-Soy Satoshi Miwa, tengo 20 años. Estudiante de arquitectura, quinto semestre. Reprobar un año no es algo muy agradable para un universitario...especialmente en una carrera como la que llevo. En fin, me lo merecía, especialmente por ligar a esa chica de ingenieria. Ahora debo purgar mi condena, un semestre, sin nada que hacer, hasta que pueda revalidar la materia pérdida en el siguiente año. Entre tanto, sere un vago, un trotamundos por la vida
-Ya Miwa, no tienes que purgar tus penas conmigo
Sonreí. Yuu miraba aburrido mi plática. Ambos ibamos en la misma carrera y había aceptado platicar conmigo, en un restaurant afueras del campus universitario.
-Vamos, ya me se ese cuento, Naoko te hechizo
-Sí, bella, perfecta, genial...
-Un novio de 1.90 y jugador del equipo de futbol americano
-Je, era lo divertido, la chica era una pícara
-Y tu dulce angelito te dejaste caer en sus redes.
Ah, Yuu me conocía mejor que nadie. Mi reputación como casanova seguía en su epoca dorada, aunque...para mi desgracia, me había costado un semestre de la carrera. Me llegue a concentrar tanto en mi oficio de invitar chicas, que descuide la materia de cálculo, vital para el programa de la universidad de Osaka. Yuu ya iba un semestre arriba de mí, y luego de saber mi noticia, me vió riendo de estupidez al ver mis calificaciones.
-Miwa, debes controlar tus hormonas
-Ah chico, lo haré, esto me ha dado una lección, me concentrare en estudiar..el siguiente semestre, cuando revalide mis materias
-¿Y que harás mientras?
Sonreí cínicamente. Yuu adivino mis intenciones y entonces saque una libretita negra de mi saco, adentro había un horario para los siguientes 6 meses, con casi 100 damas.
-Miwa!!!
-Vamos Yuu, hay que aprovechar el tiempo
-Pues lamento decirte algo que me dijo tu padre cuando fuí a consultarle para unos trámites de la universidad
-¿Que cosa? - pregunte algo asustado.
-Debido a los rumores que le han llegado, dejara de mandarte dinero hasta que te coloques en orden con tus materias
-Que!! - deje caer la libreta. Yuu asintio mientras tomaba su taza de café
-Sí, así que sin dinero, no podrás invitar a ninguna chica
-No me pueden hacer esto! Pierdo un semestre y no tengo dinero..no hay chicas, no hay diversión!!! Ahhhh!!! - agarre el florero de la mesita en un vano intento de suicidarme, pero Yuu me detuvo
-Deja de hacerte el payaso, ahora piensa que harás en este semestre, deberás conseguir un trabajo
-¿Un trabajo? Hmmm, no es mala idea, para nada - sonreí - tal vez como barman o como mesero en un bar, sí...así podre conocer a...
-Miwa, lo siento - Yuu me quito la libreta rapidamente - pero tu padre me dejo a tu cargo.
-Yuu, no soy un niño de 6 años, se cuidarme
-Aja? Si como no - movía la cartera como reclamandomela - por esto te hundiste, deja de pensar en invitar a las chicas a salir
-No me puedes privar de la diversión
-Satoshi, es hora de que sientes cabeza, hombre
-¿Sentar cabeza? Mangos!! A mi nadie me amarra!
-Meiko estuvo a punto de hacerlo.
Me encogí al escuchar ese nombre, como si me doliera
-Yuu, que te dije de...?
-Lo sé, lo sé, bromeaba, ella esta muy bien con el profesor Namura
-Yuu!!!!
-Je, perdón, veo que no has superado tu trauma, es natural. Tal vez tu papel de casanova esta cubriendo algo que te dolio
-Admito que me dolio - mire mi taza - pero ya lo he aprendido a superar, poco a poco
-Eso espero, mira, anduve investigando buenos trabajos, y sobre todo, te libraran de las chicas.
-Ja, pides algo imposible, ahora las mujeres trabajan inclusive como luchadoras...será díficil que me ubiques en un lugar donde no caiga presa de sus encantos.
-Siempre te haces la víctima
-Vamos, no puedo resistirme a ellas.
Yuu solo movió la cabeza desconsolado, mientras yo me encogía de hombros.
-Y bien amigo, donde voy a trabajar, quiero ver que lo que dices...es verdad...
Iba a matar a Miwa. No, iba a colgarlo y luego matarlo, sí...
"Satoshi, te consigue trabajo como maestro de historia en una preparatoria en el distrito de Tokyo. Así estarás fuera del alcance de las chicas que conoces y además, no creo que seas tan "asaltacunas" para conseguir una novia allí"
Mascullaba mientras caminaba rumbo a la preparatoria. No era agradable volver a las viejas escuelas, especialmente en los últimos años de la educación básica...lo peor es que no podré salir con ninguna chica.
Seguí caminando, cuando dos ráfagas amarillas pasaron a mi lado, casi atropellandome, haciendo que soltara mi portafolio.
-Lo sentimos - uno de los rayos resulto una chica de coletas rubias que me sonreía con pena - disculpe, pero vamos tarde señor
-¿Señor? - me detuve mientras ellas seguía corriendo. ¿Acaso tan viejo me veía?
-Comienzo a sentirme como un viejo raboverde - sonreí para mis adentros mientras tomaba el portafolios y seguía rumbo a la preparatoria...
-Juuban - mire el papel que Yuu me había dado mientras examinaba el edificio. Varios estudiantes pasaban a mi lado, mirandome raro, como si fuese su hermano mayor.
-Epa sorpresa que se llevaran - pense mientras entraba...
El director de la institución me miro con cierta desconfianza.
-Así que quiere enseñar historia?
-Sí, siempre me ha gustado, además - sonreí - fue una materia en que destaque en mis días de preparatoria.
El director frunció el cejo, como si esos días hubieran sido ayer.
-El maestro anterior se retiro, por eso necesito un suplente con rapidez, hasta que llegue el otro, pero debido a los trámites burocraticos, tomara por lo menos 6 meses para que llegue el maestro definitivo.
-No se preocupe, seguire el programa establecido, no soy un hippie y no voy implantar algo novedoso
El director se toco la barbilla. Entonces puse ojos suplicantes. No se porque, pero necesitaba también el trabajo, para tomar confianza. Finalmente, ví un suspiro del director.
-Bien, lo dejare, pero espero siga las indicaciones, generalmente no aceptamos maestros suplentes sin experiencia o ficha, pero en este caso, haremos una excepción
-Gracias, no se arrepentirá - guiñe un ojo...
Bueno..casí. Era cierto. Casí todas las chicas eran de preparatoria, y por su forma de mirarme y hacerme una que otra proposición "indecorosa" (je, Yuu tiene razón, soy una víctima ^^), me dí cuenta de que no iba a poder salir con ninguna...maldición Yuu...tenías razón...y ligarme a la secretaría (que parecía jugadora de futbol americano) no era buena idea, para nada. Tal vez alguna maestra bonita, como de educación física, o alguna maestra más, pero...luego de echar un vistazo rápido al personal docente, mi ánimo decayo, más que mi billetera, la cual, ya contaba con poco efectivo.
-Malaya - espete mientras miraba mi horario. Me asignaron darle clases a alrededor de 4 grupos, 3 del primer año de preparatoria y uno de segundo año. La primera clase de historia era a las 10 am. Llegue con 5 minutos de adelanto y así comenzo mi vida como maestro...
-Soy su nuevo maestro de historia - musite en un tono ligeramente serio a estos rapazuelos que me miraban con sorpresa y desconfía - Satoshi Miwa, pueden decirme maestro, profesor, venerado sensei o simplemente, Satoshi
Unas risas causadas por mi broma, rompieron el hielo inicial. Entonces una chica rubia, de moño rojo, me miro coquetamente
-Y si le decimos corazon??
-Hmmm - me rasque la barbilla - si, pueden decirme, pero solamente si quieren salir de mi clase.
La chica puso cara de desilución y suspiro.
-Bueno chicos, segun el director, estan viendo Historia Universal.
-Sí profesor - musito una chica de cabellos castaños y ojos verdes - las Cruzadas!
-Bueno, podrías decirme de que trataron?
-Erh - se sonrojo - en realidad no tengo idea, solo quise llamarle la atención y decirle que es muy apuesto.
Unas risitas no se hicieron esperar. No cabe duda, esto iba a ser muy largo...
-Bien chicos - cerre el libro mientras sonaba el timbre - mañana quiero un trabajo de 500 palabras sobre lo que eran las Cruzadas, sus motivos, su desarrollo, quien las inicio y quienes participaron en ella, pueden retirarse.
Sin embargo, solo los chicos se retiraron, las mujeres del salón permanecieron en el salón, viendome con una mirada que conocía a la perfección. Sin más, tome mi portafolio y salí sin dirigirles la mirada, pero cuando iba por el pasillo, ellas me seguían de cerca y junto con otras chicas de otros grados.
-Definitivamente, esto va a ser muy largo! - solo atine a suspirar mientras entraba para mi siguiente clase...
-Maestro, tiene unos minutos!
-Maestro, es muy lindo.
-Ya tiene novia?
Argh! Estas niñas son más hormonales que yo, me dije mientras salía a paso lento de la preparatoria.
-Pesado, eh?
Me volví y una joven de cabello cobrizo, ojos grises y lentes me miro. Tenía un peinado de coleta, no era muy atractiva, especialmente por el atuendo gris de falda larga que llevaba, pero admito, que me llamaron la atención sus ojos.
-Hola, soy la señorita Takashi, y enseño ciencias a los de grado más avanzado.
-Satoshi Miwa, ex-maestro de historia y playboy novato - conteste. Ella solto una risita.
-Eres muy joven para ser maestro, cuantos años tienes?
-20, creo yo..aunque las niñas de aquí, me ven como si fuese uno de su edad - sonreí a medias.
-Bueno, ya sabes que las chicas siempre buscan un ídolo mayor. Consideran a los chicos de su edad muy inmaduros
-Hmmm, eso no había pensado, ya se porque me ganaba tantas bofetadas y tantos "idiota", je.
-Pero para las chicas de preparatoria, ya eres todo un hombre, apuesto, inteligente y maduro, así que te persiguen.
-Ejem - le mire con ojos intrigantes - no será que opina lo mismo de mí?
-No, tengo 22 años y aun me pareces muy joven - subio sus lentes. Extrañamente, su comentario no me ofendio y saque una sonrisa.
-Gracias por el cumplido señorita Takashi, así por el consejo - doble hacia la izquierda - hasta mañana.
Ella asintio y tomo otra ruta. Había sido un día largo y tenía que descansar.
-Como estuvo tu primer día Satoshi?
-Deja de burlarte Yuu - dije por el teléfono mientras miraba mi cena preparada y unos libros de historia - estos preparatorianos.
-Recuerda que un día fuiste uno, y muy travieso.
-Deja de hablarme como si fueras mi madre. Ahora que ha ocurrido?
-Nada nuevo, pero las chicas de la universidad preguntan por tí y me dicen que les llames.
-Argh, quisiera, pero mi libretita negra...tu la tienes!!
-Je, que le vamos a hacer, oye, hay chicas muy atractivas.
-Yuu!!!
-Bromeo Miwa, sabes que Miki me mataría - escuche la risa de mi dizque mejor amigo.
-Esta bien maldito traidor, pero me las pagarás.
-Vamos, ahora disfruta tu regreso a las prepas y cuentame detalles cuando termines.
-Eso si termino, no creí que ser maestro fuera algo tan cansado.
-Pero se que tu podrás Miwa, nos vemos.
Colgue el teléfono y suspire mientras terminaba de revisar unos apuntes de un libro...esto iba a ser largo...
-El rey fundador del Imperio Ruso fue un sujeto sanguinario, llamado Iván el Terrible, que no solo unifico a las regiones adjuntas al ducado de Moscú, sino llego inclusive a conquistar parte de lo que era la Rusia Blanca, lo que ahora son los países de Belarús y Ucrania, inclusive extendiendose hasta la misma Siberia - musite anotando unos cuadros sinopticos en el pizarrón mientras los alumnos apuntaban - pero la verdadera unificación llego con Miguel Romanovich, que fundo la casa de los Romanov, y con ella, el zarismo, que fue una de las más largas dinastías de toda Europa, y que termino en 1917, con el último zar, Nicolás II... - entonces sono el timbre indicando el fin de la clase - bien, para mañana, un reporte sobre las dinastías que gobernaron Inglaterra, Francia y España en los siglos XVI, XVII y XVIII....aprovechen la tarea.
De nueva cuenta, los chicos salieron disparados como era su costumbre, pero las chicas, se quedaron estáticas en sus lugares. Lo hubo de todo: guiños, gestos con el cabello, sonrisas coquetas, letreros que decían cosas que no dire en público y hasta una chica cruzaba y descruzaba la pierna.
-Madre mía! - pense mientras salía ante 20 pares de ojos que me observaban...y no precisamente de buena forma.
-Cansado? - la señorita Takashi me vio salir a prisa del salón.
-Saludos - asentí con un suspiro - sí, demasiado señorita Takashi.
-Rika
-Eh?
-Mi nombre es Rika, es mejor así, Satoshi.
-Gracias por la confianza - asentí - a próposito, yo...
-Tengo novio - sonrió Rika. Esto me cayo como balde agua fría. El último de reducto de mujer...ahora en manos del enemigo.
-Malaya - musite por lo bajo. Rika rio un momento.
-Será mejor para la próxima
-Ok, no hay problema por mí, de todas formas, es demasiado valiosa para hacerle alguna de mis lócuras.
-Como quiera, hasta mañana
-Hasta mañana - dije en tono cansado mientras me dirigía a mi última clase del día...
Esa noche, mientras revisaba los trabajos, me dí cuenta de que el promedio había bajado con mi llegada. Eso no me gustaba, para nada. No quería perder este trabajo y además, había comenzado a cobrar interes nuevamente por la escuela. Historia era una materia que me fascinaba...tantos datos..tantos hechos.
Entonces me percate de que las mujeres del salón eran las que habían bajado las notas y sin embargo eran las más que más percibian asistencia.
-Madre mía - dije - creo que ya se porque vienen...
Hmmm, había dos opciones. Que desaparecería..o centrar la atención de la chiquillada femenil en otra cosa. Ambas, eran absolutamente imposibles...no porque no pudieran, pero obligar a adolescentes con las hormonas hasta el tope, era algo díficil.
Entonces repare en una joven de mi clase que no había bajado su promedio, sino al contrario, parecía aumentarlo, pero por su falta de participación, había tenido que restarle puntos.
-Si no puedo salvar a 40 chicas, al menos, a una...
-Señorita Izumi..pase al frente por favor - dije mientras sostenía un libro en mi mano. El parloteo coqueto de las chicas parecio detenerse. Entonces todas las miradas se centraron en una solitaria figura en la esquina del salón.
-Yo..yo.. - escuche un tartamudeo - yo..yo maestro?
-Sí Señorita, quiero que exponga todo lo relacionado con la unificación italiana.
Se escucharon murmullos que acalle con la mano. Señale el pizarrón y al fin, la joven se levanto. Cuando caminaba al frene, con paso desconcertado y asustadizo, note sus facciones. Cabello castaño largo, usaba anteojos, pero se distinguían tambien sus ojos del mismo color. Su falda del colegio era mucho más larga que la de sus compañeras y su blusa mucho más ancha, como queriendo esconderse en su ropa. Subio con paso tímido al estrado
-De la uni..unificación..ita..italiana?
-Sí, quiero que explique quienes estuvieron involucrados...y como se llevo a cabo.
Ella asintio e iba hablar cuando señale al frente.
-Al salón por favor, no a mí.
Su cara revelo el miedo que tenía al estar en público, pero asentí con una sonrisa y me acerque a ella
-Vamos, no te preocupes, no te van a comer, solo dí lo que sabes..
-Y si me he equivoco?
-Lo que cuenta aquí es tu participación, no que errores tengas...esta bien?
Ella asintio varias veces. Me separe un momento y la observe. Entonces note un pequeño brillo en sus ojos..un brillo muy conocido y comenzo a hablar...
"Hacia el siglo XIX, Italia era un conjunto de reinos y pequeños lotes que no había llegado a la unificación. Muchos lo habían intentado, pero con la invasión Austríaca, esto había sido imposible, causando un desmoralizamiento en toda la población. Entonces, el reino de Piamonte, al norte de Italia, se propuso la unificación. Comandos por el Conde Cavour y el rey Víctor Manuel II, primero buscaron ser reconocidos ser en el mundo, y participaron en la guerra de Crimea sin tener nada que ver. Al ganar, tambien obtuvieron el favor de Napoleón III, el cual prometio dar su apoyo total a Piamonte, así que inicio la guerra entre los aliados y austríacos, con la derrota de los últimos. La unificación habia comenzado y Piamonte comenzo a anexionarse territorios uno por uno. Con ayuda de un patriota, llamado Jose Garibaldi, que conquisto parte del sur de Italia, incluyendo Sicilia y Napolés, termino cediendolos a Piamonte. Solo quedaban los estados Pontificios, pero debido a la alianza de Napoléon III con el Papá, se nego a atacar, sin embargo, Garibaldi los ataco y con pretexto de ayudarlo, el rey Víctor Manuel introdujo tropas en los estados. Al fin, la unificación se llevo a finales del siglo XIX, cuando el Papá cedio la ciudad de Roma y se convirtio en la capital de la nueva Italia..."
Asentí cuando la señorita Izumi termino. Ella me miro y sonrio muy orgullosa de lo que había hecho...
Cuando termino la clase, por suerte, era viernes y las chicas, ya olvídandose más de las hormonas, que del fin de semana, salieron de forma normal. Entonces, ví que la joven se acercaba a mi escritorio.
-Gracias por apoyarme profesor - me dijo tímidamente - no me hubiera levantado si usted no me dice que lo haga.
-Vamos, solo fue un empujón, el resto lo hizo usted...
-Natsumi, me llamo Natsumi - sonrio la chica. Yo asentí.
-Ya sabes quien soy..pero me puedes llamar Satoshi, aunque todos me dicen Miwa.
-Prefiero maestro...es mayor que yo y es por respeto.
-Mayor? Me siento como si tuviera 50 años.
Ella solto una leve risita y luego suspiro.
-Gracias, espero pueda participar más en su clase.
-Claro, cuando quieras, solo no bajes tu promedio, eres de las mejores del grupo.
-En serio? Gracias! - me dijo levemente emocionada - muchas gracias maestro
-Vamos, se te hace tarde...
Se inclino y se despidio de manera respetuosa mientras volvía hacia el libro. Le había faltado que el Papá no había aceptado al principio ceder Roma, hasta que Napoleón III se descuido y Víctor Manuel atacó..pero...era más importante el valor que acababa de tener, que si estaba bien o no.
Mientras regresaba a casa, me quede pensando en lo que había hecho. No había sido un payaso o un cínico al momento de calificar a esa niña, tampoco me había quejado de la situación de los otros salones, que no había variado un ápice, sin embargo, ayudar a esa chica, obro cambios en mí, sin que yo lo notará...
-Señor Miwa?
Levante la vista y una joven de cabello corto, vestida con pantalón y blusa estaba frente a mí.
-Sí, que desea?
-Soy Sonomi Izumi - sonrio mientras me tendía la mano - solo vine a agradecerle lo que hizo por mi hermanita hoy
-Natsumi le conto?
-Sí...con el otro viejo, no hubiera tenido oportunidad de destacar.
-Je, acaso también insinua que tengo mis años encima?
-No lo sé, acaso tiene 30 años?
-Je, para nada...20 años.
-Vaya, para como se porto, se mosotro más maduro...a mi jamás se me habría ocurrido.
-No se preocupe, solo que como no me gusto como ví el comportamiento del grupo y necesitaba que Natsumi dieran el ejemplo.
-Me imagino, con alguien tan apues... - ella se sonrojo - erh, olvíde lo que dije
Bajo la mirada de forma inocente mientras se ponía roja. Yo solo moví la cabeza...
-No se preocupe, eso siempre me ocurre.
-Debería sentirse halagado.
-Más bien es una pesadilla en vida...no es tan bueno ser así..aunque, se tienen sus recompensas.
-Muy gracioso.
Ambos reímos un momento y luego me miro.
-No se si este ocupado, pero me gustaría que...
-Lo sé, cenar en un restaurant, mañana en la noche verdad?
-Casí, solo que en mi casa...
Casí salte ante eso. Ella fruncio el cejo algo molesta.
-No por eso, sino, quiero que cene con nosotras.
-Ah, entonces será un honor y disculpe el sobresalto. Uno se acostumbra a cierto trato a veces.
Pense que se molestaría, pero reacciono con una sonrisa.
-No se preocupe, me imagino, entonces mañana en la noche?
-Claro, mañana...y gracias por la invitación.
Nos despedimos y seguí caminando a la casa...este sí que había sido un día muy distinto...
Al día siguiente, se habían cumplido ya dos semanas de que había iniciado como maestro y como ente...era algo que había esperado.
-Sí!!! - dije con ojos brillantes como si Dios me hubiera bendecido..aunque era algo parecido - mi primer cheque!!!
-No te emociones tanto - musito Yuu - te servirá para pagar los gastos de la semana.
-Sí, pero aun...es un gran cheque, algo me sobrará.
Yuu sonrio moviendo la cabeza. Nos habíamos reunido en un café afueras de la universidad, celebrando mi permanencia en un empleo por tanto tiempo...
-Debo felicitarte, dos semanas y no has salido corriendo.
-Sí, y sin chicas a la redonda...bueno, 20 adolescentes por salón...
-Pero ninguna jovencita que puedas seducir...
Me quede molesto con el comentario, pero era cierto. Con el trabajo, todo esa opresión, había desaparecido de mi ser. Me sentía tan bien...como cuando estaba trás de Meiko...
Creo que lo había superado. Pense..sí, ya no era el mismo. Ahora podía prescindir de andar con mujeres...
-Hola Satoshi.
Una visión del cielo se aparecio frente a mí, cuando me volví. Era Ruriko Wakati, una de las chicas que había tratado ultimamente. De cabello rubio, y ojos oscuros, era increíblemente hermosa.
-Hola Ruriko - dijo Yuu con bastante seriedad. Pude ver que mi amigo no confiaba en ella, especialmente con la fama que tenía con los hombres. Ella se acerco a mi, ignorando la mirada de Yuu y me miro de una forma que haría derritir a cualquier chico.
-Supe que estabas trabajando, felicidades.
-Gracias - dije algo apenado mientras sonreía de mi forma habitual. Ah, se sentía bien volver a mi viejo estado.
-Bueno, y que tal si lo celebramos festejando, que dices?
Estaba yo fascinado, pero pude por el rabillo del ojo como Yuu se golpeaba la cara con la mano. Sin embargo, la respuesta que di, sorprendio a los dos, pero especialmente a mi.
-Lo siento Ruriko, pero este dinero es para las dos semanas y además, tengo una invitación a comer.
La chica puso cara de molestia, mientras Yuu me miraba desconcertado.
-Esta bien, como quieras, yo quería pasarmela bien contigo - dijo en tono ofendido - veo que ese tonto trabajo te ha hecho distinto.
Dio media vuelta y se alejo, mientras Yuu seguía viendome con los mismos ojos.
-Que te pasa?
-Es que..tu...rechazando a alguien, como...ella?!! - dijo mi amigo muerto de la impresión.
-Bueno, no se tampoco porque lo hice, pero no quiero gastar mi dinero, tengo que comer y además..como dije, tengo una cita para cenar hoy.
-Cita? - Yuu suspiro algo decepcionado - con razón...
-No es lo que crees, ire con la familia de una de mis alumnas.
-En serio??
-Sí, así que no podía fallar al compromiso
-La escuela te ha hecho bien - sonrio Yuu - generalmente hubieras cortado a la chica o compromiso más feo por alguien mejor, pero en este caso...
-No lo creo - sonreí a medias - no creo que este tan mal que halla cambiado mis planes....
Esa noche, en casa de los Izumi, estuve platicando con las dos hermanas, especialmente con Sonomi. Ella era estudiante universitaria, cursaba el tercer semestre de economia, y a la vez administraba el negocio familiar. Como único familiar de su hermana, ya que sus padres habían fallecido años atrás, se había encargado de la educación de Natsumi, pero con la escuela y el negocio, apenas le daba tiempo. Tal vez eso influenciaba en que Natsumi y Sonomi fueran tan distintas.
-Gracias por venir a cenar - sonrio Sonomi
-De nada, y fue un placer.
-Al contrario - Sonomi asintio mientras probaba el espaguetti que había preparado para la ocasión - los chicos de su edad son generalmente muy inmaduros, cualquiera hubirea cancelado esta cita por andar con alguien más.
-Bueno, no es para tanto - dije con una gota de sudor mientras recordaba lo de Nuriko - pero me gusta ser responsable.
-Chicos como usted, son díficiles de encontrar.
Me sonroje levemente por el comentario. Más que el cumplido, fue el sonrojo. Jamás ninguna chica me había hecho sonrojar, aun por más bella o cumplido que fuera, pero como lo dijo y en el tono..simplemente, fue algo nuevo para mí...
-Gracias, pero mejor hablame normal, no me trates de usted.
-Esta bien, pero realmente, se ve muy maduro y... - Sonomi bajo la mirada y luego se levanto - disculpa, tengo que ir por algo a la cocina.
Tan pronto Sonomi se marcho, Natsumi se acerco a mi oido con una sonrisa.
-Perdona a mi hermana, pero creo que le has gustado.
-Vaya... - dije suspirando como recordando viejos tiempos, pero Natsumi lo noto.
-Es que ella había tenido varios pretendientes, pero todos solo eran unos casanovas, e inmaduros. Sabes que las chicas no les agradan al final muchos de esos chicos.
Fue cuando comprendí que había estado tal vez caminando por el lado equivocado. Yo le agradaba a las chicas por mi fisico y mi carisma, pero nada más...al final, no podía formar parte de una relación seria, por lo cual a las chicas no les importaba si las cambiaba o salía con ellas. Sabían que no era alguien seguro...
Eso en cierta forma me desanimo...pero sin embargo, esta situación, la había vivido con alguien más...con alguien que no pedia solo estar un rato: Meiko.
-Señor Miwa.
-Eh? si? - desperte de mis pensamientos y vi un rico pastel frente a mi.
-Espero te guste - dijo complacida Sonomi.
-Claro, sí - dije tomando con algo de nerviosismo el pastel, pero sin embargo, con una paz que no sentía desde hace tiempo...
Esa noche, al salir de la casa de Sonomi, me despedí normalmente, cuando ella me alcanzo y me dio un papel. Me miro de una forma que yo no conocía y luego entro. Mire el papel y era un correo electronico.
-Vaya forma tan original - dije enrollandolo de nuevo y guardando en mi bolsillo, mientras comenzaba a caminar. Conforme avanzaba por las calles de la ciudad, seguía recordando lo que había vivido y algo que quería olvidar, porque me había hecho mucho daño. Sin embargo, era tal vez lo que necesitaba...
Mientras caminaba, por el centro, me acerque a una tienda de discos, donde una canción se escuchaba...
-Los griegos sitiaron 10 años Troya - dije mentalmente - y jamás se rindieron, y ganaron al fin. Gracias a un Caballo de Troya...lo lograron.
-Esto ha sido mi caballo de Troya - sonreí mientras miraba hacia el cielo estrellado de Osaka...
Fin...por el momento.
Notas del autor.
Luego de casí un año de estar haciendolo y no, rehacerlo y volver a rehacerlo, por fin termine este fic de Marmalade Boy. Se que sale totalmente de la línea original, tanto romántica como comica del manga y animee original, pero como he visto pocos capítulos de la serie, y apenas, tengo unos escaneos (gracias a Barbara Checa por ello) del manga, pude hacerlo. Como ven, mi personaje favorito es Miwa y quise manejarlo en otro plano, y que a opinión, un personaje algo desvalorizado en la serie (algo así como Paris de Guerreras mágicas), así que le rindo honores en este escrito.
Todo se ubica luego de que termina el manga, donde Miwa tiene que dejar a Meiko, por Namura, pero este continua sus andanzas en la universidad. Para los que saben de esta serie, el resto es historia.
Quiero agradecer a Barbara Checa, primero por darme ideas y mostrarme la personalidad de este personaje tan carismatico de Marmalade Boy, Gracias!!!
La canción del final, es de John Secada, "Si te vas". Sin más que decir, nos vemos en otro fic...