo, dejandolo por tierra - vengan por nosotros!
-Mayra! - grite - no los provoques!
No cabe duda, el deseo se le hab�a subido a la cabeza.
-Vamos, contra ellos - exclam� el l�der.
-Bueno, ya veremos - exclame, pero de repente, todos cayeron al suelo
-No! - grit� el l�der - Beta del Sur no!!
-�Beta del Sur? - mire a Mayra confundido. Ella pus� el mismo gesto, pero entonces not� una frecuencia de sonido. Tambi�n ca�mos al suelo aturdidos.
-Pero que es esto?!! - grite. V� entonces una figura alada que descend�a del cielo negro de los Angeles y que se posaba atr�s de los asaltantes. Era la figura de un f�nix, mis ojos se fueron aclarando a pesar del ruido que emit�a esa cosa. Era totalmente roja y parec�a un robot. Una chica de cabellos rubios, tocando un viol�n placidamente arriba del avechucho, parec�a controlarlo
-Ser� mejor que se retiren o hare estallar sus t�mpanos - murmur� sin dejar de tocar el viol�n. Los pandilleros se levantaron y salieron corriendo. Entonces el sonido dejo de emitirse. La chica detuv� su tocada y se baj� del ave mirandole con cari�o. Parec�a no tener m�s que la edad de nosotros...
-Disculpen por el ataque sonico de mi BETA - sonri� - pero as� espantamos a los indeseables en esta zona
-�Beta? - pregunte.
-S�, Beta, un robot automata, que sirve a un amo y que necesita la sangre de un donante para moverse... - me sonri� - upss!! Creo que no deb� contarlo
-Que cosa?
-Beta del Sur - se volvi� rapidamente. El f�nix emiti� una luz roja.
-Pavel! - grit� Mayra y se desmay�. Yo trate de reaccionar, pero ca� tambi�n inconsciente...
V� a Homero. Ya luego de muchas suplicas de Silvia, se hab�a cortado el cabello. No en balde era su hija y la quer�a. Los a�os no hab�an pasado tanto en el m�dico de las m�quinas y de los humanos, a pesar de tener una cl�nica en este sector.
-Te va a doler un poco Pavel
-Ya lo s� doc, no le tengo miedo a las inyecciones
-�Cual inyecci�n? - sac� un extra�o aparato con unas garras - voy a tomar sangre fresca, para ponerla en el coraz�n dorado
-Que? - me quede est�tico. Una cosa era sacarme sangre por una aguja y otra era que me rasgaran una vena o arteria para sacarla.
-Erh, creo que ya no me esta gustando la idea - sonre� nerviosamente
-Ah, el valiente Pavel ha hablado
No fue necesario decir que luego miraba asesinamente a Silvia.
-Bien - suspire - con cuidado, y ojala tenga algo con que pararme el chorro
Homero sonri� y se inclin� con el apar�to
-Esto va a dolerme - pense...Cuando despertamos, me v� en una sala, en una especie de recinto. Mayra se encontraba a mi lado, con una manta, yo igual. Me levant�, pero entonces una figura apareci�. Reaccione poniendome en guardia, pero la figura, un se�or de cuarenta y tantos solamente fue de encogerse de hombros y colocar las llaves del coche en mis manos.
-Toma, esta reparado, puedes irte
-Que...acaso cambiaron el neum�tico?
-S�, esta alla afuera, despierta a tu novia y vete
-No es mi novia! - exclame. El se�or se sorprendio y luego me sonri�
-Veo que tienes un caracter muy fuerte
-Es que...que tal si nos robaron?
-No te preocupes, todo esta bien. Mira, que tal si pasas un rato.. - de repente se mostr� interesado.
-Erh, no, gracias, mejor me voy - entonces me volv� y v� que hab�a un mural frente a m�. Un mural que ten�a 4 figuras incrustradas en los 4 polos.
-La tortuga, el pegaso, el f�nix, el drag�n. Es paciencia, valent�a, inmortalidad y la sabidur�a
-Veo que sabes de mitolog�a y astronom�a
-Je, pienso volverme un astr�nomo..pero... - baj� la mirada - mis padres jam�s me dejaran, ellos quieren que sea un m�dico
-No es tan malo ser un m�dico - otra voz surgi�. Un sujeto, de pelo largo y casta�o, pero entradas de canas, apareci� - veo que despertaste
-S�, puedo irme?
-Cuando quieras - sonri� el otro - puedes volver cuando quieras
Siempre me pareci� extra�o esa �ltima frase, pero ten�a mucha raz�n. Volv� varias veces, y entonces me d� cuenta que ese mural era el signo de los 4 guardianes esp�rituales, antiguos protectores del Machine Empire, una organizaci�n que hab�a existido a principios del siglo XXI, pero misteriosamente hab�a desaparecido. Mayra me acompa�o en tantas ocasiones, ella tambi�n se hab�a fascinado con esto, claro, me hab�a ense�ado todo sobre lo que sab�a en astronom�a. Era casi mi maestra, pero tambi�n mi amiga.
En esa ocasi�n, le deb� una pieza de baile, y se la pague con creces luego...muchas veces....pero ella hab�a comprendido que mi destino era com�n, y que habr�a mucho sufrimiento antes de aceptarlo totalmente. A pesar de que me d� cuenta de mucho, de que comenc� a entrenar, tal como Karen hab�a entrenado a Marlon, tal como fue hace varios a�os, yo recib�a ese entrenamiento. Ten�a aptitudes y progrese, por primera vez, no me sent�a relegado, sin embargo, esto no me daba una paz completa, as� que comenz� lo peor...algo que me hiz� ver que uno no debe temer toda la vida
-Homero, me sacaste casi un litro - dije totalmente mareado mientras Robin me serv�a un jugo de naranja y algunas galletas - oigan, con esto no voy a recuperarme
-Deja de ser tan melindroso y come - me murmur� Silvia - eres exagerado como todos los chicos
Baj� la mirada. Entonces record� cuando conoc� a Silvia. Era la hija de Homero. Ella siempre hab�a sido muy apegada a su padre, desde que la conoc�, pero su car�cter nunca fue como �l de ahora. Tal vez se debi� en parte a que comparti� un hecho doloroso conmigo: la p�rdida de un ser amado. Desde entonces, se volvi� sarc�stica, dura con los dem�s. Pero en el fondo, se siente sola...igual que yo, a veces...
-�Que me ves pervertido? - me dij� en tono seco. Me volv� avergonzado. Sin querer, mientras pensaba, la hab�a estado observando.
-Listo - Homero apareci� con el coraz�n dorado, con cima roja. Era el coraz�n de mi Beta. Y yo, su donante..
-�Donante?
-As� es - Marlon y yo observabamos las estrellas desde lo alto del viejo edificio - cada Beta tiene su donante. Pero a diferencia de otros, BT�X tuvo dos donantes. Karen y luego yo - sonr�e - accidentalmente, en una pelea contra Cara Met�lica
-Ya veo, entonces, yo sere su tercer donante..no, no puedo creerlo
-Debes creerlo, Pavel, no dudes m�s
-No s� Marl�n, dudo porque esto sea verdad.
Entonces record� m�s...el encuentro contra Silvia y el poderoso Beta Max, una enorme tortuga.
-Has tenido pruebas, �Cu�les m�s necesitas?
-Saber si este es mi destino. Yo soy de una familia acomodada, en unos d�as entrare en la universidad y yo no se si pueda con esto, no se si quiera
-Retrasar tu destino, no te ayudar� en nada
-�Pero este es mi destino?
Marl�n se quedo callado y se levant�. Ya hab�amos tenido discusiones de este tipo, en los �ltimos dos a�os, aunque yo hab�a entrenado duro, aunque yo sab�a de mi destino, me negaba a creer que yo era parte de esto, simplemente, me parec�a una estupida fantas�a. Yo ten�a una vida normal, no quer�a m�s. Pero entonces, me dij� algo que me hiz� pensar y que tal vez pudo haber cambiado mi destino..y �l de alguien m�s.
-�Porque tienes miedo?
-�Que?
-�Porque ese temor tan absoluto? No lo entiendo
No supe que responder...Cierto. Siempre hab�a tenido miedo, al fracaso, a todo, a mi familia, especialmente a mis padres. Yo era el hermano de enmedio, el que menos le prestaban atenci�n, siempre me rega�anba, siempre ten�a que hacer todo, y los dem�s parec�an perfectos, ellos me cr�tican, ellos me ofend�an. La escuela era lo mismo, rodeado de pura "snob", de cr�ticos que no sab�an lo que dec�an o pensaban. Un nido de v�boras..
Pero en ese momento, no le tom� importancia y sonre� c�nicamente
-Yo no tengo miedo, de que hay que temer
Marl�n sonri� ante mi sorpresa y se volte�
-Has escuchado la frase favorita de Yo Yo Ma
-�Yo Yo Ma?
-Era un chelista del siglo XX, muy famoso. Su frase es: "Es f�cil ser c�nico, es d�ficil ser honesto consigo mismo"
No dij� nada, no sonre�. �l hab�a ganado. Entonces Marlon se retiro.
-Adios Pavel - solo dij� antes de bajar. Era obvio, no iba a forzarme. No lo necesitaba, el destino me forz� despu�s...
Unas horas despu�s, llegu� a casa de Mayra para discutir lo que hab�a hablado con Marl�n. M�s sin embargo, cuando llegu� a su domicilio, v� el lugar rodeado de patrullas y sirenas. Mi primer pensamiento fue que hab�an robado..pero luego, mi mente me dij� algo peor, cuando v� a los padres de Mayra, llorar en la entrada:
-Pavel, me gustar�a acompa�arte, pero tengo que cuidar a mi hermanito, me saludas a Silvia y los dem�s
Temiendo lo peor, atravese las estupidas bandas amarillas de la polic�a y esquivando detectives, paramedicos y un mont�n de idiotas, llegue a la sala. All� estaba, siendo atendida, pero era demasiado tarde. Lo sab�a. Mayra me sonri� al llegar...
-Tardaste - escuche. Yo quis� decirle que no bromear�...y entonces...la forze a luchar, sin embargo...no pude hacer nada...
-Adios Pavel...no dejes de brillar. Tu misi�n...tu...ha...sido...dada....amor...
El destino lo hab�a escrito yo...con sangre.
Todo fue mi culpa. Si hubiera aceptado el ritual unos d�as antes, habr�a detenido a ese pandillero. A ese tipo del Machine Empire que hab�a matado a Mayra. Tuv� miedo y esto fue lo que sucedi�. Al final, sufr� m�s al rehu�r mi misi�n, al saber que yo era la luz. Que en mi esp�ritu, exist�a el poder de los 4 dioses, el de los guardianes esp�rituales. El precio fue muy alto, demasiado alto.
Finalmente, los presentes llegamos ante el dormido BT�X. Era majestuoso, un pegaso mec�nico, pero era hermoso. Perfecto.
-Es hora - Homero abri� la c�mara que conten�a a BT�X y entonces al mismo tiempo, coloc� el coraz�n en su pecho.
-Es hora de que la luz de 5 colores vuelva a brillar - sonri� Marlon a trav�s de su rostro cansado mientras me sujetaba el hombro. Yo asent�
-S�, es hora de brillar de nuevo...
Fin del cap�tulo
Notas del autor
As� es. Un fic de BT�X. Se que muchos no conocen la serie o no les agrado mucho cuando TV Azteca se digno a pasarla en el a�o de 1998 y que les pareci� a otros tanto, una vil copia de Saint Seiya (es obvio que el autor de ambas series es el mismo, inclusive Marlon o Teppei, un clon de Seiya). Pero esta serie ten�a mucho potencial, as� para evitar copias al estilo Caballeros del Zodiaco, decid� iniciar desde cero y comenzar con una nueva generaci�n: Pavel, Robin, Silvia e Ian.
Se que tambi�n eso de la novia asesinada es algo ya choteado, pero bueno, me pareci� un buen punto de donde comenzar. Disculpen las molestias causadas y si parece alguna copia de un fic, advierto que este fic ya estaba empezado desde hace varios meses, as� que no sab�a nada. De todas formas, perdonen.
Este fanfic espero sea de 3 cap�tulos, aunque en realidad es el prologo para algo m�s grande. Nos vemos en el siguiente episodio.